Teoría y método de la acción constituyente

2023-07-19 MCRC 16:25 YouTube ↗
Teoría y método de la acción constituyente

Transcripción

Locutor 00

Después de los comentarios que suscitó el anterior programa de la lucha por el derecho, creo que es necesario, para subrayar lo que allí dije, dejar hablar a don Antonio García Trevijano. Ya me voy a dejar de criterios personales al respecto de su obra y de la filosofía de la acción que él dice. Ya el MCRC hizo un programa sobre la filosofía de la acción al respecto, con cita de don Antonio García Trevijano, y yo creo que conviene que en la lucha por el derecho se haga lo propio. ¿Y por qué? Porque este programa no se llama la lucha por el derecho por algo caprichoso, sino que obedece a una acción o está proyectada hacia la acción, que es el fundamento también del movimiento de los ciudadanos hacia la República Constitucional como instrumento para esa acción creada por el propio don Antonio García Trevijano en coherencia con el diseño de su propia filosofía de la acción constituyente. Fue Rudolf von Yering el primero que rebatió en forma terminante. la concepción historicista, que era la que había diseñado Savigny hasta ese momento, evolucionista del derecho, y su colorareo lógico, el quietismo, con su teoría de la lucha expuesta en una pequeña gran obra titulada efectivamente y precisamente La lucha por el derecho. El valor de la acción es fundamental para Yering como evolución para el derecho, para el derecho político. que en realidad es la filosofía que fundamenta la acción constituyente de Antonio García Trevijano luego después. Yerin sostenía que el desenvolvimiento del derecho funciona como consecuencia de una lucha constante. en contraposición a lo que decía Savigny, que era simplemente una evolución, una sedimentación pacífica, el historicismo. Pues bien, Yering entendía que esa lucha era la expresión de un conflicto continuo, no solo una lucha armada, sino también de un sostenido esfuerzo en la conquista de la justicia entre tendencias que evolucionan o que pretenden evolucionar y otras que pretenden conservar. Esta lucha para Yerín reviste pues a veces el carácter pacífico de la lucha diaria ante los tribunales y otras el sangriento como la revolución, los conflictos armados o la revolución pacífica también igualmente pero igualmente colectiva. no es algo que creo que resulte difícil comprenderlo, pues según lo demuestra la historia y la observación incluso de la época en que vivimos, en todos los pueblos han existido y existen intereses contrapuestos y en todas las sociedades de gobernantes y gobernados, no sólo de hombres individualmente considerados, sino también de grupos, de clases y hasta de estados. Es, en efecto... la libertad política colectiva ese concepto que desgrana antonio garcía trevijano en el que tiene su máxima proyección el concepto de la lucha por el derecho que estableció en su momento rudolf von jering por eso este programa se llama así como digo no es algo no es algo pues caprichoso pues bien en este libro La teoría pura de la república, de Antonio García Trevijano, establece en el libro tercero, capítulo séptimo, perdón, sí, eso es, capítulo séptimo, a partir de la página 603, de manera inequívoca, los pasos y el funcionamiento, como decíamos, de toda acción, o la forma que debe revestir toda acción, como se... compenetra la forma teórica de la república constitucional como garantía institucional de la democracia en España, como única garantía constitucional de la democracia en España, que allí lo refiere así, y cómo debe desarrollarse esa acción constituyente. Es muy importante, en primer lugar, y yo esto ya lo dije en otro programa, pero viene al caso para hacer una integración entre estos tres elementos que considero fundamentales en primer lugar la lucha por el derecho en segundo lugar la finalidad clara y determinante del periodo constituyente de libertad constituyente para llegar a la república constitucional y en tercer lugar las fases y la filosofía de la acción constituyente como digo es necesario traer lo que ya dije en otra ocasión que es la necesaria evitación de la ceremonia de la confusión con la amputación de la teoría de la acción republicana que lega a don Antonio García Trevijano del conjunto de su construcción política como un peligro cierto para el triunfo de sus ideas. Clamar por libertad constituyente o elección de forma de estado de gobierno sin saber hacia dónde vamos, por eso el movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional, También tiene muy bien pensadas sus siglas, es un movimiento de ciudadanos hacia la República Constitucional. Sabe a dónde se dije perfectamente. Pues es muy peligroso iniciar ese camino sin saber hacia dónde vamos, sin tener por destino cierto y deseada la República Constitucional. Naturalmente que los gobernados deben elegir libremente su forma de Estado y la de gobierno, como digo, llegado el movimiento decisivo de la libertad constituyente, pero en ese momento tiene que estar perfectamente cuajada en la sociedad la idea de la república constitucional como motor de esa libertad constituyente una vez conseguida la hegemonía. A tal punto es así que la libertad constituyente no es la finalidad en Antonio García Trevijano, sino que es el medio para el cambio y la ruptura pacífica con la monarquía de los partidos y que nace como patrimonio intelectual de los partidarios de la República Constitucional. De esa manera, la acción política de estos se sirve instrumentalmente de la libertad política constituyente, de la libertad constituyente, de la libertad política colectiva para una vez conseguida la hegemonía cultural conseguir ese objetivo sólo así se asegura que al final de este camino se encuentra la república constitucional y con esto la libertad política que institucionalmente construye y garantiza porque la república constitucional no es otra cosa que la acción humana para la consecución de la libertad política y en España es la única forma posible La república, porque efectivamente don Antonio sí colaboró con la monarquía de don Juan en un momento determinado, rompiendo definitivamente y para siempre con la forma monárquica del Estado en el momento en que funciona de manera simbiótica. con la partidocracia en la época de la transición para fundamentar lo que tenemos el estado de los partidos de ese momento liga su futuro la monarquía de manera indisoluble absolutamente indiferenciable de la monarquía de la partidocracia siendo absolutamente y rindiéndose para siempre ante la república como forma de garantía institucional en España de la democracia pues bien en la teoría pura de la república en este libro que les acabo de enseñar capítulo tercero perdón capítulo séptimo libro tercero don antonio después de realizar la descripción de las fases de esa lucha por el derecho político de esa filosofía de la acción constituyente comenzando por la difusión de las ideas de la libertad política en la que nos encontramos Hoy, para llegar a la hegemonía cultural y que con la abstención colapse el sistema, conseguir la deslegitimación del sistema y a partir de ahí salir a la calle de manera masiva. porque después de la legitimación cualquier elemento azaroso puede hacer que caiga abajo el gigante de pies de barro que sería en aquel momento la partidocracia, nos habla de cómo debe ser esa acción, de la coherencia de esa acción, de la inutilidad del activismo en contraposición de la acción y como esto parece que no se entendió por algunas personas en el programa pasado a partir de aquí voy a callar a lo mejor sí que hago algún paréntesis para subrayar frases importantes voy a dejar hablar a don Antonio García Trevijano para que veamos lo que dice al respecto que creo que a cualquier persona de buena fe no le puede llevar a confusión es tan claro, tan evidente Que solo el onanismo intelectual o autosatisfacción propia para creer que se está haciendo algo cuando no se hace nada, es decir, correr a tontas y a locas, pues creo que cualquier persona de buena fe lo podrá entender fácilmente. Dice don Antonio... Si el propósito no es la conquista del Estado, como en los tiempos del fascismo y del comunismo, ni su eliminación como la creencia anarquista, sino la apertura de un periodo de libertad política constituyente en la sociedad civil, paréntesis, esto creo que es lo que estamos buscando, Yo, desde luego, digo otras personas que entraron el otro día a comentar, por ejemplo, en el programa de Democracia Real o Irreal, de la lucha por el derecho, no hay lugar para la violencia. Perfecto. La palabra revolución levanta ecos de tiempos pasados que no tienen sonido agradable en la actual sociedad europea, dado el horror casi patológico a cualquier asomo de violencia y a la nefasta propaganda de que sin ella no es concebible un cambio en la forma de Estado y de gobierno. Pero no hay motivo para la violencia si todas las opciones políticas tienen la misma oportunidad de manifestarse en condiciones de igualdad de libertad constituyente. Cierro paréntesis porque seguidamente don Antonio García Trevijano nos explica cuáles son esas tres opciones. La conservadora, que es lo que hay, y la identifica con la monarquía de partidos. La monarquía como opción conservadora en la forma de Estado como única posibilidad, forma conservadora en cuanto que, como he dicho antes, liga su destino a la partidocracia. En segundo lugar, la acción reaccionaria que es volver al pasado y la identifica con la República Constitucional y la acción novedosa que identifica clarísimamente y únicamente, únicamente con la República Constitucional. Esto es lo que dice don Antonio, no lo digo yo. Sigue diciendo, cierro el paréntesis. Y esto es muy importante. La nueva teoría de la verdad igual libertad y la propia condición democrática de la República Constitucional son incompatibles con cualquier tipo de acción que se proponga a la conquista del poder político sin someterse previamente a la conquista de la hegemonía política de la sociedad civil, o mejor dicho, en los ámbitos culturales de una sociedad plural y moderna. Primera diferencia, vuelvo a hacer paréntesis, entre acción y activismo. Sigue diciendo, para que se integre en una acción gradual y progresiva, esa diversidad de movimientos o de acciones ha de orientarse con una coordinación de todas las posibles alternativas de cambio en la forma de Estado y de gobierno. En ese momento, la unidad de acción del pluralismo político tiende ya por sí misma a la concreción del grupo hegemónico constituyente. De aquí, y ahora intervengo yo nuevamente, la importancia de que esté cuajada las ideas de la libertad política en la sociedad. Sigo. Y ahora viene de nuevo lo importante. Antes de ese momento, toda tentativa de acción unitaria de las opciones constitucionales, como República Parlamentaria, República de Partidos o República Constitucional, sería puro activismo condenado a la esterilidad. Repito esto. Antes de ese momento, el momento de la hegemonía cultural... o de que se haya luchado en esos ámbitos por el tercio laocrático y conseguido la generalización de las ideas como algo común y asumido por la parte más preparada de la sociedad por ese tercio laocrático, Toda tentativa de la acción unitaria de las opciones constitucionales como República Parlamentaria, República de Partidos o República Constitucional sería puro activismo condenado a la esterilidad, como el de los partidos comunistas, pone el ejemplo don Antonio, que ponen su ideal en las calendas griegas para justificar la actualidad de su oportunismo. El activismo produce efectos reaccionarios por desconocer el estado de la relación de fuerza entre los partidos estatales y la acción societaria republicana y despreciar las razones de eficiencia estratégica de las que no se deben excluir acciones colectivas originales si se presenta la coyuntura propicia. Repito, el activismo produce efectos reaccionarios por desconocer el estado de la relación de fuerza entre los partidos estatales y la acción societaria republicana. Ello no significa que los repúblicos no tengamos que salir cuando se da la oportunidad a poner de manifiesto las deficiencias del sistema, o mejor dicho, del régimen actual republicano. Y eso es a lo que se refiere don Antonio cuando habla de la eficiencia estratégica de las que no se deben excluir acciones colectivas originales si se presenta la coyuntura. Por ejemplo, un referéndum de separación, por ejemplo, en el País Vasco o Cataluña, como fue el caso que ocurrió anteriormente. o situaciones de gravedad supina en la que naturalmente hay que poner de manifiesto cuál es la postura de los partidarios de la libertad política en ese sentido de una manera absolutamente desprovista de ideología y termina don Antonio o termino yo citando a don Antonio en cuanto a estos párrafos importantes del libro tercero del capítulo séptimo propio del atletismo Cree que avanzar es ir delante y más deprisa que los otros, o marchar por atajos, cuando lo decisivo es ver mejor y más lejos que los demás el camino seguro para la marcha por la libertad política colectiva. Yo creo que a buen entendedor pocas palabras bastan. No a buen entendedor, a personas de buena fe, porque en cabeza de buena fe todo lo entiende. Cabeza de buena fe, lo decía don Antonio, todo lo entiende. Cabeza de mala fe no quiere entender nada.