Garcia Trevijano en UGR. Parte 2

2011-10-28 J L Gal 30:00 YouTube ↗
Garcia Trevijano en UGR. Parte 2

Transcripción

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Algunos de vosotros me visteis el día 30, me oísteis, espero que también visteis, el día 30 de abril en la Facultad de Políticas. Allí comencé mi El discurso de presentación del libro Teoría Pura de la República comienza relatando con fidelidad las cosas tan extraordinarias que le sucedieron en Granada. Una ciudad en el fondo no es donde se nace, es donde se tienen las más grandes experiencias que te marcan para todos. de la historia de mi primer amor. Los que asistieron lo recordarán, habrán olvidado todo, menos eso. Ahora quiero contaros otra historia, no tan bella, pero sí muy emocionante, que fue la historia de mi primer temblor. Mayo de 1944. Día espléndido de sol. Teníamos que entrar en el Instituto Padre Suárez, donde yo estudiaba, a las ocho de la mañana, ocho y media, porque las clases empezaban a las nueve. Pero a las ocho y media era obligatorio asistir a una ocho y cuarta, una misa, y después de la misa, a una izaba. de bandera, España de bandera de la falangia, con los franquistas y la centuria allí formadas en el patio entrando a la derecha y cantar el carabasal. Por fortuna, creo que me viene un poco por la cultura que había resiliado en mi casa, yo no soportaba aquella humillación, pero no sabía hablar. Hasta que un día se me ocurrió una idea me pareció muy brillante y que ha marcado gran parte de mi vida para el futuro. Un día, acudí antes de la hora para que no me viera nadie. Subí al primer piso, encima del patio donde se celebraba la misa y el canto del Cala del Sol, y me escondí hasta que llegaba el minuto exacto. Las silencias habían dejado al lado de las ventanas, que estaban abiertas porque hacía buen tiempo, dejaban, no sé si siempre o entonces, dos cubos grandes de basura al lado de las ventanas, yo estaba escondido, y había dejado una ventana abierta para mí retirada, una ventana abierta en la fachada, del primer piso, pero tenía que descender a la puerta, con un protagonista de bombardeo. Cuando llegó el momento de estar pisando las dos banderas y cantando el cara al sol, yo había preparado muy bien los cubos y los empujé a los dos, me cayeron encima de los cantores y el jefe de palacio y me fui corriendo, cerré la puerta y bajé, descendí por el canal del agua, di la vuelta donde ahora está la esquina campo de baloncesto, pequeño, y la tienda corriendo, y fui a la puerta, y me la encontré cerrada, porque ya el director, claro, había alarmado a tocarlo, y lo que hicieron fue cerrar la puerta para coger al culpado. Yo llamé para entrar, no podía, esperé un poco, y de repente hubo coches que iban a llegar, policías y policías, que estaban al lado del gobierno civil, estaba enfrente, un poquito más abajo de la Gran Vía, enfrente del instituto, Entonces yo protesté, enérgicamente, no de una manera tonta de decirlo, protesté ante los policías pidiéndoles que me abrieran, que llegaba tarde a la clase, y que a lo mejor yo no podía llegar tarde a la clase. Entonces dicen, no, no, espere, espere, espere, hasta que ya abren la puerta. Yo estaba afuera, el director que se había dicho, usted puede irse, porque eran retos, sospechosos, todos me abrieron. La basura que ven encima de todos, no de todos, de la primera línea. Yo templo porque hay que tener valor, por lo tanto hay que templar para hacer con 16 años que yo tenía, hacer un desafío tan grave en un momento donde el peligro era que me mataran, que me pegaran un tiro. Digo que eso ha marcado mi vida porque a partir de entonces no he cesado de hacer actos muy, muy, muy peligrosos, pero muy, muy positivos para la lucha de la sociedad civil, de la que yo me consideraba representante, contra la doctrina. Aunque la mayoría de las cosas están relatadas en libros, en periódicos, biografías, hay dos cosas que nunca he dicho y siempre deseo, para ganar mis secretos. Un día, yo estoy viviendo en la plaza de Quintorrey, en Madrid, y era un sitio por donde había que pasar para ir al Consejo de Ministros de Franco y Pimental. A las doce de la noche, llamo a mi casa y se presenta Antonio María Oriola, que era ministro. Franco, uno de los hombres, como sabéis, más ricos de España, me llaman. Yo había sido abogado, yo era un abogado muy bueno. Por lo tanto, aunque eran franquistas, muchos de mis clientes, lo que venían es que yo ganara los pleitos civiles, no los políticos. Y vino a decirme, Antonio, venga, venga del Consejo de Ministros y te van a matar, te van a asesinar. Y es posible que mañana. Bueno, me dijo eso y yo no me fui, le di las gracias como es natural y bien, pero no me fui. Y luego dejó de ser ministro él y a los seis meses viene a verme Antonio Fontán, que era del Opus Dei y presidente del Senado, o de las Cortes, no me acuerdo. Y lo mismo, afirma Antonio, seis meses después, ve inmediatamente que tienen preparado la asesinata. Y en el Consejo de Ministros se ha tratado. Y me dijo, poco más o menos igual que Antonio León, que te he dicho que en el Consejo de Ministros había habido esto. Y me dice, pero menos mal que Franco, que parecía que todo el mundo creía que estaba dormido, que no escuchaba nada. Y yo, no, no, no, no, no, no, eso no, eso me ocuparé yo. Pero que fuera del Consejo de Ministros, el ministro Solís le había dicho a otro ministro, que no me quiso decir el nombre, pero no fue él, en principio. Bautino García Monco, que era también de López, y ministro de Comercio, le dijo, se fue Chamón de Leopoldán, venga a ver a Antonio García Leopoldán, que mañana lo asesinan. Y además, lo van a atropellar en el camino, en el coche, y con un camión lo tienen preparado, sabiendo que lo van a matar. Eso ya me asustó un poco más por la precisión. Asustar en realidad, siempre te asusta, si dicen que te van a matar. Pero hace poco a mí y a mí, me asusta, pero no me muevo por eso. Tengo tantas pasiones que no me mueven. Bueno, una más. Hombre, si todas las pasiones que tuviéramos no volvieran a la opción, estábamos perdidos. Es que no para mí. Llamé a una secretaria mía. Le pedí a mi hermano, que era marido de guerra, una pistola. Y me dio tal vergüenza de estar corriendo, huyendo, y entonces ya me contó al día siguiente que Franco le había dicho que si es verdad que el cristiano es el enemigo público número uno pero son cosas que me corresponden a mí decidir no a vosotros quiero deciros que yo era considerado como de verdad enemigo de realmente Franco Y cuando tuve también la fortuna de organizar y fundar la Junta Democrática, que no la fundó el Partido Comunista, como dijo la propaganda franquista y la propia propaganda del partido, el último, a la presa unida, el otro en Francia, para asustar que alguien hiciera caso de la Junta. No, el Partido Comunista fue el quinto, entró en la Junta, yo fui visitando uno a uno a uno, y a él fue en quinto lugar y porque lo llamó Santiago Garrillo que fuera a París, donde ya se produjo el ingreso, antes que a él había ingresado comisionado. Pero es verdad que en octubre del 67 yo organizé por primera vez una huelga general a nivel nacional de toda España. fue la única vez donde no detuvieron a nadie, porque había condiciones obreras, había intentado muchas reuniones, pero siempre detenían a casi todos. Y yo aprendí en Granada, aprendí en el Instituto Padre Suárez, que la única condición que se exige a un revolucionario es que guarde secreto y no diga nunca. Nada lo había hecho. Yo eso lo sabía, lo aprendí aquí, no se lo dije ni a mi hermano, que era compañero de curso, y ni se enteró que era yo el que lo había hecho. Y nunca lo dije a nadie. Pero lo mismo pasaba en la política. Generalmente fracasan los movimientos a controlar las víctimas porque hablan, son presumidos. No tienen el rigor, el control de no decir nada. Todos fracasan por eso. Y claro, la policía los descubre. Pero después de fundar la Junta, la Plata Junta, fue la fusión, se firmó un... Hice yo todos los documentos de la oposición, de la Plata Junta, los había yo, los estaba todo el mundo, y yo era el dirigente de todos, y de todos los partidos, porque yo los saqué de la clandestinidad para vestirlos de la armonía, la sociedad, yo los tenía medio, ellos tenían medio. Y se funda la Plata Junta y me detienen, y me matan a la cárcel, y voy a contar cosas graciosas. porque no me gusta ser aburrido. Cuando hablo, sobre todo a los jóvenes, les hablo de cuestiones, planteamientos que les llegan a mi corazón, que saben de qué van, que no es atracciones de ideas. Otra cosa es que como pensador me entierren solo a escribir y eso es otra cuestión. Pero en cuanto a la acción, soy tan joven, yo creo que más que los otros. Por eso no tendría el valor que yo tengo para actuar, no sé si estoy seguro. Si no, no consistiría en lo que está pasando. Pero esto será la segunda parte de la conferencia. Esto no lo comprendo, es una comunicación verbal de corazón a corazón. Me encarcelan, me encarcelan fracas, y no hay juicio ninguno ni nada, me entregan la cárcel. Pero yo tenía mucho dominio de mi cuerpo, porque lo había ejercitado desde muy joven para aguantar lo que me esperaba yo, que es la tortura. la dictadura contra mí, yo sabía lo que iba a hacer y sabía que al final alguna vez recorrían y me preparé muy bien para resistir todo tipo de torturas, de privaciones, no le venía miedo, aunque sufrí atentados graves, me rompieron la hipótesis de la columna vertebral, martillazos, tiros, pero en eso se hizo achaque del oficio, era mi oficio, era derribarlo. Yo tenía que subir la coche conmigo. Entro en la cárcel. En la cárcel, el primer día que me permiten tener contacto, porque los demás presos se pueden estar detenidos, tres días en la Puerta del Sol y dos días sin ver a nadie, salto. Me llegan a recibir un portugués bajito, pequeñito. También pidieron los betas, que entonces no eran como ahora. Había doscientos. detenidos vetas, y vinieron los vetas tocando, no sé cómo se llama, el chisgarabí, que se dice lo que hacen, que bajan y tocan, vinieron para recibirme y halagarme. Pero el portugués es lo que tiene gracia. El portugués dice, don Antonio, usted aquí no tiene que hacer nada, ni fregar, ni lavar el suelo, ni hacer la cama, yo lavo todo. ¿Y por qué? Dice, porque usted es el número uno, yo soy, y yo soy el número uno y lo mío. ¿Y qué es lo suyo? Dice, lo mío es caudal. labrón de casas de cambatas. ¿Soy un poeta? Bien, pero llevar a la tía era más listo que el demonio. Me lleva, me invita a un café y me dice, venga, venga, venga por aquí, le voy a enseñar el patio. Le voy a enseñar el patio. Había reunido a todos los presos comunes en Torro, en el patio lleno, había más de 500 personas, haciendo colo, una mesa sola y una silla. Siéntese, siéntese, siéntese. Había corrido el rumor de que yo era el abogado posiblemente más feo de aquella época y todos querían consultarme en su caso como abogado. Vienen hablando mal del portugués. Hombre, cada vez lo organizan. Llega el turno y yo ya digo, ya lo tuyo, perdido, abrigo, vamos. Me siento, llega el primero, pasa que yo tenía como ahora que apuntar el nombre del abogado. Entonces yo le dije, tome el nombre de usted. Dice, ¿está ofensado o condenado? Dice, no, no estoy presentido todavía, no tengo el proceso. ¿De qué está usted acusado? Dice, de asesinato. Bueno, yo estaba diciendo asesinato. Y al decir asesinato me extrañó que primero me dijera asesinato. Dice, ¿cómo? Dice, con un hacha. Yo aproveché y juraba. Bien. También es gracioso que el juez, el juez de orden público, que me juzgaba, no me juzgó, porque fuera fraca, me la mandó, pero cuando yo llegaba ya una semana en la cárcel, viste, después de llevar una semana en la cárcel y cinco días en prisión preventiva, viene el juez chaparro, chaparro, come chaparro, chaparro. Bueno, chapacito, feo. Hay que hacerme cargo, ¿no? Y empieza, ¿cómo se llama usted? Y yo en vez de decirle mi nombre le digo, usted lo sabe. Y yo, claro que lo sé, pero ¿cómo se llama usted? Dice, usted me enseña el contrato que yo había preparado y que estaba firmado por el Estado, por Santiago de Río, por el Estado, por los jefes de partido. Ese contrato, el compromiso que yo había firmado decía que ningún partido aceptaría ser legalizado por el gobierno. en distinto momento que todos a la vez en un solo acto y en un solo sentido. Y segundo, se decía que todos los partidos se nos prometían a no afectar la monarquía de Guadalajara, salvo que se hiciera un referéndum de la República que tuviera las mismas posibilidades que la monarquía y fuera elegida libremente por el pueblo. Esa es otra cosa. Bien, entonces lo leo. ¿Lo lea él? ¿Es usted el autor de esto? Sí, señor. Bien, ¿y usted es el autor que ha inducido a los demás que la firmen? Sí, señor. ¿Se ha firmado en su despacho de la castellana? Sí, señor. ¿Dice? Sí, señor. No le decía nunca señor. Dice, señor. Eso ya empezó la palabra. Y él, sí, señor. Entonces, él con una sonrisa enorme ya tenía cogida la pieza, ya estaba, entonces, sí, señor. Dice, señor, ya había firmado. Entonces, entonces usted se declara autor de un delito contra la forma de gobierno. No, señor. ¿Cómo? ¿A un vaso? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? ¿De paciencia? Bueno, usted ha cometido un delito contra la forma de gobierno. No, señor. Ya no pudo más. Estalló de ira. Usted a mí no me toma el pelo. Iba con la secretaria, estaba el director, había mucha gente oyendo. Usted me está tomando el pelo. No, señor. No, señor. Usted sí que me está tomando el pelo. Porque acaba de decir que soy un abogado. Y bueno, pues me está tomando el pelo diciendo que esto que dice aquí es un delito contra la forma de gobierno. Si usted fuera abogado como yo, y jurista como yo, pero así con ese tono, de autoridad, si usted supiera, sabría como yo, que eso no es un delito contra la forma de gobierno, que el delito es mucho más grave, es un delito contra la forma de Estado. Otra vez, en vuestro recuerdo, que no lo he contado en ningún lado de mí, me encanta, contando en Granada a Luis Paisano, que yo le hice un chiste, que lo voy a repetir porque a mí me hace rato. Ayer en el parrenque, porque sabéis la costumbre que tienen hoy todos los medios de comunicación, periódicos, todas las personas que hablan, cuando dicen amigos, dicen amigas, como si el neutro no fuera común a los dos géneros. Entonces cuando dije ayer, eran paisanos, le dije, querido paisano, No digo paisanas porque sea el nombre de una tortilla. Y a mí me hace gracia yo como ejemplo de la demagogia, la inventividad y el desconocimiento del idioma español, que implica todos los que están siempre poniendo el ojero femenino al lado masculino, aunque se esté hablando de un pueblo. Si se dice la cómoda, pues tendrían que decir el pueblo. La mujer de Felipe González decía la miembra y el miembro. ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... Los libros y el pensamiento están hechos. Lo que falta es la acción. Lo que no hicieron, la cobardía de los partidos. No, la cobardía y el interés económico de todos los partidos en el año 77. Ahora podemos hacerlo. Primero, porque los partidos no tienen autoridades públicas. Todas las impuestas que veis, clase política es lo peor considerado. Los partidos están en la última posición. Incluso las monarquías... Ya habéis visto en la encuesta que no alcanza el aprobado, que está ahí en el cuatro y pico, ya está casi desafiado. Pero para eso ya le hace falta un empujón. Y ese empujón es el que yo quiero creer y que ha pedido ayuda para empujar un poco. Ayudad ya a mí a empujar y el empujón será más bonito. Bien. El secreto es... que España ni Europa, salió Francia, donde hay representación. En España no hay representación. Los que votan el día 20, nadie lo va a representar, porque los que salen elegidos, los designa el jefe de cada partido, y una vez elegido esa lista, representan al partido, al jefe del partido. De tal vez, que si no lo obedece, se ha quedado desahuciado él dentro del partido. y los jefes lo ponen para que después el Parlamento, que hace miembro y nieta del partido, toque el botón, bien con la mano o bien con los pies, si alguno falta, ya sabéis que se ayudan así, y dan el voto al partido. De lo cual no hay... La ignorancia, el desconocimiento de la ciencia política y la ciencia jurídica, de los catedráticos, de los jefes de partido, de las universidades más famosas en España, porque fuera no tiene fama ninguna. La primera, el Popeu Fabra, ocupa el 189 en la lista mundial de universidades. 189. Y la Complutense ni figura en la 21ª. Estos catedráticos han conducido a ese desprestigio de la universidad y de la enseñanza porque desconocen lo más elemental de la ciencia política Unos por sinvergüenza, que no les interesa, nada más que cobrar el sueldo o ese metido ahí y reproducir la carta de catedrático por medio de la histograma. Otros por ignorancia, porque no han estudiado, no saben nada. Han estudiado los textitos, los revistos que se publican en España, como manuales escriben, porque es de mucho mérito escribir, porque claro, los catedráticos españoles son los que más escriben del mundo. No tengo un detalle noveno. Es decir, no hay ninguna universidad española. Entre las doscientas primeras, en cambio de los catedráticos y los españoles que escriben, están las novenas. ¿Por qué? Porque escriben la telefónica o lo que sea. Lo que quieren es escribir, pero no dicen nada de interesante ni bueno. No dicen nada. La clase intelectual española es horrible. Cuando hablo de eso, no hablo de la misma, de la misma reina. Bueno, Tenta la ignorancia, por ejemplo, yo llamo al reino eventual científicamente, cuando yo escribo, no escribo como hablo, cuando hablo, hablo como uno más que vosotros, que se da cuenta de lo que tiene alrededor, no tiene miedo a nada, y lo digo. Pero cuando escribo, cuando escribo soy tan riguroso o más que un físico. O que Freud, que escribía muy bien, escribía los complejos y las complejidades psicológicas, Ahí soy muy precioso. Y cuando yo llamo Estado de Partido a lo que hay en España, no es un insulto. Y la ignorancia de los catedráticos cree que lo estoy insultando, cuando en realidad la definición de Estado de Partido no es mía. Y la tomé de la jurisprudencia alemana, del Tribunal Superior de Bonn, del jurista más famoso de su época, que era Leif Horn. Este es el primer Estado de Partido. El estado de partido es un espíritu, y decía Leopoldo, y casi lo cito entre comillas, porque lo tengo grabado de horror. Decía, el estado de partido, en el estado de partido no hay ya elementos de representación, no es un estado representativo, no está representada la sociedad, porque son los partidos, el lugar de buscar representantes, pero él no lo decía para atacar, decía defendiendo, ¿verdad lo que decía? Dice, el lugar de buscar representantes. La representación de la sociedad ha buscado la integración de las masas en el Estado. Y eso dice la Constitución Española. Lo mismo. Es un horror. ¿Sabéis lo que eso significa? Fascismo, totalitarismo, Hitler, Mussolini. Eso es lo que significa. Al texto del ignorante que no sabe ni lo que tiene entre manos. Ni sabe lo que es la Constitución. Eso significa integración de las masas en el Estado. Eso es lo que quería para mí. Afortunadamente no hubo error. Pero esto sí que está logrando que las masas de la juventud y otras masas estén votando. ¿Cómo se atreven a votar? Es que no les da vergüenza. No les da vergüenza que no tienen nada que hacer. Nadie los va a escuchar. Y va el día 20 una lista que pone cada partido, ellos no conocen a nadie, ni les importa quizás que yo, y cada uno según lo que ha oído de sus padres, de sus vecinos. o de lo que, ideas que tienen falsas en la cabeza, votan popular o derechas de derecha. Votan al sol y dicen de izquierda. Pero ¿qué es de izquierda y de derecha? Si son todos iguales. No comprendéis que si no hay libertad política, eso lo hay, después lo explicaré. Si no hay libertad política, es imposible distinguir la derecha de la izquierda. Si no hay libertad política, qué maravilla, todo el mundo te va a decir, yo soy de tres de izquierda, yo soy la izquierda, quiero la justicia, quiero el quinte de él. Si el quinte de él Los pobres del 15M no saben que en España no hay libertad política. Y sin libertad política, lo más que puede tener el 15M es moverse por la calle, agitar, atraer a multitudes de buena fe, pero que no saben por dónde van. ¿Para qué? Para pedirle a los gobiernos que dejen de ser tan malos como son y sean mejores. Eso es, si vosotros observáis, no hay ni una sola reclamación del 15M que diga hay que conquistar, tenemos que ganar nosotros. Tenemos porque no podemos estar pidiendo que nos ven. No sabe lo que es la democracia. No sabe lo que es la democracia. No sabe lo que es un partido político. Si es que no sabe nada de nada. Y con esa cultura, de la que también el diario El País, El Mundo, el ABC, o La Razón, o La Vanguardia, son igualmente ignorantes. Uno, que hay dichos que nos conoce un poco por los años, sabe un poco. que también tienen, pero la mayoría que nos han formado ya en una mentira que dura 30 años, ya han olvidado la mentira y se creen que esa es la realidad y la muertes. ¿Pero cómo va a ser la realidad? ¿Es que acaso alguien de vosotros me puede levantarse y decirme lo de Antonio? Yo creo que esto está exagerando, está hablando en caricatura. Hay un representante que le hemos votado porque era él para su partido. En toda España no hay un solo diputado que haya sido elegido por su votante. Esa es la mentira. Segundo, si no hay representación, ¿cómo puede haber, evitarse la corrupción? Hombre, la corrupción se puede evitar, es que somos malos, son malas personas. No señor, la corrupción es inevitable. Ellos no somos malos. Si hubiera en lugar de esta constitución, hubiera una constitución democrática, estas mismas personas sin vergüenza y la verdad, y corruptos, no serían, porque no podrían. Si todo el mundo que tiene la vocación, No, pero casi todo el mundo que tiene locación rompe, sobre todo si está seguro que lo van a coger, o que si lo coge, no quiera la carne. Es decir, el secreto de la corrupción cristiana, por un lado, es la impunidad. ¿Sabéis qué es la seguridad? Por ejemplo, el peligro, el peligro del peligro, claro. El jefe de los galos, el señor Eque, el que ordena raptar a Maré, el que ordena asesinar y enterrar al Calvino a unos polinesios. Este hombre, Aznar, se compromete en las elecciones, yo constituí también la AEPI, Asociación de Escritores y Revisores, y yo la atendé, y estaba dentro, para coordinar todos los periódicos y todas las radios contra la corrupción. Lo conseguimos, y el resultado fue la caída de Felipe González porque hicieron una campaña muy buena, muy bien. coordinada, contratada, pero ante ese poder de la denuncia pública nuestra, Arná se comprometió a entregar los papeles de este sitio. Ganaba él, se comprometió a entregar los canales, hasta hoy. ¿Por qué? Porque es igual que el del Tribunal. Él no podía hacer, y el Supremo, pues, el que era entonces, que yo lo llamé, el Lord Protector, que es el que hoy es presidente del Tribunal Constitucional. Este dijo literalmente que a Felipe González ni le llamaban como testigo siquiera, para no estigmatizarlo. ¿Os vais a contar lo que significa? Un régimen donde el presidente del Tribunal Supremo, que no llaman ni como testigo siquiera.