Clase política, oligarquía y reparto de las cuotas de poder.

2021-12-21 Gabriel Araceli 4:19 YouTube ↗
Clase política, oligarquía y reparto de las cuotas de poder.

Transcripción

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El señor Víctor me evita decir cosas, pero voy a precisar que hay primero Mosca, en efecto es el creador no solo del lab. expresión, clase política, sino del concepto. Su obra no fue de este siglo, fue de 1897. Robert Mitchell publicó un primer artículo en 1909, donde descubre la ley de hierro de la oligarquía. Y luego publica el libro en alemán en 1911, luego repite la segunda parte del libro en alemán y en italiano en 1913, y jamás corrige. Jamás corrige la ley de hierro de la oligarquía. Es más, llega a tal extremo que este hombre, que era un socialdemócrata convencido y un demócrata importante de convicción, llegó a un pesimismo tan absoluto que creyó imposible la democracia. Porque para él la ley de hierro de la oligarquía es imposible de evitar, cualquiera que sea la voluntad de los partidos. Pero yo no tengo la misma opinión que Nietzsche. Pero es verdad que, desde luego, eso no lo han inventado los periodistas. Y es más, después de ellos, Pareto, con la teoría de la circulación de la élite, coge la misma tesis de la clase política. Pero voy a contestarle a Julio Anquita, no contestarle, sino decirle que toda esta discusión quedó enterrada, sepultada, ante la opinión pública general a causa del fascismo. Se acusó a estos señores, Gaetano Mosca y Michel, de precursores del fascismo, porque se habían limitado a señalar los defectos de la democracia. No así en el caso de Pareto. Pero Pareto cómplice también. No así en el caso de Pareto, donde estuvo, no es muy seguro, pero tuvo ciertas connivencias. Pero después de la Segunda Guerra Mundial, en Norteamérica, tomó un ajo extraordinario en la sociología americana el estudio de estos temas. Y Parsons tradujo a Pareto y Schumpeter, que es, sin saberlo quizás, la mayoría de los que opinan que la democracia es un sistema competitivo de élite por la lucha por el voto, y esa es la teoría de Schumpeter, está basada en toda esta teoría de la clase política. Y un sociólogo marxista de la importancia de Brian Mills... Concluye diciendo que tanto en Europa como en Norteamérica existe una clase política a la que él le llama clase gobernante y dentro del marxismo caracteriza a esa clase política por tres características que fueron desarrolladas por Mercer. Las características son, primero, conciencia de clase, que Anguita no lo tiene. Segunda... Coherencia. Tercera, sentido conspiratorio de su posición política. Esas tres condiciones se dan en España. En España hay una clase política, quien lo niegue, quien lo niegue, sociológicamente, porque tienen conciencia de ser... Cuando se dice clase política, en la sociología francesa lo tienen muy bien estudiado, quiere decir que un jefe de partido se siente más cercano a otro jefe de partido que respecto a sus militantes de base de sus partidos. Esa es la clase política. Hay unos intereses grupales, de clase como grupo. Y el señor Aguita es clarísimo que él no tiene conciencia de clase política. Pero la coherencia de la conducta del Partido Comunista, del Partido Comunista, no hablo de Izquierda Unida, del Partido Comunista, su conducta en el régimen político español corresponde exactamente a la misma coherencia y sentido conspiratorio de la participación en el poder que el PSOE y que el PP. Es decir, que son partidos que ante todo defienden la coherencia de su participación en el sistema. De ahí que se repartan las cuotas de poder. De ahí que les asuste, se les hiela el corazón ante la abstención, que es el enemigo de la clase política. La clase política en España existe porque la sociología lo demuestra. Cualquiera que sea la intención personal o subjetiva de cada líder político. Y por tanto, si existe la clase política, quiere decir que el poder en España pertenece a una minoría de seis personas. Y esa minoría, un poder que pertenece a seis personas, no puede ser democrático. Y esas personas son las que forman las listas del Parlamento, las listas de los gobiernos, las listas de los jueces, y no hay separación de poderes, y el elector no puede elegir a su representante. El diputado que es elegido no representa al pueblo, no representa a los electores, ni siquiera representa a su partido, representa al jefe de su partido.