Antonio García Trevijano - Conferencia en Totana (Parte 1 de 4)
Transcripción
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25 años del tribunal, hice las oposiciones de notario en Albacete y ya entonces había dado tanta guerra ya a los 25 años que hice las oposiciones de notaría, en el primer ejercicio tenía el número 2 y venía Totana, porque el número 1 era ya otro notario que iba a Valencia, pero como no me veían con simpatía los franquistas del tribunal, me dieron menos puntuación porque hubiera sido para mí mi deseo haber empezado mi carrera de notario en Totana, carrera que hice por amor a mi padre, porque yo nunca me gustó la profesión de notario y cuando mi padre murió, fue a los cinco años de que yo haber ganado las opciones, me di la excedencia y me salí de la notaría, porque creo que he sentido siempre en mi vida la vocación del saber. Y es la vocación del saber la que me empujó a la vocación por la libertad. Buenas tardes, amigos y amigas. Espero que de alma republicana. Vais a comprender que no os hablé de lo que ya he escrito. Está en mis libros, en los vídeos. porque vengo a Totana para dar una novedad, para comunicar una novedad en la ciencia política y desde luego en la experiencia política, en la acción política. Por eso vengo aquí, con la esperanza de respirar un aire menos contaminado que en la capital del Estado. Porque la polución del espíritu no la produce tanto o mucho más que la telebasura, lo que produce la polución es espiritual, es la producción y el consumo de mercaderías políticas averianas. Todo el consumo en España y en Europa de toda la política posterior a la guerra mundial no es espiritual. Ni siquiera de lucha por el poder, eso está resuelto, eso hay un acuerdo entre los poderosos, todo eso es ficticio, eso es un teatro. Es por eso, por lo que vengo a la ciudad de Totana, porque la verdadera regeneración de la ética y la cultura no puede venir sociedad civil y se hicieron ellos mismos órdenes permanentes del Estado. No hay ningún partido en España ni en Europa que no sea un elemento del Estado, es decir, de la autoridad, es decir, de aquello contra lo que tenemos que defendernos. Y esto no se atreve a decirlo nadie. Le tienen miedo a los partidos y le tienen miedo a los órganos de prensa que viven de esta ficción permanente, del cómo si en España y en Europa hubiera libertad y hubiera un juego político y no un reparto convenido de papeles. ¿Por qué no se puede regenerar la vida política? ¿Por qué no se puede regenerar la cultura y la moral? Porque se sabe desde siempre, por los estudios e investigaciones de toda la filosofía, que las fuentes de la moral, y es un título famoso de un filósofo famoso, están únicamente en la sociedad civil. Fuera de la sociedad civil no hay fuente de moralidad. Y si los partidos se han convertido en órganos del Estado, se han alejado, se han apartado de la sociedad civil, se han apartado de las fuentes de la moralidad. Es normal que sean corruptos. Pero esa sociedad civil no es homogénea, ni en toda España ni en toda Europa. Pues la civilidad pierde vigor regenerativo donde y cuando los modos de civilización industrial se alejan. que tal vez vosotros no percibáis porque tenéis la suerte de seguir todavía dominados por los ritmos naturales. La recuperación del sentido común hay que buscarla en las poblaciones que no han perdido ese ritmo natural y no se puede iniciar esa búsqueda del sentido común vuestro amor a la naturaleza, consciente o inconsciente, os salva de la corrupción espiritual y explica por qué vengo a Totana a anunciar algo que normalmente cualquier filósofo, cualquier pensador, cualquier innovador en la ciencia política lo presentaría en Barcelona, en Madrid, me da una debida importancia, pero no me comprenderían, no lo hago porque no me comprenderían. Para comprender en mí hay que ser sencillo, natural, odiar la pedantería y la nudición y amar a la naturaleza. Porque es de ahí de donde yo extraigo mi formación, es de la experiencia y del sentido común, de la sensatez. Así que es al aire libre. que está perdida en el estado de partidos. No lo puede ver sensatez porque se ha alejado de la sociedad civil. No hay puente de unión entre el estado de partido y la sociedad civil. Hay la brutalidad de unas falsas votaciones, unas falsas elecciones y la renovación permanente de elementos estatales, los partidos, para dirigir desde el estado invento despectivamente, es que la mejor ciencia política alemana define al Estado, en Alemania, en España o en Italia, como Estado de partidos. Pero ese Estado de partidos, los que lo han impuesto en España son tan ignorantes que ni siquiera conocen por qué se inventó y para qué, cuándo se hizo y por qué empezó y para qué finalidad. El Estado de partidos fue inventado y creado después de la Guerra Mundial En París, en el cuartel general de Eisenhower, para la reconstrucción de una Europa destruida humeante, rescatados de la clandestinidad los de Gasperi, de Adenauer, los Schumann y los representantes de los partidos que con tanta facilidad habían sido eliminados y derrotados por el fascismo, a esos perdedores, a esas personas sin ninguna idea de la política, por el sistema proporcional de listas, y claro, sí, cualquiera, el más tonto, como dicen los suizas, un reloj, el más tonto hace un gran partido, sí, empieza con el España y la transición empezó en mi presencia, porque yo viví esos momentos, traicionando todos los partidos sin excepción, el Partido Popular que existía, PSOE y Partido Comunista, traicionando la libertad, traicionando los documentos que habían firmado conmigo, en mi propio despacho, para no aceptar ningún régimen de poder, ninguna forma de Estado que no fuera elegida por el pueblo directamente en un sufragio, especificando en el propio documento que yo redacté, que no aceptaría la república o la monarquía, a no ser ningún sistema que no fuera elegido por el pueblo en un referéndum, después de un año de libertad. Esos partidos que durante 40 años dijeron que era imposible pactar con el franquismo, que fueron fusilados esos mismos partidos en 24 horas. Bastó para que llamados a la palacio de la Moncloa vieran las alfombras rojas y se convirtieron de la noche a la mañana. si no aceptamos el pacto que nos proponen. ¿Y qué consiste ese pacto? En participar en el poder, meterlo en el poder, aunque tengan el 5% de los votos, que tengan coches, que tengan sueldos, que tengan subvenciones, que tengan la fama, que tengan los periódicos, que tengan todo, aunque no tengan poder. Eso es un simulacro. El poder sabemos que no tiene. Y hoy estamos en esa situación creada por la Guerra Fría que le interesaba, claro, a Estados Unidos mantener esa situación de la Guerra Fría, en Alemania declarando ilegal el Partido Comunista y el Partido Fascista, en Italia inventándose eurocomunismos con un sistema tan artificial. Cuando España llega, la Guerra Fría está casi terminando, cuando muere Franco. No teníamos necesidad de copiar a nadie, y mucho menos a un tipo de Estado que se había hecho para la Guerra Fría, Magista Suárez, jefe del movimiento. Ese jefe del movimiento se hace presidente del gobierno de la monarquía, llama a los partidos y gobierna, ¿cómo? Porque no sabe gobernar. Repartiendo. Y empieza a repartir el café para todos, autonomía. El desastre que ha llevado a los estatutos de las realidades nacionales de Andalucía. No se contenta el mismo nacionalista con el café para todo, porque el nacionalismo no busca la igualdad. Todo nacionalista se cree superior a su vecino. Si se da todo igual, no se ha resuelto nada. No perderé más energías en hablar del tema del Estado de Partido. He acudido a esta tribuna con un respeto enorme hacia la figura, la inteligencia, la valentía y la lealtad de Vicente Carreño. He venido para aclarar cuáles son las causas institucionales que degeneran la vida política y pública. ¿Cómo? Si alguien quiere decir algo, lo puede decir. Yo no soy como los demás, yo no soy un orador, una persona que dice siempre la verdad y que no mira si eso le favorece o le perjudica si vengo aquí a dar un discurso es porque creo que tengo algo que decir pero si alguien cree que tiene algo que oponer se puede levantar y decir y yo me siento y lo escucho con mucha atención bien vengo aquí a decir cuáles son las causas que han degenerado la política y cuáles son sus remedios si no tuviera los remedios tampoco me lanzaría yo a la acción política que llevo más de medio siglo que es la garantía institucional de la libertad política. Por eso me dedico a la política. Porque yo podía estar como abogado, he ganado una fortuna y sí, puedo ganar porque yo no necesitaba para nada la política. Pero estoy empujado porque yo no puedo vivir sin libertad. Y sé que la libertad política es un tipo especial de libertad que no hay en España, donde basta que una sola persona no sea libre para que no haya libertad. Esa es la libertad colectiva. O falta en uno y ya no hay libertad colectiva. Y esa es la libertad colectiva para designar y deponer a los gobiernos. Y yo no soy libre. Y digo, si yo no soy libre, ¿cómo serán los demás? Si yo no soy libre no es porque no me sienta libre, sino porque me meten en la cárcel o me dan una paliza o me hacen un atentado o me difaman continuamente cada vez que asomo. Mi tesis para que inicie aquí es que sabemos que en España no ha habido democracia porque no hay separación de poderes. Pero no sabía, porque yo incluso todavía no lo había explicado ni descubierto tan claramente como ahora, que en el estado de partido No es que no sea lo que ya tantas veces he anunciado. Las elecciones y los partidos no representan, no son representantes de la sociedad civil. Pero creíamos que si no eran representantes de la sociedad civil, al menos eran representantes de ellos mismos, de la sociedad política. Es decir, los diputados de lista representan a sus jefes, pues yo mismo. Hemos dicho, pues no, a la sociedad no la representan, al elector no lo representan, pero sí representan a los que los ponen en la lista. Pues no, señor. El descubrimiento es que no hay representación alguna, de ningún tipo. En España las elecciones, las próximas y las futuras y todas, no representan a nada ni a nadie. Y es lo que quería ahora explicar. Y lo vais a ver, espero, con la misma claridad que yo. ¿Qué es la representación? La representación es un proceso en virtud del cual algo que está ausente en la política del pueblo gobernado se hace presente a través de alguna intermediación. ¿Se hace presente dónde? En el Estado que es el gobernante. Esa es la representación, no solo la del Estado, sino cualquiera. Nosotros conocéis todo lo que es un apoderado, es un representante que representa al jefe, al titular, al dueño, mientras él no esté. Pero si está el titular presente, no hace falta representante. Ya Rousseau dijo que donde está el pueblo presente se acaba toda idea de representación. en el Parlamento. En el Parlamento se celebran elecciones, los partidos hacen sus listas de afiliados al partido y los meten a todos en el Parlamento. No pueden ser representantes del partido porque al entrar en el Estado no pueden representar a un órgano del Estado como son los partidos. Nadie se puede representar a sí mismo. Es una figura metafórica, eso es verdad. Que algunos somos lo que somos, pero no nos representamos a nosotros mismos. tomamos en nuestro nombre cuando queramos advertir que no lo estamos haciendo en nombre de otros. Pero no hace falta aclarar que nosotros no somos representantes de nosotros mismos. Ese es el argumento de todo el cuerpo tan sencillo. Los partidos no tienen representantes porque ellos están en el Estado. No necesitan representantes. Y la prueba del 9 de que esto es así, que no representan a la sociedad civil, eso lo sabéis todos, e incluso lo ha declarado oficialmente la Junta. La novedad es que ya no son representantes de los partidos tampoco, porque los partidos no necesitan estar representados puesto que están presentes. Y la prueba del 9, que os digo, que a ver si ahí es muy sencilla, figurar con este mismo sistema, con esta misma monarquía, Zapatero, Rajoy y Yamasara en el centro, igual pasaría en Cataluña, se pueden presentar