Clase Magistral de Trevijano sobre la República a los indigentes intelectuales

2018-06-20 Tercio Laocrático 27:51 YouTube ↗
Clase Magistral de Trevijano sobre la República a los indigentes intelectuales

Transcripción

Locutor 00

Sé que tú, Antonio, estás muy preocupado, casi obsesionado por las noticias diarias. Te gusta mucho el análisis diario. Yo soy un poco diferente. A mí me gusta más el análisis teórico y sobre todo las enseñanzas de lo que tú nos aportas día a día. Entonces, hace dos días habéis hecho un programa que yo considero que es muy interesante, celebrando la efeméride del 14 de abril, famoso. Si te parece, yo quería rememorar ese programa aportando algo de mi propia cosecha. Bueno, lo primero es que la prensa nacional se ha hecho eco de unas noticias en relación con unos personajes que se definen o se califican de republicanos. haciendo proselitismo de este 14 de abril. Entonces, hay personajes como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que de alguna forma nos estamos, sobre todo la prensa, convirtiendo en unos protagonistas calificados de republicanos. Parecen que son los nuevos líderes del republicanismo. A mí esto, en cierto modo, me incomoda. Y me molesta porque los considero unos frikis. ¿Tú sabes lo que son los frikis? Son unos frívolos. Entonces, hacer de estos personajes los protagonistas del republicanismo, a mí me parece que hay que criticarlo. Entonces, yo sé que a Antonio no le gusta que hablemos mucho de él, pero sí tengo la necesidad personal de traer aquí a colación de que... el republicanismo en España como movimiento, como sentimiento, como ideología, como lo queráis llamar, tiene otros protagonistas que creo que tienen más derechos que estos que ahora la prensa los está poniendo en el candelero. Entonces, hay un libro que los seguidores del movimiento MCRC conocen sobradamente, que se llama Teoría pura de la República, que yo quisiera hacer un apunte de él y luego tú, como eres el autor, pues me corrige o añades o o rectifica, o como lo consideres. Creo que Antonio García Trevijano, a través de esta obra, Teoría Pura de la República, no solamente ha sido un activista en pro de la República, sino que ha aportado al movimiento la teoría necesaria para que esta idea, esta ideología, este sentimiento, tenga base y fundamento. ¿Qué significa Teoría Pura de la República? Y tengo que confesarte, Antonio, que lo leí hace cuatro años. Pero bueno, la idea que yo tengo de este libro es la siguiente. Lo primero que es, es un estudio de la situación política de España y de las razones de la crisis política que vivimos desde el 78 para acá. Además el libro es un fundamento de la obsesión de Antonio por la libertad política, es decir, trata de encontrar las bases, el contenido, la esencia de lo que es la libertad política. Además es un estudio teórico de lo que debe ser la democracia pura, es decir, cuáles son las características imprescindibles para que un sistema pueda ser democrático aquí tengo que hacer un paréntesis una parte es un análisis de la división de poderes y en cuarto lugar creo que es también esta obra un intento teórico de abordar el concepto republicano no ya como oposición al concepto de monarquía, que lo es. Me parece que ha hecho una brevísima referencia en la introducción. Como él ha dicho y yo le he oído en otras ocasiones, la monarquía tiene su teoría. A lo largo de la historia ha hecho referencia a Julius Stahl, pero a lo largo de la historia no solamente Julius Stahl, sino que todo el pensamiento político trata de justificar la monarquía. No solamente él. Sin embargo, ¿qué ocurre con la República? Pues que hasta que no ha llegado esta obrita, esta gran obra, no hay un intento de explicar la República por sí mismo. No como oposición a. Entonces, creo que para esto yo los he calificado como frikis. Todos aquellos que intenten ver los grandes líderes republicanos en personajes como Ada Colau, también lo iba a citar Oriol Junqueras o incluso otra friki que es una tal Pilar Raola yo creo que estos personajillos que van deambulando por los platos televisivos y acaparan las portadas de los periódicos no tienen la altura intelectual ni de pensamiento político necesario para dirigir, liderar un pensamiento político como es el republicano. En fin, corrígeme en lo que he dicho o matiza.

Locutor 01

Es verdad, lo que quiero decir es que no es que sean unos ignorantes absolutos de lo que es la filosofía política. Ellos no saben tampoco ni siquiera lo que es la monarquía. Están sirviendo, aprovechándose de un sistema monárquico, viven de un régimen monárquico. Pero si se llaman republicanos, ¿qué más da? No son repúblicos. Ellos no quieren que acabe la monarquía. Es la monarquía la que les da el poder. Y eran unas personas completamente anónimas, sin ningún prestigio, sin ningún mérito. No tienen mérito ninguno. Y esta monarquía les ha elevado por sus protestas y en las capillas y por su ordinariedad y su vulgaridad. No antimonárquica, no. Antisistema. Si no saben lo que es el Estado. Por eso está bien calificado antisistema. ¿Les molesta a quién? Los ricos. Y creen que los ricos son todos aquellos que no son indigentes como ellos. Ellos son indigentes, pero mucho más que indigentes. Pablo Iglesias, Errejón y los demás, escuchar bien lo que digo, son más indigentes intelectuales que un mendigo. Es indigente económico. Estas personas son aventureros. Del espíritu. ¿Creen que saben algo? ¿Por qué? Porque no han ganado ninguna oposición a ninguna cátedra. Así es mentira. Han obtenido a dedo ser profesorcillos de politología. Cuidado. Vaya asignatura. Politología es aquellos que se dedican a estudiar lo que otros hacen. ¿Y qué es lo que hacen otros? ¿Qué es lo que pueden estudiar? Mal política. ¿Acaso conocen los fundamentos de la política? ¿Es que conocen la democracia griega, cómo nace, en qué consiste? ¿Es que conocen el sistema de gentilicio de Roma? Porque se llaman gente, nuestra gente. Sí, que me expliquen lo que es el sistema gentilicio romano y griego, anterior a la democracia. Que me expliquen lo que es laocracia, a ver si saben lo que es. No tienen ni idea. Pero es que no saben distinguir entre un régimen parlamentario y un régimen constitucional. Ni saben la diferencia que hay entre una monarquía de un estado de partido de una monarquía parlamentaria. Si es que ellos no saben ni siquiera que los periódicos vulgares de Alemania saben todos que esto se llama estado de partido. Y que la denominación de estado de partido no es mía. Que en España la introdujo el presidente que murió. el primer presidente del Tribunal Constitucional, Manuel García Pelayo. Ese introdujo en España un libro que le llamaba a esto que hay hoy Estado de Partido. Y yo no lo he traído a España, lo trajo él, pero yo lo conozco a fondo. El origen, cuándo empezó, quién lo defiende, por qué se instituyó en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, por qué después de la República de Weimar Hitler triunfó con esa facilidad, por qué era ya el inicio de un Estado de Partido, el de la República de Weimar. Pero ¿por qué yo desprecio a la segunda república? Porque es una copia mala de la república de Weimar alemana. La que permitió el triunfo de Hitler sin disparar un solo tiro. Y la que permitió que Franco ganara disparando muchos tiros. Esa es la diferencia. Pero yo desprecio a la república de Weimar y a la primera y a la segunda república. Pero aprecio el nombre, aprecio el entusiasmo, aprecio la ilusión con la que el pueblo español ignorante recibió de repente la noticia, no de que la República llegaba porque alguien la traía, sino que de repente el vacío dejado por un monarca que huye y se va, cuando no había motivo ninguno para que se fuera, porque las elecciones eran municipales y en las grandes ciudades ganaron los partidos republicanos, como eso no tiene ningún mérito propio, Pues celebraron la República como un advenimiento. Por eso se consagró. Únicamente en ningún idioma del mundo las repúblicas se consagran como advenimientos. en España. Que digan a la República Francesa que hay un advenimiento. O a la República de Estados Unidos un advenimiento. Sería una ofensa. Nadie lo traería. ¿Pero de qué hablan de advenimiento? La conquistamos nosotros. La conquistó en una guerra civil. La conquistó en una revolución francesa que le costó la muerte a un rey. No hay derecho a esa ignorancia tan absoluta y tan grande. Porque el pueblo que vota no tiene por qué conocer la política. Pero los que se presentan de candidato y llegan a tener poder, como Pablo Iglesias o Rivera, tan ignorante, o Sánchez, tan ignorante como ellos, permitir que esas personas gobiernen, eso es de una irresponsabilidad, una ligereza, un desinterés por la política y por España que raya en el delito. El delito es permitir que esa gente, esa gentuza, ocupe los puestos que está ocupando.

Locutor 00

Antonio, yo lo que quería de alguna forma decir es que no es más o mejor republicano el que más alza la voz o sale en los periódicos. sino que considero que es mejor republicano o más republicano el que ha hecho el esfuerzo de tratar de teorizar de la forma que tú lo has hecho y por eso creo que el movimiento republicano te debe un agradecimiento, un reconocimiento a este libro, que aparte de que es un gran libro, pues es el resumen de todo un... un estudio, un análisis de la República y de la política en general. Y simplemente que quede ahí.

Locutor 01

Yo quiero agradecerte junto con tu permanente sinceridad y tu sentido del honor y de la amistad y de la justicia. Porque voy a decir algo que otras veces no he dicho. Primero, antes que un hombre de pensamiento, antes que un escritor político, antes que filósofo político, he sido un hombre político de acción contra el régimen franquista. Y yo no he escrito una sola línea. porque entre otras cosas no podía figurar o escribir bajo el régimen de Franco. Yo hasta cerca de los 60 años no comencé a escribir, porque yo no necesitaba ser ningún sabio, ningún erudito, ningún estudioso especial de la República para oponerme a Franco, a la dictadura, al fascismo. Y eso, con 16 años ya empecé la batalla. Y cuando fracasa... mi acción política de que no consigo el triunfo de la democracia y de la libertad política colectiva a la muerte de Franco cuando soy traicionado por los mismos partidos a los que yo he elevado con mi acción política contra Franco porque nadie me acompañaba cuando aquello era peligroso más que el Partido Comunista los demás ninguno pues cuando ya se ha agotado la posibilidad de acción y que yo no tengo más remedio que retirarme de la acción no porque yo quisiera sino porque todos los partidos me obligaron a que me retirara por la campaña de disfamación con el asunto de Guinea, que todavía colea, a pesar de que, afortunadamente para mí, los papeles de Wikileaks, de la CIA americana, acreditan que aquella disfamación fue hecha por el PSOE, con el ánimo de apartarme de la acción política porque era el único opositor al régimen de Franco. ¿Así de literal lo dicen esos papeles? y por eso me llaman Trevijano Maverick, pues bien, cuando ha terminado mi acción en los hechos, cuando he expuesto mi vida, entonces comienzo a pensar y a escribir. Y al escribir no tengo más remedio que plantearme los problemas que no ha resuelto nunca la República. Y en la primera, ¿por qué la república se va a definir como si no fuera la monarquía? Que es una definición negativa. Y eso está desde Aristóteles. Pues yo desafío con la misma osadía que desafía el poder de Franco en mi intelecto, en mi pensamiento, en mi análisis intelectual. No tengo límites. Tengo la osadía de enfrentarme y examinar desde Aristóteles al más grande filósofo político que haya existido en la humanidad. Todo aquello que yo no lo veo, con la misma evidencia que veía la necesidad de combatir por la libertad con el peligro que implicaba esa lucha dentro del franquismo, igual de claro para mí ha sido escribir este libro, porque he examinado todas las teorías políticas de la República, todas. Como no me satisface ni la Revolución Francesa, tuve que estudiar durante 10, 15, 20 años la Revolución Francesa para poder decir este no es el fundamento de la República. Y en cambio no me ha faltado nunca de admirar el espíritu, la letra, el pensamiento de los orígenes de la República de Estados Unidos. Es verdad que hubo una suerte inmensa. Los Estados Unidos encontraron, buscando la forma republicana, porque la guerra que hicieron fue contra una monarquía inglesa. Luego ya la monarquía la tenían que rechazar de entrada y los vanos intentos que hicieron. para declarar rey a Washington, fueron muy pequeños y fracasaron en el acto por ridículo. Como así mismo, ¿por qué admiró al Estados Unidos? Porque la guerra de independencia de Estados Unidos se hizo contra dos enemigos, el rey Jorge y el sistema parlamentario, porque era el sistema parlamentario el que rechazó el anhelo y la petición de Benjamin Franklin cuando... Todas las colonias, lo que hoy es Estados Unidos, las colonias británicas, lo mandaron a Londres para que obtuviera del Parlamento una ley que estableciera la igualdad de derechos de los ciudadanos ingleses y de los habitantes de las colonias. ¿Cómo fracasó? Bueno, tuvo la suerte de que el mundo burque le prestó su apoyo. Y de los 1.100 y pico miembros del Parlamento inglés, votaron en contra de la igualdad de derechos, pues 800 y pico. Pero tuvo votos a favor los del partido y el grupo dirigido por el mundo burque. Esa es la admiración que produce Estados Unidos, porque su origen fue impecable. Una guerra contra la desigualdad de derechos que ellos querían establecer la igualdad de derechos. Y eso es tan hermoso, tan bello, que eso no tiene reparo ninguno. Y hacen una guerra civil triunfa. Y claro, tienen la república presidencialista porque no admiten una república parlamentaria. Y hasta tal punto estaban obcecados con la tradición intelectual de que no había más que parlamento, que nadie había hecho un presidencialismo, tan obcecados que la primera constitución de Estados Unidos es parlamentaria, la confederal, y fracasa hasta el punto que Estados Unidos está a punto de desaparecer. Y entonces se produce la convoción. El fracaso tan grande y la movilización de elementos muy activos de la sociedad civil que promueven el Congreso de Filadelfia, donde se aprueba la segunda constitución que acaba con el régimen parlamentario confederal y establece el federalismo con la elección del presidente de Estados Unidos, como estamos viendo hoy por elección popular. Eso es lo que motivó mis estudios. Pero yo no me contentaba simplemente con el ejemplo americano, sino que estudié todos los antecedentes que habían llevado a los padres de la patria de Estados Unidos al convencimiento de que la república era inevitable y que era indispensable contra la opinión de todos, de todos incluidos, de Rousseau mismo, de que consideraban... que una república era imposible en un gran territorio. Cambitían las repúblicas pequeñas, por ejemplo, en Venecia, en Suiza, pero no para un gran territorio ni una población extensa. Y los padres de las patrias de Estados Unidos fueron los primeros que demostraron ante el mundo que era posible una república en un gran territorio y con millones de población. Esto a mí no me apartó del estudio, sino que al contrario, quise encontrar fundamentos europeos para deshacer, para combatir, para tener los argumentos y la reflexión necesaria para cómo es posible corregir los defectos que introdujo en Europa la Revolución Francesa. La Revolución Francesa no acabó con la monarquía. La prueba es que Napoleón fue un monarca, un dictador, no era rey, pero fue un dictador, un usurpador monarca. Y luego, todos los siguientes, los Luis XVIII, los Carlos X, agotaron la monarquía borbónica con la restauración y cuando acaba... con la revuelta contra las cartas otorgadas, que es el nombre que tienen las constituciones de los reyes, son cartas otorgadas, se proclama una ruptura del régimen y viene otra monarquía, la de Luis Felipe, la de Orleán, donde se incorpora, entre otros, Toquevil. ¿Y qué pasa? Que esa monarquía de Orleán también fracasa en el año 48. Porque en el año 48, el año de las revoluciones primeras socialistas en toda Europa, fue una conmoción espiritual y moral la que produce el año 48. Y eso lleva a la creación de la segunda república francesa. Porque la primera fue durante la revolución. y luego viene la segunda que se crea ahí en esa segunda se crea no mediante doctrina republicana sino mediante un golpe de estado que da Napoleón III sobrino de Luis Napoleón da un golpe de estado con su cuñado el conde de Morni con una pistola solo él nada más detiene en su casa a las 10 de la noche al ministro del interior mientras se proclama el imperio y con eso se proclama el imperio pero el imperio ya no es una república Eso es otra cosa. ¿Hasta qué? Tan peligrosa que los imperios terminan por guerras. Y es la guerra franco-prusiana motivada por una española, por María Eugenia de Montijo, que se casó con Napoleón III. Ella motivó, fue la causa de la guerra franco-prusiana, de los horrores del fracaso de la comuna, de la humillación de los revolucionarios de la comuna y del anarquismo. Hasta que la Tercera República, también francesa, tampoco tiene fundamentos, hasta el punto de que el presidente Mac Moun está a punto de convertirla en monarquía. Es que he tenido que estudiar todos los movimientos europeos, en todos los países. para ver si sus justificaciones teóricas de los filósofos estaban justificadas o no. Y como no encontraba ninguna explicación satisfactoria, no tuve más remedio que crear mis propios fundamentos, mi propia reflexión. Por eso no tengo nada que presumir. Ahí está mi libro, Teoría Pura de la República. Que me digan si hay una sola idea que provenga de nadie. Es una creación total. Del mismo modo que Julio Stahl no es el creador. de la monarquía constitucional porque monarquía constitucional la primera que se creó fue durante la revolución francesa cuando la asamblea constituyente termina con una monarquía constitucional donde el rey reina y gobierna eso se llama constitucional donde no gobierna se llama parlamentario estas cosas no las conoce Pablo Iglesias ni Errejón si no saben lo que es ni cuando se originan

Locutor 00

A lo mejor Ada Colau sí lo sabe.

Locutor 01

Por Dios, fíjate. O la maestra, que logra estudiar las capillas. Pues esto, digo, que estas formas de gobierno, formas de Estado, hay que conocerlas de verdad. Yo estoy preparado para discutir con cualquier autoridad mundial. No me importa que sea Alemán o Estados Unidos, porque he conocido a base del origen de todas las instituciones políticas. Y ahora, es verdad, le agradezco muchísimo a Daniel que me traiga a cuento que tenga yo la oportunidad de hablar de la justificación de mi libro La teoría pura de la República. No hay otro igual. He sido el primero. Yo no buscaba ser el primero, ni quería ser original. Tampoco busqué ser el primero contra Franco. Pero me dejaron solo. Me abandonaron todos al final. Me quedé solo. Yo lo elegí, yo quería que todos siguieran a la Plata Junta después y primero a la Junta Democrática, creada por mí. Eso no fue creada por Santiago Carrillo, de ninguna manera. Entró en la Junta cuando yo había seis miembros antes que él y ni siquiera conocían a los que eran. Bueno, pues el libro es un producto de reflexión propia. La diferencia que hay entre mi teoría pura de la democracia y la teoría pura de la república es muy clara. La teoría pura de la democracia es la teoría del gobierno. La teoría pura de la república es la teoría del Estado. Donde analizo las causas que conducen a la formación de las oligarquías políticas no es ni en este libro ni en el otro. donde lo analizo es en el discurso de la República, donde a la muerte de Franco examino lo que veo, porque en los libros de los historiadores ni en los libros de la filosofía encuentro la manera como la servidumbre voluntaria al servicio de un dictador continúa luego al servicio de los servidores del dictador. que son las oligarquías. Y eso lo desarrollo porque lo he observado. No lo tomo de ningún libro. Yo pongo como ideas generales aquellos hechos que he vivido, que he conocido. Yo conozco a los ministros, a los generales de Franco y sé cómo y quién ha ido formando grupos. para formar la oligarquía actual de donde proceden los partidos. Por tanto, la originalidad de mi pensamiento es debida nada más que a los hechos, que yo me inspiro nada más que en hechos, que las opiniones de los demás para mí son opiniones muy respetables cuando son tan grandes. como de los grandes genios del pensamiento político de la historia. Naturalmente solo a reverencio, porque en cada época ellos representan una lumbrera, pero no me afectan a la hora de estar yo solo meditando y escribiendo libros de pensamiento político. Ahí estoy yo solo, no con mi conciencia moral. Estoy solo con mi conciencia intelectual. Y como tengo una mente científica, porque quizás yo hubiera sido más feliz si hubiera sido físico, No lo sé, pero como tengo una mente científica, a mí no me convence ningún razonamiento que no sea rigurosamente deducido de los hechos. Y cuando no me encuentro que esos pensamientos sean de quien sean, desde Kant a Hume o a toda la filosofía política posterior o a Rousseau, para mí criticar a Rousseau es sencillísimo. Es que casi me cuesta cinco minutos para no mandarle de pie de él nada. Es un poeta maravilloso como Platón. Yo no soy platónico y voy a negar la validez de Platón. Voy a negar la validez de los sueños de Rousseau. No, pero yo no los puedo seguir porque soy científico, no soy idealista intelectual. Soy idealista moral porque no pongo nada delante de la verdad y de mi persecución del bien colectivo no pongo ningún interés personal ni familiar. ni económico, ni de fama ni de nada. Pero intelectualmente yo no puedo admitir ningún idealismo. Necesito las pruebas históricas, los hechos. Y claro, con esa fuente produzco libros originales. Que hoy no tienen fama en España, natural, lógico, ¿cómo van a tener fama si a mí no me toleran? Si los periódicos me tienen miedo y los periodistas más todavía, y los políticos no digamos, los partidos, ¿qué creéis? ¿Que no me conocen todos? Mira. Me conocen en España todo el mundo. Y fuera de España también. En el Reino Unido, en Francia, en Alemania, en Italia. Todo el que tiene una cierta edad me conoce perfectamente. Y sabe que he sido sacrificado. En España es como si hubiera muerto. Pero tienen la mala suerte de que no me he muerto. Nada más. Y como estoy vivo, todavía digo, ah, me atacáis. Yo respondo al ataque. Porque no tengo ningún miedo a nadie. Porque sois unos mequetreces, enanos. Intelectualmente, por Dios, eso ni tenéis ni existencia. ¿Y políticamente qué sois? ¿Qué sois políticamente? ¿Que obtenéis votos del pueblo? Franco tenía más votos que vosotros. Me dirán, hombre, es que era una dictadura. Sí, sí. Pero no había un policía al lado de cada votante. Y votaba más que a Pablo Iglesias. Y más que a Rivera. Y más que al PSOE. Y votaba a Franco más que a todos ellos. Y el enemigo de Franco no me encontraba con el Partido Comunista, sí. Pero fuera del Partido Comunista yo no me encontré en la batalla con nadie. En el PSOE no había nadie en la cárcel conmigo. Estaba ETA y el Partido Comunista. esos son los que había en la cárcel y algunos también de los que fundaron aquel terrorismo extraño que hoy aparece el fundador en los programas de televisión dando lecciones de libertad y democracia no había más que esos pues ahora yo para terminar quiero decir nada más que agradecer de verdad el espíritu de justicia de Daniel que aparte de que sea mi íntimo amigo y del cariño que siento por él y que creo que soy correspondido le agradezco que intelectualmente no esté tranquilo ¿Pero cómo celebrar la república si Trevijano está en el exilio? ¿Qué es esto? Si en España nadie ha habido que defienda la república, nadie más que yo. Si todos los contactos míos con el conde de Barcelona, con Juan Carlos, si todo el poder que llegué a adquirir que me permitió fundar la Junta, si todo eso lo hice diciendo, soy republicano, soy republicano, pero no defiendo a la segunda república. Ah, ese es el tema. Me tenéis miedo los republicanos, porque vosotros, como sois ignorantes, para vosotros la república es la referencia a un sueño perdido. No quiero la segunda república, porque ella no impidió la guerra civil. Quiero construir para siempre. Y la república aquella no era buena, porque su constitución era muy mediocre, muy mala. Era una copia vulgar de la constitución de la república de Weimar. Y como eso lo he estudiado de verdad, y los juristas que defendieron una y otro sistema, y los que dividieron el sistema proporcional, que a propósito, en la República de Weimar, Gerard Leipholz, el jurista en la República de Weimar, defendió lo mismo que yo, la representación por distritos pequeños, la mayoritaria, donde hay representación. Nunca el sistema proporcional se opuso a él en contra, porque el colegio de abogados, los abogados, de la República de Weimar se dividieron en dos bandos irreconciliables y vencieron los que defendían el sistema de partidos que hay hoy, el sistema proporcional. Pero el presidente del Tribunal Constitucional de Bonn, que es el que ha consagrado la doctrina del estado de partido y por tanto del sistema proporcional, diciendo nada menos que la brutalidad de que es una maravilla que haya desaparecido todo elemento de representación en el sistema electoral actual de Alemania y de España. Dice que es fantástico porque nos hemos acercado y superado a Rousseau con el sistema de suprimir la representación y en su lugar acudir a la integración de las masas en el Estado, que es la finalidad de la elección proporcional en el Estado de partido. Por esa razón mi obra es original, quieran o no quieran, yo no estoy hablando para nada de su futuro. Si en el futuro será leída, escuchada, eso a mí no me preocupa. Si no me ha preocupado la suerte de mi vida, si a mí no me ha preocupado que me metan en la cárcel, que me intenten asesinar tantas veces y que me intenten arruinar, no me ha preocupado para detener mi acción. ¿Cómo me va a preocupar que después de mi muerte mis libros triunfen o no? Pues es que me es indiferente. Mi lucha no está motivada por mi deseo de fama, está motivada por mi deseo de libertad y de verdad. Son las dos condiciones que junto a la lealtad... han guiado mi vida y la seguirán guiando hasta los próximos días, que algún día próximo tendré que morir. Pero moriré como he vivido, exactamente igual, sabiendo que he sido leal a la libertad y a la verdad. Sigue lloviendo en Somos Aguas. Sigue lloviendo y yo estoy encantado con este clima. Y tú me has provocado a que diga la verdad.