Entrevista BIOGRÁFICA A FONDO a Antonio García Trevijano 1ª
Transcripción
Locutor 01
...y que han ido siendo borrados por interesadas consignas y espesos silencios... lo vamos a hacer de la mano de don Antonio García Trevijano, protagonista en primera persona de esos momentos estelares. Culminando su vida de pensamiento y lucha con su magna obra Teoría Pura de la República, como uno de aquellos atenienses enamorados de la libertad que eran condonados al ostracismo, o uno de aquellos patricios romanos defensores de la virtud cívica y de la república que eran sentenciados al exilio, Don Antonio García Trevijano no se ha vendido nunca, no ha cedido nunca en sus convicciones y en sus principios. Ha tenido muy intensos episodios de esplendor público, tras los que los pocos se han apagado con sospechosa coordinación. Le he seguido en esos pulgores. en la Junta Democrática, en sus apariciones en la clave, en su liderazgo contra el terrorismo de Estado y la corrupción en la AEPI, siempre preguntándome cuándo el sistema, la casta parasitaria, echaría el telón y le sometería a la tenaz conjura de silencio. Ha sufrido la cárcel y la difamación, pero en el esplendor y ni en las tinieblas ha temblado, se ha rendido, ni se ha vendido, ni se ha dejado corromper. Un juglar medieval elaboró la parábola de que una extraña lluvia cayó sobre la ciudad de modo que a quien tocaban sus gotas enloquecía. Al final todos perdieron la cordura, todos menos uno, que a resguardo de las paredes de su casa no fue empapado en ningún momento. Cuando salió, él fue tenido por locos, por quienes habían perdido el norte y el sentido. Sí, cuando una sociedad se corrompe y degenera, una persona puede tener razón contra todos. Buenas noches, don Antonio García Trevijano.
Locutor 00
Buenas noches, don Enrique.
Locutor 01
Pues a través de la vida de don Antonio García Trevijano, encarnada la historia en su existencia, a lo largo de una serie de programas vamos a pasar revista a la siempre inacabada transición española. Empezamos con una pequeña broma, don Antonio. Según los datos, nace usted preclaro y antifranquista y casi el único de la oposición democrática con trayectoria real. Nace el 18 de julio de 1927.
Locutor 00
Sí, el 18 de julio del 27. Tengo una anécdota muy graciosa que puedo contar sobre este tema. En un momento de... del combate contra el franquismo, yo tuve una posición muy fuerte como abogado de Rafael Calvo Serer en el periódico Madrid. Y el periódico Madrid era propiedad de Luis Valls, del Banco Popular. Y Rafael Calvo quería, tenía interés en... ...hacerse con el periódico... ...serse propietario para... ...tener un órgano de... ...coordinar el combate contra el franquismo... ...aunque fuera de una manera... ...aparentemente... ...reformista... ...como si fuera reformista... ...y el... ...pero no lo dejaban... ...porque el periódico no solo pertenecía a Luis Bal... ...sino también a un sector de la falange... ...que el señor Serrat y otro Jiménez Milla y varios... ...y esos ponían el veto y Luis Bal no se atrevía... hacer nada contra ellos si no podía entonces Rafael Rafael Calvo Ceres me pidió que fuera yo que lo comprara yo pero no no como hombre de paja sino en realidad y digo bueno pero yo no tengo si me dejan el dinero me dice si el dinero te lo dejará el mismo Banco Popular que me lo venda a mí y él habló con Luis Val y Luis Val le dijo que de acuerdo que me daba el crédito que yo lo comprara Tuvo varias reuniones con el grupo falangista, que me inquirían, yo todavía no era muy conocido por mi idea, pero ya tenía algunas. Quiero decir que había algunas públicas, pero no, eran tan soberbios que no se enteraron bien, total, que después de, en el restaurante, después de una reunión de más de hora y media, una comida, dieron su conformidad a que yo lo comprara. Y él, en un precio más barato, después ya, terminado el acuerdo de Cícero, celebrando, antes de celebrarlo, pero ya en los postres, Jiménez Milla y Salvador Serrata me dicen una última pregunta, ¿qué piensa usted del 18 de julio? Y yo digo, pues que es el día más grande de mi vida. Entonces, me dijeron, Pero ¿cómo? ¿Cómo es posible? Entonces ustedes dicen, no, es que es el día que nací. Se acabó. Usted nos ha engañado y ya no le vendemos el periódico. Y no me lo vendieron. Y ahí nació la idea que yo le propuse a Luis Valls de que se lo vendiera a Rafael Calvo Ceres. Puesto que ya las condiciones y las negociaciones que había establecido yo eran aceptables.
Locutor 01
Pues entraremos en ese episodio para los jóvenes. ...que en creciente número se van sumando... ...a este... ...entañable esfuerzo de Radio Inter... ...y en esta hora de Historia de España... ...iremos tratando de los personajes... ...Ralfael Calvo Serer... ...Luis Balta Berner... ...y bueno, todo el episodio... ...del diario Madrid... ...cuya sede... ...cuya sede en su momento... ...fue volada en una de las... ...fotos... ...que conviene saberse... ...eh...
Locutor 00
...cuando dices fue volada... ...sí, es lo que la gente cree... ...pero esa fue una maniobra táctica mía... ...y yo cuando... ...el periódico estaba cerrado ya... ...y vi que era imposible... ...la reapertura... ...estaba cerrado por el Ministerio de Información... ...por el gobierno de Franco... ...yo puse unos pleitos que gané... ...en el Supremo... ...es la primera vez que en un pleito... ...de orden administrativo... ...como era este... ...se le gana a Carrero Blanco... al gobierno y a Franco, y no hay otra gente más que ese. Pero bien, había... Yo puse como... Para poder pagar a los obreros, atender a los periodistas, todos los pagos, liquidar la empresa, tenía que vender el edificio. Pero nadie se atrevía a comprarlo, porque parecía que los compradores, todos los grandes conocidos, parecían sospechosos, ...de estar de acuerdo conmigo... ...con la línea de periódicos de DC... ...y compraban... ...porque era una manera de ayudarnos... ...y había una campaña... ...para que aquellos se hundieran en la miseria... ...y no hubiera dinero para nadie... ...entonces yo encontré... ...un joven constructor... ...que entonces era muy poco conocido... ...la constructora se llamaba Zagar... ...pero yo con quien hablé... ...era con el joven que la dirigía... ...que era nada menos que el que luego fue... ...tan famoso constructor... ...Luis García Cereceda... ...pero que entonces... ...no tenía todavía nombre... ...y le puse como condición... ...para llegar a un acuerdo... ...que el edificio... ...no tenía que ser derribado... ...a la piqueta... ...sino con dinamita... ...y además... ...que tenía que el permiso... ...para obtener... ...a mi estudio para obtener... ...la licencia... ...para derruirlo con dinamita... ...tenía que gestionarlo él... ...el comprador... ...él... ...sin que apareciera ni mi nombre... que era el que estaba de abogado dirigiendo todo, ni el de nadie del Periódico Madrid. Y lo aceptó, y por eso se lo vendió. Entonces, cuando el día de la voladura, yo cité a todas las televisiones del mundo, y a toda la prensa del mundo, y nos subimos, yo me subí a una azotea en frente lejana, una vez sacado todo, y asegurado que no había ningún peligro, allí todas las televisiones y fotos pudieron filmar el derrumbe del edificio. Y en la primera página del New York Times apareció el edificio diciendo, Franco derriba a los... es como trata a la prensa. Y eso fue uno de los mayores triunfos propagandistas que yo, sin mentir, tuve en mi vida.
Locutor 01
Muy bien, vamos, rebobinamos y vamos a cuando usted sale y hace el primer llanto, entre comillas. Usted nace en Granada.
Locutor 00
Yo nací, por casualidad, porque estaba mi padre registrador de la propiedad, en Alhama de Granada, en un pueblo de Granada. Pero de él no recuerdo apenas nada. Recuerdo, porque yo tengo una, no sé, me parece una memoria muy precoz, porque yo recuerdo estar en un balcón al sol, tumbado en el suelo, semidesnudo y sin poder, sin saber andar, pues tendría un año y pico. Y recuerdo esa escena de calor y agradable, de estar recibiendo el sol, y es lo único que recuerdo. Luego mi padre fue, pidió el traslado a Indayot, y ya ahí sí recuerdo bastante bien cómo transcurrió mi primera infancia allí.
Locutor 01
Bueno, nace en 1927, en el 36 tiene 9 años, en el 39 tiene 12. ¿Qué vivencias o recuerdos tiene de la guerra civil?
Locutor 00
Bueno, anteriores, antes tengo una vivencia que hay algunas que me condicionan ya para siempre en mi inconsciente. Por ejemplo, en Irna yo, teniendo yo 3 años y medio, se produce el 14 de abril en la Avenida de la República. Y yo tengo asociada la palabra república, que la primera vez que la oí fue entonces, a una gran manifestación de fiesta en el pueblo de Niznayot, interrumpida por un griterío y pánico de realas, de galgos, libres, soltados por la calle del pueblo, persiguiendo a los gatos, a los que cogían por el cuello, y yo recuerdo pequeñito, creía que los lanzaban a la altura de los tejados. Claro, en la altura que yo, tan pequeñito desde el suelo, me imaginaba. Luego, y ese es el primer recuerdo que yo tengo de la República, con una pelea de gatos y perros. Y luego, ya en Chiclana, mi padre fue registrador de la unidad de Chiclana, y estando allí es cuando se produce la guerra. El 18 de julio se produce allí.
Locutor 01
¿Sobre la guerra algún recuerdo, don Antonio?
Locutor 00
Sí, el recuerdo que tengo con nueve años y con diez años, el recuerdo que tengo son las manifestaciones. Bueno, el primero es que el mismo día 18 o 19, creo que el 19 de julio, eso no recuerdo bien, desde la azotea de mi casa en Chiclana, vimos la columna de humo del Lauria, que mi padre nos subió para que lo viéramos, de que estaba un buque de guerra de la República, hundiéndose, y estaba incendiado y se veía la columna de humo. Ese es el primer síntoma que tuve de guerra. Y luego ya, el recuerdo de la guerra, para mí son las manifestaciones de alegría, las muchedumbres, conforme las tropas nacionales iban tomando ciudades y pueblos. Que los niños, de mirar, nueve y diez años, íbamos para hacer... con las mujeres porque estaba todo aquello apretado y yo tengo unido la idea de la guerra a las manifestaciones populares.
Locutor 01
Bien, ya su padre es registrador de la propiedad, entiendo que su padre es de tendencia republicana.
Locutor 00
Total, mi padre, no, sí, él de tendencia no, él fue el primer republicano y él estaba en el grupo de Fernando de los Ríos. ...de Granada que había sido profesor suyo y bien... ...no, no, el padre de mi padre, es decir, mi abuelo... ...José García Moreno... ...era monárquico... ...porque fue, era... ...fue gobernador de Málaga con la monarquía... ...y allí le dieron... ...porque combatió con mucha eficacia la famosa gripe... ...y allí ganó uno las... ...con declaraciones muy elevadas... ...que son las que yo he visto siempre... la fotografía en mi casa de mi abuelo, y también lo nombraron gobernador de Filipinas, donde no llegó a tomar posesión porque murió de tuberculosis muy joven. Pero él fue el jefe de toda Alpujarra, y de Natalio Rivas, por ejemplo, que era su sustituto, pues luego fue ministro, que hubiera sido mi abuelo porque era el jefe de Natalio, sin tener a él muerto. Y también en casa de mi abuela, que es en la capital de Alpujarra, es Orjiva, en una casa solariega, un palacio muy antiguo y con mucha clase arquitectónica de pueblo, pero muy bonito. Allí había la habitación donde yo dormía, donde iba todas las vacaciones, y dormía allí con mi hermano, era la habitación de Natalio Rivas, se llamaba la habitación de Natalio. Pero donde iba mi hermana, era la habitación de Ezequiel Mundo Moret, porque todos los ministros y los jefes de gobierno... que pasaban por las pujarras, iban a vivir, después de muerto mi abuelo, iban a vivir, a vivir no, a pernoctar o a comer en casa de mi abuela, por donde pasaban todas las personas, de Falla, García Lorca, todo eso están allí, era algo habitual en mi educación, el oír y el contacto con todos esos nombres.
Locutor 01
¿Su padre cómo se llamaba? Antonio. Antonio. Bien, registrador de la propiedad de Fernando de los Ríos, institucionista, ¿no?
Locutor 00
Sí, sí, eso es. Y de Ortega, era de los ilustrados.
Locutor 01
Bueno, llega la Segunda Guerra Mundial. Hay un clima, pues, durante los primeros tiempos... Terrible, un clima de germanófilo tan grande.
Locutor 00
Bueno, antes de esa... guerra mundial bueno, en realidad no, era durante esa guerra mundial mis primeros estudios fueron en el Instituto de Granada Padre Suárez y ahí tuve la primera experiencia de oír a personas mayores catedráticos de institutos pero con una formación independiente de la que hasta entonces había recibido que era la religiosa, el hermano de la doctrina cristiana Y recuerdo, por ejemplo, en clase de filosofía, un profesor muy viejo, hablándonos de Descartes, y tanto no habló que me despertó la curiosidad, hablando de quién será este señor, Descartes. Entonces al salir de noche, me acuerdo a las siete, que ya era en invierno, ya era de noche, me fui a la biblioteca pública de Granada, que está afuera ya, en unos jardines que se llaman El Salón, a buscar y allí pedí descarte yo tenía 12 años y con 12 años estaba yo, cogí el discurso del método porque había apuntado el nombre de lo que hablaban yo quería buscarlo, preguntarle a mi padre entonces entré en la biblioteca y en la biblioteca empecé a leer el discurso del método como es natural no me enteré de nada pero no me se me olvidó jamás la frase inicial donde dice descarte que todos los hombres están contentos de su sentido común Bien, eso lo recuerdo como una anécdota de estudios. Luego ya, el año siguiente, me metió mi padre en los maristas. Y ya hice el curso en los maristas. Y allí, porque en el instituto yo no noté nada raro, pero en los maristas sí. En los maristas noté de rareza que el alemán, no solo es que fuera obligatorio, sino que había un respeto inmenso a todo lo alemán. Entonces, lo que noto yo de la guerra es que... Yo a los 14 años ya lo que vivo es un respeto germanófilo, una cultura germanófila en todo, en todo lo que se habla y se dice en el colegio está Alemania. Entonces, Mad in German, eso era el colmo, era como si estuviera todo fabricado en el cielo.
Locutor 01
¿Usted sin embargo en su ambiente familiar?
Locutor 00
No, ahí tuve la suerte inmensa de que mi padre admiraba la cultura anglosajona. Y no sé si, yo creo que no lo he contado nunca en la radio, ni tampoco por escrito, pero sí tengo un anécdota de mi padre que siempre me acompañó y no lo olvido nunca. Y es que me contó, durante la guerra, que un barco de guerra inglés que había atracado en Gibraltar, pues los marineros se fueron de juerga y destrozaron un barco. Y se fueron del barco y el barco se zarpó a guerra bien. Y que el juez, el dueño del barco, denunció a los marineros. El juez declaró al barco que retornara a Gibraltar para entregar a la justicia a los marineros. Yo nunca he sabido si eso era verdad o una leyenda, pero en cualquier caso es precioso.
Locutor 01
Y a usted le impresionó eso.
Locutor 00
Muchísimo. En el imperio de la ley. En el imperio de los derechos y las judicaturas antes que los militares y antes que la guerra.
Locutor 01
En el bachillerato usted ya es un cerebro, saca unas notas espectaculares.
Locutor 00
Sí, yo siempre tengo... Era muy mal estudiante, eso no quiero que se confunda, pero tenía las primeras notas, era el primero, pero era muy mal estudiante, porque me gustaba mucho más el deporte y divertirme, pero no estudiaba. Pero luego, claro, tenía algunos recuerdos. Por ejemplo, había una clase de religión, otra de la... asignaturas fuertes, la apologética, que eran unos tomos enormes de libros, gordísimos, de más de 500 o 100 páginas, unos textos enormes, que nos lo daban, no, que los comprábamos para estudiar religión. Y recuerdo que la clase de religión era la última de la tarde y don Pedro, que era el profesor marista, se sentaba en su pupitre de profesor y no explicaba nada, sino que nos decía, lección número uno, página tal. ...conforme vayan... ...estudian y conforme vayan... ...sabiendo lo que pasa aquí... ...que yo les interroguen... ...y yo recuerdo... ...que yo a los 10 minutos... ...de haber dicho esto... ...estaba ya levantado... ...para que interrogarme... ...y siempre sacaba... ...sobresalientes... ...y el segundo... ...que pasaba a... ...a examinarse... ...a que le preguntaran... ...lo hacía media hora después... ...y yo nunca lo comprendí... ...y digo esto... ...y creía... ...lo atribuía... a que estaban distraídos en otras cosas y que no... que estaban pensando en otras cosas y no leían.
Locutor 01
Bueno, usted obtiene premio extraordinario en bachillerato.
Locutor 00
Sí, en la Revalida.
Locutor 01
Probablemente el mejor expediente de toda España.
Locutor 00
Eso fue en la universidad. En la Revalida no. En la Revalida, claro, en la Universidad de Granada se presenta muchísimo porque entonces era muy duro. En la Revalida no había más por venir que el estudio. Y las familias y los propios estudiantes, las mujeres no hacían más que estudiar. Entonces era muy difícil. Y yo de los 1.500 que nos presentaron, bueno, para que vean la dificultad y se compare con lo que hay hoy, el instituto estábamos matriculados, el último curso que era séptimo de bachillerato, unos 70. Bueno, pues aprobaron, los profesores aprobaron el bachillerato, el curso séptimo, para pasar la rivalidad ...solamente a siete... ...entonces claro, todos... ...seis de esos siete fueron matriculados ahora... ...pero eso era un criterio... ...tenía un prestigio entonces el instituto... ...que era donde me... ...lo más exigente era el instituto más que los colegios... ...porque yo volví al instituto... ...para estudiar el séptimo curso... ...y allí... ...es donde descubrí... ...igual que descubría Descartes... ...en tercero... ...allí ya en el instituto con dieciséis años... ...puesto que yo llevaba un año adelantado... descubrí a Ortega y Gasset, porque el profesor de literatura me dirigió a mí para que diera una charla sobre Ortega y Gasset. Como yo no sabía, mi padre tenía la obra completa, pues yo elegí allí una de las que me pareció más adecuada, y tuve el primer contacto con Ortega y Gasset, que me pareció muy buen escritor y muy brillante, pero no leí nada político de él entonces.
Locutor 01
Sí, luego hablaremos de Ortega, que para mí es uno de los autores magnificados, por lo menos en algunas...
Locutor 00
No, es un hombre... Ortega es un hombre que, como era muy frívolo... Muy frívolo. En política es el colmo. En política es un ignorante total. Por ejemplo, él de la Revolución Francesa no conoce nada. Solamente ha leído a Hipólito Ten, que era un médico y describe la Revolución como una patología. Y él no sabía de eso nada. cuando ya en su época ya eran muy populares las obras de Olar, las de Matié, ya era conocidísima la historia verdadera de la Revolución. Y él no conocía ni a los clásicos ni a los modernos. Y sin embargo se atreve a escribir una opúscula, una obra, que se titula Mirabó o el político. Cuando Mirabó fue el mayor sinvergüenza de toda la Revolución, un traidor completo a la Revolución desde el primer día. Y eso lo conoce... Todos los estudiosos. Pero a Ortega le daba igual. Ortega, como escribía muy bien y tenía mucho talento, mucha inteligencia, le creía que con eso se bastaba para quedar bien ante las señoras y quedar bien ante la sociedad. Era un mundano que buscaba el triunfo social.
Locutor 01
...si luego hablaremos más... ...porque por ejemplo... ...yo no he leído... ...libro más... ...deble... ...y más lleno de... ...de... ...frases... ...hechas... ...que España invertebrada... ...no... ...eso es una falsedad absoluta... ...eso es falso completamente... ...me digo... ...el problema de España... ...el individualismo... ...eso es el colmo... ...en no conocer nada... ...o que... ...los godos... ...o que... ...todo viene de que los godos... ...eran romanizados... ...y... ...la tesis fundamental es que... ...el pueblo español...
Locutor 00
...solamente se une si tiene una empresa exterior... ...el imperio... ...pero que sin empresa exterior se desune... ...porque es individualista... ...es una tontería... ...yo he puesto un ejemplo... ...de la costumbre que tiene Ortega... ...de poner las pruebas donde no están... ...y pongo un ejemplo... ...un chiste, que no es un chiste... ...es un ejemplo que he creado yo... ...y supongamos... ...a un campesino... ...inteligente... ...que está paseando... ...por una noche... en un pueblo oscuro, en un callejón largo oscuro donde solo hay una bombilla, en un extremo, y están paseando con un filósofo como Ortega, por ejemplo, y de repente el campesino se detiene, se acacha y empieza a tantear el suelo. Y el filósofo Ortega le pregunta, ¿pero qué hace usted? Dice, pues que se me ha caído el reloj, estoy tratando de buscarlo. Dice, pero hombre, ¿cómo se le ocurre buscarlo en esta oscuridad? Vaya allí donde está la bombilla y allí lo podrá ver con luz. Pues eso es Ortega.
Locutor 01
Sí, sí, bueno, pero luego iremos más, porque luego además no tiene la esencia de citar, es decir, las frases de aquí.
Locutor 00
Por ejemplo, la frase, yo soy yo y mis circunstancias no es suya. Se está copiada literalmente de Max Stirner. Y una frase precisamente criticada muy bien por Carlos Marx en la ideología alemana.
Locutor 01
Bueno, luego trataremos más porque claro, uno de los dramas de un joven español de esa época, los de ahora ya... ...mantengo el juicio por ahora... ...es la falta de pensamiento... ...no español, sino escrito por españoles... ...que usted ha resuelto con teoría pura de la República... ...y se lo agradecerán... ...yo se lo agradezco ya y mucha gente... ...y supongo que las generaciones futuras... ...pero efectivamente es como... ...un supuesto parámetro... ...usted juega al fútbol... ...jugué al fútbol y me gustaba... ...pero jugaba...
Locutor 00
con los futbolistas profesionales iba yo a los Cármenes en Granada, cuando estudiaba Derecho, porque yo nunca he sido buen estudiante, siempre me gustaban más los deportes y las mujeres.
Locutor 01
¿Quiere decir usted que no fue en pollón?
Locutor 00
No, nunca.
Locutor 01
Usted presume, pero ya iremos a ello, de que es uno de los don Juanes de...
Locutor 00
No, eso no presumo porque sería un imbécil, no, y no quiero serlo, no, quiero decir que me gustaba divertirme con las chicas, con las amigas, y jugando a los deportes, el fútbol, También hice baloncesto.
Locutor 01
Pero usted ha toreado en buenas plazas, que todo se sabe, que todo se sabe.
Locutor 00
Sí, pero bien, pero no presumo de eso.
Locutor 01
Bueno, vamos a la universidad. Sí, muy bien. ¿En el fútbol conocía a Pío Cabanillas?
Locutor 00
No, yo conocía a Pío Cabanillas, pero lo conocí porque su tío era Gonzalo Gaya, catedrático de farmacia, y él estudiaba en Granada. Y lo conocí antes de estar yo en la universidad, No, cuando yo estaba en el primero o el último de bachillerato, porque iba a jugar a un campo de fútbol abandonado, que se llamaba Mondragón, y él iba con unas botas blancas muy bonitas y muy caras, y yo iba con zapatos, pero cinco años menos que él, a jugar al fútbol. Y lo admiraba por la potencia que tenía en el chute.
Locutor 01
Bueno, hay que decir que Pío Cabanillas es, digamos, el icono gallego. El momento de verle en Granada me sorprende.
Locutor 00
Porque iba con su... era sobrino de un catedrático de farmacia. Y por eso estaba allí.
Locutor 01
Universidad de Granada. En la Universidad Española hemos tenido etapas de un magnífico bachillerato, estudiando apologética, como usted estudiaba, se aprende mucho, pero siempre hemos tenido, o casi siempre, excepciones como la Facultad de Filosofía y Letras de la Segunda República, la Universidad Complutense, siempre hemos tenido una mala tirando a pésima universidad. ¿Usted qué universidad se encuentra en Granada?
Locutor 00
...yo me encuentro en Granada con una... ...universidad asustada... ...y adocenada... ...yo iba... ...la primera semana yo asistía a todas las clases... ...me ponía en primera fila... ...y tomaba notas... ...de lo que iba diciendo el profesor... ...y a la semana yo ya había... ...catado... ...que citaba autores... ...de cuestiones así de... ...autores que citaba que yo no conocía... ...allí mismo... iba luego, no iba ya a las clases, y me iba a la biblioteca de la universidad a estudiar o leer o ver quién eran esos señores que citaban los catedráticos. Pero tuve la suerte, por lo menos, de que hubo uno, que lo tuve en primero de Derecho y luego en quinto, que era un buen profesor, en el sentido que era un hombre serio y que tenía conocimientos muy serios de filosofía, que era Enrique Gómez Arbolilla. este hombre se suicidó luego aquí en Madrid. Pero en cambio, y también tuve la suerte de que había antiguos catedráticos republicanos, unos que habían sido represaliados, como el que fue mi profesor en Derecho Mercantil, Emilio Langle, que vendaba aceite de retino, y otros que no habían sido represaliados, que se habían adaptado a la nueva situación del régimen franquista, y esos viejos eran los mejores. en Mesa Mole, en Administrativo, en Penal. Tuve la suerte de encontrar a catedráticos ya muy mayores que procedían de la República y eran buenos. Los jóvenes no. Los jóvenes, pues unos no tenían valor o solamente tenían una influencia demasiado grande de la religión, como Luis Sánchez Agesta. que ha tenido luego después muchísima fama, pero a mí no me enseñaba nada, no era más que el Santo Tomás y el bien común, otra cosa no se sacaba del derecho político, pero pese a todo yo estudiaba fuera de la clase, en la biblioteca, los autores que iban citando... ¿A Santo Tomás leía usted? Claro, no, no, la suma teológica, pero muchísimo, claro que sí, y me di cuenta que era simplemente una versión... muy buena de Aristóteles. Yo estudiaba Aristóteles, claro, y Platón. Y todo esto me sirvió para que en los exámenes, aunque yo no fuera a clase, y los profesores sintieran antipatía hacia mí por no ir a clase, sin embargo, en los exámenes el escritor era el mejor y me daban premios extraordinarios, a pesar de no ir a clase.
Locutor 01
Bueno, pasa por aquí el ordenanza y nos dice que hay que dar paso a la publicidad.
Locutor 04
¿Qué le dice un jaguar a otro? ¿Jaguar, you? No nos pidas un chiste. Pídenos, por ejemplo, sacar más partido a tu nómina. Cuenta nómina en el estirón de Banco Popular. Te devolvemos el 6% de tus principales recibos el primer año para nuevos clientes. Infórmate en BancoPopular.es o en el 902-104875.
Locutor 02
El Banco Central Europeo reabre el debate de la inflación, con Portugal salvado del rescate por las compras de bonos de la entidad central, en pleno debate sobre si España va a necesitar o no ayuda financiera y con la viabilidad del euro siendo cuestionada, Jean-Claude Trichet, presidente de la institución, reconoce que hay riesgo de tensiones inflacionistas a corto plazo y añade que no hay ningún compromiso de no subir los tipos. y es que el objetivo era mantener el IPC por debajo del 2%, y en diciembre de 2010 alcanzó el 2,2%. No obstante, el propio Trichet ha confirmado que el programa de compra de bonos sigue en marcha. El presidente de la institución financiera se ha unido además a las propuestas que abogan por una mejora en la cantidad y en la calidad del Fondo de Rescate Europeo. Entre sus nuevas funciones podría incluirse la de adquirir deuda y liberar así al Banco Central de estas encomendaciones.
Locutor 04
¿Aún no has dado el estirón? Cuenta nómina el estirón de Banco Popular. Te devolvemos el 6% de tus principales recibos el primer año para nuevos clientes y además sin comisiones de administración y mantenimiento. Infórmate en el 902 10 48 75. 902 10 48 75. A fondo con Enrique de Diego.
Locutor 01
Llegaremos a temas apasionantes, Estoril, la sucesión de Franco, la Junta Democrática, la Plata Junta, el comienzo de la transición, pero estamos presentando al personaje, a la historia encarnada en su trayectoria vital. Le defino, no sé si está de acuerdo, como un joven alegre, Punto seductor, vitalista y con una gran inquietud intelectual.
Locutor 00
Sí, puedo aceptar eso. Mismo puedo pensar yo, sí.
Locutor 01
Termina usted la carrera. Bueno, en el contexto de la Granada en la que vive, que es el contexto de una posguerra, ¿cómo lo definiría desde el punto de vista político?
Locutor 00
Era, bueno, un franquismo duro, terrible, era... cuando iba Franco allí que fue estando yo en la universidad pues era la hipótesis que era el 90 la gente que se quedara en sus casas yo no lo sé ni la gente pobre no lo sé pero toda la gente que yo conocía toda la sociedad granadina todas las universidades, todos los estudiantes eran franquistas pero franquistas 100% no con reservas y eso me acompañó ya toda la vida yo toda la vida consciente bajo Franco por cada... tres personas, franquistas, conocía una que no era franquista y lo tenía en silencio y no se atrevía a decirlo.
Locutor 01
Usted es la granada de García Lorca, le leí un día en la gaceta alguna referencia respecto al asesinato o fusilamiento de García Lorca que usted conocía.
Locutor 00
Sí, pero eso fue una tontería de la gaceta, que no fue riguroso con mi información. Yo lo que informé a la gaceta es que El que era comandante Nestares, comandante del pueblo, en el frente del pueblo de Biznar, era mi tío, casado con una hermana de mi padre. Y durante la guerra, durante la guerra, vino a Chiclana a ver a mi padre, a mi familia, vino, de permiso, no sé, y venía acompañado de un joven teniente que se llamaba Payanés. y yo le dije por teléfono a quien me llamaron de la Gaceta, le dije que ese tal Pallares, luego, no entonces, que yo tenía 11 años cuando vino mi tío, luego, ya en Granada, ya mayormente, que ese Pallares era el que estaba al mando cuando mi tío dormía por la noche de la tropa, el que estaba de guardia, y que ese, que estando de guardia, llegó una expedición de las habituales, una camioneta, con García Lorca, un banderillero, un maestro, no sé, para ser fusilados. Y el que lo mandaba era el comandante Valdés, que era gobernador de Granada. Y este payarés es el que sabe perfectamente dónde está enterrado, el sitio exacto y el metro exacto donde está enterrado García Lorca. Y este le dio el parte a mi tío de que habían llegado tal la noche y habían fusilado tal y tal y tal y nada más. Y eso se ha sabido siempre en mi familia. Por tanto, hoy, para buscar el cuerpo de García Lorca, no había más que ir a Viznar o preguntar a ver si vive todavía Pallares, para que diga que no haya ni siquiera que buscar dos metros, que diga exactamente dónde está.
Locutor 01
Bien, usted termina la carrera, premio extraordinario, y bueno, tiene un horizonte profesional abierto. Sí. Su primera, digamos, su primer trabajo es como profesor.
Locutor 00
Sí, Emilio Langle, a quien yo sentía mucha simpatía y piedad para haber sido torturado durante la guerra, me pidió por favor que como él estaba enfermo, no podía, dar las clases, y el profesor adjunto era Miguel Motos, estaba haciendo posiciones en Madrid estudiando, me pidió por favor que le hiciera el favor de aceptar ser ayudante y que dirigiera yo la clase de Derecho Mercantil, y también la de Filosofía del Derecho, que estaba también encarnada, dirigida por el mismo Miguel Motos.
Locutor 01
Se llamaría Derecho Natural entonces.
Locutor 00
Era Derecho Natural, sí, y Filosofía del Derecho. y lo hice, lo encargué, me pareció exagerado, le dije que como tan joven, si yo tenía, y como yo iba un año adelantado, pues yo cuando tenía 22 años, cuando empezaron las clases en octubre, pero yo terminé la carrera con 21, cumplí en julio, claro, 22, entonces empecé con 22, y casi todos mis compañeros, los que habían suspendido, repetido, estaban ahí de alumnos, todo eso se lo expuse al profesor, y me dijo, no, usted sabrá cómo imponer la disciplina, llevarlo bien, creo que no habrá ninguna dificultad en que sea usted bien. De acuerdo, lo hice, y se me ocurrió un método para que aquello no fuera un circo, y es que yo tenía que dar, siempre supe, ya entonces yo leía literatura muy buena, yo ya entonces leía bien a Nietzsche y a muchos otros filósofos y literatos buenos, Yo ya conocía perfectamente a Dostoyevsky, a Thomas Mann, a todo eso lo había leído todo. Y ya sabía yo que una injusticia a tiempo y oportuna es más educativa que una justicia permanente. Entonces yo sabía que tenía que hacer un acto de injusticia ejemplar para que me respetaran y la clase no fuera un escándalo. Y así hice. El primer día puse dos materias para... Dar la clase, una era la letra de cambio y otra el derecho marítimo. Elegía a propósito unas especialidades, porque es más fácil conocer una especialidad que no el derecho general. Y por eso me era más fácil una especialidad. Bien. El primer día, la clase llena, la expectación enorme, me llevaban todos tonos, porque mi familia y la ciudad me llaman tono, diminutivo de Antonio. pues claro, eran gritos, alegrías, risas, allí estaban todos como en su casa estando yo, y me vuelvo en la pizarra después de hacer saludos, voy a ponerle las materias que va a versar la asignatura, y nada más que volverme, Voce diciendo, tono, aprueba Navatós, que era una frase muy conocida por Natalio Rivas, que se le decía, coloca Navatós, y yo decía, aprueba Navatós, yo me volví, le digo, como no vaya... ¿Quién ha dicho esto? Nadie. Yo sabía que nadie se iba a levantar. Y bueno, como no levanté, castigaré a quien lo ha dicho. Dice, no, no, no. Y dije, señale al final, penúltimo a la derecha, un, dos, tres, cuatro, el que vengo. Usted salga expulsado y no vuelva a llamar porque está suspendido en junio y septiembre. ¿Cómo su nombre? ¿Está tomando nota? Bueno, a partir de ahí todo fue como una seda. Y yo puse como... La clase consistía en que no tenían que escuchar más que media hora, todos. Y salir voluntarios que luego yo iba a pedir que me repitieran lo que había dicho o un resumen al que quisiera. Entonces, claro, y que el que repitiera bien sería aprobado ya definitivamente y no tendría que volver más ni a clase. Entonces, que era preguntar el primer día, ya estaba, ya tenía aprobada la asignatura sin haber asistido más que un solo día a clase. Eso me permitió tener lleno la clase hasta el último día, hasta los últimos días. Claro, los últimos terminaron sabiendo más letras de cambio que yo. y fue muy divertido y muy bien el carnaval natural no suspendí al que castigue ante los demás lo llamé luego y lo aprobé en esa época se definiría usted como republicano como antifranquista no, allí yo en primer lugar la monarquía no existía siquiera en el horizonte la monarquía había desaparecido de España era imposible sentirse algo distinto de republicano no había más que o dictadura o república no había más que dos, o franquista o republicano, porque un republicano no podía ser franquista, porque yo entendía la república no sólo como una forma de Estado, sino como un sistema de gobierno, de convivencia, de vivencia, como algo alegre, popular y bueno.
Locutor 01
usted se va a orientar, ahora lo veremos, hacia la notaría. Pero antes voy a dar un salto en el tiempo, digamos, para hacer una cata en la historia reciente de España. Hay un libro, últimamente estoy leyendo libros también para preparar... los programas con usted relacionados con, digamos, la transición, ese proceso que es bastante indefinible porque es inacabado siempre, ¿no? Y entonces, entre los que he leído, uno muy endeble, las cosas como son... En su día leí que Sabino Fernández Campo no era nada partidario de que este libro saliera y menos... con el entrevistador que se da mucho protagonismo, se titula El Rey, pero no se sabe si es Juan Carlos o el que figura como autor José Luis de Villalonga, el que es El Rey.
Locutor 00
José Luis de Villalonga.
Locutor 01
¿En qué sentido?
Locutor 00
José Luis de Villalonga, pues nada, un pobre, un sablista, que no vivía más que dando sablazos, y que no tenía moralidad ninguna para nada, y que todo lo que decía era mentira, no quería más que epatar, llamar la atención.
Locutor 01
Bueno, pero había salido en desayuno con diamantes con Audrey Hepburn.
Locutor 00
Ah, bueno, eso, aparte, era muy alto, era elegante, para ciertas personas guapo, aunque para mí no tenía carácter, era muy débil de expresión, no parecía, no, no, pero claro, y eso le, había sido artista, pero muy malo, está embarado como artista, es una pena verlo.
Locutor 01
Sí, sí, bueno, bien, que salía al lado de Adrien Hedberg, es la única cuestión que a todos nos hubiera gustado salir. Pues dice en la página 129, le leo, por cierto, él se presenta como portavoz de la Junta Democrática en París.
Locutor 00
Eso es imposible, eso jamás, no fue jamás, ni un solo día, que odio acometer yo la locura de designar a un irresponsable portavoz, eso es imposible, falso, rotundamente falso.
Locutor 01
Bien, dice, el único miembro de la Junta al que no podía poner una etiqueta ideológica era Antonio García Trevijano, el coordinador de todas las tendencias políticas de la Junta. Antiguo notario de provincia, rupturista a ultranza, que quería cortar todo contacto con quienes de cerca o de lejos habían tenido algo que ver con la administración franquista. Lo menos que puede decirse es que la suya era una toma de posición utópica. Delgado, con bigote, cetrino como un moro, Antonio García Trevijano era una especie de seinyus implacable.
Locutor 00
Bueno, yo creo que ha exagerado. En primer lugar, confunde moreno con cetrino. No conoce bien el español. Era un hombre muy inculto.
Locutor 01
Sí, el libro es infumable.
Locutor 00
No, eso es nada. Todo lo que diga ese hombre es mentira, es falso y nada. Eso es nada, nada. Bien, bueno. Yo no he sido... En primer lugar, tampoco la imagen que ha querido dar tampoco es correcta. Yo soy un hombre de principios. Por tanto, lo que nunca yo es negociaré mi transigir sobre principios. Pero sí sobre todo los demás. Yo soy un hombre extravertido. No estoy encerrado en mí mismo. Estoy abierto. Por lo tanto, yo defiendo que en la política hace falta pactar muchas cosas y llegar a acuerdos en muchas cosas, pero jamás sobre un principio. Sobre eso no. Porque los principios son irrenunciables, por definición. Y lo que hay en la transición es, desde el origen, una renuncia absoluta a todo lo que es principio, a todo lo que es decencia, a todo lo que es ética, a todo lo que es moral. a todo lo que es honradez intelectual. Esa es la transición. Se llama transición y se le examina consenso para no confesar que no es consenso. El consenso es otra cosa distinta. Para no confesar que la transición es un pacto vergonzoso por unanimidad entre todos los dirigentes políticos. Consenso quiere decir acuerdo unánime y eso es mentira. Un consenso es algo diferente de un acuerdo. porque el consenso es tácito, no hay que expresarlo. La gente está de acuerdo en algunos conceptos vagos, algunas costumbres, sin necesidad de acordarlo, y eso se llama consenso, que puede ser o bien consenso social, como es el de que los hombres llevar corbata, es un consenso, no necesita ponerse de acuerdo, y hay también un consenso no social, sino político, que es ilegítimo e inmoral, que es el acuerdo unánime en engañar al pueblo.
Locutor 01
Pues ya llegaremos a eso, que hay muchas telas que cortar y muchos acontecimientos históricos apasionantes de los que usted ha sido testigo y protagonista.
Locutor 00
Bueno, hay algo de la universidad que sí, que creía que me lo iba a preguntar, o no sé, que estando de profesor en Granada, de Derecho Mercantil, me vengo a Madrid para hacer, para tantear, porque Emilio Langle me insiste ...en que sea profesor de la... ...de la universidad, catedrático... ...y yo me vengo a Madrid... ...como la asignatura que más me gustaba... ...era derecho mercantil... ...pues la consideraba más... ...de mayor porvenir... ...que el... ...que el derecho privado en general... ...y el civil en particular... ...pues me vengo a ver a Joaquín Garriguez... ...que era el patrón... ...de la disciplina... ...de mercantil en toda España... ...en todas las universidades... ...estoy con él... ...él después de hablar conmigo media hora... ...me dice, no tengo ninguna duda que usted será catedrático... ...por su preparación que tiene ya... ...y la que le falta y la que adquirirá... ...pero... ...tendrá que esperar a que estos señores... ...y me da una lista... ...de nueve o diez hombres señores... ...tendrá que ser antes que usted... ...entonces me aconsejó... ...dice, haga usted lo que yo... ...que me hice secretario de ayuntamiento... ...y luego ya secretario... ...me preparé y me hice catedrático... ...usted hágase notario... ...que es lo que hoy... ...más dinero se gana, más difícil... ...y una vez que esté usted notario... Pues viene ya a verme y se prepara para la cátedra. Y le dije, voy a hacerle caso en que me voy a presentar a notario, pero nunca más pisaré la universidad.
Locutor 01
Porque le ofendió lo de la lista de espera.
Locutor 00
Me pareció que era demasiado cinismo el tener unos candidatos por méritos de antigüedad y no por méritos de sabiduría o de preparación.
Locutor 01
Bueno, no nos va a dar tiempo a llegar hoy al coche Pegaso y al gano de él, pero hay noticias en torno a teoría pura de la República. Su libro va a hacer usted presentaciones en breve, le están llegando invitaciones.
Locutor 00
Sí, me están llegando invitaciones de Vigo, de Santander, de Sevilla, sí, me están llegando invitaciones, sí. Y ya he aceptado, a mí toda invitación de un organismo serio la acepto. Y si tengo que recorrer España, la recorro. A pesar de mi pierna, estoy bastante mejor y con un bastoncito iré y presentaré el libro en todas las tribunas que sean de fuente y republicanas. O aunque no sean republicanas, simplemente que sean honradas en la presentación y no deformen la realidad.
Locutor 01
También le han hecho una entrevista en el diario La Razón y la hemos locutado, don Antonio.
Locutor 00
Ah, me alegro.
Locutor 01
Adelante.
Locutor 02
Entrevista a don Antonio García Trevijano por su libro Teoría pura de la República. ¿Cree que al personal le importa mucho que la nación sea reino o república?
Locutor 03
Sería el debate que más le interesaría si supiera que con la república su vida cambiaría radicalmente. Cambiaría su condición. Pasarían a ser ciudadanos. Ahora no hay ciudadanos.
Locutor 02
¿Y alguien se preguntará si la República arreglaría nuestros problemas, el paro, la crisis?
Locutor 03
Sería el mejor camino para la solución de la crisis. Traería consigo una catarsis moral.
Locutor 02
Aparte de lo señalado, ¿para qué vendría bien la República?
Locutor 03
Para la propia estima del país y de sus habitantes. ¿Y para qué viene bien la monarquía? Para aumentar las diferencias de clases y fortunas. La monarquía es el mejor sostén de las oligarquías.
Locutor 02
Don Juan Carlos suele decir sonriendo que él también es republicano.
Locutor 03
Es el tributo que el vicio rinde a la virtud. ¿Le parece que Zapatero es republicano? No ha sido así ni será nunca republicano. Y los partidos republicanos son los más antirepublicanos que existen. Aceptan de antemano la monarquía.
Locutor 02
¿Y cree que el PSOE tiene algo de republicano?
Locutor 03
Nada de nada. Es un partido monárquico y monarquizante. Dice que los partidos son los aliados de las oligarquías. Ellos son la oligarquía. ¿Los sustituimos por? Son insustituibles. Lo monstruoso es que sean estatales. ¿Y cómo deberían ser? Nunca financiados por el Estado, sino por sus militantes, como en Estados Unidos, Francia o Inglaterra.
Locutor 02
¿Hay desafección, rechazo hacia la clase política?
Locutor 03
Lo extraño es que la gente haya tardado 30 años en darse cuenta de que esa clase solo lucha por su mantenimiento en el poder y su propio bien.
Locutor 02
En la oposición al franquismo sufrió multas, detenciones, cárcel, difamaciones. Los demás se han acomodado y usted no.
Locutor 03
Exactamente. Los demás se han vendido y yo no. Se considera fuera del sistema, rebelde hasta el final. Seré revolucionario y rebelde hasta el final, seguro.
Locutor 02
Muchas gracias.
Locutor 01
Pues muy interesante la entrevista. Usted, la verdad, don Antonio García Terijano, no transmite la sensación de un alma burocrática. No. Y sin embargo va a ir a notarías.
Locutor 00
Ah, sí. Por esa razón que he explicado antes, me presenté antes de hacer notarías, como yo lo que quería era pensar y continuar trabajando con el intelecto. Y la notaría es una oposición muy difícil de ganar entonces, pero muy fácil de ejercer. No hay que ser inteligente para ejercer de notario, aunque hay que tener una gran memoria, una gran voluntad para ganar las oposiciones. Bueno, pues yo quise antes de eso contribuir a mejorar el derecho y como las sentencias del Tribunal Supremo solamente se llegan por edad, En cambio, en la Dirección General de los Registros hay una jurisprudencia hipotecaria, referente a las cuestiones registrales, que sí la redactan los letrados de la dirección, que son jóvenes. Entre ellos, por ejemplo, Pío Cabanillas fue letrado, Alberto Vallarín fue letrado, para hablar de los que tuvieron luego un nombre político. Y yo antes de la notaría me presenté a la oposición del letrado. y ahí no conocía a nadie, yo me vine a Madrid, a casa de mi hermana, me presenté a las oposiciones, pero yo no sabía ni siquiera el nivel de preparación. Esta oposición tenía de particular que el programa era la suma del programa de notarías y de registros de la propiedad, y la novedad de que el tiempo para la exposición de los temas era ilimitado, es decir, no tenía... Se podría estar hablando todo el tiempo que quisieras. Bueno, yo me presenté y el primer tema que me salió por sorteo era el tema llamado frutos, el derecho del concepto de frutos. Bueno, yo empecé a hablar de los frutos en el derecho romano, que yo siempre había estudiado muy bien, y como conocía las obras de Petacchi, un polaco que había escrito también muy bien sobre ese tema, pues estuve hablando cerca de hora y media. Y con una precisión grande, como siempre ha sido habitual en mí, porque lo que no se dice con precisión es que no se sabe. Y el... Bueno, saqué el segundo tema, era una cuestión de derechos forales de la que yo no tenía ni idea.
Locutor 01
Entonces... ¿Derechos forales Navarro?
Locutor 00
Sí, sí, y no tenía ni idea. Y me levanté entonces y dije, señor, me retiro. Se puso de pie el... El presidente del tribunal, que era el director Maximilio de la Millar, director del registro y el notariado, que era el notario de Bilbao. Se puso el periódico, pero ¿qué está usted haciendo? ¿Usted sabe lo que está haciendo? Digo, sí, que no sé. El tema siguiente y me retiro. Muy bien, muy bien. Bueno, me fui. Al día siguiente, por la mañana, en casa de mi hermana, en Donoso Cortés 68, llaman el timbre a las nueve y media de la mañana, y era un ujier. con todos los entorchados de los uniformes del Ministerio de Justicia, llamando a la puerta, entregando una carta del director Maximiliano de la Millar para que fuera a verlo ese mismo día. Entonces fui a verlo, me recibió el director y me dijo que había hecho la locura de mi vida retirándome porque me bastaba con haber leído el programa del tema siguiente que no sabía, del derecho foral, para que tuviera dado, había dos plazas, me hubieran dado la primera plaza. Entonces me preguntó, ¿usted quiere ser letrado? Sí, ¿por qué? Le expliqué lo mismo que he dicho antes, porque así estoy contribuyendo desde el principio, desde joven a la elaboración del derecho. Y él me dijo, bueno, pues yo estoy dispuesto, dice el director, a dejar en suspenso las oposiciones actuales, donde ya iban aprobadas, porque a esas oposiciones a letrado se presentaban también registradores y notarios de provincias, de pueblos que querían vivir en Madrid. Y ya cuando yo actué, iban dos que ya estaban aprobados. Y le dije yo al director, pero hay ya dos aprobados. Dice, sí, no importa. Yo dejo desiertas las oposiciones. Y las convoco, ¿qué tiempo necesita usted para completar su formación? Le digo, yo, cuatro, cinco, seis meses como mucho. Me dice, bueno, pues yo las convoco. Pero luego me avisó el día siguiente otra vez, me mandó el UJIAR diciendo que imposible, que el ministro de Justicia le había dicho que era imposible convocar unas oposiciones a los seis meses, si dejaba desierta, luego era señal de que no había nadie preparado en España para cubrir esas plazas, y que en seis meses no iba a surgir nadie nuevo. Bueno, el hecho es que él me aconsejó que me presentara a notario, que en las primeras opciones que estaban ya convocadas... ¿Y ahí no le ayudó su amigo letrado Pío Cabanillas? No, eso fue distinto. Es que dijo, antes, de eso el director me dijo, pero le voy a usted a proponer algo que le agradará, que es nombrarlo letrado interino, para que empiece a trabajar. Entonces ahí luego me llama diciéndome que habían ido al ministro a protestar el subdirector general de los registros, que era Jordán Durríes, y con el apoyo de Pío Cabanillas, que le habían dicho que yo no tenía... Primero Pío Cabanillas había dicho que el tema que yo había dicho de Sobrefruto era un tema que él me había dejado a mí, que era una cosa suya. Entonces me di cuenta de cómo la envidia trabaja en sentido inverso a lo que se espera. Yo creía de joven que la envidia la tiene siempre el inferior al superior, pero nunca un superior al inferior. Y ahí, con Pío Cabanillas, aprendí muy pronto, cuando yo tenía 23 o 24 años, aprendí cómo los superiores tienen envidia de los inferiores. Y eso por un lado. Y que se oponían a que pudiera ser yo interino cuando había un notario y un registrador que habían sido aprobadas en el primer ejercicio y que tenían más méritos que yo. Bueno, el hecho es que no se nombró a nadie y yo no fui, claro. Y me presenté a notarías. Y las saqué como es natural, como digo, como es natural, porque yo la preparación que hice fue, desde que tuve esa entrevista hasta que se celebró la oposición, que transcurrían... Nos queda un minuto. Sí, que transcurrían unos cinco o seis meses. Me aprendí en ese tiempo todas las leyes, todos los artículos del Código Civil, Código de Comercio, ley hipotecaria, etcétera.
Locutor 01
Pues sale usted notario, ya lo trataremos en un ulterior programa. ¿Ha conocido ya a Rafael Calvo Serén en este momento?
Locutor 00
Sí, yo ya conocí a Rafael Calvo Serén, lo conocí en Granada, antes de ir a Madrid.
Locutor 01
¿Empieza a estar en la oposición a Franco de manera...?
Locutor 00
No era claro, pero lo que sí era de oposición a la falange. Y ya había denunciado que había grupos distintos en un artículo...
Locutor 01
del año 51 hablaremos de eso en el próximo programa don Antonio un fortísimo abrazo y muchísimas gracias gracias a vosotros