LCTV: La Vejez (II) Necesario que el viejo tenga un proyecto vital
Transcripción
Locutor 04
Muy buenas tardes nuevamente queridos espectadores de Lágrimas en la Lluvia. En esta tarde de domingo en la que dedicamos nuestro programa a la vejez. A la vejez sobre la que nos van a hablar cuatro personas que han alcanzado ya esta edad. Estábamos comentando someramente algunos aspectos de la película que veíamos hace un rato, Fuera de Juego. Y creo además que Antonio García Trevijano quería tener un recuerdo especial para uno de sus protagonistas. ¿No es así? Sí.
Locutor 02
Así es, porque la película me ha aburrido solemnemente. Considero que no es que sea una película mediocre, es una película malísima.
Locutor 04
Hombre, tampoco seas tan inclemente. No, digo la verdad, eso no vale nada.
Locutor 02
Pero, en cambio, cada vez que sale Luis Escobar... El Marqués de las Marismas es solamente su cara, su mirada impasible, sea la escena cómica, dramática, de esperanza, de temor, su mirada no cambia, pero con una curiosidad como un niño y sus manos artríticas, con los dedos retorcidos, es una genialidad que yo considero que es uno de los mejores actores cómicos que ha habido nunca en España.
Locutor 04
Sin duda, sin duda.
Locutor 02
Y quisiera... destacar que en esa película, si hubiera estado él solo, hubiera sido divertidísima.
Locutor 04
Luis Escobar, que fue un gran director teatral, uno de los más grandes directores teatrales que hubo a mediados de siglo y en adelante, y que, llegada la vejez, se puede decir que se transmutó en uno de los actores más carismáticos del cine español. ...ahí está en su papel en La escopeta nacional... ...y otras películas de Berlanga... ...y en esta misma que hoy hemos visto... ...donde efectivamente pues su presencia... ...nunca pasa inadvertida... ...creo... ...que si esta película se puede destacar por algo... ...es en general por el talento interpretativo... ...de sus protagonistas... ...ya no sólo Luis Escobar... ...no, Maruja Esquerino también... ...María Esquerino está estupenda... ...en ese papel de esa ponja cascarrabias... ...y... ...y dictadora que luego revela pues que... ...que esconde un gran corazón... Y los... Fernando Fernández Gómez, José Luis López Vázquez, en fin, creo que la película, aunque solo sea por ello, Alfonso del Real, pues merece ser destacada. Seguramente al doctor Palacios también le gustaría hacer algún comentario sobre Fuera de Juego.
Locutor 01
Ciertamente. Yo estoy de acuerdo con todos. Porque realmente son tantos matices que todos ellos se complementan. Pero hay uno que no se ha tocado. Para mí esta película es... ...el ridiculizar la vejez...
Locutor 04
¿Crees que se ridiculiza la vejez?
Locutor 01
Ridiculizar la vejez, cosa que me indigna. Todos somos viejos, pero no hacemos el lelo constantemente de entrar a una pelotita. O bien nos discutimos que si yo soy como Juanito que pega a la pelota y hace gol, ridiculiza de una manera verdaderamente sombría la vejez. No me adapto a poder ser eso y ser viejo. Todos queremos ser viejos. Pero queremos llegar a viejos de otra manera, Santa María. O sea, realmente es una caricatura que a mí me ha indignado. Y me ha indignado en cada uno de ellos, en cada uno de ellos. Porque realmente el contexto está bien llevado. ...pero sin embargo... ...que cuatro viejecitos... ...se sienten en una silla... ...a ver pegar patadas... ...a unos niños... ...y que eso les dé lugar... ...a un estímulo que signifique... ...el querer... ...robar un banco para que compren unas botas... ...o sea, es ridículo... ...sin embargo... ...como es perfectamente lógico... ...esos viejos... ...son así porque... ...no cabe duda que había que estudiar mucho más... No terminaremos este programa sin conocer cuál es en este instante la psicología del viejo, que ha cambiado total y absolutamente, ni la biología del viejo, ni cuáles en este instante las bases de la gerontología o de la geriatría. La psicología y sobre todo la biología del viejo. Pero no me quiero extender en este sentido, porque me habéis dicho que después hablaremos de ellos.
Locutor 04
Sí, y además te agradeceré que hables de estos aspectos a los que te has referido ahora, la psicología del viejo. En fin, creo que has apuntado ahí una serie de temas que me parecen de grandísimo interés y que ojalá tengamos ocasión de abordar en este programa. Vamos a hablar hoy, después de este breve comentario sobre la película, creo que nuestros invitados han sido extraordinariamente severos con ella. Yo no lo sería tanto, creo, pero bueno, a lo mejor es porque todavía no he alcanzado esa edad. pero en cualquier caso ahora vamos a hablar de la vejez. María Cárcava nos introduce en el asunto.
Locutor 00
Decía el director de cine Ayn Marmerman que envejecer es como escalar una gran montaña, mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre y la vista más amplia y serena. Muchos han sido en verdad los sabios que han ofrecido su visión acerca de la vejez. Tal vez el más claro ejemplo de todos ellos proceda de la antigüedad clásica. Nos referimos, claro está, a Marco Tulio Cicerón, quien no sólo reflexionó en diversas ocasiones sobre el asunto, sino que le dedicó a sus 62 años, allá por el año 44 a.C., una de sus más grandes obras, Desenectute. En ella Catón el Censor enseña a Lelio y a Escipión a aceptar los signos que acompañan irremediablemente el paso del tiempo bajo una premisa que podría sumirse o resumirse en una sentencia atribuida a Pitágoras. Una bella ancianidad es ordinariamente la recompensa a una bella vida. Aunque la bella vida que hoy nos imponen tiene más que ver con el alimento del cuerpo que con el alimento del alma. Pero, ¿qué es un cuerpo alimentado en un alma que está desnutrida? Decía Cicerón que el viejo no puede hacer lo que hace un joven, pero lo que hace es mejor. Sin embargo, en nuestra época parece que se intenta prolongar la adolescencia hasta la madurez y la madurez hasta el tiempo de la sabiduría que debería ocupar la vejez. Es decir, se lucha contra la naturaleza intentando alterar e invertir su orden, impidiendo que simplemente discurra como debería hacerlo. el resultado es inevitable llegada la hora final nos sentimos incompletos y vacíos porque probablemente lo estemos detrás de tanta presión social por no envejecer o hacerlo frase muy en boga hoy día con dignidad se esconde un gran miedo el miedo a la muerte que asalta con nocturnidad las conciencias de aquellas personas sin horizonte y con una gran falta de trascendencia el miedo en definitiva a nuestro juicio y el miedo a nuestra condena Decía Jesús, soy la resurrección y la vida, quien cree en mí, aunque muera, vivirá para siempre. Bien, esta tarde rodeados de la mejor de las compañías de un cuarteto de sabios, deseamos aprender y deseamos oír qué es la vejez, cómo nos afecta, los miedos y achaques que comporta, preguntarles también cuáles son las virtudes con las que se nos bendice con la vejez, por qué no, y también por qué existe ese empeño en no querer envejecer.
Locutor 04
Bueno, son muchas las preguntas que nos lanza María Cárcava y seguramente muchas las respuestas que tienen nuestros invitados. Padre Carreira, ser viejo es una condena. ¿Cómo vive usted su vejez? Como una fase de la vida...
Locutor 05
La vejez, si uno la ve representada, por ejemplo, en la Biblia, Es una época de madurez, una época en que llega a realizarse una vida en toda su plenitud. No es, por lo tanto, la vejez vista como una especie de debilitación que arruina a la persona, sino que se ve como un culmen de un proceso que bien llevado da una dignidad especial y que debe llevar también consigo una sabiduría especial. Y esto creo que es lo más positivo de la vejez. Quien envejece tiene un caudal de experiencia que naturalmente no puede tener un joven. Y ese caudal de experiencia, sobre todo en las... en las formas de vida en que apenas había libros, se basaba en una continuidad cultural que sólo podía venir por el aporte de los que han vivido ya una vida plena y la transmiten a los jóvenes. Ese es el aspecto hermoso, positivo de la vejez. Si uno la toma en el sentido meramente de incapacidad física, de incapacidad biológica, entonces la vejez no tiene nada de hermoso. El encontrarse uno tan limitado es una humillación constante para el viejo, pero Yo creo que más que se compensa precisamente por el otro aspecto que he dicho de comunicar sabiduría, ser el modo en que se transmite una cultura, una tradición, un sentido de la vida que el joven no puede tener todavía.
Locutor 04
Claro, el drama quizá ocurre cuando se fomentan formas sociales en las que se impide esa transmisión del viejo al joven. En las que el viejo deja de ser maestro, deja de ser contemplado como un maestro, sino que es visto como un estorbo, como un lastre, como una rémora del pasado. Y se rompe totalmente la transmisión de sabiduría y de experiencia. Yo creo que esto es uno de los grandes dramas de las... de las sociedades contemporáneas. Don Alberto, una primera reflexión sobre la vejez desde la vejez, desde esa vejez esplendorosa de 90 años.
Locutor 03
Yo quería retomar el tema que usted ha esbozado del abandono de los viejos.
Locutor 04
El abandono de los viejos.
Locutor 03
Es complejo. ¿Por qué se abandona a los viejos? Bueno, hay muchos factores, pero yo solamente voy a enumerar tres, de los cuales soy testigo directo.
Locutor 04
Pero que está de acuerdo además que este fenómeno del abandono de los viejos es una cosa propia de nuestro tiempo, porque en otras épocas a los viejos no se les abandonaba.
Locutor 03
Bueno, yo solo quiero hablar... de lo que conozco, que es nuestro tiempo. El tiempo de Tulio Cicerón y eso, yo no sé nada. Lo que sí sé es lo que está pasando hoy en España.
Locutor 04
Lo que le quiero decir es que usted sí aprecia que este es un fenómeno muy propio de nuestra época. Exactamente.
Locutor 03
Y por eso me agradezco que me dé un turno de palabra. Yo he visto que hay tres factores en el abandono de los viejos. Uno, que es un fenómeno... demográfico tremendo, que es la incorporación de la mujer al trabajo. A las 9 de la mañana todas las casas de Madrid se vacían porque las mujeres van a trabajar y los viejos se quedan solos, los cogen, los instalan frente al televisor y no vuelven hasta la noche. Eso es un fenómeno de abandono de los viejos porque las mujeres se van a trabajar, lo cual me parece respetabilísimo o por lo menos es un tema en el cual no voy a entrar. Segundo tema. El viejo no es suficientemente asistido o estaría más asistido si fuera rico. Es decir, el viejo en general es pobre. Y como es pobre, pues tiene poca asistencia. El viejo sufre hoy en España, no hablo de tiempos de Cicerón, no. Los viejos españoles de hoy están sufriendo un tema del cual no habla nadie, que es la penalización del ahorro. En la misma película se esboza un poquito cuando esta gente tiene el proyecto de ayudar a los chiquillos del fútbol y tal, bueno, empiezan a hacer un recuento de qué recursos tienen para comprarles las camisetas y resulta que no tienen dinero, ninguno tiene dinero. Bueno, ¿y por qué no tienen dinero? Pues no tienen dinero porque no sé qué ha pasado, yo no soy experto en finanzas, de que el ahorro está siendo penalizado. Cuando yo era niño, mis padres me decían hay que ahorrar para la vejez. Muy bien. Y ha habido legiones de españoles que en sus buenos tiempos han ahorrado para... ¡Ah! Llega la vejez y resulta que esos ahorros... pues no sirven, no les cubren la vejez. Es decir, yo me acuerdo cuando yo gané el primer millón, cuando yo tuve el primer millón de pesetas, yo me consideraba un hombre afortunado, un hombre rico, me parecía que un millón de pesetas estaba bien, luego he ganado más. Pero luego, ¿qué ha pasado? Luego ha pasado que ha llegado la vejez. y con un millón de pesetas no me da para pagar más de un mes y medio de una residencia de medio pelo. Entonces, ese proceso de penalización del ahorro creo que merece alguna atención. Tiene cierto abolengo marxista, porque los marxistas que tuvieron un sarampión en los últimos tiempos de Franco y hablaban de sus doctrinas, hablaban mucho en contra del ahorro. Y yo, y ustedes también, vamos, yo digo yo, para poner énfasis en que yo hablo sólo de lo que conozco, no hablo de la antigüedad clásica, ¿verdad? Yo he visto, y ustedes han visto también, que en cuanto Franco cerró los ojos, sin grandes ceremonias, se modificaron las denominaciones de algunas instituciones. Por ejemplo, las cajas de ahorros. Las cajas de ahorros, de repente, no sé cómo, ni quién ni cómo, empezaron a dejarse de llamarse de ahorros y se llamaron escuetamente cajas. Incluso los catalanes decían la caixa de estalvis, creo que los ahorros dicen en catalán estalvis, la caixa de estalvis, no sé qué. Le quitaron lo de estalvis y se quedó en caixa. En Euskal Herria, toda la vida habíamos conocido en San Sebastián la caja municipal de ahorros, la caja provincial de ahorros. Bueno, se habrán inventado no sé qué, la cucha, no sé qué, pero el hecho es que han sacrificado la palabra ahorros está siendo proscrita. Yo me acuerdo, antes de la guerra... Había un banco que estaba montado sobre una cosa ingeniosa de una acumulación de réditos de un capital. Le hacía un niño y le ponían un duro en una cartilla y luego cuando se hacía mayor le daban un dinero. Y ese banco se le llamaba el Banco Popular de los Previsores del Porvenir. Y luego llega la guerra y no sé qué mejunje financiero hicieron. Y no quiero decir que fuera malo, no tengo capacidad para enjuiciar. Pero lo que sí sé es que a ese banco le amputaron el nombre, quitaron lo de previsores del porvenir y se quedó en Popular, que es el banco popular que sale todos los días en los periódicos. Entonces, ha habido también un ensañamiento, no solo con la palabra ahorro de las cajas de ahorro, sino los previsores del porvenir. ¿Qué demonios hay previsores del porvenir? Nada. Fuera los previsores del porvenir. Todo esto es un fenómeno sociológico que les ha reventado a todos los viejos de España. Pero es que esto nos lleva a un tema que no voy a dejar más que esbozado, pero que quiero decir. que si uno contempla la realidad, la magnitud del fenómeno de que todos los viejos de España están fastidiados por la despenalización, por la penalización de sus ahorros, de repente descubre otro tema que no voy a tocar porque es inmenso. de una censura misteriosa. Hemos pasado de la censura de Franco, de una censura estatal, a una censura misteriosa que desconozco, pero que resulta que los medios de comunicación social, que hoy día son frondosos y abundantísimos y están buscando temas por todas partes, nadie, o poquísimos, vamos, hablan de este fenómeno sociológico gravísimo y real de la penalización del ahorro. Eso a mí me llama muchísimo la atención. Yo no sé quién maneja esa nueva censura distinta de la de Francia.
Locutor 04
Porque la economía hoy, esta economía mamónica en la que vivimos, se fundamenta sobre el consumo. Entonces a la gente a lo que se le estimula es a que no ahorre, a que consuma mucho. Claro, la alternativa al consumo es el ahorro.
Locutor 03
Pero esto contrasta que en la televisión, por ejemplo, junto a este mismo programa, salen propagandas a favor de los emprendedores. Hace falta fomentar la iniciativa y los emprendedores. Y a cambio, ¿qué? A cambio, la penalización del ahorro. Hombre, pues no acaba de... Es decir, que este país yo creo que necesita, aparte de muchos militares con mando en plaza, necesita unos equipos de psiquiatras... que nos expliquen estas contradicciones.
Locutor 04
Y decía usted que quería comentar tres fenómenos explicativos del abandono de los viejos.
Locutor 03
Una, que la mujer se va a trabajar, que se ha ido a trabajar otra, que se penaliza el ahorro y... Es que estaba yo evocando el recuerdo. Yo fui ayudante de un médico famoso, mejorando lo presente, un number one como el profesor Palacios, que se llama García Goyanes. Bueno, este de Marcia Ollanes decía que, claro, a los viejecitos, ¿por qué se les abandona? Bueno, por muchas razones, he dicho algunas de ellas. Pero también porque no cuentan más que bobadas. Si contaran cosas realmente importantes... Como la película. Como la película. Como la película. No cuentan nada. Exactamente. Si contaran cosas realmente importantes, tendrían su público. Vamos, yo he conocido viejos aladísimos que han tenido sus visitas por las tardes de gente que iba a oírles. Es decir, que la pobreza, no solo resultante de la penalización de los ahorros, sino la pobreza mental de muchos viejos es también causa de que se les abandone. Son una lata de batallitas aburridísimas, bobas.
Locutor 04
En cualquier caso, usted, don Alberto, estaría hablando de los viejos chochos. Pero eso ha existido siempre.
Locutor 03
No, no, no. Los viejos mentalmente y vitalmente pobres. que son una inmensa mayoría. Es decir, esto enlaza con el tratamiento.
Locutor 04
Pero también hay jóvenes mentalmente pobres. Sí, sí, sí.
Locutor 03
Pero es que ahora no estamos hablando de esos. Ahora estamos hablando de los viejos. Una de las cosas que hay que decir a los viejos, porque todo esto suele acabar diciendo, no, a los viejos hay que animarles. Bueno, ni a los viejos ni a nadie. se les anima con bobadas, ni con palmaditas en la espalda, ni con cajetillas de celtas. Hay que darles ideas corpulentas. Entonces, estas ideas corpulentas que hay que darles a los viejos nos pueden venir de dos fuentes. Voy a ser brevísimo. De dos fuentes. Una de Clausewitz y otra de Jung. Clausewitz era un general de Napoleón que escribió un tratado de la guerra
Locutor 02
...un general alemán... ...no de Napoleón, no... ...Clausewitz... ...no fue general de Napoleón... ...no fue el teórico... ...de la guerra... ...pero prusiano... ...rectifico... ...pero no afecta al fondo de la cuestión... ...el tratado de la guerra...
Locutor 03
El Tratado de la Guerra de Clausewitz fue un clásico hasta que aparece el arma aérea. Cuando aparece el arma aérea, el Tratado de la Guerra de Clausewitz ya deja de ser un texto oficial. Entonces ahí él define la guerra... como la continuación de la política por otros medios. Claro que ya hubo en París unos cuantos salados que le dieron la vuelta y dijeron no, es la guerra la que continúa la política por otros medios. En fin, a los viejos les tendríamos que decir lo mismo. Bueno, y quien dice viejos, y aquí también el profesor Palacios podría aducir muchos testimonios, dice jóvenes grandes traumatizados, grandes parapléjicos, grandes individuos que sin ser viejos han visto su vida truncada. Entonces a estos hay que decirles, mire usted, lo mismo que Klaus Ewig decía que la guerra es la continuación de la política por otros medios... Usted tiene que entender que de aquí en adelante la vejez en la cual usted está instalado debe de ser la continuación de su proyecto vital, del servicio y desarrollo de las cuestiones que han constituido su identidad personal, su intimidad diferencial por otros medios distintos. Y Jung, por otro lado, acude al mismo tema con lo que contaba él de la crisis del epitafio, que él había detectado entre sus enfermos de Viena, entre guerras, que había enfermos que tirando del hilo de sus molestias llegaban a descubrirle que estaban molestos porque no acababan de encontrar una definición de su propia vida. que llama la crisis del epitafio, es decir, no han llegado a entender qué tienen que poner en el epitafio mío cuando yo muera, que refleje lo que yo soy. Bueno, pues esto es lo mismo. Al viejo hay que decirle, oiga, vaya usted espabilándose, a ver, en trabajar en su epitafio. Y entonces, claro, en muchísimos casos se descubre el pastel de que ese señor... Pues se queda con la boca abierta, ¿cómo que plan, programa, dividad, el sentido de mi vida? ¿Pero qué dice usted? No, yo ingresé en correos y me casé con mi mujer y no, no acaban. de poder exhumar un proyecto interrumpido por la vejez. Bueno, entonces hay que empezar ya desde los fenicios o desde antes, contarles la película, que existe un Dios creador, que les ha creado a ellos, que les espera, que les va a juzgar, etc. Este es un problema que también hay que atender a los viejos.
Locutor 04
Eso de las conferencias... Bueno, iba a decir... ¿Estarías de acuerdo, Antonio, en que es necesario que el viejo tenga un proyecto vital para que su vejez...?
Locutor 02
Es que antes de intervenir, los que me conocen a través de mis intervenciones en televisión saben que procuro tener un pensamiento y una expresión del pensamiento sistemática. Estamos hablando de la vejez. La vejez tiene... fundamentalmente tres aspectos. Primero el biológico, lo dejo para los médicos que expliquen por qué se produce y cómo se evita y por qué la prolongación de la vida ha aumentado las funciones tradicionales de la juventud mucho más de las edades convenidas y hoy con 80 años hay muchísimas personas que conservan una juventud total y no son considerados viejos, no por ellos mismos que no lo consideran, sino por la sociedad, es el aspecto biológico. Luego hay un aspecto sociológico, que es la distribución de la sociedad por edades. la prolongación de la vida, el avance tan espectacular de la medicina y del combate de las enfermedades en la juventud ha prolongado enormemente la edad de la población, que hoy tener 80 años no es un viejo, es casi la edad normal en la que se empieza a terminar una carrera, una vida, pero que no es la vejez. el concepto de vejez, y el tercero, que es el personal, es el único del que yo puedo hablar, porque el sociológico podría hablar también, porque he estudiado mucho el fenómeno de la división de la sociedad según las escalas de la edad. Pero, en cambio, tiene el examen de una persona a partir de los 80 años, que yo no considero, de ninguna manera lo considero viejo. ni anciano. El concepto de ancianidad y vejez es un concepto exterior al sujeto que siente en sí la llegada de la vejez. No hablo de mí. Podría hacerlo, sería legítimo, pero me parece impúdico. Hablaréis, por tanto, del fenómeno general de las personas de 80 años que llegan en plena juventud mental en el desarrollo, en el ejercicio de sus profesiones, médico o abogado.
Locutor 04
Pues de esto que anuncias te voy a pedir que hables, pero después de un breve corte publicitario. En apenas un minuto estamos nuevamente con todos ustedes y le devolveré la palabra a don Antonio García Trevijano. No nos abandonen, por favor.