En España Nunca hubo democracia Antonio García Trevijano

2016-05-11 Alsuelo Tv 6:47 YouTube ↗
En España Nunca hubo democracia   Antonio García Trevijano

Transcripción

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La democracia no hay más que dos conceptos de democracia hasta ahora, y me remito a Santayana para no hablar de mí, de mis libros, para hablar de otro. Democracia formal y democracia material. Democracia política o democracia social. Nada más. Y la democracia política y formal es la única que el individuo y las sociedades son capaces de llegar a ella. porque la democracia material o fundamento de gobierno, como tú lo has llamado, eso es un ideal inalcanzable, porque está basado en la igualdad, mientras que la democracia formal está basada en el principio de libertad que es alcanzable y realizable, a condición que sea libertad colectiva para todos, no libertades como ahora, individuales. No discriminatoria entre libertades para unos y libertades para otros. No con monarquías con libertades para un rey y no para la igualdad de los demás. No con libertades para partidos estatales y no para los demás partidos. Eso no es democracia. Es más, yo ahora digo a toda la audiencia. lo digo con todas las consecuencias, desafío a un intelectual, filósofo, catedrático, especialista del mundo entero, no de España, a que diga que comete un error cuando afirmo. Uno, en España no ha habido democracia formal nunca, ni un solo día. Por tanto, ahora cuando tu querida esposa María dice que la democracia ha degenerado... En Democresca, no, porque la democracia española no ha podido degenerar en nada porque nunca ha existido. Muere Franco y se instala una oligarquía pura de partidos. Pero ojo, atención, democracia cero. Todo partido político, todo intelectual, todo catedrático que esté hablando de democracia en España está mintiendo, está engañando a sus alumnos, está contribuyendo a la corrupción total que hay en España, tanto de partidos como de ideas. Corrupción. Porque no le dicen a las cosas, no las llaman por su propio nombre. En España, democracia, cero. Desde que murió Franco, hasta Franco, dictadura, régimen autoritario, como queráis. Después de Franco, oligarquía de partidos. Pero atención, ¿qué es eso de oligarquía de partidos? Ni siquiera eso. Porque en una oligarquía de partidos, que es el poder de varios... como fue, por ejemplo, la célebre oligarquía del siglo XVI en Polonia, que fue ejemplar, donde los papas designaban en la dieta de Varsovia a los caudillos, a los jefes, a los jefes de Estado. No, es que eso no es. Es que ojalá fuera una oligarquía, porque si hubiera una oligarquía, la división social correspondería a la división... de la oligarquía. Mientras que hoy hay una división social que no corresponde a nada, puesto que no corresponde siquiera a la división en la corrupción, partidario de que se corrompa lo que se llama izquierda, que de izquierda tiene cero, incluido el Partido Comunista, ningún partido estatal puede ser de izquierda. Eso es imposible. Ni social ni nada. Todo eso es palabrería. Esto es una oligarquía del Estado. Entronizada en el Estado. Pagada por el Estado. Los partidos son estatales. Y según la definición mejor, más científica, de la jurisprudencia europea, que es la del Tribunal de Bonn, del Eiffel, estos órganos del Estado, estos partidos son órganos del Estado. Por tanto, están pagados por nosotros todos. Si tú eres monárquico o carlista, estás pagando con tus impuestos al Partido Comunista. Y estás pagando a Esquerra Republicana, siendo monárquico. Es decir, todos los partidos estatales son órganos del Estado. Una oligarquía dentro del Estado. Por Dios, eso hace 35 años dije, corrupción inevitable. 35 años ha tardado más de lo que yo esperaba. Tengo escrito hace 35 años que este régimen no duraba más que por la corrupción. Y que yo calculaba que el templo de una generación, creía que con 15 años la generación cultural de que hablaba Ortega, que tampoco es suya, fue copiada de un jesuita francés, que no es el momento ahora, creía que en 15 o 20 años acabaría el sistema español. No, ha durado tanto y durará tanto porque han inquilado todos los valores morales. Porque el pueblo español está acobardado, asustado, empobrecido, atemorizado por todo lo que es político. Tienen miedo y sobre ese miedo, peor, más miedo hay hoy que cuando murió Franco. Y si cuando murió Franco, Santiago Carrillo saca de la manga el ruido de Sables para asustar a todos los españoles y acepten que él sea, no ministro, pero que esté en las cortes y que quien lo defienda allí, frente a un ataque esporádico de Jiménez de Parga, el que lo defienda sea... a Fraga sea Santiago Carrillo. Ese régimen de España, una traición a Franco, una traición al rey por parte de su hijo, una traición de Suárez a los principios del movimiento que juraron. Ese sí que está jurado, los principios del movimiento. Una traición de los partidos a todo lo que eran. Menos el Partido Socialista, que nunca ha sido nada. Ni era nada en la oposición a Franco. Ni es nada hoy, ni será nada mañana. Porque conozco profundamente lo que es el pensamiento socialista. La nada. Oportunismo puro de poder. Puro oportunismo. Al sol que más calienta. Hasta tal punto que con razón Lenín le llamó el partido los liquidadores. ¿De quién liquidadores? De los revolucionarios. De la izquierda, de la clase obrera. El Partido Socialista se pone al lado de la clase obrera cuando no la necesita. Y en cambio, cuando lo necesita, lo fusila, lo mete en la cárcel, lo juzga. Ese es el Partido Socialista. De él nunca esperé nada. En la Junta Democrática yo nunca esperé, ni tuve confianza ninguna en Felipe González, que se hacía llamar Isidoro por la policía de Franco, mientras los demás nos exponíamos a ser... matados, asesinados, encarcelados, amenazados, y él tranquilamente yendo en las manifestaciones protegido por la policía. Yo sabía que el Partido Socialista no era enemigo para la clase constituida en poder bajo Franco. El Partido Socialista simplemente tenía hambre de participar en el poder, de ser igual que los franquistas, que él quería tener una conciencia un poco no franquista, pero lo que quería es el poder. Y por eso en mi despacho, en castellana, número 102, bajo Carlos Arias, antes de que se nombre a Suárez. Y en mi despacho, Mújica, en nombre del partido, apoyado por el partido, en una reunión numerosa. en la biblioteca de mi despacho, de aproximadamente 30 o 40 personas, dijo que ellos anunciaban que pasaban por la ventanilla de Carlos Arias. Ese era el Partido Socialista, que quería acogerse a la ley de asociaciones franquista, puro franquismo. Por eso el horror de los pactos de Felipe González con cualquiera. Eran inhumanos, inmorales. Felipe González ha corrompido a España. ¿Veis el porqué? Antonio.