TREVIJANO relata su ENFRENTAMIENTO con SANTIAGO CARRILLO

2024-06-06 Antonio García-Trevijano (In Memoriam) 5:41 YouTube ↗
TREVIJANO relata su ENFRENTAMIENTO con SANTIAGO CARRILLO

Transcripción

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La Junta tiene unos triunfos sensacionales. En primer lugar, es muy bien acogida en el interior. Bueno, hubo primero una votación decisiva en el Hotel Loti. En una de las más importantes reuniones que se celebró de todos los miembros de la Junta en París, en el Hotel Loti, Santiago Carrillo tomó la palabra y él mismo, yo no sabía nada de lo que iba a hablar, propuso, no propuso, dijo que la Junta lo daba por hecho. que estaba constituida como una plataforma de notables partidos, personalidades, para tener una fuerza de unión de toda la oposición y negociar con el gobierno de Suárez, pues la libertad del bien. Y propuso que era una reforma, para reformar el régimen de Juan Carlos y de Suárez, que estaba en vigor. Y yo dije, ¿cómo es eso? Y yo le había sentido, no, no, no, y yo levanté. Me opuse, dije, no, no, yo he creado la Junta Democrática porque cuando ha entrado aquí el Partido Comunista fue el séptimo por orden y ya iba yo adquiriendo compromisos muy firmes con todos. Tú no puedes alterar ahora. No, eso no es la Junta. La finalidad de la Junta es una organización de partidos políticos, sindicatos y personalidades de influencia pública, puesto que no hay libertad de prensa, personalidades que tienen una notoriedad pública, para promover un movimiento pacífico en la sociedad civil española y provocar la ruptura del régimen de Franco y por tanto la ruptura del gobierno Suárez y por tanto la ruptura de la monarquía de Juan Carlos. Estaba tan seguro, esas fueron las dos posiciones, estaba tan seguro Santiago Carrillo de que todo lo que querían era lo que él pensaba, porque es lo que está acostumbrado la clase política de todos los tiempos. La clase política jamás piensa en nada que sea arriesgado. Eso es propio de los revolucionarios, nada más. Pero ningún partido, ni en la clandestinidad, se arriesga a que después de una ruptura tiene miedo de cuál será su futuro. Y todos quieren amarrarse, agarrándose a una parte del presente que quieren reformar. Una ruptura, eso no lo quieren nada más que un revolucionario. Y como en España nunca ha habido libertad política colectiva, yo quería la ruptura porque lo que buscaba era la libertad política colectiva. Mientras que Santiago Garrillo no conocía más mundo político que el de la Segunda República y el de Europa después de la victoria de Estados Unidos y de Gran Bretaña sobre el nazismo y el fascismo. Es decir, un régimen o bien parlamentario a la antigua usanza Segunda República o bien el estado de partidos que hay hoy. que es lo que conocían en forma de república o en forma de monarquía, como está en Bélgica o como está en las monarquías del norte, donde como yo pienso que en Europa no hay un solo país que sea democrático, pues para mí el modelo de Europa no me servía para nada. Yo quería crear en España una democracia que fuera por lo menos igual de libertades y de honradez que la de Estados Unidos. Y segundo, que además de ser la democracia, que además de eso no, que tenía que estar basada por tanto en dos pilares. Un sistema verdaderamente representativo. Y yo sabía en aquella época que no había ni un solo país europeo, salvo Reino Unido, que fuera representativo. Porque allí los que son elegidos por distritos pequeños sí son representativos, aunque sean por mayoría simple. Y en Francia, después de la reforma de De Gaulle, yo sabía. que la elección de diputados y del presidente a la República, lo de diputados es también un sistema representativo a doble vuelta. Todo eso lo conocía yo a la perfección. Por eso, como lo conocía a la perfección, pues proponía para España esa separación de poderes, un doble la elección. Y le dije a Santiago Carrillo que no, que eso era. Y entonces, pues lo sometemos a votación. Y yo, muy bien. Y yo corría el riesgo de perderla. Pero como había formado yo, había trabajado tantos años para llegar a esa conclusión de formar la Junta Democrática en la clandestinidad, que era prácticamente la unanimidad. Acepté el riesgo. Se hizo la votación. Los que había con derecho a voto allí, no recuerdo el número, pero estaríamos aproximadamente, aunque está la taquigrafía, tengo tomado eso. Yo creo que eran unos 21 o 22 votos los que había. Y Santiago Garrillo... Sacó tres votos, el del Partido Comunista, el del SUC de Cataluña, presidido por Antonio Gutiérrez, y el de Comisiones Obreras. Pero todas las más votaron la tesis mía. Y ahí tengo que reconocer que Santiago Guerrero se portó con una extraordinaria nobleza y lealtad. Y dijo literalmente, he sido puesto en minoría y ahora demostraré cómo el Partido Comunista sabe estar en minoría. Ahora doy la orden. a toda la organización del Partido Comunista en España, en el interior, para que se pongan al servicio del señor García Tribucano para constituir juntas democráticas populares por toda España, en universidades, fábricas, barrios, iglesias, como hice. Y es verdad que lo cumplieron.