Separatismo
Transcripción
Locutor 00
Eduardo Calatayud. Saludos y felicitaciones a don Antonio García Trevijano, Roberto Centeno y todos los colaboradores. Mi nombre es Eduardo Calatayud y me gustaría plantear una idea que me planteó un amigo. Con todas las empresas que en la época de Franco pudieron establecerse en Cataluña, creemos que lo más razonable es que antes de plantear su separación de España, tendrían que devolver España lo que España les dio. Al menos en la parte...
Locutor 01
Repite la pregunta, no la he entendido. ¿Qué es el nombre?
Locutor 00
Eduardo Calatayud. No lo he entendido. Dice, me gustaría plantar una idea que me plantea mi amigo. ¿Qué día es? Del día 1 de junio. Sí.
Locutor 01
1 de junio, ¿no?
Locutor 00
Sí. Y dice lo siguiente, realmente no le hace una pregunta, simplemente le plantea... Es que no lo entiendo. Sí, es que no le está haciendo una pregunta, le plantea una idea. Dice, con todas las empresas que en la época de Franco pudieron establecerse en Cataluña, creemos que lo más razonable es que antes de plantear su separación de España, tendrían que devolver a España lo que España les dio. Al menos en la parte proporcional, porque me da que detrás de todo esto está el poder sacar más sin que nos enteremos. Habría que valorar que es lo que pertenece a España y creo que sería impagable esa deuda, porque se les dieron muchas empresas. Me gustaría saber sus opiniones. Un saludo y estamos en el camino.
Locutor 01
La idea y la realidad de España es indivisible. No se puede dividir ni separar Cataluña y España. Porque ni España es concebible sin Cataluña, ni Cataluña es concebible sin España. En consecuencia, lo que propone de evaluación, separación, de que pueden quitarnos, nada de eso, todo eso es artificial. Si Cataluña se separara, aunque sea una semana o tres días, se hiere de muerte si se separa de España. Y si España tolera la separación de Cataluña, aunque solo sea un día, se hiere de muerte. La legítima defensa de España, de los españoles de Cataluña y del resto de España, exige una medida drástica en consonancia con el desafío, el reto, el suicidio y la locura de la separación de Cataluña. ¿Por qué tenemos tanta consideración? ¿A quién? ¿A los separatistas? ¿Pero qué es esto? Si eso es una pura idea, una fantasía que no está apoyada en realidad histórica ninguna. No, todo esto es pura cobardía del centro. Complejo de culpabilidad franquista. ¿Es Franco desde la tumba el que está ordenando? Tener complejo de culpabilidad. Yo fui tan malo que mantuve la unidad de España a la fuerza. Es normal entonces que muerto yo y sin la fuerza se separe España en 17 territorios, 17 autonomías. Basta de estar acomplejados con Franco. ¿Por qué? Lo que Franco ganó en una guerra civil. donde formó parte de esa guerra la derrota de la generalidad catalana, la derrota del separatismo formó parte de la guerra. ¿Qué creéis? ¿Que eso puede realizarse mediante un referéndum, una votación, un papelito y los muertos que ocasionó la guerra civil? ¿Quién lo repone? ¿Un papelito? Todo esto es ridículo y no está basado más que en la cobardía de Madrid y en la ambición de poder injustificado de los separatistas catalanes, que tienen sentimientos de inferioridad. ante otros talentos externos a Cataluña. No, mejor dicho, complejo de inferioridad con relación al resto de España, incluida complejo de inferioridad ante catalanes españolistas. Complejo de inferioridad. ¿Qué quieren ser? ¿Colas de león o cabezas de ratón? Ese... Símil, esa comparación la hizo Voltaire, el gran Voltaire. Comentando el golpe de Mopou, un golpe de Estado, que retiró bajo Luis XV a los parlamentos parisinos de París, le quitó parte de sus poderes para dárselo al rey. Ese golpe de Estado tuvo... Partidarios, claro, los aristócratas, los herederos de la fronda, pero tuvo como enemigo mortal, mejor dicho, como amigo, el golpe de Estabotú como amigo a Voltaire, que dijo literalmente, yo quiero ser cola de un león de vieja estirpe como los Borbones, como los miles de parlamentarios de mi misma especie. Eso digo yo. Son ratas los parlamentarios catalanes, que quieren ser cabezas de león. Y eso de ninguna manera, en Cataluña, claro, mediante el separatismo. Pienso como Voltaire, complejo de inferioridad. Eso es lo que tienen los separatistas catalanes, que ceden ante el miedo. Yo tengo un primo hermano, segundo, se llamaba Enrique, oficial del ejército, mandando el escuadrón de regulares que acompañaba a los viajes de Franco. Y él me contó... que acompañó a Franco en todos sus viajes por España, que en ninguna parte como en Barcelona había habido un recibimiento más entusiasta y más multitudinario que en Barcelona a Franco. Ahí están los separatistas.