LA CLAVE: 500 claves de la transición (12)
Transcripción
Locutor 00
Antes voy a hacer otra tercera provocación. Me callo, empezamos de nuevo. Porque el espectador va a creer que somos unos románticos, unos ingenuos. También puede ser. Que solamente estamos criticando a la clase política, a las personas que la han hecho muy mal. Tenemos que hablar del pueblo. Pero no en el sentido de que tenga miedo que lo tiene, porque también lo tienen los demás pueblos. Yo creo que el pueblo español tampoco ha estado a la altura de las circunstancias que tenía. y un demócrata no tiene por qué tener miedo nunca de criticar al pueblo, porque eso es un demagogo, el demagogo es el que está siempre alabando al pueblo, pero un demócrata no tiene por qué. Y la transición, la tercera característica que ha tenido, después del análisis del cuarto, es que está basado en la demagogia. Empezó con una demagogia obrera, es decir, diciendo que al obrero se hizo el pacto, ese pacto de que todo había hablado entre la clase política franquista y la democrática, y se buscó como víctima al empresario. Con lo cual, de una manera indirecta, el obrero bajó la productividad. Huelgas, reclamaciones, pero no era consciente de sus deberes. Después, está continuamente halagándose al pueblo. El pueblo es maravilloso, cada vez que hay una elección, es maduro, y el pueblo no para de equivocarse, como es natural. Si somos todos el pueblo. Parece mentira que conocemos individualmente a la gente. Nos parecen casi todos atrasados y luego cuando están juntos es una maravilla en las que producen cuando toda la psicología social está basada en lo contrario. Es decir, que las multitudes rebajan el nivel de inteligencia, actúan por pasiones. Entonces, para que el petón no crea que somos ingenuos, que al pueblo español hay que criticarlo exactamente igual. Ahí hay una fecha y toque. El 12 de marzo de 1986, ¿no? 85, 86. El referéndum de 86. 12 de marzo de 86, me parece que es, ¿no? Sí. ¿El de la OTAN? El de la OTAN. Ese es un momento clave. Es decir, hasta el día antes, hasta los días antes que permiten las leyes electorales, había 4 o 5 puntos de diferencia a favor del no, del no a la OTAN. Llega el día del referéndum y se gana por cuatro o cinco puntos o contra, o seis o siete, no me acuerdo bien. ¿Qué pasa ahí? Ahí se utiliza el miedo, la coacción. Yo me acuerdo que hasta dijo alguien que iba a andar en taparrabos. ¡Tamame! Pablo dice el ordenador también. Y el ordenador. Es decir, yo había oído lo del ordenador. Nunca sabremos qué pasó al final. Menos mal que en Canarias se salvó el honor. En Canarias, el país va con la barrera de Cataluña. Realmente se perdió la dignidad popular y lo digo con todo el respeto si realmente se ganó el referéndum por el ciclo. Se perdió la dignidad popular. Un pueblo al que se le pregunta, ¿quiere usted armarse militarmente? Y dice sí, eso no ha pasado en el mundo nunca, ni en Estados Unidos. Y se perdió la dignidad popular y la dignidad de ciertos intelectuales. Ciertos intelectuales que se pusieron al servicio total del poder. con esta tercera provocación yo estoy tranquilo así que el pueblo no se vaya libre bueno a acabar apuradas las provocaciones vamos a ver lo que hay preguntando los espectadores que seguro que hayan estado muy animados también con nosotros