Antonio Garc a Trevijano en Ratones Coloraos 2 flv
Transcripción
Locutor 01
Usted es que tampoco simpatiza con los nacionalismos.
Locutor 00
Nada en absoluto con ningún, ni con el español. Pero si he nacido a la política contra Franco, que era nacionalista. Si yo sé lo que era Hitler y Mussolini, son nacionalistas. Y todos los nacionalismos son iguales. No hay nacionalismo bueno ni nacionalismo malo. El único nazismo bueno en el siglo XIX.
Locutor 01
¿El andaluz también? También. ¿Pero cuando tenía la S también? ¿Partido Socialista Andaluz? También. ¿También? También. ¿Y usted ha estado comiendo con Rojas Marcos? Soy íntimo amigo suyo. Eso no tiene nada que ver con eso. Claro, una cosa, una cosa. Es una persona decente. Ahí está. Y civilizado.
Locutor 00
Y civilizado y puedo ser amigo de él. Y educado. Y educado hace 30 años que somos amigos. Claro. Como de otros muchos, tanguitas son muy amigos. Pero yo sé respetar y definir las diferencias. Ellos a mí no me confunden. Ellos saben cómo soy yo. Que no voy a ceder nunca. La libertad política no es negociable.
Locutor 01
Desde luego.
Locutor 00
Y no la tenemos. Tú tienes libertad para votar a quien quieras, a un diputado o no. Te dan una lista de partidos. No eres libre.
Locutor 01
Amigo.
Locutor 00
Tienes libertad para expulsar a un gobierno, no nombrarlo, echarlo, tampoco, no eres libre. Eso lo decía ya los grandes, los científicos modernos de la vida, decía que se definen, la democracia se define más por la posibilidad de que el pueblo echa a los gobiernos que porque los nombres. Si tú no puedes echar a un gobierno no eres libre. ¿Cómo se puede tolerar, comprender, que contra Felipe González salga la huelga general mayor que ha conocido Europa desde la Guerra Mundial? Aquella famosa donde las televisiones se apagaron y todo. Una huelga general como nunca había triunfado. Y no dimitió y sigue igual.
Locutor 01
Y eso solamente pasa en España. Bueno, aquí no se dimite mucho, usted sabe.
Locutor 00
No, aquí no se dimite nadie.
Locutor 01
¿Por qué se agarran? ¿Por qué? Se aferran, ¿no? ¿Por qué se agarran al poder? Además, un poder... Algo tendrá el poder, que todo el mundo lo quiere, señor Treviján.
Locutor 00
Hombre, los gorilas sí, los gorilas tienen el poder la seducción. El jefe macho gorila, orangután, tiene mucho más éxito que los orangutanas.
Locutor 01
¿Cuántas monarquías quedan en el mundo?
Locutor 00
Unas pocas. Bastantes todavía. Ahora ya lo de Nepal ha acabado.
Locutor 01
Yo te he encantado. Usted no ha traicionado nunca a nada ni a nadie.
Locutor 00
No, no. A nada, por supuesto, y a nadie. Implicaría ir contra mi propia palabra, imposible, por propia estimación de mí mismo. Eso es imposible. Una persona que tenga... estimación de lo que es la vida, no puede traicionar. Es imposible. Si entra en desacuerdo con algún amigo, se lo comunica, pero no rompe la amistad.
Locutor 01
¿Y por qué le metió Fraga en la cárcel?
Locutor 00
Porque en mi despacho se firmó el acuerdo de todos los partidos. para no aceptar que uno fuera legalizado antes que otro, eso sí, expresamente, y para que el pueblo español, y que todos los partidos se comprometían a no aceptar ningún regimen político que no fuera resultado un referéndum del pueblo español, para separar la república y la monarquía, que eligieran. Y por eso me metieron en la cárcel. Por cierto, no sé si les gustará conocer una... graciosa anécdota, que cuando me metió en la cárcel fraca, claro, hubo un juez, el juez de orden público, que me interroga. Pero como fui sin juez, vino a la cárcel. Estando ya en la cárcel, después de llevar una semana, viene el juez a interrogarme. Me llama el director, y él viene con su secretario y su secretario... Y me pregunta, primero, ¿usted es el autor? ¿Cómo se llama usted? Le digo, lo sabe, me hacía llegar bien. Le digo, ¿usted es el autor de este documento? El que fracaso le he dicho todo esto, le digo, sí, soy el autor. ¿Usted ha inducido a los demás a que lo firmen en su despacho? Sí. Yo he llamado e inducido a los demás a que lo firmen en todos los partidos. Entonces usted se confiesa autor de un delito contra la forma de gobierno. Le digo, de ninguna manera. No, señor. No sea autor de eso. Se pone indignado. ¿Cómo? ¿Qué? ¿Usted me está tomando el pelo? Y yo le dije, no, no, no. Si usted en lugar de ser un policía a las órdenes de Fraga... fuera un jurista, sabría distinguir la diferencia tan enorme entre un delito contra el gobierno, contra la forma de gobierno, y un delito contra la forma de Estado. Y lo que yo he cometido delito es contra la forma de Estado, que es mucho más grave.
Locutor 01
Claro. ¿Y por qué atentaron contra su vida?
Locutor 00
Porque había, era el momento que Franco estaba agonizando. Y en la BBC el día anterior, la noche esa, me hicieron una entrevista, la BBC de Londres, en la que yo fui muy claro, como siempre procuro serlo. Y al día siguiente fue el atentado. El atentado fue en casa de un abogado compañero que me llamó, me fui, con unos periodistas venezolanos también, y allí nos asaltaron, unos cabular, unos con los encapuchados, con metralletas y con porras, Y con bombas de humo a mí me fracturaron algunas partes pequeñas de la columna vertebral. Y cuando salía, otra anécdota que debe de conocerse para que comprendan los que no vivieron en aquella época lo que era. Cuando salía, salía a rastra porque no podía ver el dolor por la escalera. paro en la calle, al primer coche que pasa y era un Mercedes, bueno, de lujo, ¿vale? Y claro estaba, le digo, ¿me lleva usted al hospital próximo? Dice, sí, sí, pasen, pasen, pues cómo no, cómo no. Le digo, ¿qué le ha pasado? Digo, un atentado. Digo, ¿de quién? Digo, de la Guardia Civil. Dice, bájese inmediatamente, prena el coche y me echó. Y tuvo que coger un taxi para ir al hospital. Ese era el franquismo, de verdad. Y es verdad que la sentada lo hizo, lo hizo la Guardia Civil.
Locutor 01
Siempre estuvo usted dispuesto a jugársela por sus ideas. Eso siempre.
Locutor 00
No he tenido miedo, no. No tengo valor porque no tengo miedo.
Locutor 01
Se siente proscrito en esta democracia.
Locutor 00
Como esto no es democracia, yo no me siento proscrito. Lo que me siento es proscrito junto con la democracia de esta monarquía. Yo estoy donde está la democracia, que ahora está en la idea, no está en la realidad. Por tanto, estoy proscrito con ella. Si no fuera así, yo sería un amargado. Y no lo soy, soy un hombre ilusionado. No tengo amargura ni rencor. ¿Por qué? Porque las ideas por las que yo luché no han triunfado. Si hubieran triunfado mis ideas y yo hubiera sido excluido, estaría amargado. Pero yo es normal que nadie me reconozca nada. Es normal. Los valores que a mí me inspiran están desterrados de España.
Locutor 01
Buenas noches.
Locutor 00
Buenas noches.
Locutor 01
Hasta pronto. Hasta pronto.