VENEZUELA y la conquista de la Libertad Política Colectiva
Transcripción
Locutor 01
2017 buenas noches mi nombre es carlos espadas albiol por periscope el profesor franceschi me podrá conocer como carolo gladios lo estoy viendo en el vídeo que está acompañando a al señor Antonio García Trevijano y otros invitados, el señor Papi y el profesor Centeno, y el amigo que está a la izquierda, el señor Trevijano, que creo que es venezolano también, pero no recuerdo su nombre. Quiero mandarle un gran abrazo a Alberto Franceschi, profesor. desde aquí, desde Madrid. Me alegro muchísimo que esté en tan buena compañía y ojalá pueda regresarse a Venezuela con las buenas nuevas y los argumentos y las armas de cultura y de esa democracia representativa y de libertad colectiva que tanto bien nos puede hacer en un futuro en nuestra querida Venezuela. Un abrazo, ojalá pueda servirle de algo acá en Madrid. Estoy a la orden por este mismo medio, el 609-182-701 es mi móvil. Y una vez más, un gran saludo, también mi respeto y mi consideración al señor Trevijano, que lo considero un iluminado para nuestra época. Saludos. Gracias.
Locutor 00
Muchas gracias, Carlos Espada. Muy agradecido a sus palabras, pero no me considero yo un iluminado. porque la palabra iluminado en España, no tal vez en Venezuela, donde usted me es, tiene un significado demasiado ajeno a la realidad. Un iluminado es una persona que tiene una inspiración mística o religiosa que no proviene del estudio ni de la influencia de las realidades externas. a su alma, sino de su propio interior. Yo no soy un iluminado, soy un científico de la política y como eso no está acostumbrado la humanidad, porque tal vez antes que yo nadie había intentado. dedicarse a la acción política práctica, realista, pero de un modo científico, de tal manera que se excluye de la acción todo aquello que no procede directamente de los hechos y se rechaza lo que proviene de las ideas, es por eso que usted me llama iluminado. No lo soy. ...ni deseo serlo... ...pero en cambio... ...estoy muy agradecido... ...a que tantísimos venezolanos como usted... ...en esta hora de tristeza... ...angustia... ...para su porvenir... ...no es sólo usted, sino todos los que llaman y... ...son centenares, no, miles. que esperan milagros de mi palabra o de mi consejo. Naturalmente que estoy a vuestro lado, naturalmente que el exdiputado de Venezuela, don Alberto Franceschi, está a mi lado, ha venido a verme, se lleva mis libros, va directamente imbuido de la estrategia y la táctica dictada por la libertad política colectiva. Y ya gracias a nosotros, en estos días de su... Querido país de Venezuela, en estos días ha habido ya un cambio notable en la dirección política de los acontecimientos. Y ese cambio no es ajeno a la presencia en España a mi lado de vuestro dirigente político democrático Alberto Franceschi. Porque hasta ahora, hasta que él llegó, la voz dominante en la oposición al régimen chavista era elecciones, elecciones, elecciones. Todo era pedir elecciones. Es decir, repetir lo mismo que pasó en España. El horror. Convocar en una dictadura elecciones. ¿Para qué? para que no haya libertades, pero ¿cómo puede convocarse elecciones si aún no hay libertad política? Sin libertades, convocar elecciones, eso es una llamada de apoyo a la dictadura, aunque estén en la cárcel quien lo haga, aunque se llame Leopoldo, aunque se llamen Capriles, aunque se llame Corina. No se pueden pedir de ninguna manera elecciones en un momento en que el pueblo venezolano está esperando, ansioso en la calle, queriendo ganar su libertad. Elecciones. Vaya manera de interrumpir el proceso de la libertad. Es la libertad el proceso que debe guiar hacia una nueva constitución. Nada de contar con las instituciones chavistas que han conducido a lo que hay. No, la libertad política colectiva es lo que están aprendiendo hoy, a mi lado, los dirigentes futuros de Venezuela. Libertad política colectiva, un concepto político que nadie utiliza, que lo utilizó hace muchos años, siglos. Los vencedores de la guerra de independencia de Estados Unidos contra Inglaterra, contra el Reino Unido. Ahí sí hubo una libertad política colectiva que triunfó. Pero en toda Europa, en todas las revoluciones, no fueron hechas nunca en nombre de la libertad política colectiva, sino en nombre de una libertad parcial, de una parte de las libertades, no de todo un pueblo. Y Venezuela hoy ha aprendido la lección. Y qué satisfacción, qué alegría. Para mí es ver hoy cómo en las calles de Caracas se oye el grito de libertad política colectiva y el grito de repúblico, no republicano. Republicano es un concepto pasivo, de indiferencia hacia la forma del Estado. En España, republicano, todo, si eso no compromete nada, pero de hecho monárquicos. En cambio, un repúblico no. El repúblico es un elemento activo. que quiere seguir un tercio de la población, que es la que siempre conquista la libertad política colectiva. Esos son repúblicos que siguen una dirección, que no aceptan pasivamente el sistema que hay, llamándose republicanos dentro de un régimen monárquico, o de un régimen de oligarquía política. Esos no son republicanos, aunque vivan en una república, de forma. Es el repúblico el único que es consciente de en qué consiste la libertad política colectiva como fundamento último, como el grunge, el fundamento último de las libertades individuales, de las garantías, de la democracia. Gracias, amigos, compañeros venezolanos, gracias por apoyar a vuestros dirigentes más sabios, más serenos, que en estos momentos de incertidumbre ven la luz que les guía y es conquistar pacíficamente la libertad política colectiva y, mientras tanto, rechazar toda posibilidad de elecciones, que no tiene más que un solo objetivo, paralizar y hacer retroceder el proceso constituyente de un nuevo... de un nuevo periodo de libertad para Venezuela. Gracias, amigo. Ánimo y apoya a tus dirigentes actuales hacia la libertad política colectiva, a los repúblicos de Venezuela. Republicanos son todos. Republicanos no es nada. Es haber nacido en una república. Eso es republicano. República es el que la sostiene, el que sabe lo que es, el que sabe los peligros que la acechan, el que se adelanta a los peligros para evitar los peligros los decaimientos de la república.