La Muerte de Franco y el "Ruido de Sables"
Transcripción
Locutor 00
quizá cuando terminó la muerte a la muerte de franco también se dijo si no se prolonga el régimen de franco hacia una monarquía de partidos que más o menos mantenga todo como está iremos a una guerra civil también caló esa idea o no evidentemente que la idea caló sí que la idea era de era un disparate que era descabellada que era imposible que en españa hubiera una guerra civil a la muerte de franco porque tiene de recibir de quién contra quién
Locutor 01
Pero si no había dos bandos. ¿Con una guerra civil? ¿Pero qué deseo de guerra civil había en el pueblo español? Eso es falso. Eso lo inventó Santiago Carrillo, que fue el que inventó la frase de se oyen ruidos de sables. Y he de decir que el menos cualificado para hablar de ese temer a él, por una razón, la Junta Democrática y la Plata Junta delegaron en mí como única persona que tenía diálogo con los militares, con los tenientes generales, con los grandes cargos militares. Y yo me entrevistaba asiduamente con todos los altos mandos del ejército y de la Guardia Civil, de la Policía, con los más altos. Y yo tenía una información semanal. Y sabía perfectamente que no había el menor ánimo ni siquiera de intervención. Por ejemplo, mi entrevista con el director general de la Guardia Civil, que era Luis, el hermano de Díaz Alegría. Luis Manuel era el del ejército y el de la Guardia Civil era el señor Luis. Y yo le pregunté, a propósito, ¿en qué, bajo qué condiciones se darían para que usted al frente de la Guardia Civil se creyera obligado a intervenir, a ordenar a la Guardia Civil a actuar contra, que dice, hombre, me dice él con toda naturalidad, yo no dudaría si hubiera asalto de trenes, si hubiera quema de conventos, digo, no, no. que este hombre era imposible que tuviera ninguna posibilidad de que intervenga la Guardia Civil contra el pueblo. Pero es que lo mismo decía Vega, me lo decía lo mismo Camilo Alonso Vega, es que yo me entrevistaba con todos y yo en la Junta, no en la Plaza Junta, pero en la Junta los demás autorizaron a que yo informara de la situación del ejército exclusivamente a Santiago Carrillo. Porque era muy delicado entonces mi función de estar entrevistando, entrevistas secretas. Eso era peligrosísimo para ellos mismos, para los generales que se entrevistaban conmigo. Eso era muy peligroso. Entonces se autorizó para que no se divulgaran ni llegaran a ser transformados en rumores o en chismes, que yo informara de la situación a Santiago Carrillo. Entonces, como yo informaba a Santiago Grillo que no había el menor peligro de intervención del ejército, él se inventó el ruido de sables. ¿Para qué? Pues simplemente para que las bases de su partido comunista se tragaran el embuste. la traición de Santiago Carrillo, se tragaran que si no había legalización del partido y apoyo a la monarquía de Juan Carlos y apoyo a Suárez, había peligro de guerra civil. Ese es nada menos que el fondo del invento de la guerra civil española. Ningún peligro había, en absoluto. Soy testigo, no es que soy testigo, es que yo tenía las únicas informaciones procedentes de la cúpula militar, del alto mando del ejército.
Locutor 00
Muy bien, pues gracias don Antonio.