Ausencia de representación. Murcia partida en dos.

2017-09-27 Libertad Constituyente TV 5:41 YouTube ↗
Ausencia de representación. Murcia partida en dos.

Transcripción

Locutor 01

Pues que vosotros en Murcia no tenéis ni un solo representante político. Ni uno. Ni del PP, ni del PSOE, ni de Podemos, de nadie. Porque Murcia, como el resto de toda España no solo Murcia, no tiene un solo representante político. Diréis, ¿cómo que no? Si está lleno la asamblea. ¿De quién? ¿De personas a sueldo cobrando un sueldo? Pues sí. ¿Representantes de quién? Ah, dirán, hombre, si las personas más inteligentes, dicen, tiene usted razón, Trevejano, ellos no representan a los que votan, representan a quienes los ponen en la lista. Hombre, eso se acerca bastante a la verdad. Digo, ni eso, ni lo representan. ¿Cómo lo van a representar? Son unos mandados. El mandado no representa al mandante. Porque el sistema que hay, los diputados no representan a quien lo elige. Tienen que defender el interés nacional, no el interés del elector que lo ha elegido. Y eso es monstruoso. Eso es un delito. No es que sea una ignominia. Eso es un engaño. Es una traición al electorado. Todo es falso. Condener representación, todo es mentira. El que ha sido elegido por Lorca, diputado, no tiene por qué saber nada ni de China, ni de Japón, ni de la UE, ni de Varsovia, ni de Estados Unidos. Solamente un hombre honesto, honrado, inteligente, que se presenta a sus ciudadanos, a sus compañeros de vecindad, para defender sus intereses. El partido no puede ser financiado por el Estado, porque pertenece a quien le paga. ¿Le paga el Estado? Ah, muy bien. Ya sabemos que sois estatales y por eso no podéis defender a la sociedad civil, que es vuestro enemigo. Nos tratan como enemigos. Por eso no nos preguntan ni le importa a los ciudadanos nada. Quien vota, no vota, no elige a ningún partido. Ratifica las listas estatales que le preparan los partidos, igual que la falange. partidos totalitarios, falsos, enemigos de la libertad, perturbadores de la moral y de la conciencia, causantes de la crisis económica que hay, ladrones, corruptos, moral e intelectualmente, ignorantes. Esos son los partidos estatales. Como venía a corresponder, ¿qué pienso de la sanidad? ¿O qué pienso de las pensiones? ¿Por qué? Porque antes de decir nada en España, lo primero que hay que ser libre. ¿De qué vale ser de izquierda o de derecha? Eso es mentira. Si no eres libre, todos los gatos son pardos. En la noche de la falta de libertad, todos son iguales, demagogos, de derecha y de izquierda. Que con libertad digan lo que están diciendo, a que no se atreverían. Libertad, para que lo que digas te comprometa. Todos están equivocados. Y tenéis que saberlo vosotros y ante ellos tener orgullo de decir, estáis mintiendo, sois unos cínicos. En España o es idiota el que vota o está corrompido. Esas son mis últimas palabras para Murcia.

Locutor 00

Estamos casi concluyendo, estamos en Onda Cero, conversando con don Antonio García Trevijano, que está en Murcia para presentarnos el último libro que ha escrito, Teoría pura de la República. Y don Antonio me va a permitir la indiscreción. Si usted es un repúblico, ¿a quién vota?

Locutor 01

Porque no votamos a nadie. Es la extensión. La única manera de acabar con este sistema corrupto. Vamos a ver. Si todas las encuestas señalan que más del 80% de la población considera que el problema político principal que tienen, quitando el terrorismo, es la clase política a la que desprecian, ¿por qué la votan? Si despreciáis de verdad a la clase política, ¿por qué le dais el voto? La incoherencia está en el que vota. Que estos son unos corruptos, eso es evidente. Que todo es falso y mentira, eso es evidente. Que las elecciones no sirven para nada, es evidente. Que esto es un botín entre los partidos del Estado, eso es evidente. ¿Cuál es el remedio? No votarlo. ¿Por qué? Porque es muy sencillo para quitarle la legitimación. Siempre tendrán la legalidad, pero no estará legítimo. Y si no tienen legitimación, solamente tienen la legalidad, será facilísimo desplazarlos del poder con una legitimación que tenemos nosotros, los demócratas.