La corrupción política IV: Separación de poderes(Lagrímas en la LLuvia, 20-01-13)
Transcripción
Locutor 03
Muy buenas tardes, queridos espectadores de Lágrimas en la Lluvia, en esta tarde de domingo en la que nuestros invitados están tratando de asomarse a ese pavoroso paisaje que es el de la corrupción. Me había pedido la palabra Antonio García Trevijano.
Locutor 01
Sí, porque he oído términos, frases, como autores, como Loractum, Poliarquía... y luego corrupción, y son temas que yo conozco, creo, muy bien, que he estudiado mucho tiempo, y en cuanto al orácton, todo el mundo sabe que no es un pensador, es un escritor, que tiene cierta brillantez, pero sus conceptos son ridículos. Decir que el poder corrompe, y que si es absoluto, corrompe absolutamente, es una frase para que lo digan, la comenten los tertulianos, cuanto más ignorantes, mejor. porque lo dicen con un convencimiento que se quedó uno impresionado de lo que saben.
Locutor 03
Es casi una perogrullada, aunque Miguel ha estado muy bien...
Locutor 01
No, no, yo de Miguel no hablo.
Locutor 03
No, no, que digo que Miguel ha estado muy bien al mostrarnos que el poder en sí no es corruptor, y ha puesto el ejemplo de la patria potestad.
Locutor 01
Claro, en cambio, sí que le voy a contestar a algo que no estoy muy seguro, pero creo que ya discutimos una vez aquí, no estoy muy seguro. Es sobre poliarquía. Él cree que la poliarquía es algo bueno.
Locutor 03
¿Te refieres a José Luis González?
Locutor 01
A José Luis, claro. Cree que la poliarquía es algo bueno. En primer lugar, el concepto de poliarquía elaborado por Robert Dahl corresponde a Estados Unidos y nunca a Europa. Europa no tiene nada que ver con Estados Unidos. Segundo, la poliarquía en Robert Dahl es una multiplicación de los poderes oligárquicos, que hay muchos en lugar de pocos. No son oligarquías, sino pluriarquías. Y el segundo, el estudio de la mejor sociología política de Estados Unidos, el de las trece, demuestra que la poliarquía sigue siendo una fuente de corrupción en tanto en cuanto es la fuente de la clase política americana. Como se ve ahora en la renovación de los partidos, Obama, por ejemplo, cuando nombra a gente importante del Partido Republicano, se ve que el interés de la clase política es superior al interés de la sociedad en general. Una vez hechas esas advertencias, quiero volver a lo que es de verdad el programa, que es el concepto de corrupción. Pero que corrupción no hablamos de corrupción como tú hablas, universal, sino corrupción política. Y corrupción política es corrupción del poder. ¿Por qué no nombramos a un genio del pensamiento, que es Montesquieu, que desde entonces no ha sido superado su pensamiento? Ni poliarquía ni... Es que cuando el poder no está dividido... y separado, la corrupción es inevitable. No es que el concepto de poder es corrupto. Cuando los reyes eran designados, se creía, los pueblos lo creían por la providencia divina, pues ni se pensaba en el concepto de corrupción, daba igual lo que... Pero desde que los pueblos aprendieron que la libertad es algo... distinto del disfrute de los bienes materiales, sino que en la libertad hay algo de carácter político o público, ya no, ya, ojo, las cosas cambian. Porque hay corrupción siempre que el poder político no esté dividido y separado, como en España y como en Italia y como en Grecia y como en Portugal. No están separados. La corrupción es inevitable. Porque Montesquieu concibe un sistema... ...casi mecánico, como un automóvil... ...como un reloj... ...donde hay mecanismos de frenos, contrafrenos... ...balances, contrabalances de poder... ...y de ese conjunto tan elaborado, tan fino... ...tan inteligente de mecanismos... ...salió la idea... ...que fue realizada por la Constitución de Estados Unidos... ...de separar el poder ejecutivo del poder legislativo... ...tienes razón... ...tú tienes razón cuando hablas del poder judicial... ...que el poder judicial... en tanto que el juez en su juzgado, claro que hay un poder judicial, pero ese no es el poder judicial político cuando se habla del poder, ese no es, cuando se habla del poder judicial hay que recordar que Montesquieu dice que el poder judicial es prescribible, casi nulo, y tiene que ser consecuentemente casi nulo, solamente un control. de los poderes legislativos o ejecutivos. Para que el poder judicial sea el controlador del poder legislativo, necesita que ese poder judicial pueda tener control sobre la constitucionalidad de las leyes. Si el Legislativo hace una ley inconstitucional, un juez de primera instancia tiene que tener el poder, la facultad, de decir, esta ley que me ha sido invocada no la aplico porque es anticonstitucional. Y el que no esté de acuerdo, que vaya a recurrir a la audiencia y si no, al Supremo. Y suprimir por completo el Tribunal Constitucional, que ese sí que es un foco de corrupción, porque fue creado para la corrupción. Fue creado por el abate Sielles para defender... La corrupción primero se insinuó después con Napoleón y luego la defensa que ha hecho Kelsen es ridícula. Es decir, todo jurista auténtico, verdadero, no se puede quedar en esas cuestiones formales. Un tribunal constitucional es la fuente de la corrupción política y mucho más cuando se atribuye nada menos que el poder de interpretar por anticipado lo que significa la Constitución, como ha hecho a propósito del Estatuto de Cataluña. Mira que yo estoy en contra de las nacionalidades de Cataluña, pero el Tribunal Constitucional que se atreva a ser poder constituyente, pero si el poder constitucional es un poder constituido, ¿cómo puede atreverse a decir que la Constitución ha de interpretarse en el futuro de esta y de esta manera? Eso solamente lo puede hacer un poder constituyente. Todo es falso. En España hay una oligarquía de partidos. No hay democracia, ni en Italia, ni en Grecia, ni en Portugal. Y toda la opinión pública... de todos los periódicos, todas las cátedras universitarias, están mintiendo claramente todos los días, durante 30 años, haciendo creer a los españoles que a la muerte de Franco vino la democracia. ¿Qué democracia? ¿La de Suárez? ¿La de la constitución de los partidos políticos? ¿Qué democracia? ¿La de Fraga? ¿Pero cómo es posible que se crea, pueda creerse nadie, que en España ha habido un solo minuto de democracia? Desde que entró Franco y la victoria hasta hoy, nadie conoce lo que es la libertad política, porque confunden las libertades individuales, que sí que existen, pero que son consecuencias de derechos, o a la inversa, que son los motores, con la libertad política colectiva, que en España no ha existido, ni existirá mientras no haya una verdadera. periodo de libertad constituyente, que reforme, no que reforme, que haga una constitución por primera vez. Si España no tiene constitución, eso es un papel mojado, es una norma de segundo rango, secundaria, eso no vale para nada. el artículo 16 de la Declaración de Derechos del Ciudadano dice no hay constitución si no hay separación de poderes. ¿Qué separación de poderes hay en España? ¿Cómo? ¿El legislativo del Ejecutivo? ¿Pero qué estáis diciendo? ¿Pero cómo es eso? Si el gobierno en el Banco Azul está diciendo al mundo entero yo soy el legislador. Yo soy el legislador y además el que ejecuta las leyes, en tanto que soy gobierno, y además el que nombra al Poder Judicial, como era en la última reforma. Esto, mientras no se diga claramente, todo lo demás para mí sobra.
Locutor 03
Arturo.
Locutor 02
Yo tengo que decir que estoy de acuerdo en que no existe una pequeña separación de poderes, pero que es tan diminuta que no vale. Es decir, ya lo decía antes, el partido que gobierna es el que tiene la mayoría en el Parlamento, y no solo eso, tiene un comité de listas en el que vuelve a salir el que no da mucho la lata. Y el que la da, pues igual no sale. Con lo cual, claro, esto es un sistema de listas cerradas y bloqueadas, pues da un poder absoluto a los partidos. Y si es abierta y bloqueada. También, da igual que sea abierta. Pero cerradas y bloqueadas, o sea, con lo cual... Si es abierta o bloqueada.
Locutor 01
Quizás se podría cerrar. Quizás, está hecha la experiencia en Italia y fracasó.
Locutor 02
Ahora ya no voy a... Creo que... Es igual. Quería comentar una intervención de Miguel. Miguel decía que el derecho penal no es el instrumento adecuado para luchar contra la corrupción. En general el derecho es un instrumento débil de control social. Porque el derecho tiene que partir además de la base de que... Las cosas hay que hacerlas bien, y cuando se hacen mal, que sean pocas veces, para que el derecho pueda acudir allí, pues como acuden los anticuerpos, pero claro, no pueden acudir a un cuerpo en permanente infección, porque ese cuerpo se acaba muriendo, por muchos anticuerpos, por muchos glóbulos blancos, por mucho lo que sea, se acaba muriendo. La permanente infección te mata. Infecciones pequeñas y locales, pues sí se combaten eficazmente. Claro, el problema de la corrupción es cuando se generaliza, o se institucionaliza. Yo quisiera sobre esto decir que el derecho en general es un instrumento de control social débil. Cuando un matrimonio se rige por el código civil es para disolverse. Cuando los socios de una sociedad empiezan a mirar el código de comercio o la ley de sociedades, han perdido la confianza los unos con los otros. Entonces, claro, ya los romanos que entendían esas cosas decían, es que hay una cosa que se llama la fecio maritalis, es que hay una cosa que se llama la fecio socialis. Es decir, que hay un valor moral por encima, porque si no, esto no funciona solo con el código civil o con el código de comercio, no funciona solo. En España muchas veces creemos que lo que es legal o lo que no se descubre que es ilegal es moral, que la moral no sirve para nada, que eso es una cosa de viejas y de antiguos, que los controles sociales no son necesarios. Tenemos una sociedad, por otra parte, quizá poco estructurada, quizá la única sociedad que funciona en España. dentro del tejido social sigue siendo la familia, pero esos clubes de opinión, deportivos, asociaciones benéficas que proliferan en otros países de nuestro entorno, en España, pues son minoritarias. Y entonces, claro, que el derecho es un instrumento débil, pero no se puede renunciar a él. Hay que luchar también con lo que tenemos. Y creo que en ese sentido, aunque sea débil, aunque sea mucho más importante la moral, aunque sea mucho más importante el control social, que se ha demostrado muy pequeño. Fíjense cómo los partidos políticos, después de la corrupción, han seguido siendo votados mayoritariamente, ha ido desinstalado la corrupción. No voy a citar ejemplos, pero ha habido elecciones regionales, autonómicas, hace muy poco, no se ha notado gran cosa la corrupción de los distintos partidos. Ha seguido votando cada uno a su amiguete o al que le parece mejor ideológicamente. Creo que hay que hacer hincapié en que todavía vale algo el derecho, porque además el derecho tiene una función didáctica. Y cuando la gente empieza a descubrir que las cosas, los actos tienen consecuencias, que el enriquecimiento injusto tiene un coste, digamos que si se hace, se paga, probablemente disminuya gradualmente el nivel de corrupción. Hasta un nivel que sea mucho más controlable por mecanismos más poderosos y más extensos que los mecanismos públicos. Y quisiera hacer otra segunda reflexión muy breve, y es ¿cuánto nos cuesta la corrupción? O sea, la corrupción, ¿qué coste tiene? Primero el coste moral. Yo muchas veces pienso, ¿qué pensarán los hijos de los padres corruptos? ¿Qué pensarán sus hijos, sus nietos? Igual le aplauden, o igual le defienden, o cierran los ojos. Pero cuando ya la cosa es tan llamativa, que es palmario que tu padre sea enriquecido malversando fondos, por ejemplo. ¿Qué pensarán esos hijos? Lo mismo que el padre. Pues no lo sé. Tenemos ahí las familias de poder en Cataluña. ¿Qué está pensando la sociedad de todo esto? Y luego, ¿cuánto nos cuesta económicamente? Porque esa es otra. ¿Cuánto nos cuesta económicamente la corrupción? Hubo un momento muy malo en que el director general de la Guardia Civil estaba llevando el dinero, el de la policía también, el gobernador del Banco de España estaba bajo sospecha, la directora de la Cruz Roja, la directora de la Policía Oficial del Estado. Eso, cuando tú vas a pedir dinero al extranjero, ¿eso cuánto te incrementa? ¿Dos puntos? ¿Tres? ¿Cómo se presta a un país así? Se prestará un interés usurario, me supongo. Yo, desde luego, no le prestaría. O sea, el que preste, le prestará muy caro. ¿Quién viene a invertir aquí? Pues inversores piratas. Porque, claro, no es lo mismo ir a invertir a un país... Esa frase manida, pero que tiene razón. Hay países en los que uno puede preguntar qué dice la ley y otros con quién hay que hablar. Bueno, pues si España se empieza a aproximar a un país, lo importante es con quién hay que hablar, pues entonces vamos a dejarlo. Entonces, es una cosa que me gustaría que alguien, si lo sabe, diga cuánto nos cuesta la corrupción, que no es lo que se llevan, es el desprestigio en que asumen a una nación entera, ante todos los demás.
Locutor 04
Miguel. Bueno, han sido... Yo no voy a poder responder a esa pregunta. Lo digo ya claramente desde el inicio. Ya quisiera. Son tantísimas cosas. Yo tendría ahora la tentación de entrar en diálogo con todas las provocaciones de Antonio García Trevijano.
Locutor 03
¿Entra en alguna?
Locutor 04
No, no, en todas es imposible. En una buena parte estoy de acuerdo. Por ejemplo, en el valor de Montesquieu, que no es el que se ha concretado en el constitucionalismo europeo. Aquí se impuso la versión del abate de Sillés, no la de Montesquieu.
Locutor 01
Te recuerdo que en la Revolución Francesa, en aquel debate, se dijo literalmente, y por parte de los que más interesados estaban en el control, que era un poco la montaña, se dijo literalmente... que Montesquieu estaba muerto. La frase de Alfonso Guerrero no es suya. Eso dijo la revolución francesa. Que lo moderno era ruso. Y hoy lo moderno es ruso.
Locutor 04
A través de Sillés.
Locutor 01
Bueno, Sillés no. Era antirrusoniano. Sillés no. No, no, no, el abate sí, por Dios. El antecedente de los nacionalismos y de los parlamentarismos y el liberalismo.
Locutor 04
Sí, bueno, tienes razón. Habría que matizar mucho mi juicio. Habría que matizar mucho mi juicio y prefiero no hacerlo. Salía perdiendo probablemente. Pero, bueno, creo que había alguna razón para decir lo que decía. No me interesa tanto eso. También estaría de acuerdo en el carácter infundado de la explicación de Kelsen, que es verdaderamente pintoresca.
Locutor 03
¿La explicación de Kelsen sobre los tribunales constitucionales? Es horrible.
Locutor 04
Es mucho más inteligente y aguda. Lo antijurídico. Mucho más inteligente y aguda con todas las grandes dificultades que plantea la de Carl Schmitt. Por Dios.
Locutor 01
No hay color.
Locutor 04
No hay color. No estaría tan de acuerdo en la atribución del poder de control de constitucionalidad aisladamente a cada juez en el seno del derecho nuestro. Eso es Estados Unidos.
Locutor 01
Sí, sí, pero digo que si eso se aplicara al derecho continental... Más motivo, porque aquí está codificado, mientras que allí es el presidente. Aquí sí que se puede con más razón, porque hay una preparación técnica, y allí no.
Locutor 04
No termino de verlo, creo que nos plantearía grandes dificultades. Pero ya digo, serían muchísimas las cuestiones de las provocaciones intelectuales de Antonio García Trevijano. El poder constituyente, yo creo que no hay poder constituyente, que es un delirio que exista un poder de constituir nada.
Locutor 01
¿La libertad?
Locutor 04
Prefiero concretarme en las cosas de Arturo Beltrán porque ahí hay dos asuntos que me permiten un cierto desarrollo en el seno del primer bloque que yo creo que una vez que hemos puesto las premisas de la crítica del estado de partidos, debemos seguir avanzando, que es el problema del soporte institucional de la corrupción, como la degradación de las instituciones. aumenta la corrupción de modo exponencial. Y tiene que ver, por una parte, con la administración pública y por otra parte con el Poder Judicial. ¿Cómo ha salido el tema del Poder Judicial? Comienzo por este. Si hablo demasiado, dejo el de la administración pública para un turno posterior, pero empiezo con el del Poder Judicial. Es que el poder judicial no debe ser un poder, más allá de la potestad jurisdiccional que cada juez tiene, lo has dicho muy bien, en el ejercicio de juzgar y ejecutar lo juzgado. Pero para nada bueno el conjunto de los jueces necesitan constituir un poder político. No es solo que sería tiránico, incluso que sería imposible, es que no es para nada bueno. Por eso, la creación del Consejo General del Poder Judicial en la Constitución Española del 78, copiada del Consejo de la Magistratura Italiano de la Constitución del 47, es uno de los grandes desastres de la Constitución Española de 1978. ha introducido, se ha dicho mil veces y no voy a insistir en ello, la politización de la justicia, de todo esto hablaríamos. Pero aquí hay un segundo factor, que es que la introducción de ese órgano de selección de los jueces en el sentido de las promociones del ascenso al Tribunal Supremo rompe el principio de carrera. Con esto, en el ámbito del Poder Judicial es sensiblemente más grave. Es sensiblemente más grave cuando además ese órgano del Poder Judicial viene designado por los partidos políticos. Todas las fórmulas, tuvimos ocasión de hablar en otra ocasión en este programa aquí del tema, todas las fórmulas han sido malas. La del 80, que ha sido puesta como panacea, era mala, porque convierte la justicia en una especie de realidad autorreferencial de los jueces, pero han sido peores aquellas en las que intervienen los partidos. Y la peor de todas es la que introdujo el Partido Popular, reformando la del 85, porque creaba, como discutimos en su día, un doble filtro bastardos los dos. El de los partidos, designando, y previo el de las asociaciones judiciales. De tal manera que es un filtro que si ya uno de ellos es corrupto y engendra corrupción, la suma de los dos sistemas todavía lo empeora. Esto es un tema inmenso, pero esto me lleva al tema administrativo. Verdaderamente es un tema que me preocupa cada vez más. Es el tema de hasta qué punto se ha destruido la función pública. La ley del 84 fue una ley nefasta y todas las leyes posteriores de la función pública la han ido deteriorando en todos los órdenes. La función pública nació, lo ha explicado muy bien Ramón Parada, yo lo voy a hacer de una manera muy sintética porque tampoco puedo hacer otra cosa, nació en realidad sobre la base del corporativismo de servicio de los ejércitos. Es el ejército el modelo institucional que luego se traslada a la administración civil. Bueno, en nuestros días, la administración civil se separa, sobre la base del corporativismo de servicio, de lo que mucho tiempo después será el derecho del trabajo. Hoy en nuestros días hemos sufrido la laboralización de la función pública y al mismo tiempo la destrucción del corporativismo de servicio. E incluso en las Fuerzas Armadas. Las Fuerzas Armadas sufren hoy una serie de leyes verdaderamente demoledoras en las que han acabado con el compañerismo y en las que se hacen una serie de evaluaciones en las que el mérito y la capacidad son exclusivamente criterios de cobertura de la arbitrariedad y del amiguismo. Entonces, verdaderamente este es otro gran tema. El tema de cuando, y esto enlaza con una cosa que tú observabas antes, cuando decías que no había jueces corruptos, cosa que creo, pero que lo que había era... ¿Cómo?
Locutor 01
Ay, ay, ay, vamos. ¿Cómo? ¿Cómo? No, nada, no. No se puede admitir eso. Cazón es un juez corrupto, lo digo yo. Ya no es juez.
Locutor 04
Me da igual, ¿por qué ha salido de juez? Admitiríamos que hay pocos jueces corruptos, pero que ese ascenso, ese ser magistrado del Supremo, eso es lo que los mecanismos viejos de una función pública basada sobre la carrera administrativa garantizaban y eso es lo que la destrucción de esos mecanismos sobre la base de la libre designación y sobre otros mecanismos paralelos a la libre designación han reforzado. Y estos son focos, no digo de corrupción económica, yo no estoy hablando de eso ahora, pero estoy hablando de corrupción institucional, que a mí es lo que me preocupa.
Locutor 01
Es la más grave.
Locutor 04
Porque es la más grave y porque luego además es la que permite que la corrupción económica se infiltre y emerja por todos los lados. Bueno, esto no se dice, yo creo, en general. Creo que esto es uno de los temas que en España no se habla. Más aún, encuentra entusiasmo por todas partes la idea de la libre designación funcionarial. Y yo creo que es uno de los grandes focos de demolición institucional de España. Sin duda, sin duda.
Locutor 03
Me había pedido la palabra José Luis González.
Locutor 00
Vamos, con eso último estoy archi de acuerdo, vamos, archi de acuerdo, absolutamente. No, pero yo quiero tocar el tema que ha planteado Arturo, el tema del coste de la corrupción, viéndolo desde otro punto de vista, que es que el coste de la corrupción, por supuesto existe ese coste, digamos, de reputacional, un país que empieza a ser visto como un país... de chorizos, pues es un país en el que no vienen más que capitalistas, lo has dicho maravillosamente, especulativos en el peor sentido de la expresión y gente mafiosa. Pero es que hay otro coste todavía más cercano a nosotros, que es el coste del gasto público innecesario. Es decir, la corrupción lo que hace es alimentar gasto público innecesario. El corrupto, el mecanismo del corrupto es siempre el mismo. Es decir, la corrupción económica, porque también existe la corrupción institucional. Y en ese sentido, por cierto, también hay un inciso diciendo que sí, que hay jueces corruptos como hay obispos corruptos. Hay otras partes de la gente corrupta. Y la corrupción del juez no es necesariamente que cobre por sentencia falsa, sino que haga mal su trabajo. Cosa que es más frecuente de lo que desearíamos todos. Pero vuelvo al tema de cuál es el mecanismo en el que el corrupto, el político corrupto, puede, aparte de la corrupción institucional, sacar dinero directamente, enriquecerse. Pues sencillamente aumentando el gasto. Haciendo el gasto innecesario. Es decir, ¿cómo se explica que en un país con las deficiencias que tenemos abunden tanto las instituciones innecesarias? Por ejemplo, que haya más hospitales estrictamente de los necesarios. O que hayamos hecho líneas férreas que no se necesitan en realidad. O que tengamos universidades que no necesitamos. Por ejemplo, las facultades de medicina, por citar un ejemplo que no nos afecta a ninguno de los que estamos aquí, En hospitales universitarios en Madrid hay 36 en estos momentos. En toda Francia hay 34. En toda Francia. En Madrid hay más hospitales universitarios que en toda Francia. En facultades de medicina hay el doble de facultades de medicina en España que en Inglaterra o en Alemania. Es decir, que ha habido una extensión del gasto absolutamente descontrolada. ¿Por qué? ¿Por qué ese gasto cumple una doble función? Por una parte, es el que alimenta el poder del político, en el sentido de que el político compra la voluntad, lo que hablábamos antes del clientelismo, compra la voluntad del elector prometiéndole el oro y el moro, y hace al elector... corresponsable moral en el fondo de esa corrupción. Porque el elector deja de pensar en términos de lo que nos conviene a todos y pasa a pensar en términos que son corruptos de lo que me conviene exclusivamente a mí. Y esa es, por cierto, la raíz de la desunión que en este momento en España está fomentada institucionalmente. Lo que Cataluña da, lo que Cataluña recibe, etc. Es decir, el separacionismo que han introducido esas políticas puramente fundadas en el gasto en lugar de fundadas en cualquier proyecto noble común, etc. Pero es que la primera derivada es esa, es decir, ya corrompo el sistema político a la medida en que simplemente se basa mi acceso al poder en aquello que prometo. Yo os voy a dar más, os voy a hacer más, os voy a poner más tal. Pero es que la segunda cosa es que cuanto más gaste, más puedo meter el cazo, por decirlo en Román Paladino. Y si gasto en cosas que la mayor parte de la gente no entiende, mejor todavía. Porque si hago algo que todo el mundo entiende, pues bueno, me puedo encontrar. Pero ¿y si hago un museo de arte contemporáneo? Que nadie sabe lo que es, por cierto. Pues ahí puedo meter el cazo de una manera absolutamente incontrolada. Porque a ver quién dice lo que vale un cuadro de no sé quién. Pues claro, otro que es el que lo habrá evaluado, etc. Porque al fin y al cabo los ladrillos y los tornillos tienen un precio de mercado, pero la pintura abstracta raramente. Entonces... Y ese costo es el más importante, es el más importante de todos. Bueno, estoy exagerando, pero para que se entienda gráficamente el asunto. Es decir, hay el costo reputacional, es evidente, pero hay el costo del gasto público y el costo de la obra innecesaria. Y por tanto, el costo de los impuestos que acaban terminando y haciendo imposible una economía civil y una economía sana. En estos momentos, ¿qué es lo que nos pasa a los españoles? Nos pasa que tenemos que soportar el peso de un Estado absolutamente inviable. ¿Y qué es lo dramático? Que quienes administran ese Estado no están siendo suficientemente generosos y no se dan cuenta que los recortes no se pueden seguir aplicando a los beneficios que supuestamente reciben del Estado los pobres ciudadanos, sino que el Estado los tiene que aplicar a sí mismos. Tiene que aplicarlo a todos esos organismos de dudosísima justificación. A todas esas obras... Absolutamente discutibles. Y a todos esos programas que se hacen única y exclusivamente para aumentar el poder del que lo dirige y para controlar más dinero. Esa es la corrupción.
Locutor 03
Sin embargo, eso no se hace, claro. No se cierran los museos de arte contemporáneo, que se han abierto en ciudades sin hasta pueblos. Y aeropuertos, facultades, líneas férreas.
Locutor 04
Y las facultades de derecho de apertuto.
Locutor 03
Eso no se hace. Yo creo que España tiene el mayor número de catedráticos del mundo. Me vais a disculpar, vamos a hacer una pequeñísima pausa. En apenas un minuto estamos nuevamente con todos ustedes. No nos abandonen, por favor.