El beso cínico Análisis de García Trevijano en LA RATONERA

2018-06-25 Tercio Laocrático 13:43 YouTube ↗
El beso cínico  Análisis de García Trevijano en LA RATONERA

Transcripción

Locutor 01

Antonio García Trevijano, bienvenido, buenas noches, querido amigo.

Locutor 00

Buenas noches.

Locutor 01

Pues nada, analizando la situación española, en clave, pues casi, yo no sé si dramática o de luto, Antonio.

Locutor 00

No, es un momento de crisis muy profunda, donde no solo es la crisis en España, no solo es la crisis de España y del Estado, es una crisis de la cultura occidental, que en España está tomando unos... significados muy fuertes.

Locutor 01

Antonio, preguntarle por lo mejor de ayer en la sesión de investidura se me antoja tarea muy difícil. Vamos a quedarnos, ¿qué fue lo menos malo para ti de lo vivido ayer?

Locutor 00

¿Me hablas de lo que se presenció?

Locutor 01

Sí, sí, del espectáculo presenciado ayer.

Locutor 00

El beso en la boca de dos hombres. Bueno, pues eso es un rasgo... también característico de la época. Es un rasgo de cinismo. Y el cinismo, desde la antigüedad desde que apareció la escuela cínica, ofrece esas características. En primer lugar surge el momento de crisis extrema, pero crisis extrema de lo que luego, muchos más siglos más tarde, se llamaba civilización. El cínico... pretende volver a la naturaleza a lo simple y condena todo lo que es manifestación cultural, que aparta de la cultura, hasta el punto que los cínicos saltan la vuelta a la naturaleza contra la propia cultura, que es signo de corrupción. Para un cínico, hablo de la filosofía cínica, la cultura es signo de corrupción. Y el... tema que nos ocupa es de una importancia increíblemente mayor que el gesto de mal gusto y grosero de Pablo Iglesias besando a un compañero de partido. Porque todo eso fue premeditado.

Locutor 01

Lo he dicho hace unos minutos, Antonio, que fue un acto absolutamente deliberado.

Locutor 00

La prueba es que sabían perfectamente que se iban a ver allí. No son dos amigos que se encuentran de repente cuando no lo esperan y saltan de alegría y expresan afectos. No. Eso estaba preparado de antemano. Y el tema más importante, para sacar conclusiones profundas pero verdaderas, es que el cinismo, pretende volver a la naturaleza pero no es verdad porque lo que hace el cinismo en la escuela clásica cínica en la última es que transforma la corrección social en desgarramiento y ese desgarramiento en el caso extremo llega a lo que es la filosofía cínica la relajación de todos los instintos individuales, corporales y sociales esa relajación es un signo de abandono, de que ya no hay disciplina ni carácter que justifique la sujeción a norma alguna. Esto es un traco típico, típico del cinismo brutal, del cinismo último, no del cinismo que arranca de la ironía de Sánchez, sino el cinismo decadente de los últimos siglos, porque en Grecia está bastante, al menos hay una teoría muy profunda, que dice que la civilización, la cultura, empieza con el arte. Y en las artes no hay todavía filosofía, es arte. Eso es lo primero. La segunda manifestación de la cultura es la filosofía. Siglo V, arte. Siglo IV, antes de Cristo, filosofía. Y siglo III, ciencia. Y cuando aparece la escuela cínica es porque hay una crisis de creencia en el progreso de la humanidad. Entonces se quiere volver a la naturaleza pero de una manera primitiva. Y el cínico hace alarde, porque la palabra viene de perro, hace alarde de relajación extrema, de desprecio a las costumbres, de desprecio a la cultura. Entonces, claro, lo que hemos visto no es un simple acto anticultural, porque no podemos olvidar que el filósofo Emmanuel Kant, que a propósito de esto, el señor Pablo Iglesias, creía que había escrito la ética de la razón pura, figuraros qué animal, qué brutalidad, Pues el filósofo Kant definió la civilización como el decoro de la cultura. Entonces, si la cultura es lo que el cínico quiere abandonar para acudir a la naturaleza, ahí quiere decir que no ya se trata que la civilización es el decoro de la cultura, sino que no hay ni cultura ni civilización en el gesto cínico. Muy grave, muy grave. No es ni es consciente porque no es inteligente ni culto. La provocación que ha hecho es tan grande que el desprecio absoluto a las formas sociales. Eso explica que vaya con coleta, que vaya con camisa, que no se viste. Esos son signos externos de un absoluto desprecio a la moralidad social, a la moral social. La moral social es nada menos que el derecho. Por tanto, un cínico desprecia todas las leyes y todo el derecho. Y este hombre pretende estar en el Parlamento, el sitio que teóricamente tiene que elaborar leyes, para despreciar a las leyes. Porque quiere volver a la ley de la jungla, de la naturaleza, con toda la simpleza. Y se viste como se ha vestido y da un beso en los labios a otro hombre contra la propia herencia cultural griega. Porque en Grecia no fue así. Si tengo tiempo, lo explico.

Locutor 01

Sí, sí, ¿cómo no, Antonio? Siempre...

Locutor 00

En Grecia estaba prohibido, era escandaloso, porque esto no ha sido un beso sexual, es muchísimo más grave. Esto es un beso de desprecio, relajación y desgarramiento de la cultura occidental y de la tradición española, la que define al hombre y a la mujer. Esto no tiene nada que ver con el homosexualismo, es otra cosa. Entonces... Lo que quiero definir es que el cínico y la cultura en Pascal sería imposible, porque para Pascal la naturaleza es la primera cultura animal, y lo que llamamos cultura es la segunda naturaleza. Si destruye, el cínico Pablo Iglesias destruye la segunda naturaleza, que es la cultura, ha destruido la primera. Es un animal que no tiene ni siquiera cultura animal, porque no tiene instintos normales. ¿Cómo?

Locutor 01

Una pregunta, Antonio. ¿Qué habríamos hecho mal los españoles todos estos años para que imágenes como la de ayer, que hubiesen sido absolutamente impensables, inimaginables, en cualquier otro parlamento europeo? ¿Por qué en cambio sí en España? ¿Qué hemos hecho mal los españoles?

Locutor 00

No, es que aquí en España hoy todo es lo contrario de Franco. Todo lo que sea contrario de Franco es una virtud. Y es verdad, que es como si fuera la venganza de los vencidos. Venció la Iglesia Católica, venció Franco, pues hoy no es el ateísmo, ojalá fuera el ateísmo, no, no. Es la relajación absoluta de las costumbres, de la moral, de la religión, de la decencia, de la palabra dada, de la fidelidad. Este hombre, pero si cambia de novia, cambia de nombre, pesa un hombre o una mujer, es indiferente. No es por razón de homosexualidad, es por razón de desprecio cínico a la cultura occidental. Porque esto no se ha visto jamás en ningún sitio público dentro de Occidente.

Locutor 01

Antonio, ¿esperas algo grande de esta caterva de aquí al viernes o de aquí a la próxima semana?

Locutor 00

¿Que si yo espero algo grande? No comprendo la pregunta.

Locutor 01

Si esperas algo grande, un gesto de 19, que se pongan de acuerdo, que se bilumbre alguna solución a la actual pandemonium.

Locutor 00

¿Hablas del Parlamento?

Locutor 01

Evidentemente, sí.

Locutor 00

De ninguna manera. Dije el primer día, el día 21 de diciembre... Dije que era imposible formar gobierno y hoy lo sigo diciendo. No he cambiado un solo día. No habrá gobierno. Y todo lo que han hecho ayer y antes de ayer ha sido una exhibición de cada uno estar buscando votos para las siguientes elecciones. Nadie pensaba en la investidura. Todos los partidos, todos, incluido el tontarrón. que se prestaba la investidura, pues todos estaban pensando nada más que en las próximas elecciones. Con quitar votos, ¿cómo voy a esperar de aquí nada? Para mí esto es un desprecio que siento absoluto. Si todo esto es mentira y falso, ¿cómo voy a tomarlo yo en serio? De ninguna manera.

Locutor 01

Antonio, y ante una más que previsible repetición o adelanto electoral, ¿cambiaría sustancialmente el actual panorama político?

Locutor 00

elecciones.

Locutor 01

Sí, sí, sí.

Locutor 00

Habría unas pequeñas diferencias. La mayoría absoluta nadie.

Locutor 01

O sea que estaríamos en las mismas, ¿no, Antonio?

Locutor 00

Habría unas pequeñas diferencias, muy pequeñas, pero sí. Pero si este es el final, por eso aparece el cinismo. Antes he dicho que el cinismo aparece en las crisis profundas e irreversibles de un momento cultural. Y España está en ese momento, mucho más que ningún otro país de Europa y mucho más que Grecia. Allí eran crisis políticas. En España una crisis de civilización, de moralidad, de cultura. Y eso lo representa Pablo Iglesias. Pablo Iglesias representa la crisis moral de España.

Locutor 01

Si su amigo Don Juan hubiese visto esta España, Antonio, el padre del rey Juan Carlos.

Locutor 00

Sí, pero no tuvo valor para enfrentarse con su hijo al final.

Locutor 01

Claro, claro, claro.

Locutor 00

Pero yo sí, yo sigo igual, yo no he cambiado nada. Y a mí no me asusta ni Pablo Iglesias ni nadie. Pero lo que pasa es que tengo seguidores todavía muy pocos. Tendré 6.000, 7.000, 10.000. Si tuviera 100.000 seguidores, en 24 horas había acabado con todo este problema. Porque tengo suficiente conocimiento, fundamentos culturales y morales, y valor personal para acabar con este hundimiento de España. España está hundida. Está en un precipicio, rodando, cuesta abajo. Y no hay quien la detenga ese rodar hacia abajo, con las independencias, con Cataluña. Es que no puede estar peor España en una crisis mayor que esta no ha tenido nunca. ni con la pérdida de las colonias. Ahora está, es que pierde su identidad. España no es nada. Y está en manos de esta gentuza, Pablo Iglesias, que es un ignorante total. Mira, como un hombre cínico que no sabe ni quién está y que cree que Newton, estando sentado en un manzano, le queda una manzana en la cabeza y se pone a escribir la ley de la relatividad de Einstein. Ese ignorante es el que está al frente ahora manipulando el Parlamento y arrinconando y poniendo el ridículo al tontarrón de Sánchez, que se lo merece.

Locutor 01

Antonio, ¿y qué ingredientes harían falta para que se produjera el necesario rearme moral de la sociedad española?

Locutor 00

Que yo tenga en vez de 10.000 seguidores, 10.000, nada más. Con eso me basta.

Locutor 01

No es poco. Oye, por cierto, Antonio, dijiste en este mismo programa, no te equivocaste cuando ya nos advertiste, ojo con Albert Rivera, el peor de todos.

Locutor 00

El peor.

Locutor 01

¿Qué razón tenías, Antonio?

Locutor 00

Absolutamente, porque es el que hunde. Mira ahora, ahora ya ha ofendido tan gravemente a Rajoy que ya ni siquiera puede volver a pactar con el PP, porque ha dicho al PP que se rebelen, que traicionen, que dejen a Rajoy y que se vayan con él.

Locutor 01

Y un amigo común tuyo y mío confiaba mucho en él, Roberto Centeno. Hoy hemos hablado, dice Armando, ¿qué razón tenía el maestro Trevijano?

Locutor 00

Desde luego.

Locutor 01

Oye, Antonio, de verdad que es un placer, primero, por tu magisterio moral e intelectual tenerte aquí. Es un privilegio, Antonio. Eres una de las mentes más privilegiadas de este país. Por eso te tienen en el ostracismo mediático.

Locutor 00

Sí, pero ayúdame, ayúdame. Yo, mírame, comprometo ya. Aumentar el número.

Locutor 01

¿Tú compareces aquí cada jueves?

Locutor 00

Sí, yo puedo. Perfecto, pues ya está todo dicho. Pero necesito un cuerpo de ejército civil, pacíficamente.

Locutor 01

Pues vamos a poner toda nuestra infraestructura, toda nuestra infraestructura mediática al servicio de la difusión de tus ideas.

Locutor 00

Ahora voy a Oviedo y voy a Gijón el día 10. Pues a una campaña que vayan a Asturias a oírme, porque voy allí a iniciar la reconquista de la unidad de España. Venga, vamos a apoyar, ir a mandar a gente a Asturias. ¿Pregonarlo continuamente?

Locutor 01

Perfecto.

Locutor 00

Voy a hacer una conferencia en Gijón y otra en Oviedo sobre la reconquista de la unidad de España.

Locutor 01

¿Cuándo será, Antonio?

Locutor 00

El día 10 y 11.

Locutor 01

10 y 11 le vamos a dar toda la publicidad que tú mereces. Este mes. Tenemos el jueves que viene y hablamos de este acto, Antonio. Un abrazo muy fuerte.

Locutor 00

Estoy a tu disposición.

Locutor 01

Gracias, querido amigo. Antonio García Trevijano, jurista, una de las personalidades, sin duda, cum laude de la vida española.