¿Qué es la libertad política colectiva?
Transcripción
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Muy buenas amigos, mi nombre es Daniel Vázquez Barrón, formo parte del Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional. Vamos a iniciar una serie de capítulos en los cuales vamos a dejar claros nuestros principios a los efectos de poder alcanzar la democracia formal. Vamos a empezar por la clave del tema, el núcleo de todo esto, que es la libertad política colectiva. Suele confundirse con las libertades civiles o derechos individuales. Normalmente las personas cuando se les habla de la libertad política colectiva no tienen claro de qué se trata. Creen que es una utopía, un ideal, inalcanzable, que si tengo libertad para votar entonces ya es suficiente, que si tengo libertad para trabajar donde quiero, para mudarme a donde quiera vivir, ya alcanza y eso es la libertad. Bien, estas personas confunden los derechos subjetivos con la libertad. Los derechos subjetivos son poderes de obrar conforme al orden jurídico. Es decir, que requieren una norma previa que los regule. En cambio, la libertad es un hecho que no tiene que ser reconocida y no puede ser regulada realmente, sino que es conquistada. Es colectiva, no es individual. Porque no pueden ser libres unos y otros no. yo considero que tiene su límite en los derechos humanos. Por eso es que la libertad persigue incesantemente y férreamente una vez alcanzada por una parte del demos que la trata de mantener. Es esa parte mejor, esa parte más activa y es la parte que ha movilizado a la sociedad en su búsqueda. La libertad política colectiva tampoco es la suma de libertades individuales, sino que ella es la que engendra y fundamenta, es la matriz generadora de los derechos subjetivos. Es fundadora entonces y fundante también del sistema político. No es una libertad de ni una libertad para, es el hecho fundador del único sistema que garantiza o cauciona la libertad fundadora. La libertad política colectiva tampoco es un atributo individual que hace que solamente el hecho de ser persona ya tenga que ser adjudicatario de la misma. La libertad política colectiva hay que ganarla por ser política y constituyente. No se obtiene por la buena voluntad de los gobernantes. La pasividad, el conformismo, el servilismo de las sociedades tanto europeas como hispanoamericanas está en que nos han confundido asimilando las libertades individuales a la libertad política colectiva. De esta forma vivimos en un error y no nos preocupamos en salir de ese error y ir al encuentro de esa libertad política colectiva. Así creemos que elegir un producto en el mercado o guiarnos por nuestras sensaciones sobre nuestra pertenencia a algún arbitrario género nos hace libres. Pan y circo sin libertad. Porque no hay mejor esclavo que aquel que se cree que es libre. Usted que vive en Hispanoamérica o en algún lugar de Europa continental, dígame si elige o no a su presidente o director de gobierno. Y cuénteme cuál es su diputado. Si usted vota una lista, ¿cuál es su diputado de esa lista? Y si hay uno que es su diputado, ¿qué hace votando a todos los demás? ¿Cuál de los diputados que usted vota en una lista es el representante de su distrito o de su circunscripción territorial o de su colegio electoral? Y además, ¿por qué? Además de financiarlo a él, a él financia también a todos aquellos partidos y todos los diputados de aquellos partidos que usted jamás, jamás votaría. Distinguida la libertad política colectiva de las denominadas libertades individuales, se nos dice que hay libertad porque se vota. Bien, efectivamente el voto o yusufragi es uno de los derechos políticos, pero es individual, no es un derecho colectivo. Además debemos aclarar otra confusión alimentada por los gobernantes y los medios de comunicación. En cuanto a las elecciones, ¿no? Usted elige realmente o adhiere a la lista de nombres que otras personas eligieron y pusieron en ese papel que usted introduce en la urna varios meses antes de las elecciones. Esto es lo mismo, es un juego de niños. Es como si yo le doy a elegir entre ocho o nueve personas para que usted elija su cónyuge. Y después le digo, mire, usted está escogiendo. Pero en realidad, ¿usted está escogiendo o usted elige algo de mi elección? ¿Usted adhiere a mi elección? ¿Realmente usted está eligiendo? ¿Realmente es que usted está eligiendo o yo le estoy controlando la elección a usted? En el caso de España ni siquiera se puede votar por un presidente. Y en los países donde se vota por uno, tiene que ser presentado por un partido. Es impensable que un individuo se pueda presentar independiente. Los partidos tienen un oligopolio incompatible con un sistema democrático basado en la libertad. Por su propia situación y su proximidad con la creación de las normas jurídicas, se han procurado un cortijo, un privilegio. Bueno, en definitiva, ¿qué es la libertad política colectiva? Antes, déjenme poner en claro que cuando hablamos de lo político nos referimos a la relación de la comunidad con ese alguien o algo al que confiamos en la conducción o gobierno, pero además en quien depositamos nada más ni nada menos que el monopolio de la fuerza bruta, el monopolio de la violencia. Entonces hay que tener mucho cuidado. Hay que dejarlo bastante controlado. Y aquí vemos los dos grandes polos de lo político. Por un lado, la comunidad. que podemos denominar la nación, y por otro lado el Estado dirigido por un gobierno. El judicial no es un verdadero poder porque más bien no es un poder político, es una función estatal, es la función jurisdiccional, ejerce la función jurisdiccional. Lo único que debe ser es independiente, debe tener el poder de rechazar cualquier tipo de injerencia. pero no es un poder político y está bien que no lo sea, no debe ser un poder político. Ahora bien, si la comunidad consciente o parte de ella consciente logra conquistar la libertad política colectiva para todos y provocar un proceso de ejercicio de tal libertad a los efectos de construir el edificio constitucional que reparta el poder político entre la nación y el Estado, haciendo que las instituciones se controlen férreamente y puedan recurrir también a la función jurisdiccional dependiente para garantizar la libertad originaria, podemos decir que hemos alcanzado una verdadera democracia formal. La libertad política colectiva debe ser garantizada por la democracia. Si no hay libertad política colectiva, no hay democracia. Por eso, solo lo puede construir la afectada, la nación. Es muy difícil que los políticos, los partidos políticos nos lo entreguen. Tenemos que conquistarlo. Ahora sí, podemos ver con claridad que la libertad política colectiva es la situación en que una comunidad puede construir un reparto del poder político y lo que es más importante, su control. su control. Esta es la clave. Al decir de Antonio García Trevijano, consiste en la capacidad de una nación para elegir su forma de Estado y su forma de gobierno, y garantizar la posibilidad de que todos los individuos que la componen elaboren la Constitución, por supuesto, a través de los representantes, con poder constituyente, a la que todos estaremos sometidos. Por eso la libertad política colectiva comienza donde la de todos y termina cuando uno solo No la posea. Muchas gracias. Este es el primer capítulo. Seguiremos después con otros más. En lo posible, en el siguiente, veremos lo que es la separación de poderes y cómo alcanzarlo. Muchas gracias.