23 F La indignidad del PUEBLO ESPAÑOL
Transcripción
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El 23F, hoy, Pilar Urbano ha dicho una verdad, yo no he leído el libro, pero por los comentarios que veo en la prensa, Pilar Urbano ha dicho una verdad, que todo el mundo la conoce, todo el mundo, incluso hebreo, cuanto más... cuanto más elérgico, más rabia, más indignación produzca la protesta contra el libro de Urbano, es más creyente en la realidad de lo que pasó, es el sujeto. Cebrián, por ejemplo, sabe perfectamente, igual, mucho mejor que Pilar Urbano, que el 23 de febrero fue una comedia. Que el golpe de Estado... para apartar a Suárez del gobierno y nombrar un gobierno de coalición presidido por Armada, eso fue organizado por el rey, mejor dicho, como él no tiene una mente organizadora, eso fue él que seguía por sentimientos de simpatía o antipatía. que tomó una antipatía feroz a Suárez no podía ni tragarlo y quería quitárselo de en medio y de acuerdo con Armada montaron una operación para derribar y quitar de en medio a Suárez y en su lugar poner un gobierno de coalición presidido por Armada en el que entraran el Partido Socialista y algún miembro del Partido Comunista catalán sobre todo y Ramón Tamame que flirteaba con los comunistas y con los aristócratas como siempre ha sido característica de su vida bien esto es una realidad que no se puede negar más que por aquellos que como bajo Franco negaban la evidencia pues esto es igual la evidencia, ¿cuál es la evidencia? pues que dimite Suárez esto es lo importante ¿por qué dimite? y comparece en televisión y Suárez dice literalmente que dimite para que su presidencia del gobierno no sea un paréntesis entre dos dictaduras y no explica a nadie cuál era la próxima dictadura si no dimitía. Osvaldo dice, no tengo más remedio que dimitir, porque si no dimito, esto, hay una dictadura, hay un golpe militar. Igual que vengo de la de Franco, de la que yo fui presidente de la falange, y uno de los sostenedores más grandes de la dictadura de Franco fui yo. Como sé lo que es eso, pues me voy porque va a volver. Y yo ya no quiero que haya una segunda dictadura. A mí me bastaba con la primera donde yo fui protagonista, viví, me hice célebre, me hice ministro, ya fui conocido y gracias a ella hoy soy presidente del gobierno. Porque Juan Carlos, que también fue nombrado por el dictador, me ha nombrado a mí. Pero yo no quiero otra dictadura. A mí no me gusta ya otra. Aquella sí me gustaba. Y no me arrepiento. Y el rey nombrado por Franco ha hecho maravillosamente. De eso no me arrepiento. pero amigo, yo no quiero que haya otra porque entonces si hay otra ¿en qué lugar quedaría yo? como si fuera el puente entre dos dictaduras bien, pues no lo quiero y limito, ese es el mensaje de Suárez que oyó todo el mundo, entre ellos yo que vivía en Cristo Rey, acompañado de mi mujer oigo ese discurso y al día siguiente del discurso yo me acuerdo, dos días después viene a verme a mi casa me llama y viene a verme a mi despacho en el paseo de la castellana número 102 viene a verme Alejandro Rojas Barcos entonces secretario general jefe del partido andalucista muy amigo mío es un hombre honesto un caballero a la antigua usanza, un señor un hombre de palabra, y me pide, como yo tenía, y tengo la misma fama que tengo ahora, casi entonces tenía más todavía, de tener una gran formación política, histórica, cultural, jurídica, y yo tenía una preparación que otros no tenían, sobre los asuntos públicos, sobre los asuntos políticos, y Alejandro me pidió el favor de que le redactara un proyecto, esta es la palabra proyecto, sí, que le redactara un discurso para pronunciarlo en las cortes el día de la investidura de Carlos Sotelo. Como ya sabía, el rey admitió la dimisión de Suárez, se convocaron las cortes para elegir sucesor, que entonces se nombraba Carlos Sotelo, y en ese discurso, donde todos los jefes de partido tenían su palabra, pues me pidió que le escribiera un discurso. Y yo le dije, muy bien, lo hice. En ese discurso, ¿Qué creéis que podía yo decir en ese discurso? Pues era un ataque levantarme para decirle, señor presidente, ex presidente Suárez, usted dimite. Y ha anunciado que dimite. Diciendo que no quiere ser un paréntesis entrado de dictadura. Pero usted no nos ha dicho quién lo amenaza. Porque dice que usted dimite para que no venga, le está amenazado. ¿Quién lo amenaza? ¿Por qué no dice usted los nombres de quien lo ha amenazado? ¿Qué generales, como usted ha dado a entender que era una dictadura militar, qué generales le han amenazado? ¿Dónde se ha producido la amenaza? ¿Qué papel ha tenido el rey en esa amenaza? ¿Qué ha hecho el rey? Como ese discurso, era la denuncia de Suárez como traidor, porque no denunciaba al pueblo español dónde estaba la causa o el origen de la posible dictadura, porque además... Un grupo militar que tiene el poder de echar a un presidente del gobierno, es decir, un rey que se permite echar antes de que cumpla su mandato a un presidente del gobierno, es un rey ya anticonstitucional. Es un rey que incumple gravísimamente la ley constitucional. Es un rey que está siendo aconsejado por un grupo de militares que es también anticonstitucional. Entonces, todo esto es lo que en el discurso que yo preparé para Alejandro Marcos decía para alertar a la opinión dónde estaba el peligro. Porque si dimitía Suárez, eso no acababa con el peligro de un golpe nuevo militar, de una dictadura. Porque si no se arreglaban las causas, yo no entraba en ella, en el discurso que preparé para Rojas Marcos, porque aunque las causas se dijo que eran, pues que el rey y el ejército no toleraban más los secuestros de Antonio María Oriol, o de Villascusa, del general Villascusa, aunque toda esta presión era verdad, sin embargo no se sabía. El hecho es que si Suárez no denuncia, ¿quién lo ha obligado a delitir? El golpe de Estado está ahí. Si es que el golpe de Estado no es tejero. Si el golpe de Estado no es lo que pasó después de la dimisión de Suárez, sino lo que pasó antes de la dimisión de Suárez. Ese es el golpe de Estado. ¿Y por qué no hablan de ello ellos? Porque este febreón, estos mentirosos, estos granujas que viven de la mentira, que se han enriquecido con periódicos de la mentira, ¿por qué no dicen que el golpe de Estado fue la dimisión de Suárez? ¿Por qué ahora dicen que después del fracaso del golpe de Estado de Tejero, Suárez le pidió al rey que él estaba dispuesto a continuar? ¡Qué granujada! Ya el colmo de la indignidad. Un hombre que dimite porque le obligan a dimitir, no tiene el valor de aguantar el tirón y de denunciar al pueblo español quien lo ha amenazado. Aunque fuera el rey, que ha sido el rey con los generales Fulani y Mengano, los que me han obligado a dimitir. un hombre que hace eso y luego tiene la poca vergüenza de que el golpe de estado fracasa porque Tejero había estropeado la función porque el papel que él tenía asignado se sale, improvisa como los actores malos de teatro y mete una morcilla que se llama así pues Tejero fue la morcilla que metió en el golpe de estado organizado por Juan Carlos la morcilla se llamó Tejero Y como además están las chapuzas tan grandes que las cámaras de televisión en el mundo entero estaban enchufadas a la cámara para saber lo que pasaba allí, pues allí se vio la opereta de un teniente coronel de la Guardia Civil con una pistolita de juguete pegando tiros al aire y diciendo siéntese en coño. Bueno, eso es lo que hacía imposible el golpe de Estado, imposible. La morcilla hizo fracasar la obra de teatro. Había una obra de teatro, todo era falso, era una comedia, montada por el rey, por la armada y por todos los generales. Era una obra de teatro mala, con un argumento pésimo. Era una mentira, y como son muy malos mentirosos, porque no tienen la tradición de las grandes mentiras como los ingleses, que preparan las mentiras con el tiempo histórico suficiente para que parezcan verdades. Aquí no, aquí como la mentira es que se hace de hoy para mañana... de hoy que es para mañana es que no prospera cuando se dice que la mentira tiene los pies muy cortos se refiere a la mentira española porque hay mentiras que tienen los pies muy largos pero la española no anda con pies muy cortos pues este programa es que yo escribí ese discurso para denunciar a Suárez en aquel acto antes de la investidura de Sotelo allí mismo en aquel acto y Rojas Marcos por los motivos que fueran No se atrevió a pronunciarlo y no lo pronunció. Tan grave es el asunto, que en una comida posterior, esos días, pero muy posterior, quiero decir muy inmediata, no muy posterior no, quiero decir muy inmediata, en una comida larga, donde estaba como siempre, como no, donde hubiera una comida que no había que pagar, ahí estaba Garzón. Entonces, claro... en Darden había una comida con navalón, todo esto, y me llamaron, fui a la comida, y allí en la comida, como estaba el médico de Rojas Marcos, médico en el sentido que era vegetariano, y yo no sabía, pero no me acuerdo de su nombre, estaba allí en la comida, y yo conté, como era reciente, conté lo del discurso preparado para que Rojas Marcos dijera la verdad, y que ante la extrañeza mía y de mi mujer, que estábamos oyéndolo, no lo dijo, improvisó otra cosa, banal, y no hablo para esto, lo cuento, y dice el médico, dice... Yo le dije, tío, era mi amigo, yo no podía ponerlo mal. Dije que algo le ha pasado raro, todavía no he hablado con él, no sé qué, a ver qué me dice. Y este dice, no hace falta que hable, yo soy su médico, tal, tal, tal, y como está con un regimen vegetariano, le ha faltado el valor. Y habló de cobardía. Entonces yo le digo, en presencia mía, yo no puedo admitir que sobre todo un médico de un amigo emplee esas palabras. Por tanto, señores, yo no como me levanto y me fui. Y dejé a toda la mesa porque el médico de Alejandro Rojas Marcos había hablado mal de su cliente. Eso me parecía una falta de ontología profesional. Un médico no podía hablar mal de su cliente diciéndole cobarde. Y me levanté y me fui, llamé por teléfono a Alejandro y le digo, me he levantado de la mesa por esto. y luego sé que han seguido siendo amigos la gente no es como yo porque yo soy pajante no quiero decir que Alejandro no lo sea pero Alejandro no tiene los principios tan firmes como los míos nada más sigo siendo amigo suyo pero la prueba es que él pactó como partido andalucista aceptó la constitución mientras que yo al no haber una democracia me separo y no acepto ni un cracoma de la constitución porque era falsa pero he contado esto de Alejandro para que veáis la pura verdad que yo sabía que el golpe de Estado era el que había dado el rey con dos tenientes generales, que como no tengo seguridad absoluta de sus nombres, por eso no los pronuncio, por mi sentido de la responsabilidad, me imagino los que eran, pero como no los tengo con certeza, no lo digo. El hecho es que... Juan Carlos los reúne, bueno, los reúne en la zarzuela, en una habitación, los junta con Suárez y le dice, de aquí no salí hasta que nos pongáis de acuerdo, entendiendo todo el mundo claro que el acuerdo era clarísimo, que era la dimisión de Suárez. Que hubiera una pistola o no, eso nunca lo comprobé, porque el que me lo contó es nada menos que el conde de Barcelona. Entonces, como no lo sé, yo no puedo añadir nada a la historia. Pero esto es verdad. Que le dijo, os ponéis de acuerdo. Y el acuerdo fue inmediato. Suárez salió, dimitió y anunció su división y convoca a las Cortes para invertir a Carlos Sotelo. Falla. la voluntad o falla la causa que sea de Alejandro Rojas Marcos para que allí mismo hubiera dicho el discurso que yo lo preparé todo esto sabraba ya nadie nunca en España ni en el mundo hubiera dudado de lo que había pasado quien había organizado la dimisión de Suárez pero claro, no lo dijo y esas son las consecuencias históricas que ha permitido el montaje de la mentira por parte de las estructuras de poder del Estado Español y son las que hoy estamos recogiendo esa es la primera parte por tanto mi intervención es para decir el golpe de estado lo hubo fue el que obligó a dimitir a Suárez fue un golpe militar y luego el segundo golpe de estado que era el montaje de una apariencia para que un asaltante tejero apareciera como un eneregúmeno asaltando al Congreso, y apareciera luego una figura, el elefante blanco, salvadora de la libertad y la democracia, que era Juan Carlos, y su enviado, que era Armada, el enviado de Dios, el arcángel San Miguel, tenía que salvar la democracia, pero no tenía que haber matado al dragón, y no lo mató. entonces al no matarlo se hizo toda la comedia de los juicios del 23 de febrero en la que se condena Armada pero si Armada era un enviado de Dios el enviado del rey pero como son monárquicos y se cree que son patriotas porque aguantan en silencio la mentira no dicen la verdad tanto Suárez no dijo la verdad como tampoco lo dijo Armada Y Tejero pasa por ser un pobre loco cuando era un hombre que fue simplemente engañado. Porque claro que participaba en el golpe. Pues claro que contaban con él para hacer lo que hizo. Pero a él no le ocultaron que el nuevo gobierno entraría Mújica, Felipe González y algunos miembros como Solé Turá o Ramón Tamame del Partido Comunista. Se lo ocultaron. Y al ocultárselo él se rebró y dice yo para esto no me ha jugado el tipo. Porque él estaba jugando El tipo del golpe de estado militar que derribó a Suárez. No se trata del golpe militar contra la investidura. De eso no se habla. ¿Qué golpe militar hubo para derribar a Suárez? Ese es el tema. ¿Acaso no fue Juan Carlos? ¿Es que se pudo admitir que Suárez derribara en contra de la voluntad de Juan Carlos? ¿Es que Juan Carlos no jugó un papel de cómplice para derribar a Suárez? Es que acaso la anomalía no está en la dimisión de Suárez. ¿Por qué todos los focos puestos en el 23 de febrero? Pues ese no es el tema. El tema es quién derriba a Suárez y por qué. Son los militares. El rey está de acuerdo. Punto primero. Segundo. Muy bien, ya ha triunfado el derribo de Suárez. Ha triunfado la primera parte. ¿Cuál es la segunda parte de la operación? Pues muy sencilla. La segunda parte de la operación es un montaje de ópera mala, una ópera mala, para que parezca que el nombramiento, la destitución de su área, el nombramiento de Calvo Sotelo, se interrumpe porque un loco llamado Tejero, interviene en el parlamento y rompe aquello entonces hay que volver a llamar al salvador de la patria que se llama Juan Carlos y armada que vengan y pongan las cosas en su sitio y ordenen a Tejero que le ponga las armas inmediatamente lo detenga y si no lo fusilan de milagro pero que esté en la cárcel y en una prisión militar de por vida pues no La comedia, como es tan comedia que todo es falso y todo es mentira, nadie tiene energía moral para decir a Tejero que estuvo ahora mismo en la cárcel. Fuera, para toda la vida. No, nadie, ni Juan Carlos tampoco, porque eran ellos, formaba parte de la comedia. La sorpresa es que Tejero no acepta un gobierno con formación socialista ni comunista. Y si yo para eso no me he jugado el tipo. Y el pobre hombre tenía razón, lo habían engañado. Y ahí ahora todo el foco de la atención hoy se pone en el 23 de febrero. Cuando es el hilo de menos, el rey Juan Carlos destituye con un golpe militar con una reunión de generales a Suárez. Y esa es donde está el golpe anticonstitucional, está ahí. Y luego quieren arreglarlo con una comedia para que aparezca el rey. Y armadas como figuras salvadoras, salvadoras de un acto horrible, como es el secuestro de todos los diputados de la soberanía parlamentaria, como le llaman estos cúrsiles ignorantes, pues que los salvan de la Guardia Civil, de este género, del tricordio. El triconio se revela contra esa mentira y se revela lo que se llama el pacto del capó. Pero claro, ya todo es mentira, la justicia es mentira, nadie responde de nada. Y ahora viene la verdad. ¿La verdad dónde está la verdad? En las palabras literales de Juan Carlos. Pero si es que no hace falta ni conocer la historia, ni saber antecedentes, ni que Sabino Fernández Campos me cuente la verdad. No hace falta nada. Porque únicamente hay que oír lo que dijo Juan Carlos a la una de la mañana del día 24 de febrero, porque ya eran más de las doce. ¿Qué dice Juan Carlos? Pero es que no acordáis. Es que no tenéis memoria. Pues coger la hemeroteca, buscarlo en la prensa. ¿Qué dice Juan Carlos? Igual que antes Suárez dijo, dimito. para que no haya, mi gobierno no sea un paréntesis entre dos dictaduras, que ahí estaba ya el reconocimiento que dimitía porque estaba amenazado de otra dictadura, y es para evitar la dictadura. Cede el poder a los dictadores, si es que es el colmo. De manera que Suárez admite que le están presionando para que se vaya. Dice literalmente en la televisión que acepta irse para que después de él no venga otra dictadura. Y lo que hace es que facilita a que vengan los dictadores. si es que no os dais cuenta de total que el pueblo español es considerado como un atrasado mental, lo cual en parte es verdad, porque hay que ver cómo se le puede engañar, Suárez le dice me voy para que no haya dos dictaduras luego él ha cedido el poder, se lo ha dado, lo ha dimitido a una futura dictadura y dice que se va para que no haya y por eso le da el poder a los que te amenazan de irte pues ya está, ya está la dictadura ya está, bueno pues bien, ahora el rey eso es Suárez, el rey que dice el 23 de febrero por la noche, el 24 dice dice él que ha puesto una radio un cable que ha puesto un cable a Milán del Bosque que estaba en las calles de Valencia con los tanques paseándose y haciendo ruido por el asfalto o por los adoquines con la población como es natural asustada y le dice él cuenta a la una de la mañana que le ha dicho al teniente general Milán del Bosque, que después, dice literalmente, dice el rey a Milán del Bosque, dice, después de nuestra última conversación por teléfono, ya no puedo dar marcha atrás, punto, seguido, no me hace falta más. Yo no tengo más, yo no tengo informaciones especiales, yo no soy un agente del CEI, no soy agente de nada, no tengo información distinta de la que tienen todos los españoles que han oído la televisión. Y del mismo modo que los que oyeron la televisión dimitir a Suárez, no sacaron la conclusión que si Suárez dimitía es que venía la dictadura, que lo había amenazado, lo he hecho a él que tiene el poder. Por tanto, Calvo Sotelo, si era la investidura, sería un monigote en manos de los dictadores que habían echado a Suárez. Bien. La gente no piensa la evidencia que es esa. El sentido común. En cambio, ahora, viene la segunda parte. El rey dice que ya no puede dar marcha atrás. ¿Pero qué significa eso? Del rey le dice a Milán del Bosch, que está en la calle con los tanques, le dice, retírate de los cuarteles. Retira los tanques. Esto ha terminado. Ya no hay. ¿Por qué? porque no puedo ya dar marcha atrás. Si no puedo dar marcha atrás, ¿qué quiere decir? Que antes podía dar marcha atrás. Luego, si antes podía dar marcha atrás, es que aún estaba por decidir, dependía de él, si el golpe militar continuaba adelante o se paraba. Y en su última conversación decidió, le comunicó que se había decidido pararlo. Y como ya había comunicado la parada del golpe militar a otros generales que estaban en el mismo complot, ya no podía dar marcha otra vez porque le daba la orden a los demás de parar. Eso es todo. Y eso, como es el español, un idioma que yo conozco igual que vosotros, igual que el que me escucha, igual que los demás, Cuando oí primero a Suárez decir que dimitía para evitar que su gobierno fuera un paréntesis en toda dictadura y que dimitió, digo, ya está, ya está la dictadura. Es decir, Suárez ha cedido el poder a quien lo amenaza, por tanto es seguro. Segundo, cuando Rey dice que ya no puede dar marcha atrás, digo, ya está, ya está reconociendo. Uno, que el golpe de Estado está organizado por Juan Carlos, puesto que él habla en primera persona diciendo... Ya no puedo dar marcha atrás, lo que ya no puedo, lo que antes podía, lo que eres tú el que lo estás haciendo todo, eres tú el que lo organizas. ¿Qué es lo que ya tenemos ni de Pilar Urbano ni de nadie para conocer la verdad? Ninguna. Solo el que tenía dos dedos de frente sabía que Suárez se demitía por la amenaza de un golpe militar para meter a socialistas y comunistas en el gobierno, que era el deseo de Juan Carlos. Romper la constitución, no hacer caso de la urna y hacer un gobierno... en el que entraran socialistas y comunistas porque al rey le gustaba eso pensaba que la monarquía si estaba más garantizada nada más y toda esa mentira yo no necesité a nadie para que me lo dijera pero un momento amigos yo no contaba con más yo sabía que había dicho la verdad y que lo que yo decía era la verdad pero no porque yo fuera más listo sino porque soy más sincero porque ya tengo menos miedo porque no me importaba decir lo que yo veía y todo el mundo que estuviera libre de miedo Diría igual que yo. El que oyó a Suárez sabía que dimitía para no estar, como dijo literalmente, entre dos dictaduras. Y el que oyó a Juan Carlos sabía que podía dar marcha atrás poco antes. Lo ver el organizador era él. Yo no descubro nada. Solamente tengo el sentido común y el valor para decir la verdad. Pero ahí no termina la cosa. Años después, no mucho, no sé si uno o dos, no me acuerdo ahora, Yo escribo un artículo en el mundo en el aniversario del 23F. Todos hablaban del tema y yo escribo un artículo. Y lo que estoy diciendo ahora lo digo en ese artículo en el mundo. Diciendo que el rey organiza el 23F. Que Suárez fue un cobarde y un traidor al no denunciar a los españoles. ¿Quién lo amenazaba? Y el rey, otro cobarde, hipócrita, embustero, aparentando todo lo contrario de lo que pasó, es que él organizaba todo. Y lo cuento todo. Bien, nada más. Me voy al día siguiente, eso lo publico, el día siguiente de haber publicado el mundo ese artículo, me voy a la entrega de premios que hace la compañía de seguros Pelayo, en la calle esquina Claudio Cuello con Juan Bravo. Ahí está el edificio, me insisten tanto que vaya, voy, nada, y lo asisto a la toma y cuando termina la entrega de premio hay una copa. y esto yo con amigos, claro, conocía a todos pero a Sabino Fernández Campos yo no lo conocía personalmente sabía quién era pero yo no lo había saludado nunca y estaba en el tribunal de la entrega de premios, estaba él cuando termina y se está tomando la copa, ya no hay tribunal están tomando la copa todos juntos y Sabino se acerca y me dice, tú eres trevijano, digo, ah sí, tú Sabino hombre, encantado de conocerte yo me permito en una parte me dice, quiero darte la enhorabuena porque era el único español que dijo literalmente que ha tenido los huevos suficientes para decir la verdad sobre el 23 de febrero. Yo, señalé, figuraron mi extrañeza de que Sabino Fernández Campos viniera a felicitarme diciendo que era el único español que había dicho la verdad por el artículo que había publicado El Mundo. Entonces me añade, ¿a ti no te importa, tú aceptas que yo te invita a comer mañana? yo digo, yo encantado, y yo sabía que él estaba viviendo en la plaza de las Salesas, al lado del Tribunal Supremo, y que vivía allí en un departamento Colón, donde había un restaurante público, yo no había estado allí nunca, él me invita a ese restaurante, y ahí me cuenta cosas horribles, horribles, y lo primero que me cuenta es, primero, decirme, has dicho la verdad el único español que ha dicho la verdad sobre el 23 de febrero y tan es de verdad que quien dude de tu palabra le puede decir a esa persona que como el registro de la zarzuela de la visita a la zarzuela es público que consulten en el libro donde yo anoto todas las visitas del rey y comprueben como el día 11 de febrero es decir, 12 días antes del 23 de febrero está anotado, tacheado en el libro el nombre de Alfonso de Borbón que tenía la visita con Juan Carlos y lo taché porque el rey me pide que quite a alguien porque viene para que lo pueda no, los hechos como me los cuenta él fueron literalmente así primero, el día 11 entra sin estar avisado Alfonso Armada en la zarzuela Y dirigiéndose a Sabino, como un superior a un inferior, son las palabras que él me dice, le ordena que lo meta a ver en el despacho con el rey. Y Sabino le responde que no puede porque está toda la mañana ocupada. Y él le dice, le he dicho que me anuncie que estoy aquí, que venga. Entre usted y pregúntele cómo me recibe en el acto. Palabras literales de Sabino que me cuentan cómo ha sucedido todo. Bien, entra. Y sale en efecto. Juan Carlos llama, no que sale, llama a Sabino y le dice, oye, si tacha, anula cualquiera de las visitas porque tengo que despachar con don Alfonso Armada. Y Sabino le dice que está todo ocupado. Y la coge el rey con él y le dice, tacha Alfonso de Barbón. Cogió la lista y de los que estaba previsto recibir, pues Alfonso de Barbón lo quita de la lista para que hubiera espacio y se recibe. Él sale sabido, se vuelve a sentar en su despacho y cuando sale Alfonso Armada, me dice él, con un aire de triunfador, un aire de jefe del Estado, con un desprecio enorme, apenas se me despide a mí como un criado. Me dice literalmente palabras de Sabino, pero yo, si yo a Sabino no lo conocía, ¿por qué Sabino me va a mentir a mí? ¿O qué interés tengo yo en deformar la realidad? ¿Qué culpa tengo yo de tener una memoria excelente? Pues me acuerdo literalmente de todo. Bien, con esa información, Me dice Sabino, antes de despedirnos de la comida, dice eso antes. Y después, quiero decirte que tanto has acertado en tu artículo, que yo me di cuenta por tu artículo, no, por tu artículo no, entonces, que antes de eso, perdón, antes me di cuenta igual que tú. de que el rey había metido la pata y yo era el responsable de ello por haber adaptado un mensaje a la una de la mañana diciendo después de nuestra última conversación ya no puedo dar marcha atrás me di cuenta de ese error tan enorme mucho antes de que tú te dieras cuenta porque fue me di cuenta en el mismo día y mandé a las tres de la mañana a un capitán no me acuerdo cuál de los que estaba con él en la zarzuela para que retirara de la agencia F el cable dirigido para que no quedara constancia escrita alguna en ninguna parte de las palabras que el rey había pronunciado en la televisión pero el amigo es que ya está la memoria es que lo que no se puede borrar es las palabras que el rey dijo en la televisión esos son imborrables y eso yo lo recuerdo yo vuelvo a repetirlo después de nuestra última conversación por teléfono ya no puedo dar marcha atrás lo puede borrar de la agencia F mandar el cable pero la onda de la televisión lo emitieron y yo lo vi entonces por tanto lo que estoy diciendo es que es sabido me felicita, me aprueba y aparte de contarme muchísimas cosas más me darán la buena después de eso años después, hasta ahora yo he repetido esta misma conversación quizás no con tanto detalle la he repetido en todas las ocasiones que he podido, es decir que lo he dicho incluso en televisión española y lo he dicho en las entrevistas con radio y lo he dicho continuamente no me he ocultado jamás Nunca nadie me ha desmentido. A mí nunca me ha llamado ningún tribunal para acusarme de nada. Y yo he acusado de traidor a Juan Carlos. Y a Suárez. Y lo sigo diciendo. Son traidores. Fueron ellos los que organizaron el bloque de Estado. A mí nunca me ha llamado nadie ni ha rectificado. ¿Por qué rectifican a Pilar Urbano y a mí no? Porque tienen miedo de darme a mí juego. Porque yo soy creíble. Mientras que los demás, los periodistas, Pilar Urbano, ¿por qué va a ser creíble ahora y no cuando adulaba a la reina y al rey? Esta es una aduladora. Ahora dice la verdad. Ah, pues porque vende el libro ahora vende. Yo no lo sé por qué, pero ¿por qué no me dan juego a mí? Porque tienen miedo de la verdad, y saben que yo soy equivalente a la verdad. La verdad no se puede disimular, mis palabras suenan a verdad porque llevo la verdad. Es que no vivo de la mentira, ni necesito la prensa, ni los libros, ni los periódicos, como Pilar Urbano o como Severian. Hoy la sacrifican a Pilar Urbano, ¿por qué no me sacrifican a mí? Porque tienen miedo, miedo de la verdad. Empezando por Juan Carlos. ¿Pero es que acaso a mí me va a enseñar alguien quién es Juan Carlos? Pero si hasta el padre de Juan Carlos tiene que exigirle al niño Juan Carlos con 16 o 17 años que le jure que no sabía que la pistola con la que mató a su hermano estaba cargada. Pero quien no sepa eso no sabe nada. No sabe nada de nada. entonces claro, yo estoy aquí de testimonio y mientras yo viva mi voz estará firme y clara ante la opinión pública Pilar Urbana hoy dice la verdad que ha ocultado ella durante años al menos me arreglo de que ahora diga la verdad en cambio todos mienten todos mienten y el que más miente de todos Ceberian que es una vergüenza que ni siquiera sabe español porque dice de definitorio en lugar de decisorio como si decidir fuera igual que definir. Este es el académico de la lengua, que no conoce lo que significa el verbo definir, a diferencia del verbo decidir. Y habla de definitorio, a lo que ha de decir decisorio. Es que ese es el colmo. Y este hombre no es expulsado inmediato de la real academia. Pero cómo puede ser académico este hombre que no sabe el significado de los verbos españoles, tan usado como decidir o definir. Este es Juan Carlos, este es el periódico El País, esta es la España de la mentira que existe desde que murió Franco. Todo es falso. Y la mayor de las falsedades es la del 23 de febrero. Porque el rey fue el protagonista contra la libertad y la democracia. Fue el que destituyó a Suárez. Fue el que organizó el 23 de febrero. Y tan mal lo organizó, como no es inteligente, pero lo organizó mal. ...que Tejero era un elemento incontrolado... ...ellos creían que iba a servir para un papel... ...y se cedió de su papel... ...era un hombre cintero... ...y llegó un poco más lejos... ...y él ocupó la televisión... ...por eso la locución de Juan Carlos en televisión... ...fue tardía... ...porque antes de eso... ...las fuerzas de seguridad... ...las fuerzas armadas habían ocupado la televisión... ...entonces es tan absurdo... ...que la mentira es la vergüenza de los españoles... ...el triunfo de la mentira de Juan Carlos... Ese es el fracaso de la verdad y de la dignidad de los españoles. El español no es un pueblo digno porque admitió y vio como yo que el rey reconocía que él daba un golpe de Estado, un golpe de metal para que dimitiera a su madre, que él ya no podía dar luego marcha atrás reconociendo que antes sí podía y sin embargo... El pueblo español lo ha tragado todo y lo sigue tragando. Si es que sigue aceptando las mentiras de Cebrián y de la prensa. Es un pueblo indigno. Claro, 40 años bajo Franco imprimieron el sello de la indignidad al pueblo español.