Antonio García Trevijano- Teoría Pura de la República_1
Transcripción
Locutor 01
Bueno, buenas tardes o buenas noches. Primero agradecer muy profundamente a la Fundación Pesca Galicia que nos haya dado la oportunidad de traer esta noche a Antonio García Trevijano porque no deja de ser una suerte para la ciudad de la Colonia poder contar con él aquí. Y tenemos también con nosotros a la izquierda de Antonio a Fernando García Budín que fue un hombre que tuvo un protagonismo muy destacado en los años de la Junta y trabajó muchísimo junto a don Antonio en las muchas juntas locales que se constituyeron por toda España, entre 1974 y 1976, cuando fue la fusión con la plataforma nacional. Y bueno, él supongo que nos contará su experiencia en aquellos años, y Antonio nos presentará su libro, Teoría Pura de la República, que considero que es el core, para lo que ha sido la evolución de conceptos como parlamentarismo o democracia en la Europa occidental. Con respecto a la fotografía de mi hija, no sé si los que están aquí lo conocen mucho o poco. Yo supongo que los de la generación de mis padres lo conocen bastante y los de mi generación lo conocerán un poco menos. Pero, bajo mi punto de vista, es una persona que... Lo peculiar que lo define y que lo hace destacar entre otros pensadores es que, en el caso de él, la acción ha precedido al pensamiento. Es decir, él forjó sus conocimientos en la acción, o por lo menos forjó su predisposición a conocer en la acción. Ha habido grandes pensadores en la historia de la humanidad que, encerrados mediante el estudio, nos han dejado un legado extraordinario. Pero Antonio García Trevizano en él la acción precede. a unar a los partidos políticos de la oposición al franquismo en 1974 en lo que se llamaba Junta Democrática. Acercar la historia de la Junta Democrática hay que decir que se formó después de que Antonio entablase una amistad y un trato muy profundo con Juan, el padre del actual rey. Pero en el momento en que Antonio García Cibija lo consideró que la contribución de don Juan a la ruptura con el franquismo ya no iba a funcionar, fue cuando se disipó. Pero sucedió que en 1976 don Antonio García Rígono fue encarcelado por orden de Manuel Fraga. Creo que inmediatamente después, si no me equivoco, la fusión con la Plataforma Democrática, donde se formó la Plata Junta. En esos cuatro meses en los que él estuvo encarcelado, se sentaron las bases de lo que fue el pacto. Y fue cuando definitivamente la dicotomía entre reforma y ruptura se dejó por la primera opción. En cuanto Antonio Macías de Mijano salió de la cárcel, consagró ya desde entonces todos los esfuerzos a demultar la impostura de una transición que, lejos de ser la explosión de libertades y democracia que la historia oficial notaba, para otorgar al pueblo toda una serie de libertades públicas, pero no la libertad política, entendiendo la libertad política como el derecho y, sobre todo, la libertad de optar entre la forma de Estado, es decir, monarquía o república, entre la forma de gobierno, que es parlamentarismo o presidencialismo, y una cuestión fundamental como es la del sistema electoral. Que lejos de ser una cuestión técnica, solventable en atención al a denunciar la impostura del sistema electoral de listas, o sistema electoral proporcional, porque tanto dar es lo mismo, que otorga a los partidos políticos de decisiones, y ha denunciado también en separación de poderes propias de un régimen como el español, porque desde el momento, y esto ya no se lo ha inventado él, Montesquieu lo dice en el espíritu de las leyes, no recuerdo muy bien la frase literal, pero viene a ser lo siguiente, darle al Parlamento el poder de nombrar a una comisión para formar un gobierno y en ese momento se habrá terminado la libertad política. El parlamentarismo significa que el poder legislativo tiene la facultad y el poder de nombrar al poder ejecutivo, lo cual significa que los ciudadanos no tienen la posibilidad de nombrar directamente al jefe del Estado y al jefe del poder ejecutivo. De esa convivencia entre poderes se deriva que el poder legislativo jamás podrá servir de contrapeso al poder ejecutivo, y donde no hay separación de poderes y donde no hay control del poder, la democracia es imposible. Hablando del pensamiento de la alternativa, no hay nadie mejor que él para hacerlo. Solo decir que desde que se produjo el referéndum por la reforma democrática y el pacto de los partidos de oposición con el PSOE, para él, consecuencia de aquel pacto. Es decir, recuerdo una discusión muy enérgica que tuvo él con el entonces director del Mundo, que era Pedro J. Ramírez, cuando él escribía en el periódico, porque Pedro J. Ramírez era muy pugnaz en la denuncia de los males de lo que era el felipismo, como si el felipismo hubiese surgido a Ismilo y fuese una corrupción que de pronto había aparecido en medio de unas instituciones intachadas. Yo lo recuerdo en intervenciones en debates en la clave, en intervenciones en artículos periodísticos en el mundo, en la razón, y toda esta vida suya dedicada a la acción y al pensamiento ha culminado en la fundación del Movimiento de Ciudadanos a la República Constitucional, empezó a través de un blog. pensamiento de Antonio García Cerrija no han tomado las líneas maestras para denunciar la falta de libertad política en España la falta de separación de poderes la falta de representatividad que sería exigible en una democracia y producto de todo esto ha sido su reflexión plasmada en la teoría pura de la república donde sobre todo la gran preocupación de él es poner de manifiesto que la república no puede definirse como ausencia de monarquía, es necesaria una definición positiva del concepto de república. La ausencia de esa definición positiva ha permitido que veamos monstruosidades como que regímenes como el de Corea del Norte, como el de Cuba o como el de la Italia fascista de Mussolini se llamen repúblicas. Evidentemente el contenido semántico de la palabra república debe de ser nulo cuando regímenes el mismo nombre. Él ha consagrado toda su vocación a dar un concepto positivo de república y eso ha consagrado esta obra y yo creo que estamos todos de suerte por esa razón y yo les recomiendo desde luego que la vean y bueno, él ha venido a presentar su libro pero antes le quiero hacer la palabra a don Fernando García Güell que como decía antes compartió con el
Locutor 00
Señoras y señores, efectivamente estamos en un acto político y en un acto cultural al propio tiempo. Es un acto político porque vamos a hablar de la cosa pública, que es importante, y en esos tiempos, acaso más, porque hay un cierto nivel de aburrimiento sobre la cosa pública, es importante que personas sensatas, equilibradas, que queremos mucho al país, pues sigamos reuniéndonos de vez en cuando para hablar de eso. Los cuatro literarios también porque hay que presentar un libro que es un tratado completo de todo el derecho constitucional que habíamos dado nosotros a la carrera y mucho más. Un libro que hay que leer lentamente y en el cual doy cuatro líneas maestras porque Antonio lo hará mucho mejor. Es un tema que lo primero sería hacer una obligada presentación por mi parte. Añadiendo a lo que ya dijo nuestro amigo Álvaro, en el sentido de que, Antonio Casillas de Plano, nos conocimos hace ya 36 años, en el ocaso del franquismo. Ustedes recuerdan, muchos de ustedes son, no digo tan mayores como nosotros, pero son ya de una generación un poco pasada, y ustedes recuerdan que la gran propiedad que teníamos en España en el año 72, 73, es lo que decía Santiago Carrillo en aquel pequeño libro, bien escrito, y después de Franco, ¿qué?, Ramón Chao, turista gallego que muchos de ustedes conocen, había escrito también en Francia otro libro muy parecido, que era André Franco de España, y después de Franco, España. ¿Y qué es lo que va a pasar ahí? Entonces, claro, es fácil ahora hablar lo que pasó, pero construir lo que hacíamos en el año 72, 73, 74, donde decía Antonio en un breve parlamento que teníamos extra muros, sobre lo que entonces suponía, yo creo que un asentimiento, no fervoroso, pero bastante importante, de los dos tercios de la población española, que eran franquistas hasta la médula. Y había una parte significativa de gente pensante, decente, que era consciente de que eso no podía prosperar. Cualquiera que fuese la modalidad de que todo estaba bien atado para el problema después del dictador, eso estaba condenado al fracaso. Y era urgente, era necesario construir un La Junta Democrática de España, Antonio era el coordinador, lo pusimos naturalmente fuera de España sin grandes problemas. Antonio terminó la cárcel, nosotros terminamos pacíficamente nuestra casa sin el pasaporte y poco más. puro franquismo, pensando en la perpetuación de los beneficios de su privilegio. Se creó la Junta Democrática, donde efectivamente había una serie de grupos independientes, no demasiada gente, es la verdad, y estaba también, como ustedes saben, el Partido Comunista, que había apostado efectivamente por el cambio y la ruptura democrática. Poco después, los partidos que eran menos insuficientes, menos insuficientes de partidos, la democracia cristiana, el Partido Socialista, también, y había una doble dialéctica importantísima, lo recuerdo aquí porque puede ser iluminadora para el porvenir de nuestro país. Decíamos y decía la Junta Democrática que había que pasar por la ruptura del local, había que romper las altaduras con lo que aquello era el viejo establecimiento, había que romper actualmente con la pacificación y con las... pensaba lo que era la plataforma democrática que eso era demasiado y que había que ir a la reforma porque la reforma nos parecía poco al final se hizo una síntesis que para bien o para mal nos condujo a 40 a 35 años de paz que fue la transición democrática donde ni ruptura ni reforma hicimos lo que se pudo y de alguna forma estamos todos aquí pero ahora estamos en un momento que a mí me parece que la aportación de gentes como la de la autónoma es importante y ahora ¿dónde estamos exactamente? que es de aquellos sueños que tuvimos todos de la transición, de que España se homologaba y se homologó a cualquier país europeo. Y hubo un salto de gigantes en el desarrollo económico, efectivamente. Y ahora da orgullo viajar por los países europeos y ver que nuestros hijos hablan todos idiomas extranjeros, cosa que era impensable hace 40 años. Y nos dice Antonio, maestro, siempre en la conversión política, es que el mal está dentro de nosotros mismos, en el estado de partidos.