TREVIJANO AVANZA LOS ASUNTOS A TRATAR EN SU CONFERENCIA DE HOY EN ZARAGOZA (II)
Transcripción
Locutor 01
¡Suscríbete al canal! para todos aquellos que tengan el placer y la paciencia, generosidad, interés, cualquiera puede poner el adjetivo, de escuchar a Antonio García Tribijano, que se desplaza muy poco y se prodiga muy poco, ya lo hace a través de los medios de comunicación en localidades españolas. Pero, don Antonio, a mí me gustaría aprovechar estos diálogos de Somos Aguas, de Libertad Constituyente Televisión, para que usted avanzara algo de esa conferencia. ¿Qué es lo que piensa usted abordar, qué asunto piensa abordar en esta conferencia de Zaragoza, invitado por estas instituciones?
Locutor 00
Yo tengo la costumbre de hablar... en todos los sitios donde soy invitado, sitios públicos, de hablar de aquello que me inspira la audiencia. Pero no me lo preguntan, pero yo al ver el número de oyentes, las caras, las edades, el sexo, según como veo el oyente, así hablo. El tema lo pueden anunciar, siempre se relaciona, pero claro, yo lo enfoco de esa manera. En principio, hay un tema que nunca he hablado, Hay una cosa notable y es que mucha gente cree que yo no soy invitado a los sitios públicos por antipatía personal, porque me tengan miedo, porque me odien y estoy convencido que no. No porque yo sé que mi carácter es extravertido, no soy tímido y más bien tiendo a la facilidad de contacto. Yo tengo muchísimos amigos, amigos es una palabra relativa, yo creo que no se puede ser amigo de alguien que piense políticamente contrario a lo que piensa. Quiero decir que dentro de la clase política y dentro de la clase periodística no me hablan, pero conozco muchísima gente que no me tiene antipatía. simplemente no hablan y yo quisiera explicar por qué porque a lo mejor en la conferencia cerrado se lo dedico a decir porque como estoy invitado a la inauguración de un curso de sociología y yo siempre respeto el tema principal o la clase de discurso que me van a oír yo quiero que sea un discurso sociológico pero dentro de la sociología Yo, en primer lugar, yo he estudiado muchísimo la sociología de los grandes fundadores, desde Augusto Conte para acá a todos los grandes. En cambio, no me preocupa para nada la sociometría. que es las encuestas, lo que todo el mundo entiende por sociología son las encuestas para descubrir lo que opina la gente. Y la verdad es que eso a mí no me gusta porque me recuerdo siempre a Nietzsche en lo que contaba en su obra Más allá del bien y del mal. Él era filólogo y hablando de la filología, de su profesión, dice ¿Qué pensarían ustedes? de alguien que esconde escrupulosamente y tarda mucho tiempo en esconder algo un tesoro en un monte se dedica 30, 40 o 50 años de su vida a estudiar a buscar a buscar y cuando lo encuentra dice Eureka bueno pues ese es el lenguaje esa broma ese humor, ese sentido del humor de Nietzsche es el que yo aplico también para explicar por qué Porque yo soy excluido de los ámbitos de difusión del conocimiento político. No solo de la prensa, sino también de la universidad, incluso de los libros. Porque mis libros son editados en ediciones muy pequeñas, se agotan enseguida. Pero enseguida, a los 15 días están agotados. Y no se editan más. La razón es, creo, se puede explicar acudiendo a la sociología del conocimiento. una especie del género filosófico de la sociología que fue fundado por Mascheler, pero que sobre todo fue desarrollado con gran brillante por Karl Manheim, que no era marxista y casi, pero se utilizaba términos marxistas, mucha gente confundió y no, no era marxista. La sociología del conocimiento tiende a crear las bases del conocimiento sobre un supuesto común. Es decir, el conocimiento compartido solamente es posible si el supuesto, lo que está puesto debajo, que es el supuesto, el hipo, que es debajo, sube los sustantivos, es el fundamento. Si los fundamentos del conocimiento son los mismos, si no, no te entienden. Así hay dos maneras de no ser entendido. Uno, que hable un idioma distinto, chino, pues yo no lo entiendo. Pero hay otra manera de ser tan poco entendido como la diferencia del chino y el español, que es que las bases de tu conocimiento sean diferentes, opuestas o contrarias. Como todo lo que en España se sabe públicamente y vulgarmente de política es lo que se aprendió durante Franco y durante la transición, todo es falso. Pero el supuesto de esa falsedad es común. Todo el mundo cree en eso. Es sociología del conocimiento. Todos los periodistas catedráticos tienen el supuesto común de inventar después de Franco que era el paso a la democracia. Eso es un supuesto común. Todo el mundo cree que esto es una democracia. Entonces, como la democracia no tiene alternativa, si esto es una democracia, por corrompida que esté, es imposible sustituirla por otra cosa. Y yo lo que pretendo y contra esta monarquía de los partidos después, lo que pretendo es sustituir este sistema por otro verdadero. Pero me encuentro con la dificultad que la sociología del conocimiento, es decir, el supuesto común que permite que todo el mundo piense lo contrario que yo, o distinto que yo, no, lo contrario, es debido a que la mentira es la fundadora. Este régimen se fundó mediante una mentira. Y fue el pacto de Suárez con la oposición. Se fundó la partidocracia, se fundó una oligarquía de partidos estatales, no hubo libertad política, no hubo cortes constituyentes, no hubo por tanto una constitución libre, no hubo referéndum sobre monarquía o república, ni sobre nada, porque el referéndum era sí o no, sí a qué, a continuidad pura del régimen franquista. No, que no continuara el régimen franquista a cambio de poner en vigor la constitución dentro de la cual está la monarquía, la inseparación de poderes y la irrepresentación de los votantes. Es decir, ni los poderes están separados ni los votantes son representados, porque las listas de partidos impiden la representación, incluso la elección. que el legislativo nombre al poder ejecutivo impide la separación. Y eso desde Montesquieu, como un gran español, que era entonces Francisco de Miranda, que formó parte de la revolución y que había estudiado muy bien a Montesquieu. Y él dijo, si sacáis de un colegio legislativo un pequeño número de sus miembros para formar con ese número el gobierno o poder ejecutivo, habréis acabado con la libertad política. Esas son palabras literales de Francisco de Miranda, que es un orgullo para un español como yo, citarlo en lugar de Montesquieu, porque está tomado de Montesquieu, pero está con más precisión dicho por Miranda.
Locutor 01
Pues muchísimas gracias, don Antonio García Trevijano. Este será el fondo, digamos, la evocación que hará en su conferencia de Zaragoza y que adelantamos a los espectadores de Libertad Constituyente Televisión. Gracias por su atención y hasta mañana.