CONFERENCIA DE TREVIJANO EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA (I)

2012-11-13 Libertad Constituyente TV 9:02 YouTube ↗
CONFERENCIA DE TREVIJANO EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA (I)

Transcripción

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Estar en Zaragoza con vosotros para mí no es un acto extraño. Viví en Zaragoza durante tres años. Era, como es natural, muy joven, era notario en una provincia de Teruel, vivía aquí en Zaragoza. Y desde entonces, desde mi juventud, yo creo que estoy tan apegado a los ideales que tuve desde que comencé a estudiar el bachillerato, que incluso no puedo pronunciar las palabras que hoy se inventan y se dicen. ...con respeto enorme a quien las pronuncian... ...yo digo buenas tardes a todos y a todos... ...no a todas... ...porque la palabra todos implica en español... ...todas y todos... ...entonces decir todas para mí es demagogia... ...y yo no lo digo... ...comprendo que los demás lo digan... ...yo no... ...no se respeta más a la mujer... ...por emplear el femenino cuando no viene al caso... Antes que nada quiero agradecer al alcalde Juan Alberto Belloc que haya tenido el valor, en él explicable, de invitarme a un acto público. Yo conocí a su padre, un hombre honesto y competente, antifranquista. No traté mucho a su hijo. a Juan Alberto, a pesar de que yo fui uno de los promotores principales de la constitución clandestina de justicia democrática. Entonces trataba más con Carretero, con el fiscal Chamorro, pero el nombre de Belloc siempre me ha sido muy cercano. A mí no me extrañó nada sus peripecias políticas y sus extravagancias para la clase política a la que pertenece. porque no es extravagante, pero hace cosas distintas de lo que se puede esperar de un hombre de partido. Si yo estoy aquí es porque el alcalde vuestro no es hombre de partido, pertenece a un partido, pero su cabeza está aparte y al margen de consignas o sentimientos propios de colectivos, no de personas individuales. Yo creo, me he planteado de qué voy a hablaros. No sabía bien, yo casi nunca, nunca en mi vida he preparado una conferencia. Me parece un acto que es propio de científicos, propio de profesores, pero yo ni soy científico ni soy un profesor. Soy un hombre libre. Os parecerá raro que diga, soy un hombre libre. Es rarísimo. He conocido tan poco en mi vida que yo me parezco un caso raro. Ser hombre libre hay que ser muy valiente para ser libre en una sociedad de esclavos. Bajo Franco, dos tercios de la población estaban entusiasmados con el franquismo. Hoy nadie se acuerda de eso. Hoy resulta que bajo Franco todos eran demócratas, todos eran liberales. Franco era un dictador que estaba impuesto no sé por quién, pero estaba sostenido por dos tercios de los españoles. Un tercio entusiasmado con él. Otro tercio bien acomodado. Y solamente un tercio estaba en contra de él, con el sentimiento. Porque dentro de ese tercio una minoría pequeñísima se atrevía a tomar riesgos para que la dictadura de Franco terminara cuanto antes. Yo fui parte y formé un núcleo muy estrecho. de los hombres más valientes que en aquel momento españoles se enfrentaron de verdad con la dictadura. Mi experiencia es evidente que es muy lejana y muy larga. No de aquellos tiempos, también de ahora. Porque para mí la política y la libertad no es un momento de la vida. La libertad no es algo que se conquiste. Como se puede conquistar la riqueza, el dinero, el amor. No. La libertad o la tienes prisionera para siempre o no sabes ni siquiera lo que es la libertad. Y España no ha conquistado la libertad. Nunca ha conquistado en los españoles la libertad política. En España no hay libertad política, colectiva. Qué raro. ¿Cómo viene el señor Trevijano diciendo que no somos libres, que aquí no hay libertad? Es más, digo, no hay constitución. Es mentira. Eso que le llaman constitución no es una constitución. Eso es como las leyes fundamentales del Reino de Franco. Eso no es una constitución. El artículo 16 de la Declaración de Derechos del Ciudadano de la Revolución Francesa dice solo hay constitución cuando hay separación de poderes. ¿Acaso hay separación de poderes? De ninguna manera. ¿Cómo va a haber separación de poderes si vemos todos los días en la televisión que el gobierno se sienta en un banco del Parlamento que para mayor ínride de desprecio tiene un color distinto? Es color de azul. ¿Pero qué hace un gobierno sentado en un Parlamento con sillas preferentes de color azul para imponer miedo y respeto a los legisladores? ¿Qué gobierno es ese que elegirla? ¿Habéis visto algún gobernante desde el primero Suárez, pasando por Felipe González, Aznar, Zapatero, Rajoy, uno solo, que no anuncie las leyes que va él a dictar? Todos dicen, haré un decreto, haré una ley, haré... Pero ¿cómo? El gobierno está diciendo todos los días a todos los millones de españoles que las leyes las hace él. Y los españoles dicen, uy, qué democracia más buena tenemos. Qué buena, qué bien estamos. Ahora, aquello sí que era malo, lo del franquismo. Pero es que ¿acaso Franco no tenía legisladores de familias, sindicatos y municipios? ¿Acaso Franco no tenía unas cortes? ¿No tenía unas jueces? ¿No tenía un gobierno? Igual que ahora. ¿Qué diferencia hay entre Franco, que tuvo la sabiduría de hacer imposible el control de su poder, que es en la dictadura? Un dictador no es que sea un sádico que quiera matar, meter en la cárcel al que le caiga mal a sus enemigos. No, no. Un dictador es aquel que sabe, durante mucho tiempo, hacer imposible que se controle su poder. Ese es el dictador. Y Franco fue un buen dictador, sabio, eficaz, un cateto, si queréis, de Ferrol, pero con más sabiduría política que toda la clase que le ha sucedido después. ¿Qué? ¿Quién a sus días? Franco Suárez, el jefe de la falange. Y ese jefe de la falange, todos los partidos se rinden ante él y aceptan todo lo que les propone. Legaliza al Partido Comunista y Santiago Corrillo se convierte en su defensor. Un falangista, creador del movimiento, que inventa el café para todos. Hace 30 años. ¿Y ahora qué dicen? ¡Ah! Más, Arturo, más. ¿Cómo? Está desafiándonos. Si quiere separar a Cataluña. ¿Pero cómo? Quien quiere separar a Cataluña será Suárez, que ha sembrado lo que ha sembrado, las autonomías. ¿Qué es esto de autonomías? ¿Autonomías? Pero es que hay alguien autónomo, salvo Dios, y es dudoso. Sí, es verdad. ¿Pero qué autonomía? ¿Quién es autónomo? ¿Autonomía catalana de qué? ¿Autonomía política? Independencia. Autonomía cultural, folclore. Porque la autonomía cultural o es universal o es folclore o es sardana. Pero ¿y qué seguís todos pensando lo mismo? Yo soy diferente. ¿Por qué soy diferente? Porque pienso igual que pensaba Juan Alberto Belloc, Santiago Carrillo, Felipe González. Todos, sin excepción. No hablo de Aznar ni de Rajoy porque yo no sé lo que pensaban. Pero hablo de los que pensaban, de los que luchamos contra Franco. ¿Quién soy yo? Una persona que piensa igual que entonces. ¿Y qué ha pasado? Pues que todos los demás piensan lo contrario de lo que pensaban entonces. Y no soportan mi presencia. No soportan que yo diga hoy la traición que han hecho todos los partidos políticos.