Confesiones en la Universidad (Antonio Garcia-Trevijano) (5 parte)

2014-07-25 Libertad Constituyente TV 27:52 YouTube ↗
Confesiones en la Universidad (Antonio Garcia-Trevijano) (5 parte)

Transcripción

Locutor 00

Mandato invertido es sencillísimo. ¿Cómo puede haber un poder sin mandato? Imposible. Es una contradicción en los términos. Si yo te elijo a ti diputado

Locutor 03

con la prohibición de que yo al elegirte te dé el mandato de ser diputado y que ese mandato es imperativo para que cumplan lo que yo te designo, es imposible. No puede haber poder sin mandato. Un procurador es un apoderado que tiene un mandato, un poder que le da el cliente ante notario. Todos los apoderados de la banca, todos los que habláis de abogados por apoderados de todos lados, siempre hay un mandato. Y cuando ese mandato se convierte en poder, es tan imperativo que si no cumple el mandato, el poder es revocado en el acto. acuerdo, muy bien, aceptemos la doctrina del mandato imperativo. Tanto no puede haber un diputado, un elegido, sin mandato imperativo. Es decir, que tiene que obedecer y cumplir las órdenes que le da el que lo elige. Y ese que lo elige tiene que tener suficiente poder a no cumple. Se destituye en el acto. Y para evitar líos, pues que el que se presente diputado lleve otro que en vez de elegir a uno, se eligan a dos, titular y suplente. y que el distrito, Somos Aguas, en este caso, que no lo pague, el diputado no tiene que estar pagado por el Estado, que lo pague el distrito que lo elige. ¿Viste qué sencillo es? Aquí en Somos Aguas, con tanta gente rica que hay, entre yo y yo, pagamos un diputado, le pagamos bien, lo que nos dé la gana, no tienen por qué ser todos iguales, que uno pague lo que quiera, libre, libertad. Ese diputado, que no cumple el programa que él mismo nos promete que va a cumplir, Hay aquí en Somosá una oficina que puede ser aquí mismo, en esta unidad, una oficina permanente, un sitio de seguimiento de la actuación del diputado elegido. Así que, ¡ah, incumple! Aquí vienen los electores, ¡oye, tal, tal, tal, tal, nada! Se reúnen unas minorías, proponen entonces una votación entre los que vigilan y controlan eso y lo destituyen sin gasto ninguno y el suplente pasa a ocupar su puesto. Es con eso he contestado. Mandato imperativo, dos personas, para no que cueste dinero, y el pequeño distrito paga el sueldo, paga todo y destituye a su diputado que no lo obedece.

Locutor 00

Fuera. Acabó. Sociedad civil pura.

Locutor 03

Eso no puede determinarlo la voluntad, sino solamente la necesidad. Ninguna supernación nace por voluntad, porque todo eso ha fracasado. Pero Estados Unidos no ha fracasado. No fue una necesidad que se unieran para defenderse contra Inglaterra. Fue. Los españoles de Sudamérica no se unieron, pese a Simón Bolívar y a San Martín no se unieron y fracasaron. Cuando antes hablé del general Miranda, el que estuvo en Cádiz, se me olvidó deciros que fue el maestro profesor de Simón Bolívar. Y que Simón Bolívar, ahora el que ha muerto Hugo Chávez, que a mí no me era... particularmente simpático, sin embargo, tiene una cultura muy superior en la historia a la inmensa mayoría de los políticos españoles. Vale mucho más que ellos. Conocía perfectamente la obra de Miranda y conoce la obra de Simón Bolívar. Y la diferencia... Por eso cuando el rey le dijo, ¿por qué no te callas? Me molestó tremendamente porque el que tenía que callarse era el rey, no Chávez. Chávez no es una persona simpática porque es autoritario, pero no fue dictador. Y su régimen no es imitable y no es bueno y hay que reformarlo. Está demasiado imbuido de militarismo, de su origen, de dónde viene, de una cosa militar, pero eso no es. Pero sin embargo... En Chávez conocía a Simón Bolívar, cosa que ningún español conoce y tenía que conocerlo. Pues Simón Bolívar presumió de que gracias a Francisco de Miranda, su maestro, él creía que había perfeccionado el sistema americano, de Norteamérica, de Estados Unidos, de la separación de poderes. Porque él hablaba, como no conocía bien a Rousseau, a Montesquieu, perdón, Hablaba del poder legislativo, poder ejecutivo y poder judicial, que es verdad que existe en Estados Unidos. Y Simón Bolívar creía que él había superado, porque ignoraba a Montesquieu, que del poder judicial opinaba lo mismo que yo, que es un poder presque nul, casi nulo. Eso no cuenta, eso es otra cosa. Pero él añadió entonces, Simón Bolívar, un cuarto poder. Yo tengo sus libros y tengo el libro del cuarto poder y lo conozco. Y tiene fundamento, lo que pasa es que hay un error gravísimo que le llama poder electoral. le llama poder electoral a lo que yo llamo distrito, a nosotros, a Bosagua. Pero eso no es poder electoral, eso es el poder que tiene cada distrito. Eso lo intuyó de una manera indirecta el poder electoral, y es lo que yo desarrollo en mi libro, sin hablar de él ni relacionarlo siquiera, porque podría inducir a confusión. Le llamo el poder del vecino, el poder vecinal. Eso no es poder electoral, eso es otra cosa. Porque para que haya... Electoral hace falta que otra cosa distinta del distrito exija que ese distrito esté representado. Eso es el Estado. Pero eso es otra cosa. O el Rey. O algo extraño. Que no como el poder electoral. El electoral surge cuando hay una necesidad electoral. Y esa necesidad electoral no puede surgir del distrito que ya la lleva hasta sí mismo. Es porque tiene que ir a otro sitio representándolo. Ese fue el error de Simón Bolívar.

Desconocido

¿El paro? Bueno, sí.

Locutor 03

Oye, oye, oye, las preguntas una por una. Esa costumbre que ha oído tú a los periodistas es horrible. Preguntan una de dos. Primero, porque cada uno tiene que, ante su periódico, ante su jefe, sacarle el máximo. Dice, una pregunta a dos. Y los políticos, como no responden a ninguna, les da igual que pregunten a una o a otra.

Locutor 00

Si no responden a ninguna.

Locutor 03

Es decir, tú una y venga, que responda. Otra luego. el mejor consejo que puede dar a una persona que empieza a una persona que termina ya está perdido a la persona que empieza a decirle no estudie no escucha a tus profesores vete y 7 por tu instinto fórmate como persona sea un hombre o una mujer Y después ya piensa lo demás. Pero ir pensando que tú vas a vivir profesionalmente de algo que aprendes en la universidad, cero, imposible. No hay un solo profesor que se atreva. Yo no hablo de ciencia porque no sé. Sé, claro, sé el nivel de preparación.

Locutor 00

¿En humanidades? Mira, para decirte una cosa nada más.

Locutor 03

Y os voy a contar otra confesión que la he contado muy pocas veces, pero ahora la diré otra vez porque tiene que saberse.

Locutor 00

Durante el franquismo. Hubo buenos jueces.

Locutor 03

Mejores jueces que los de ahora todos, prácticamente. Porque provenían de la República. Eran gente libre y tenían formación. Y fueron, claro, no se meten. Como el Poder Judicial es nulo ante la política, bueno, por lo menos los abogados, yo sabía por dónde iban. Ahora es una lotería, no se sabe lo que va a tocar cada uno.

Locutor 00

Pero fuera de la abogacía pasa igual.

Locutor 03

En el franquismo hubo mejores profesionales que hoy. Lo dice una persona que dedicó su vida... Mi primer acto antifranquista lo hice en el instituto. Tenía yo 16 años. En Granada. En el instituto del Estado. En el año 44. Recién la guerra terminada, nada. Una represión feroz. Nos obligaban a ir a las 8 de la mañana a oír misa, obligatorio. Si no, te suspendían. Y cantar el carasol con la mano levantada en el patio arrollando la bandera con un jefe de falange puesto obligatorio. Y tú, oye, yo no podía soportar más. Mi padre era registrador de la propiedad y tenía yo una familia antigua, conocida, antiguo dueño de la alpujarra, cacique. Pero yo era revolucionario ya cuando yo no podía soportar aquello. Entonces un día, ya en el mes de mayo, con buen sol, en el piso de arriba del instituto, un piso bueno, del siglo XIX, vistoso, en las ventanas de arriba, las mujeres de la limpieza, cogían la basura, pero a la hora de cantar el carrosol no iban a estar haciendo ruido y se paraban de trabajar. Pero ponían los cubos grandes... al lado de las ventanales para luego recogerlo, estaban ahí, bueno. Yo observé todo, porque tuve una idea luminosa. Yo no podía soportar estar allí obligatoriamente cantando el carasol. Y es que si no cantaba, te suspendían y levantaban la mano. Y había alumnos de cada curso vigilando y apuntando. Entonces, para acabar, o por lo menos poner un orden... Ahí en eso, yo un día me fui antes, a las 8 de la mañana. Se ríe Adrián porque lo conoce la anécdota, se ríe. Pero yo tenía 16 años, me fui antes, entro primero, me subo arriba, falto a los desfiles, que me pongan nota, falta que no estoy. Me voy arriba, me escondo. Y cuando las criadas se han ido, y luego volverán con todos ellos, se van a tomar café o lo que fuera para volver luego. ya empieza a cantar después de la misa el himno cara al sol, y yo había, sin hacer ruido, acercado a la ventana que estaba encima de la bandera española y del falangista con el cara al sol, y había puesto yo en batería los cubos, los levanté, pum, pum, pum, tres, y los tiré encima de todo, del jefe. Fede Blanc y la bandera. Había dejado cubierta mi retirada por una ventana que dejé abierta en el exterior y por un canalón de desagüe de la lluvia me descendí. Era muy ágil y muy deportista, como ahora. Aunque ahora soy ágil, porque oye, me he caído por una escalera, me he pegado como un balón, tres testarazos en la cabeza y no me he muerto. Y tengo con una cadera rota, con una prótesis tremenda y no se ha cubido de sitio. Digo, digo, ¿esto qué es? Pues no me muero. Bien, yo creo que mucha gente se hubiera muerto, de verdad, es que ha sido rodar de verdad por unas escaleras, y tengo 85 años. Pues no me cogieron porque salí por la calle y fui corriendo, dando una vuelta para entrar. enfrente del instituto estaba el gobierno civil y allí estaba la policía llamaron, habían llamado a la policía nada más que caer en la basura y estaba lleno de policía y la puerta cerrada y un cordón de policías grises ya tenían la... y yo que llego tarde, que no lo admito y yo protestando que no, que me van a suspender que tienen que abrirme, que tengo que ir a la clase que yo no falto nunca hasta que les di piedad, llamaron y me abrieron la puerta para que entrara, tomaron mi nombre como se llaman, tal, tal, tal, muy bien Entonces, se abrió una investigación, era sospechoso. Todo el instituto me lo dio. Ese fue mi primer acto. Y en los últimos actos, para que sepáis quién soy yo de verdad, puesto que toda la prensa y todos los medios de información, todos los partidos, les da vergüenza hablar de mí. No pueden. Soy su juez, su testigo. Y los condeno a todos. Os voy a contar dos episodios. Uno, pero dos veces. Consejo de Ministros en El Pardo. 12 de la noche. No me acuerdo si era viernes o miércoles. A las 12 de la noche salen ministros de justicia. Termina el consejo. Yo no vivía en Somosagua. No era vuestro vecino. Estaba en Cristo Rey. En un piso, el octavo piso de una casa de cristal que a la izquierda está allí. Podéis verla. 12 de la noche. Llaman a la puerta. A las 12 de la noche. Antonio Mario Oriol. Uno de los hombres más ricos de España. el dueño de todas las estaiberdolas, todos los orioles, el jefe, el cacique, él, Antonio, ministro de justicia. Yo me había pedido varias veces consejos de abogado. Yo tenía mucha fama de abogado. No sé, inmerecida quizás, pero yo la gente como abogado me respetaba bajo franco. Viene a verme. Yo le había defendido con ahogado cosas, le había hecho bien. Antonio, vengo a decirte que yo no puedo dormir, soy católico, soy tal, yo estoy en contra. Y en el Consejo de Ministros he oído que te van a matar. Y que te van a matar enseguida. Vete corriendo de Madrid, huye, vete. Y yo le pregunté nada más, ¿pero Franco lo ha oído? Si yo he prometido, he jurado no decir nada de lo que pasa en el Consejo de Ministros, sabes cómo soy, soy católico, yo no puedo decir nada más que vete que te van a matar en el Consejo de Ministros. Yo no me fui, no me asusté, yo soy muy valiente. No como mérito. Es que no tengo mérito. Es que no tengo miedo. Y eso no es mérito. Yo creo que el valiente es aquel que tiene miedo y lo supera. Y yo es que no siento el miedo. Como no siento el miedo, no soy valiente. De verdad, no lo digo con sentido de lo malo. Yo no pienso. Quizás por eso también me caigo por las escaleras y no me da miedo. Y voy contando los cabezazos, palabras de honor. Diciendo, déjeme salvo. Uno, dos, tres, tres. Y yo creía que iba a estar la cabeza abierta, derrotado, muerto. Y me quedo de repente tirado al gutro y digo, bueno, no ha pasado nada. No soy valiente, es que no tengo miedo. Y Oriol pasa... No me matan, claro. Yo creo que está claro que no me mataron. Dos años después, sigo en Cristo Rey. 12 de la noche también. Se presenta en mi casa Antonio Fontana. Antonio Fontana en el Opus Dei, un catedrático de latín muy bueno, muy inteligente, escribiendo muy bien, con un latín perfecto, amigo mío desde Granada. que yo fui profesor de Derecho Mercantil en Granada, y cuando yo fui profesor, él llegó destinado a Granada de catedrático de latín en filosofía. Hicimos amigos y encontré una amistad. Era íntimo amigo Rafael Carlos Serer también, hicimos amistad, era de la Opus Dei, pero yo soy ateo, siempre era ateo, ya desde que lo conocí no tiene nada que ver. Soy amigo de comunistas, de creyentes, de católicos, de arzobispos, porque... Amigo de Tarancón, que me ayudó muchas veces en la clandestinidad, pero del cardenal, pero lo que no soy amigo del... Aunque sea argentino, no soy amigo de él. No me gusta que no reaccionó bien ante las dictaduras de Videla y compañía. Pero os estoy contando que la segunda ocasión Antonio Fontán viene a decirme, como sé que nunca vas con dinero, y es verdad, no porque sea gorrón y voy para que me inviten, sino al contrario. Porque si no llevo dinero, puedo pagar lo que me dé la gana. Y como me conocen, admiten, ni hace falta que firme. Sin dinero pago. Y si llevo dinero, ¿cómo voy a pagar si llevo mil pesetas, algo de cinco mil? No puedo. De igual manera, no llevo nunca dinero. Tengo más crédito que solvencia económica, pero mi crédito personal es ilimitado. De solvencia, de moralidad. Pero de dinero, no. Una broma es todo esto. Como sé que nunca llevo dinero, tengo y me da 100.000 pesetas. Vete ahora mismo. Pero ahora, yo no me voy de tu casa sin verte partir. ¿Qué pasa? Pues que ha venido a la residencia Montesquimza, en la calle Madrid, que es la residencia de Opus Dei, donde él estaba. Ha venido a verme Faustino García Moncó, ministro de Franco, también del Opus Dei, que era ministro de Comercio. Para decirme, vete a decirle a tu amigo. Yo no lo conocí. Vete a tu amigo Antonio, pero a mí me conocía todo el mundo, vete a tu amigo Antonio para que se vaya inmediatamente de España, que pasado mañana lo matan, que hay un plan y sé cuál es. Pregúntale si va a Majaba Onda, un juzgado de abogados que tiene una causa el día tal, a las 12 de la noche. a las 12 del mediodía o a las 11 y media. Y si te dice que sí, ahí tendrás la prueba de que no estoy diciendo nada, sino que en el Consejo de Ministros han acordado que está preparado todo y que pasado mañana lo hacen con dos camiones. Uno que irá con un coche Jaguar y con uno se cruza el coche y desde el otro es donde lo matarán. Como yo ya había tenido un atentado de la Guardia Civil, que me habían pegado una paliza, que me rompieron dos vértebras, yo estoy llamado a tener roto todas las huesas, pero por la Guardia Civil, no por la edad, o por las caídas, pero la edad no me lo rompe. Pues me pegaron una paliza tremenda, un destacamento de la Guardia Civil, de verdad, que en el suelo, y pegándome golpes con una maza de la de media, me rompieron varias. también soy muy fuerte no me dejó secuela rompieron unos huesos tan pequeños que han demostrado que no son necesarios que pueden existir con unas vertebrales sin esos huesos naturaleza se excede muchas veces bien pues naturalmente que no fui a bajar la onda suspendí nada por nada y no fui Cogí a mi secretaria a las 12 y media de la noche, venga llévame por ahí, me voy a mi hermano que era marino de guerra, me voy aferrado con él. Pero al llegar a la venta ahí en Navacerrada me dio tal vergüenza de estar huyendo, marcha atrás. Me volví a mi casa, no fui a más a la onda y no me pasó nada. Otra prueba de que no miento, que no me mataron. Bueno, con eso os cuento dos anécdotas de Franco, quién era yo, de importante para Franco y para el Consejo de Ministros. Mucho más que el Partido Comunista. Mucho más que los separatistas catalanes o vascos. El enemigo del régimen era yo. Y por eso es mi ocultación, por eso estoy oculto, por eso nadie habla de mí. ¿Cómo van a hablar de mí? Hablar de mí es condenarlo a ellos por cobardes, traidores, sinvergüenza. Todos los partidos, empezando por Santiago Carrillo y Felipe González. ¿Cómo van a hablar de mí? Primero intentaron difamarme con Guinea y lo consiguieron bastante bien. Durante muchos años yo he estado silenciado más que nada por Guinea. Y yo era consciente, ¿qué voy a hacer yo? ¿Demostrar que no tengo nada, que no tengo dinero de Guinea? Si no he estado allí nunca, no tengo ni una peseta ni nada. ¿En qué consiste la corrupción? Nunca lo decidieron. Pero sí dijeron que yo era el asesor de un dictador Macías. Que es verdad, que yo asesoré, no a Macías, a todos, la independencia de Guinea se debe a mí. Yo solo, una sola persona y el Comité de los 24 en la ONU y conseguimos la independencia de Guinea contra Carrero Blanco y Franco, un régimen dictatorial. que no estuvo nunca en vigor es decir que yo la constitución que hice nunca estuvo en vigor porque como vencí a los que vinieron en Madrid la mayoría se puso a mi lado suspendieron la conferencia constitucional Fraga impuso y Castilla impusieron la suya a la fuerza y esa suya hecha por Herrero de Miñón es la que convirtió a Macías en dictador no la mía que impedía la dictadura Pero en fin, os cuento todo esto para saber que ellos se vieron muy bien difamándome. Han conseguido 20 o 30 años la ocultación de mi nombre. Porque yo era tan conocido entonces, mucho más que ahora. La persona más popular en la oposición a Franco de España era yo. En Cataluña, en el país viejo, en todas partes. Pero yo viajaba, hacía cosas inauditas. Por ejemplo, para poder fundar la Junta Democrática, una idea mía, que el Partido Comunista no la fundó. El Partido Comunista entró en quinto lugar por ese orden, porque fue elegido por mí y me iba siguiendo una estrategia que nadie había hecho hasta entonces. Empezando por el País Bajo y Cataluña fueron los primeros. La Asamblea. Pues bien, en esa... La hora me decís cuando termine, no vayamos a que nos haya enterrado. Pero a mí me da igual, porque continuamos hasta mañana. Todos, todos, todos. Bien, pues en esa... en esa junta democrática, os voy a contar una anécdota desgraciosa. Tengo que ir a fundar una a Gijón y no tengo medio de evitarla. No tengo mucho medio. Yo estaba continuamente evitando a la policía, engañando a la policía todo el día. Yo iba a engañar a la policía todos los días. Por la mañana, o era yo un abogado de éxito, ganando pleitos, ganando dinero, conociendo a esos abogados, los ministros de todo el mundo, bancos, me conocía todo el mundo, todos los banqueros, y me respetaban. Por la noche, en la clandestinidad, yo iba a la revolución preparándole el hundimiento del franquismo y de todo. Ejemplo, tengo que ir a fundar aquí con una junta democrática. Yo fundé todas, más de 100 en España, les hice pronto. La parte de la de París también la hice yo. Y voy y no tengo medio de engañar. Entonces me voy al aeropuerto a Barajas. Siempre yo sabía que estaba seguido por la policía o que estaban allí de paisanos. Saco un avión pagando, un billete de avión y de vuelta a París. y la policía se entera enseguida y ya está. La policía ya está en París, no me voy a otro lado. Regreso, saben el día, los acto para el día siguiente, muy temprano, para que piden tal, a la hora, y yo me regreso, de regreso, y ya saben el día que me voy a París. Me voy, un amigo de mis seguidores en la Junta Democrática, yo tenía también policías que me seguían. Si me quitaban el pasaporte, los policías sabían, me lo quitaron muchas veces, yo sabía a quién tenía que llamar, y antes era un policía para que estuviera en el aeropuerto. porque había policías que me seguían. Pero ese día, digo, me voy a Cuatro Vientos, hay un aeródromo privado, y allí tenía yo seguidores, y uno que era mi seguidor y que era un profesor, yo me matriculo para darme clases. Y no sabía él, pero asustado y lo hizo, y salió bien. Y le decía, tú llena ahora. llena, que vean las horas que, digamos, tú me llevas, no tienes que enterarte de uno que tú no tienes nada que saber. Yo para defenderlo no le decía nada, pero llenó de gasolina, tope. Cuando estábamos en el área ya elevada hasta este, digo, a Gijón. Viste, y él creía que era un vuelo dando vueltas. Digo, a Gijón. Ni él sabía dónde iba. En Gijón aterriza en la playa, a aterrizar en la playa, fundo. La junta en una exigiría, en Gijón, la gente no sabe cómo llega allí, ni sabe la fecha, ni sabía la fecha. La policía ni se entera, regreso en el avión, ¡pum! a Madrid y estoy en Madrid eso es una anécdota de los miles y miles de actos que he realizado en la clandestinidad siendo un abogado y notario de carrera, triunfador siendo uno de los primeros abogados de España yo por la clandestinidad he dedicado a la revolución y los partidos comunistas y todo eso estaban lo que yo dijera, yo era el que decía una sola vez se votó en París unos 60 personas La táctica de la Junta Democrática. Santiago Carrillo se oponía a mí. Ya dentro. En París, en el Hotel Lotus, que era mi hotel. Y allí se hicieron todas las reuniones, en mi hotel, en la sala, pagadas todo por mí, hecho todo por mí. Santiago Carrillo concibe la Junta Democrática como una plataforma de negociación con el gobierno franquista. lo mismo que tú, te he dicho a ti ¿qué significa reforma? ¿pero qué estás diciendo? ¿pero cómo vamos a pactar con Franco qué negociación de qué? ¿una reforma? ¿pero qué estás diciendo? es imposible, yo propongo que sea, no, plataforma, nada que sea un movimiento popular y entonces la junta que he creado en España tiene que hacerse por todo donde haya en las universidades

Locutor 00

Yo soy yo en las fábricas, en los sitios de deporte, en los barrios, en la ciudad, en todas partes. Pues ya está, terminamos.

Locutor 03

Os he contado anécdotas para que sepáis que eso de la pregunta que has hecho, mira si la tuve presente. ¿Reforma o revolución? Santiago Perrillo proponía una reforma de pactar con el franquismo y lo consiguió. Y para eso él inventó la teoría del ruido de sables. Cuando es mentira, no hubo ruido de sables ni uno. Porque en la Junta Democrática sí hay un acuerdo en el que solamente yo tendré trato con los militares. Y yo en los tratos con los militares hablé con todos, los conocía personalmente a todos los jefes. Díaz de Alegría, Vega, el de la Guardia Civil, el hermano Luis, el de... el otro Luis, el del Estado Mayor, que lo hacía a todos, y hablaba con ellos con frecuencia, y sabía que ellos no estaban dispuestos a intervenir si no había disturbios en la calle. Y yo le preguntaba a algunos de la Guardia Civil, ¿qué entienden por disturbios? Digo, hombre, asaltos de trenes, quemas de conventos, de iglesias, digo, uy, Dios mío, estos están en la República, estos no tienen ni idea de lo que España ha cambiado, por lo tanto, no hay problema ninguno. El Ejército no intervendrá. Y contra lo que Santiago Carrillo, a quien yo informaba de todo esto, dijo lo contrario para asustar. Y a sus bases, a sus militantes, engañarlas y pactar con el franquismo. Eso fue Santiago Carrillo. Y yo era muy leal con él, porque se portó muy bien, perdió la votación y dijo voy a dar un ejemplo de demócrata y lo cumplió. A partir de ahora el Partido Comunista lo pongo a las órdenes de Trevijano para que lo ayude a fundar la Junta Democrática por toda España. Y lo noté enseguida, donde iba yo al Partido Comunista. y montaron la plataforma la plataforma democrática y luego se hizo la plata junta que también yo en mi despacho hice todo pero en fin, amigos, amigas rubias y morenas te dices a tu amiga que ha sido tonta, la que no ha venido que ha dejado de saber lo que es el amor romántico el amor platónico el romanticismo ni siquiera la evolución antropológica de la mujer y del hombre y que el lenguaje lo inventaron las mujeres para el amor