CATALUÑA UNO. ¿Qué está pasando?
Transcripción
Locutor 01
Si no tienes una opinión bien fundamentada sobre el caso del independentismo catalán, acabarás pidiendo una solución que te parezca lógica, basada en tus intereses personales, tus miedos, tus buenas intenciones. Diálogo. Que se vayan. Reforma constitucional. Federalismo. Que pacten. Más diálogo. Todos a la cárcel. Que se sienten. Que sean responsables. Que recuperen la cordura. Tu corto paso por esta vida puede coincidir con un momento importante en la creación de una nación. Pero lo normal es que la nación ya exista antes que tú, te venga dada como un hecho objetivo. Una vez conseguida esa unidad territorial, ese pueblo ya tiene la unidad del sujeto constituyente y tiene la posibilidad de dotarse de una constitución. La autodeterminación ya no tiene cabida aquí, en la unidad, y queda reservada para las colonias. Incluso Ernest Renan, que desarrolló el concepto subjetivo de la nación, tenía claro que esa unidad, esa nación, podía hacer todo menos suicidarse. Pero en España tuvo una influencia terrible su discípulo, Ortega, que introdujo el proyecto sugestivo de vida en común.
Locutor 00
Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.
Locutor 01
En las siguientes décadas, en España fue creciendo el Estado de tal forma que atrapó a la nación por los cuatro lados y, apoyado en esa fatídica frase de Ortega, ha sido capaz de proponer con éxito el suicidio de la nación. En los últimos años se ha acelerado este proceso y en su última fase, sabedores de que el derecho de autodeterminación no era posible, se ha recurrido a una eufemia, a un derecho que solo existe en el ámbito privado, el derecho a decidir. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? La unidad territorial, que no ha dependido directamente de las decisiones de ningún gobierno ni de una generación concreta, es lo único que hemos hecho bien, lo único que tenemos. A partir de ahí, nunca fue la libertad colectiva la que nos proporcionó una constitución. Nunca se separó en origen la nación del Estado. Nunca hemos tenido democracia. Estas son las únicas reglas que podemos cambiar y que debemos cambiar cuanto antes, las reglas de nuestra vida en común, pero nunca las de la realidad de España, que no es un proyecto. Si no conquistamos colectivamente la libertad, si no separamos los poderes de una vez, la nación para legislar y el Estado para ejecutar, Estamos expuestos a locuras como las socialistas de un Estado federal, es decir, romper la unidad para volver a unirla, algo que no se puede hacer, o a continuar en lo inane, en la nada de la socialdemocracia que pide una y otra vez diálogo al Estado, sin saber que se están suicidando. La relación de fuerzas en este conflicto es abismal, pero quien está al mando de la fuerza mayor no es la nación, es el Estado, que tiene sus propios planes. Este rápido vídeo está extraído y basado en la obra de Antonio García Trevijano. Accede a la segunda parte del vídeo, Cataluña II, ¿Qué está pasando?, donde el propio García Trevijano desarrolla en profundidad estos conceptos.