Infancia, Paisaje, País y Separatismo
Transcripción
Locutor 00
Luis de Toledo, coordinador del MCRC en Baleares. Estoy en Mallorca a 4 de junio, ya inaugurando el carón de verano. Primero quiero agradecer su hospitalidad, la de Elena y Natalia por el día 1 de mayo nos invitó, ya que no hay manera de pagar con usted o contigo, mejor dicho, en su casa, en el jardín. Y nos hicisteis sentir a Jaime, Vergara y a mí como en casa, a pesar de su estado físico en ese momento, al cual por su energía no le di la importancia que tenía y gracias a la misma entiendo que convencieras a los médicos tan fácilmente. También quiero agradecer y felicitar a todos aquellos que hacen posible el programa diariamente y que tan orgulloso me hace sentir de pertenecer a esta asociación y movimiento. Ahora, ya mi pregunta. ¿Cuál es el significado del concepto de país en relación con los conceptos de Estado y Nación? Bueno, te deseo mucha salud y espero que por el fin que nos ha unido nos hagas alguna acción temeraria con la salud a estas alturas de tu vida. Un abrazo y más sincero cariño.
Locutor 01
Carlos Ruiz Bien, te agradezco tu grato recuerdo de tu visita a mi casa en Madrid. La pregunta que haces se refiere a la diferencia conceptual que puede existir entre los nombres sustantivos país, estado, nación. Es muy sencilla la diferencia entre estado y nación. Y también es muy paisana la significación de país. Todos sabemos lo que le llamamos paisanos. Paisanos somos los habitantes de una misma región, un mismo pueblo, una misma ciudad. Somos paisanos. Y eso designa que el nombre país no se refiere a una extensión total de un estado ni de una nación. sino que el país tiene un significado mucho más estrecho, más limitado, y se refiere a partes singulares pequeñas del Estado o de la nación. Pero ha adquirido algunos países, algunas regiones, en España en concreto, como Valencia o las provincias vascas, sí trasciende el nombre de país fuera de los propios paisanos, y se habla del país vasco o del país valenciano. Y de una manera un poco rara por la pronunciación, también se habla de los paisos catalanes, no los países, sino los paisos. Quiere decir que la propia lengua española tiene muchos matices para designar conceptos parecidos pero distintos, como en los de Estado y Nación. El Estado y la Nación, ese me llevaría muchísimo tiempo, lo he explicado muchas veces. el Estado es la personificación jurídica de una nación, quiere decir que no puede haber Estado sin una nación propia, que los Estados sin nación son contextos muy, muy modernos, que se han introducido en la época de la descolonización, colonias que pertenecen a las metrópolis colonizadoras, no son naciones, Y no son naciones porque son tribales, están divididas por etnias tribales, no por naciones, mejor dicho, no divididas, están separadas y también dentro individuas. Y sin embargo, el vocabulario de los países de las metrópolis coloniales le llaman... le llaman... estados... con la independencia... es decir... que existen estados sin nación... son todos aquellos que han nacido después de la guerra mundial... no había naciones sustantivas del estado... en los... en los... regiones o naciones... que tampoco eran naciones... en los sitios... colonizados por potencias extranjeras... Están divididos por clanes en el norte, tribus en el sur, en el meridiano. y tienen unas significaciones muy precisas, que nacen como Estado porque lo reconoce la comunidad internacional, y se dotan a sí mismos de atributos del Estado, con gobiernos, jerarquías, órganos que hacen leyes, separados de las personas, generalmente son dictaduras tribales. Toda la descolorización de África está presidida por este principio. Porque la colonización, y ahí nació luego la última estrada, la colonización nace de un reparto entre las potencias. No, la moderna, no la antigua, son los descubrimientos. Pero los descubrimientos antiguos producen el hecho colonial. Las tierras descubiertas por occidente pertenecen al estado descubridor. Pero luego ya las grandes potencias, para evitar entre sí guerras mundiales, se producen los repartos de las colonias, como fueron los que se produjeron a final del siglo XIX, el Tratado de Algeciras, de Berlín, etc., repartiéndose a África. Ahí lo que se reparte son territorios dominados por tribus, y no hay naciones. y luego al final de la guerra mundial, como premio del gobierno de Estados Unidos, a los voluntarios y a los ejércitos coloniales que han participado en la guerra mundial contra las potencias del eje fascista y nazi y japonés, como premio, le conceden la independencia, llamada entonces autodeterminación. En esa autodeterminación, los países que se llaman autodeterminados, ahí sí está claro que son Estados sin naciones. En cambio, la evolución natural en toda Europa ha sido que las naciones nacen y se convierten poco a poco en Estados cuando logran su unidad territorial. Y el país es más bien el paisaje. No en el sentido civilizador, como se dice cuando se habla de una civilización de campanario. Sí, en el país domina la visión de campanario, pero no es una civilización de campanario porque no pretende ser universal. La cultura y la mirada y la interpretación del mundo que se ve desde un campanario es negativa. Porque pretende ser una visión mundial. Es negativo porque solo saben lo que se ve desde el campanario de la parroquia de la iglesia del pueblecito. Pero en el país no. En el país es propio de la visión de campanario. Y eso no es negativo. Porque es el terruño. Es el cariño a lo querido, a lo vivido, desde la infancia, de los padres, los abuelos. Y entonces ahí país se confunde con el paisaje. Y el paisaje se va a confundir nada menos que con un concepto filosófico muy profundo que ha sido tratado en la filosofía existencial y en la filosofía moderna que se llama horizonte. El país es el horizonte vital. En cambio, la nación y el Estado no son el horizonte. Son nociones mucho más abstractas. Son conceptos que los delimita la autoridad. En el país no, en el país no hay autoridad que delimite lo que es el país y lo que no es el país, lo que es el paisaje propio, no, no es la autoridad, es la vivencia, la experiencia de la infancia. Y nos atrae tanto el país, nos gusta tanto. Y le ponemos tanto énfasis que se llega a la locura, a la exageración de los sentimientos paisanos, cuando se quieren convertir el país o el paisaje en estado propio, como sucede con los separatismos. Ahí hay una aberración de los sentimientos, una confusión. porque lo que es propio del terruño, lo que es propio del padre, de la parroquia, del campanario, del cariño, del paisaje, se quiere tanto, pero no porque sea el mejor. ni porque sea autónomo que se puede vivir como en un Estado. No, no, no, no, no es eso. Qué confusión tan grande de origen, de sentimiento, tienen catalanes y todos en el mundo los que, sin tener razones objetivas, quieren ser Estados independientes. La razón es más sencilla que todo eso. Queremos a nuestra ciudad, a nuestro pueblo. ...más que a nada ninguna otra cosa... ...y nos llegamos a creer que podemos ser autosuficientes... ...no porque sea lo mejor... ...ni lo más emocionante... ...ni lo más bello... ...ni que sea preferible a cualquier nación o estado del mundo... ...estás apegado a la tierra... ...de tus padres donde has nacido... ...y la quieres más que ninguna otra... ...porque durante todo el tiempo que dure la vida... ...esa vivencia... ...por centenares de años que se conozca la civilización... ...esa vivencia se reproduce en cada individuo... ...por ser irrepetible, por ser la única... ...por eso estamos prisioneros de ella... ...no porque sea la mejor, ni porque se pueda ser extraordinaria... ...no, es simplemente porque nuestros amigos de la infancia... ...como nuestras familias jóvenes de niños, es la única... La queremos porque es irrepetible, porque no se puede encontrar nada igual o parecido, porque no tiene nada que ver ni siquiera con la amistad. Es con la familia, es con la sangre, es con el paisaje. Nacemos como nos condiciona el paisaje, el calor y el frío, la montaña, el río y el hielo, la nieve o la lluvia. Es el paisaje el que nos va a condicionar toda la vida y va a marcar nuestras preferencias. Y si hoy los separatistas creen que son originales, no son más que un retorno a la infancia. Un retorno a la niñez, porque han exagerado y dado importancia a la vida local como los niños dan a la suya, que no existe nada más que la infancia y el horizonte, no de campanario, el horizonte doméstico, que es lo que tienen hoy catalanes y vascos. Un horizonte doméstico. no han nacido todavía al mundo, no se presentan al mundo, quieren volver, tienen miedo del mundo, no quieren volver ni dejar atrás la infancia. Eso es el país, una visión de infante, un retorno a la infancia. Otra pregunta.