¿Por qué temen a Trump?

2017-01-19 Libertad Constituyente TV 10:06 YouTube ↗
¿Por qué temen a Trump?

Transcripción

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Buenas noches, amigos. Hacía tiempo que no tomaba contacto con vosotros por este original medio de comunicación. Antes que nada, quiero disculparme porque no estoy afeitado. El arbero vendrá dentro de una hora porque me voy para Sevilla mañana por la mañana, pero no podía venir para estar afeitado y presentable delante de vosotros. Hoy voy a hablar muy poco tiempo de Donald Trump y luego las preguntas vuestras. No sé si habrá tiempo, no habrá tiempo. Entonces hoy no hay más que mensaje mío. El mensaje es explicar por qué Trump despierta en Europa tantísima antipatía, por no decir miedo. Porque en otros programas más largos que este en la radio ya expliqué los motivos. Ahora me voy a concentrar. en la síntesis de los razones por las cuales Donald Trump inspira, además del miedo a él, la desconfianza en su política y en su persona. En su persona se puede comprender porque tiene unos modales atípicos que no se conocían en lo que se llama normalmente la clase política mundial. Tiene una manera de actuar, de moverse, de hablar. y de gesticular que no es la propia del establecimiento político de ninguna parte del mundo. Es muy original, porque es muy espontáneo, y no es que no tenga educación, es que tiene su propia educación, adecuada a la originalidad de sus expresiones. Pero no basta. Para saber por qué inquieta tanto es porque la política hay que examinarla siempre y lo hace todo el mundo, aunque no se den cuenta desde un punto de vista económico, que es el más profundo, aunque la gente lo pone en primer lugar porque es lo único que entiende un poco y sabe. En segundo lugar, hay que examinar el aspecto cultural, que es la base profunda de donde arrancan las posiciones ideológicas y finalmente la posición política, que se ocupa de las relaciones de poder. Pues bien, de estas tres dimensiones vamos a examinar por qué y cuál es esa dimensión que inspira más temor en Trump. posición en la economía no es revolucionaria tampoco es, no está de moda no es un globalizador no quiere ser un peón más en la economía globalizada como le pasaba a Obama quiere ser defender los intereses de Estados Unidos por encima de los intereses del mundo no porque sea nacionalista ni porque sea egoísta, sino porque cree que los intereses de la clase media de Estados Unidos van a estar mejor protegidos por él que por los anteriores presidentes. Porque él va a bajar los impuestos y a impedir que se inunden Estados Unidos de productos chinos, europeos, africanos, de otros países. que hagan más difícil la colocación y los puestos de trabajo y las inversiones en Estados Unidos. Ha puesto por delante el interés nacional al interés internacional o mundial. Y eso puede ser criticado, porque es una concepción política, pero de ninguna manera es ni una anomalía, ni algo revolucionario, ni algo completamente reaccionario, es simplemente un tipo de política como otra, y él defiende esta, no engaña a nadie, lo dice, y paramos a ver cuál será su resultado. En política, en cambio, sí que es revolucionario. Así, lo que digo, en política es revolucionario, porque la política son las relaciones de poder. Y él, en el mundo internacional, la está cambiando. Está haciendo una revolución, nada menos que desde la última guerra mundial, desde antes incluso, desde la primera guerra mundial, la guerra europea del 14, Estados Unidos ocupa la primera potencia del mundo. Después, con la segunda guerra mundial, ya pasó a ser, junto con la Unión Soviética, uno de los condómines de los dos dueños del mundo, con el equilibrio del terror nuclear. Pero hoy no. Hoy Obama y las anteriores presidentas han contribuido decisivamente a la globalización. Y sí, hay que procurar, por ejemplo, que el comercio se desarrolle libremente en el mundo entero. Y contra eso es revolucionario completamente la política de Trump. Se opone. ¿Por qué? Porque la política se refiere a las relaciones de poder. Y si Trump se retira hacia el interior, está modificando las relaciones de poder internacional voluntariamente. Quiere decir que va a poner fin a la guerra fría. Sí, sí, parece ridículo y absurdo, pero todavía la opinión dominante en toda Europa, occidental en los periódicos, en los medios, es de guerra fría. De guerra es antipatía, falsedad, calumnia. Hablando de Rusia. De Rusia y de Putin se habla como si fuera Stalin o la Unión Soviética. Un error tan grande va a ser corregido por Trump, afortunadamente. Hay que tener mucho valor para romper ese prejuicio. Y Trump lo ha roto ya y lo va a romper más. Segundo lugar, que apoya al Brexit porque está en contra de la Unión Europea, pero no porque quiera que la Unión Europea desaparezca o se disuelva, sino porque cree que está muy mal, que no está dirigida. Cree que en Bruselas y al frente de la Unión Europea él le llama burocracia, se confunde. Yo prefiero emplear el término creado por un economista de Estados Unidos, muy inteligente, que conocí personalmente aquí en Madrid, y es un hombre al que respeto y admiro, me refiero a Galbraith, que no habló de burocracia, sino de tecnoburocracia, que es diferente. No hay una burocracia como en las dictaduras clásicas, antiguas, no. Es una tecnoburocracia lo que hay en Bruselas, porque cree que está aplicando principios técnicos, principios científicos, en el mundo financiero, con el Banco Central, en el mundo de la economía, y no es verdad, porque hay una técnica burocracia donde lo que predomina es la conservación del poder propio y de los burócratas que dirigen Europa. Y esto lo ha visto muy bien Donald Trump, lo denuncia y yo lo apoyo. Es más, ¿cómo voy a estar en contra de Trump, que está diciendo que se ha terminado, que no hay ninguna razón para la existencia política ni militar de la OTAN? Cuando yo llevo 30 o 40 años... tomando parte activa y financiando las campañas que haya contra la permanencia de la OTAN. Si la OTAN ya no tiene razón ninguna de ser en el Atlántico, a lo mejor algún día la necesitará en el Pacífico. Los que ahora en Davos aplauden como el nuevo líder, el nuevo Mesías de Occidente, ¿a quién? Al presidente chino. ¿Por qué apraden en Davos al chino? Simplemente para fastidiar a Trump. ¿Qué tiene que aportar el presidente chino a Europa? ¿Algo diferente? No. Es Estados Unidos el que puede ayudar a Europa. Y Europa se ayudará a sí misma si empieza considerando que Rusia es Europa. Que Rusia es el futuro y gran aliado de Europa. Y que si queremos algún día tener una personalidad en el mundo, eso pasará por realizar el sueño de Dostoyevsky viendo un cuadro de Claude Lorrain en el Museo de Dresde. Allí soñó con que Europa nacerá como un sol radiante cuando sea el mundo eslavo, Rusia, la que el cristianismo ruso dé la fuerza y el vigor de la que Europa carece porque está en decadencia. Europa nunca ha estado más baja que ahora. Entonces esto es Trump. Trump va a reconocer y nos va a hacer un inmenso favor normalizando las relaciones de Occidente con Rusia. Y nosotros tenemos que estar muy agradecidos a que Trump sea revolucionario en el sentido que dice la verdad contra las mentiras totales de Occidente. Respecto a Rusia, respecto al Brexit, respecto a la OTAN y respecto a tantas cuestiones del mundo internacional que están pasadas de moda. Estuvieron en vigor hace mucho tiempo y hoy ya no lo están. Por tanto, gracias, tenemos una fortuna inmensa los que queremos la democracia, la libertad y sobre todo la libertad cultural para estimar y darle la bienvenida a la toma de posesión mañana de un presidente que al menos antes de llegar ya ha organizado la expectación del mundo. Porque algo nuevo va a hacer y lo nuevo que hace es que dice la verdad, dice lo que piensa contra el hábito. de toda la clase política del mundo entero, que no dice la verdad. No porque la diplomacia la oculte, porque ni siquiera son diplomáticos, ni siquiera llegan a ocultarla, porque son cínicos.