Asesinato político. Difamación a Antonio García Trevijano
Transcripción
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Es verdad que yo fui difamado y se puede sostener que al eliminarme prácticamente de la escena pública, mi difamación equivale al asesinato. Pero yo tuve un papel mucho más central políticamente. Yo era el principal centro de referencia de la oposición a Franco y de la definición del porvenir inmediato de España. Claro que yo no era solo. Yo era el que había aglutinado alrededor de mi acción política a todos los partidos, primero de la Junta Democrática, luego de la Plata Junta, todos, incluidos también los partidos que había de regiones particulares como Cataluña o el País Vasco. Y fue la difamación del PSOE contra mi persona, una difamación absurda. que simplemente que hoy una persona de sentido común no, un niño sabe ya que la difusión mía fue una mentira absoluta. Por eso equivale a un asesinato. Era suprimir a la ruptura democrática del único portavoz, el único pensador político que sabía lo que quería para el futuro de España. La libertad política colectiva de los españoles. No la libertad de los oligarcas, sucesores de Franco, procedente uno del propio franquismo, otro de la oposición clandestina a Franco. La difamación mía fue un asesinato político, eso es evidente, porque no pude responder, me dejaron mudo ante la prensa y ante los tribunales, no me admitieron nada. Era apartarme radicalmente de la acción política. y pudieron hacer sin mí lo que deseaban, pactar entre ellos la oligarquía, el consenso, la monstruosidad del consenso, el reparto del botín, toda la fuente y la causa de la corrupción futura de todo el sistema político, del régimen político español. Todo arranca de la supresión radical de la ruptura democrática, de toda posibilidad de ruptura con el régimen de Franco, que es lo que yo representaba y sigo representando.