Fundador de Juntas Democráticas clandestinas
Transcripción
Locutor 01
Mucho más que el Partido Comunista. Mucho más que los separatistas catalanes o vascos. El enemigo del régimen... Y por eso es mi ocultación, por eso estoy oculto, por eso nadie habla de mí. ¿Cómo van a hablar de mí? Hablar de mí es condenarlo a ellos por cobardes, traidores, sinvergüenza. Todos los partidos, empezando por Santiago Carrillo y Felipe González. ¿Cómo van a hablar de mí? Primero intentaron difamarme con Guinea y lo consiguieron bastante bien. Durante muchos años yo he estado silenciado más que nada por Guinea. Y yo era consciente, ¿qué voy a hacer yo? ¿Demostrar que no tengo nada, que no tengo dinero de Guinea? Si no he estado allí nunca, no tengo ni la peseta ni nada. ¿En qué consiste la corrupción, nunca lo decidieron pero si dijeron que yo era el asesor de un dictador Macías, que es verdad que yo asesoré, no a Macías a todos, la independencia de Guinea se debe a mí, yo solo, una sola persona y el comité de los 24 en la ONU y conseguimos la independencia de Guinea contra Carrero Blanco y Franco, un régimen dictatorial y dice que no estuvo nunca en vigor Es decir, que yo la constitución que hice para Guinea nunca estuvo en vigor, porque como vencí a los que vinieron en Madrid, la mayoría se puso a mi lado, suspendieron la conferencia constitucional. Fraga impuso y Castilla impusieron la suya, a la fuerza. Y esa suya, hecha por Herrero de Miñón, es la que convirtió a Macías en dictador, no la mía, que impedía la dictadura. Pero en fin, os cuento todo esto para saber que ellos se vieron muy bien difamándome. Han conseguido 20 o 30 años la ocultación de mi nombre. Porque yo era tan conocido entonces, mucho más que ahora. La persona más popular en la oposición a Franco de España era yo. En Cataluña, en el país viejo, en todas partes. Pero yo viajaba hacia cosas inauditas. Por ejemplo, para poder fundar la Junta Democrática, una idea mía, que el Partido Comunista no la fundó. El Partido Comunista entró en quinto lugar por ese orden, porque fue elegido por mí y me iba siguiendo una estrategia que nadie había hecho hasta entonces. Empezando por el País Bajo y Cataluña fueron los primeros. La Asamblea. Pues bien, en esa... La hora me decís cuando termine, no vayamos a que nos haya enterrado. Pero a mí me da igual, porque continuamos hasta mañana.
Locutor 00
¿Qué estaba haciendo?
Locutor 01
Todos, todos, todos. Bien, pues en esa... en esa junta democrática, os voy a contar una anécdota desgraciosa. Tengo que ir a fundar una a Gijón y no tengo medio de evitarla. No tengo mucho medio. Yo estaba continuamente evitando a la policía, engañando a la policía todo el día. Yo era engañar a la policía todos los días. Por la mañana, o era yo un abogado de éxito, ganando pleitos, ganando dinero, conociendo a esos abogados, los ministros de todo el mundo, bancos, me conocía todo el mundo, todos los banqueros, y me respetaban. Por la noche, en la clandestinidad, yo iba a la revolución preparándole el hundimiento del franquismo y de todo. Ejemplo. Tengo que ir a fundar aquí con una junta democrática. Yo fundé todas. Más de 100 en España. La parte de la de París también la hice yo. Y voy y no tengo medio de engañar. Entonces me voy al aeropuerto a Barajas. Siempre yo sabía que estaba seguido por la policía. Porque estaban allí de paisanos. Saco un avión pagando un billete de avión y di vuelta a París. Y la policía se entera enseguida y ya está. La policía ya está en París. No me voy a otro lado. Regreso. saben el día, los ato para el día siguiente, muy temprano, para que piden tal, a la hora, y yo me regreso, de regreso, y ya saben el día que me voy a París. Me voy, un amigo de mis seguidores en la Junta de Migrantes, yo tenía también policías, que me seguían. Si me quitaban el pasaporte, los policías sabían, me lo quitaron muchas veces, yo sabía quién tenía que llamar, tenía que tener un policía para que estuviera en el aeropuerto, y yo entraba y salía por el aeropuerto, porque había policías que me seguían. Pero ese día, me voy a cuatro vientos hay un aeródromo privado y ahí tenía yo seguidores y uno que era mi seguidor y que era un profesor yo me matriculo para darme clases y lo sabía él pero asustado y lo hizo y salió bien y le decía tú llena llena que vean las horas que tú me llevas no tienes que enterarte yo no que tú no tienes nada que saber Yo para defenderlo no le decía nada, pero llenó de gasolina, tope. Cuando estábamos en el área ya elevada hasta este, digo, a Gijón. Y él creía que era un vuelo dando vueltas. Digo, a Gijón. Ni él sabía dónde iba. En Gijón aterriza en la playa, aterrizaba en la playa, fundo. La junta en una exigiría, en Gijón, la gente no sabe cómo llega allí, ni sabe la fecha, ni sabía la fecha. La policía ni se entera. Regreso en el avión, pon, a Madrid, y estoy en Madrid. Eso es una anécdota de los miles y miles de actos que he realizado en la clandestinidad. Siendo un abogado y notario de carrera, triunfador. Siendo uno de los primeros abogados de España, yo por la clandestinidad he dedicado a la revolución. Y los partidos comunistas y todo eso estaban a lo que yo dijera. Yo era el que decía. Una sola vez se votó en París, unos 60 personas, la táctica de la Junta Democrática. Santiago Carrillo se oponía a mí. Ya dentro. En París, en el Hotel Lottis, que era el mío. Hotel. Y allí se hicieron todas las reuniones, en mi hotel, en la sala, pagadas todo por mí, hecho todo por mí. Santiago Carrillo concibe la Junta de Madrid como una plataforma de negociación con el gobierno franquista. Yo le dije lo mismo que tú. Te he dicho a ti. ¿Qué significa reforma? ¿Pero qué estás diciendo? ¿Pero cómo vamos a pactar con Franco qué? ¿Una reforma? ¿Pero qué estás diciendo? Es imposible. Yo propongo que sea no plataforma, nada. Que sea un movimiento popular. Y entonces la Junta que he creado en España tiene que hacerse por todo donde haya en las universidades. Yo soy yo en las fábricas, en los sitios de deporte, en los barrios, en la ciudad, en todas partes. Pues ya está, terminamos. Os he contado anécdotas para que sepáis que eso de la pregunta que has hecho, mira si la tuve presente. ¿Reforma o revolución? Santiago Carrillo proponía una reforma de pactar con el franquismo y lo consiguió. Y para eso él inventó la teoría del ruido de sables. Cuenta en mentira. No hubo ruido de sables ni uno. Porque en la Junta Democrática hay un acuerdo en el que solamente yo tendré trato con los militares. Y yo en los tratos con los militares hablé con todos, los conocía personalmente a todos los jefes. Díaz de Alegría, Vega, el de la Guardia Civil, el hermano Luis, el de... el otro Luis, el del Estado Mayor, que lo hacía a todos, y hablaba con ellos con frecuencia, y sabía que ellos no estaban dispuestos a intervenir si no había disturbios en la calle. Y yo le preguntaba a algunos de la Guardia Civil, hombre, asalto de trenes, quema de conventos, de iglesias, digo, uy, Dios mío, estos están en la República, estos no tienen ni idea de lo que España ha cambiado, por tanto, no hay problema ninguno. El Ejército no intervendrá. Y contra lo que Santiago Carrillo, a quien yo informaba de todo esto, dijo lo contrario para asustar. Y a sus bases, a sus militantes, engañarlas y pactar con el franquismo. Eso fue Santiago Carrillo. Y yo era muy leal con él, porque se portó muy bien, perdió la votación y dijo voy a dar un ejemplo de demócrata y lo cumplió. A partir de ahora el Partido Comunista lo pongo a las órdenes de Trevijano para que lo ayude a fundar la Junta Democrática por toda España. Y lo noté enseguida, donde iba yo al Partido Comunista. la plataforma democrática y luego se hizo la plata junta que también yo en mi despacho hice todo pero en fin, amigos, amigas rubias y morenas te dice a tu amiga que ha sido tonta, la que no ha venido que ha dejado de saber lo que es el amor romántico el amor espotónico el romanticismo ni siquiera la evolución antropológica de la mujer y del hombre y que el lenguaje lo inventaron las mujeres para el amor