Gramsci y la Hegemonía Cultural

2021-07-08 Gabriel Araceli 6:00 YouTube ↗
Gramsci y la  Hegemonía Cultural

Transcripción

Locutor 00

Soy Juan Crisóstomo de Cambados.

Locutor 01

Ya nos conocemos.

Locutor 00

Me inquieta un tema que es la consecución de la hegemonía cultural. Y me gustaría que usted nos dijese qué hacemos.

Locutor 01

De acuerdo.

Locutor 00

Gracias.

Locutor 01

Muy bien. El concepto de hegemonía cultural es una creación de Granchi. Granchi era secretario general del Partido Comunista y un marxista heterodoxo. No seguía piedra letra. Su vida es muy, muy desgraciada. Pasó casi todo su tiempo en la cárcel y además tuvo la mala suerte con las mujeres y tuvo la mala suerte que se enamoró de su cuñada estando en la cárcel. Sufrió muchísimo en todos los sentidos. Fue desgraciado personal y políticamente. En política destacó porque en el año 1919 dirigió la ocupación de las fábricas de Milán. Y explica él por qué, porque adelantó con eso, ahí fue marxista puro, porque estaba, no puro no, porque Marx no había previsto eso, más bien era leninista, porque creó ya ahí en Milán un doble poder. Al ocupar la fábrica estaba prefigurando el futuro Estado como sería con los obreros ocupando y dirigiendo la fábrica. Pero luego, como su obra era inconexa, porque el pobre estuvo siempre, y tiene cosas llenas, llenas de sentido común. Pero él mismo no admitía el sentido común. Dijo que el sentido común no puede servir para la política porque cada uno de vosotros cree tener la exclusiva del sentido común. Eso no vale. Y eso es palabra desde Granchi. Pero él descubre el concepto de hegemonía cultural. De momento, la izquierda se apodera de él, de ese concepto. Y todo el granchismo, los granchianos anteriores a... a los años 60, defendían la hegemonía cultural, confundiéndola con la hegemonía electoral y con la iniciativa política para darle poder a los partidos comunistas. Pero ese no es el contexto. Hubo unas investigaciones muy bonitas, muy profundas, en la obra de Granchi, en la que descubren, por ejemplo, Norberto Bobbio, Son autores a los que yo no admiro. Para mí son autores de segunda fila, no son creadores, pero son buenos intérpretes. En España no hay uno solo que llegue a la categoría de los secundones buenos que hay en otros sitios. En España ninguno. Y Norberto Bobbio descubre que es verdad, que la teoría de Granchi sobre la hegemonía cultural, lo que él descubre es que esa batalla por arquería y la hegemonía cultural no se da en el Estado, sino en el seno de la sociedad civil. Uy, la derecha se apoderó de Granchi. Hoy Granchi está promovido por la derecha, pero con una idea falsa. Porque lo que Granchi dice es que si la batalla por la hegemonía se da en el seno de la sociedad civil, en España no puede haber hegemonía cultural, sino solamente el dominio duro y bruto del Estado. Porque sociedad civil en España no existe, no tiene ningún poder. No hay hegemonía de la sociedad civil cuando los catalanes quieren presumir, los separatistas, siempre que hablo de catalanes me refiero a los separatistas, pero por rapidez y comodidad digo los catalanes, quieren presumir de que cuentan con la Asamblea Nacional de Cataluña. Es mentira, literalmente, porque para que sea que la Asamblea Nacional de Cataluña pertenezca a la sociedad civil tendría que estar fuera del Estado y no financiando al Estado. Y no hay en España una sola organización cultural o política o cultural que no esté financiada por el Estado. En España no hay posibilidad ninguna de aplicar la doctrina de Granchi. Porque no hay hegemonía cultural, solamente hay hegemonía electoral, que no tiene nada que ver. La hegemonía electoral es quien gana por mayoría absoluta o, como ahora Rajoy, pues tiene la hegemonía, es el que más potos ha sacado, pero no llega a ser hegemónico porque no puede obligar a los demás y mirar el boicot que le hacen y nada. Con eso creo que he contestado. Para mí es un autor muy bueno. Dentro del marxismo está casi a la altura de George Lucas. Creo que Lucas es un gran poquito mejor, más profundo. Está retratado en la novela... maravillosa de la montaña mágica de Thomas Mann, John Lucas, es la persona del jesuita Nafta, que la recordaréis en sus discusiones, no, con el jesuita Consente Berini, uno de los personajes es Lucas. Y para mí ese personaje conoció más críticamente el marxismo, mejor que Granchi. Pero Granchi es francamente bueno, le tengo muchísima simpatía. Y aprovecho para decir que todas esas tonterías que oí en la prensa con tantas veces, pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad, atribuida a Gramsci no es verdad, eso no es de Gramsci, es que Gramsci fue favorecido por la simpatía de uno de los mejores novelistas franceses, que era Romain Roland, y escribió una obra maravillosa que se llama Juan Cristóbal, inspirada en la vida de un músico que se supone que era Beethoven, en Devon, y fue premio Nobel en el año 1915. Y hizo una campaña por toda Europa con el lema optimismo de la voluntad, pesimismo de la inteligencia, para salvar a Granchi de la cárcel de Mussolini, haciendo un recorrido para pedir apoyo a sacar a Granchi. Esa es la realidad. Lo digo por cultura, para que no llegue a vosotros la idea falsa y equivocada de que Granchi creó ese. Ese slogan lo crea Romain Roland. Bien, otra pregunta.