¿Por qué España no es una democracia? parte 4
Transcripción
Locutor 00
Bien, ya ha quedado claro a lo largo de todos estos vídeos que España no es una democracia. Pero si no vivimos en una democracia, ¿vivimos en una dictadura? No, tampoco. Hay más sistemas políticos aparte de estos dos. Entonces, ¿en qué sistema político vivimos? Su definición concreta es oligarquía de partidos, aunque también se le puede denominar estado de partidos, monarquía de partidos o partidocracia. ¿Y por qué este nombre? Pues porque como se ha podido ver en los vídeos anteriores, el poder reside en origen en los partidos políticos. Y esto sucede debido a dos cuestiones. Uno, la ley electoral de listas de partido donde los diputados son elegidos directamente por los partidos políticos y no por el demos, es decir, por el pueblo. Dos, porque son estos diputados elegidos por los partidos políticos los que escogen al resto de poderes del Estado, el Ejecutivo y el Judicial. Por tanto, vemos cómo son los partidos políticos los que concentran todo el poder. De ahí el nombre de este sistema, oligarquía de partidos. De este modo, los partidos políticos forman auténticos órganos de poder que persiguen sus propios intereses y no los del pueblo. Dejan así de ser un instrumento popular encargado de defender las demandas de aquellos sectores de la ciudadanía que los apoyan. Es por eso que en España apenas se cumplen los puntos básicos de los programas electorales, porque los partidos no tienen a nadie que les limite su poder. Es por eso que existen tanta corrupción legal e ilegal, y no pasa nada porque los partidos no tienen a nadie que limite su poder. Y ante todo esto, ¿qué puede decidir la ciudadanía cuando vota? Simplemente cambiar la cuota de poder que tendrá uno u otro partido. Pero el partido gobernante siempre se encontrará con esto. No tiene límite de poder. El fascismo, el nacionalsocialismo o el comunismo se caracterizaba por crear dictaduras de partido único. Podemos decir que actualmente estamos en una dictadura pluripartidista. Es un régimen menos malo, pero sigue siendo malo, sigue siendo pésimo. Si no se entiende este hecho, no se entiende mucho de los peores males que afectan a España. Y si no se entiende el porqué de estos males, no se les podrá poner nunca remedio. Y ni uno solo de los cuatro grandes partidos pretende cambiar esta oligarquía de partidos por una democracia. O ignoran, ignoran e ignoran. O mienten, mienten y mienten. Las dos opciones son igualmente terribles para un país que se desangra día a día. Quédense con esta definición. Oligarquía de partidos. El origen de los problemas estructurales de España. Y quédense con esta solución. Democracia. Esa que no existe en España. Que no te engañen. En España no hay democracia.