Qué es una Constitución? 28. La Reforma es imposible I
Transcripción
Locutor 01
Hay mucha gente que piensa que se pueden cambiar las cosas desde dentro. Entonces, con respecto a ese pensamiento, deberías, Antonio, comentar algo. Hay gente que piensa que con las nuevas opciones que están, digamos, operativas, ya sabes, los partidos que son, piensan que esos partidos pueden desde dentro cambiar el sistema. ¿Tú cómo lo ves?
Locutor 00
Desde el punto de vista práctico, no se conoce en la historia moderna bueno, desde que hay representación política o listas de partidos, no se conoce un solo caso de un sistema político que haya podido ser reformado desde dentro. Cuando en Turquía la revolución de Kemal Atartuk cambia todo, es que aquello se llamó reforma, pero era una revolución, nada menos que el abandono del islamismo por el laicismo, una revolución más grande que la celebrada en otros pueblos. Pero sin revolución, sin ruptura, no puede cambiarse ningún sistema político. En la discusión teórica, filosófica, está la más profunda, está en la discusión entre Lenin y Rosa Luxemburgo, donde Rosa Luxemburgo escribe un libro que titula Reforma o Revolución, que es los términos, la alternativa que aquí en Occidente, en los países occidentales, se pueden plantear siempre. Reforma o Revolución, ese no es el tema. porque la reforma, por definición, mejora algo el sistema anterior, lo hace un poco más liberal. Entonces un revolucionario sabe que la reforma es imposible que llegue a la ruptura democrática de un sistema oligárquico o dictatorial. lo sabe y por eso quiere la revolución pero no es tonto y sabe que si hay una reforma liberal favorece, da mayores facilidades a la acción revolucionaria porque permite una mayor libertad de prensa una mayor libertad de asociación no tiene los controles tan duros y tan severos de una dictadura y por eso no es que vote la reforma eso ni vota, no hace falta es que le gusta que haya reformas pero para qué, para acabar con el sistema mediante una revolución Reforma, las que queráis, ojalá, pero no participar. Nosotros engañarnos porque no creemos y no queremos engañar a nadie. Lenin le contesta a Rosa Rosenburgo con el título del libro, donde no dice reforma o revolución, sino que Lenin dice reforma y revolución. No hay la menor posibilidad de que un sistema cambie sustancialmente mediante la reforma. Las reformas siempre son de fachada, de apariencia. Franco reformó Fraga y fue un reformista. La ley de Fraga. Y mirad cómo murió. Franco con Fraga siendo el representante del fascismo y de la extrema derecha y como Fraga ha continuado después de Suárez, después del golpe de febrero, después de todo, siendo el virrey de Galicia y dictando, poniendo a dedo a Aznar y este poniendo a dedo a Rajoy. Esa es la reforma, figúralo en la reforma. Por eso yo defendí siempre la ruptura democrática del franquismo. Pacífica, pero ruptura. Y para quien duda de que fue una creación intelectual mía, les digo y les recuerdo a todos algo que he dicho. Que yo el término ruptura democrática lo tomé de Tomás Kuhn, el filósofo de la ciencia, que habló de ruptura, habló de que la ciencia no avanza poco a poco, sino que avanza... de golpe a golpe. Y esos golpes le llamaba de ruptura del paradigma científico. Un paradigma científico hay alguien que lo revoluciona. Newton, la mecánica, bien. Y luego hasta Einstein, el modelo no cambia. Y avanza poco a poco, pero no es profundo. Llega Einstein y hace un cambio de paradigma y produce la revolución de la física, la cuántica, etc. La relatividad. Y yo tomé de las palabras de Tomás Kuhn, ruptura paradigmática, porque era un paradigma, cogí la expresión ruptura democrática, para decir que lo que buscaba era un cambio total de paradigma con relación al Franco, evidentemente de forma pacífica. Si es ruptura paradigmática tiene que ser igual que ruptura democrática, mediante métodos democráticos, lo que excluye a la violencia. Ese término lo creyó y fue aceptado por todos, como tantísimos otros términos que se deben a mi creación de palabras y términos. Por ejemplo, poderes fácticos, también otra creación mía, porque ahí poderes fácticos no es todo el que tenga un poder de hecho. No, no, no, no. Aquellos que tenían poder de hecho y no estaba reflejado ese poder en las leyes o en la constitución o en el elemento franquista, como es el ejército, la iglesia, esos eran los poderes fácticos, eran ellos. Yo no me refería ni a gobierno. ni a parlamento, ni a cortes, nada los poderes fácticos son la banca en aquel tiempo la banca, el ejército la iglesia, esos eran poderes fácticos y esa expresión también la creo yo como tantísimas otras y como todavía hoy sigo creando muchísimos términos porque solamente la creación de términos científicos en la política pueden ser creados por personas que han dedicado su vida al pensamiento político