Consejos de Trevijano a los que encaran por primera vez unas oposiciones Técnicas de estudio
Transcripción
Locutor 00
La siguiente pregunta es de David Velaz. Estoy preparando las oposiciones al cuerpo de profesores de secundaria en la rama de geografía, historia e historia del arte. Don Antonio, usted que ha sido un número uno en las oposiciones a las que se presentó, las de notaría, que deben seguir siendo las más duras de España, ¿qué sabios consejos puede darnos a los que encaramos, por primera vez, la preparación de unas oposiciones?
Locutor 01
Sí, entiendo muy bien su pregunta. Claro que yo he sido opositor una sola vez en la notaría y justamente ahí no fui el número uno. Pero en todos los exámenes que he hecho durante el tiempo de la universidad, licenciatura, ahí sí he sido siempre el número uno, pero en la notaría no. Entre otras razones, porque yo no estudié las oposiciones a notarías como todo el mundo. Fui también singular, por ejemplo. En primer lugar, yo hice la profesión de notario porque quise darle esa satisfacción a mi padre. Y cuando me enteré que iba a morir pronto porque tenía un tumor en el cerebro inoperable, decidí hacer la oposición al notario para darle la alegría de que me diera notario antes de morir. Por eso la hice. Ni siquiera llegaron a seis meses el tiempo que tuve desde que me matriculé para la oposición y el día que hice el examen. Por tanto, no soy un típico opositor. Pero sí, yo mismo me apliqué la técnica que le voy a recomendar a usted. Hay un núcleo en toda oposición de conocimientos que dependen de la memoria, exclusivamente. Pero es un núcleo, en realidad, relativamente pequeño, con el grado y extensión del conocimiento que requiere la materia o la asignatura de que se trate. Usted se presenta a una oposición a profesor de instituto, supongo, de geografía, historia e historia del arte. El tema es maravilloso, sobre todo la historia, y que esté tradicionalmente unida a la geografía, pues aunque al principio no tenía mucho fundamento, pero luego ya sí, luego se ha visto claramente cómo la historia está vinculada también a la geografía respectiva de cada población. Entonces, mi consejo es, primero, seleccione bien qué datos tienen que recargar la memoria en la línea fundamental de la geografía, historia y historia del arte que usted tiene que enfrentarse. Pero como algo que tiene que tener fijo en la memoria, con una facilidad como rezar el Padre Nuestro en el caso de que la rece. Pero esa es la base nada más. Y eso se olvida. La memoria de datos es muy difícil. Hay sí personas muy dotadas para conservar la memoria de los datos. Yo he habido gente incluso que son capaces de aprenderse una guía de teléfono de memoria. Pero ese no es el tema. El tema es la comprensión de los conocimientos. Y dentro de los conocimientos de geografía se entiende como algo territorial y móvil, pues son muy sencillos de conocer. Eso es pura memoria. Saber los ríos que tiene España o los nombres de los montes o las ciudades, eso es pura memoria. Eso no es nada. Eso se lo despacha uno pero en un mes. Eso no es ninguna dificultad. Y todo el mundo tiene memoria siendo joven para almacenar esos datos. A sabiendas que se van a olvidar. Y no importa que se olviden. Pero amigo, hay una técnica... que a mí nadie me lo ha enseñado, yo mismo lo veía, que si en lugar de la memoria referirla a los datos, la memoria está referida y vinculada con las ideas, eso no se olvida nunca. Yo no es que tenga más memoria retentiva que otro. Tengo 88 años. Y a mi lado, desde luego, yo no encuentro quien pueda competir con mi memoria. Pero yo sí hice un esfuerzo grande durante seis meses para aprenderme de memoria el código civil, código mercantil, ley hipotecaria, todas las leyes, artículo por artículo, al pie de la letra, lo sabía. Y tardé seis meses. Pero nada más. Yo lo que no perdía tiempo en aprenderme de memoria los conceptos o las ideas del derecho. Eso era imposible. Soy incapaz de eso. Pero, amigo, comprendí los conceptos. Y si sabes los conceptos y los datos de la memoria van unidos al concepto, ya no lo olvidas nunca. Porque la memoria es como un reflejo condicionado, que tienes cualquier idea, te preguntan por una idea, ¡uy! y te acuden como un tropel enseguida los datos referentes a esa idea. Ese es el secreto. El secreto que le digo es, seleccione usted muy bien lo que es la memoria pura. apártelo, estúdielo, sacrifíquese, abúrrase, desespérase, como yo me desesperé, porque eso hay que seguirle como a un burro, que se aprende la memoria, bien, hay que hacerlo, pero luego vincula esos datos, cada uno a la vez que retiene la memoria, con el concepto de geografía, que es más difícil, pero sobre todo con la historia, y con la historia del arte no se te olvidará jamás, y cuanto más abstracto, más elevado sea el grado de, en el que se sitúa el conocimiento que estás exponiendo o estudiando, más fácil retendrás luego los datos de la memoria que te han servido como base de sustentación del concepto que has elaborado a partir de esos datos. Eso no falla nunca. Ya sé yo que no es fácil, pero es que ahí te conviertes tú en tu propio maestro. No te guíes de otros profesores porque van a seguir cada uno métodos tradicionales. Me has preguntado, pues yo te digo lo que para mí ha sido fructífero. Yo no he cargado mi memoria más que de aquellos datos indispensables para elaborar conceptos e ideas. Y como los conceptos e ideas no se olvidan nunca, ahí tienes a tu servicio luego una cantidad ingente de datos que ni siquiera lo sabes. Porque las ideas y conceptos no los vas a olvidar. Ese es mi consejo y ojalá en España pudiera yo tener algún, ya no, ya imposible. Pero si hubiera tenido yo influencia política, naturalmente que hubiera transformado el método de enseñanza, no sólo de la universidad y no sólo de la humanidad, de la ciencia en todos, hubiera puesto las memorias al servicio de las ideas y de los conceptos y de los principios generales. Y vinculando el dato con el principio se hace imborrable, porque lo que importa recordar son los conceptos, los principios, no el dato. El dato viene por sí solo a la abstracción en cuanto que ha sido indispensable en el aprendizaje. La ciencia avanza en el mismo sentido, en las ciencias duras que en las humanidades. A partir del dato pequeño hay que ir en la inducción, no el método deductivo. No hay que deducir de principios generales. No, no, vamos a partir de la experiencia, de lo concreto, del dato empírico, y a partir de ahí, ir induciendo. Pues mira qué método te estoy recomendando, tan maravilloso. Selecciona, distingue cuando estás estudiando lo que es memoria, lo que es datos, de lo que es la idea. Si no la ves vinculada, busca la idea para que vincule todo en tu cabeza. Verás cómo ahí vencerás en todas las oposiciones. Irás con una seguridad tan grande que sabrás que el tribunal sabrá menos que tú. Porque el tribunal se lo ha olvidado ya, pues le da la memoria. Y tiene un conocimiento muy relativo y muy pequeño. Vete a las oposiciones con el conocimiento que sabes más que el tribunal. ¡Vencerás!