Trevijano, el MCRC y la acción

2022-01-27 MCRC 9:03 YouTube ↗
Trevijano, el MCRC y la acción

Transcripción

Locutor 02

Antes de nada, como yo lo que valoro más que nada en la política es la acción, quiero decirte que la acción se califica de audaz o de temeraria según que forme parte la acción dentro del contexto que está definido. La prudencia es la que va a distinguir entre lo que es audacia y lo que es temeridad. La prudencia. Porque dentro de las virtudes teologales, con lo cual yo soy ateo, pero sin embargo hay una tradición de pensamiento moral en las doctrinas de la Iglesia que no se puede rechazar porque están basadas en el derecho natural, en la ley natural, en la moral natural. Pues bien, dentro de esos valores, la prudencia siempre se ha considerado como la síntesis de todas las demás virtudes, hasta el punto de que para ser prudente tienes que ser fuerte, templado y audaz, que son las virtudes clásicas, definidas en la moral de todos los tiempos, católica y no católica. En cambio, la temeridad queda fuera de la audacia. Porque la temeridad implica el desconocimiento de todos los factores en los que un hombre de acción audaz ha de enfrentarse. La temeridad es desconocer los riesgos a los que vas a asumir. Y la audacia implica valentía y moderación y templanza para afrontar las situaciones más difíciles que puedas encontrarte siempre que conozcas los riesgos y el modo de resolverlos. Eso es audacia. Hasta tal punto que una de las figuras más respetadas en la Revolución Francesa, que es Danton, a pesar de que no tiene ningún bagaje intelectual, sin embargo, después del triunfo de la sublevación antimonárquica del 10 de agosto, dijo la frase que todo el mundo repite, lo digo en francés pero es muy fácil de entenderlo, audaz, audacia, dijo audaz, audaz, et toujours de la audaz, porque la audacia en la filosofía política tiene un valor enorme, no en la guerra, en la guerra es por supuesto, pero ya en el propio Clausewitz, que al analizar la guerra, con un espíritu científico. Dice que la generalidad de la guerra no es ganar una batalla, sino perseguir el enemigo hasta exterminarlo. Eso es audaz. Y sería temerario ganar una guerra y dejar al enemigo intacto. Ahí tienes un ejemplo de cómo la temeridad implicaría que has ganado una guerra, no explotas la guerra y ese enemigo que dejas intacto te va a destrozar luego el año que viene o a los tres meses. Pues eso es temeridad. Y te digo, una temeridad por no perseguir al enemigo, no exterminarlo. Bueno, pues la prudencia política exige la audacia y excluye la temeridad.

Locutor 01

Creada y difundida la teoría pura de la república, lo que importa definir ahora es la filosofía de la acción colectiva que la realice, en el proceso iniciado por los grupos promotores de la libertad política, dentro del tercio laocrático de alguna sociedad europea, para conseguir la apertura pacífica de un periodo de libertad constituyente. Conocer las fases del proceso implica la necesidad de saber el grado de madurez necesaria para pasar de una fase a la siguiente. La primera fase se ultima con la suficiente difusión del postulado de identidad, verdad igual a libertad, en los centros de opinión y unidades de influencia social. Cada fase prepara las condiciones de acceso a la inmediata, con voluntades de acción colectiva indeterminadas, sin los factores que se crean en las fases precedentes. La primera fase comienza con la asimilación, difusión y divulgación en pequeños círculos familiares, sociales y culturales de la proposición política que identifica la verdad política con la libertad colectiva. Esta etapa de cognición de la verdad igual a libertad no terminará hasta que la dimensión social de la asimilación y aceptación de ese descubrimiento asegure la participación masiva de repúblicos europeos en abiertos y pacíficos movimientos ciudadanos hacia la república constitucional. La unidad de acción del pluralismo político tiende ya por sí misma a la concreción del grupo hegemónico constituyente. Descuidada de atención por los tratadistas, esta hegemonía no puede ser, en una sociedad plural, la de un solo grupo constituyente, sino la formada con las tres opciones, conservadora, reaccionaria y creadora, realizables en la práctica de la acción constituyente. La acción unitaria por la libertad constituyente ha de ser coordinada por la necesidad de que el referéndum constituyente sea electivo entre esas opciones y no plebiscitario. Antes de ese momento, toda tentativa de acción unitaria de las opciones constitucionales, como República Parlamentaria, República de Partidos o República Constitucional, sería puro activismo condenado a la esterilidad. como el de los partidos comunistas que ponen su ideal en las calendas griegas para justificar la actualidad de su oportunismo. El activismo produce efectos reaccionarios por desconocer el estado de la relación de fuerza entre los partidos estatales y la acción societaria republicana y despreciar las razones de eficiencia estratégica. de las que no se deben excluir acciones colectivas originales, si se presenta la coyuntura propicia. El aplazamiento de la acción decisiva no impide multiplicar las iniciativas para crear un ambiente propicio al cambio de la partidocracia por la República Constitucional. Contestaciones parciales a la degeneración política de la partidocracia, sin ser ni parecer revolucionarias, allanarán el camino a la libertad política. Antes de iniciar la acción decisiva de conquista de la libertad política, a no ser que algún acontecimiento imprevisto la precipite, el inevitable oportunismo ideará objetivos parciales frente a los que las resistencias sociales son menores. Propio del atletismo, cree que avanzar es ir delante y más deprisa que los otros, o marchar por atajos, cuando lo decisivo es ver mejor y más lejos que los demás el camino seguro para la marcha de la libertad política colectiva.

Locutor 00

El MCRC es la obra de Antonio García Trevijano para la acción y está guiado por el pensamiento de su fundador. La acción del MCRC es coherente con la filosofía de la acción constituyente de Trevijano, desarrollada en teoría pura de la República Constitucional. El MCRC no pretende que el régimen de 1978 se regenere mediante reformas ni propone medidas de tipo ideológico. sino que en España por primera vez se instaure una república constitucional que garantice la libertad política colectiva. En el MCRC caben personas provenientes de todas las ideologías, a condición de que ninguna de ellas se defienda hasta alcanzar la libertad política de todos los españoles. En ese momento el MCRC se disolverá.

Locutor 02

se despertará la conciencia española. Y ese es nuestro deber y nuestro objetivo del MCRC. Yo cumplo con mi deber sembrando, echando las semillas, dando los argumentos, estudiando y ofreciendo todo lo que cosecha de mi vida intelectual para que el MCRC colectivamente adquiera una fuerza que yo como persona no puedo tener. Pero ese es el objetivo del MCRC, comunicar la fuerza suficiente a un movimiento cultural antes que político que resucite la energía de la Unidad de España. Para sostener, no reformas, sino un cambio drástico del sistema. Ir a la República Constitucional sin miedo a la palabra. Claro que da miedo a quien no sabe lo que es. A los oportunistas. ¿Quiénes son los enemigos de las palabras? Los oportunistas.