DS Toros barbarie o cultura (I) .Trevijano.

2012-10-22 Libertad Constituyente TV 8:07 YouTube ↗
DS Toros barbarie o cultura (I) .Trevijano.

Transcripción

Locutor 00

Pues un día más con Antonio García Trevijano en estos diálogos de Somos Aguas y en esta ocasión el debate es un debate muy controvertido en España y también no solo en España sino en Francia y en Latinoamérica porque el escultor y pintor Fernando Botero que está desarrollando ahora una exposición en el Museo de Bellas Artes de Bilbao que conmemora el 80 aniversario del artista con una retrospectiva de sus 65 años de actividad artística, ha hecho unas declaraciones en las que dice que es absurdo privar a la gente de una pasión como los toros. Entramos en terreno resbaladizo, en terreno taurino, y yo quería preguntarle a Antonio García Trevijano si tiene alguna reflexión al respecto de lo que ha dicho este artista colombiano, Fernando Botero.

Locutor 01

Claro, amigos, que lo tengo. Cómo no, una persona que está en la vida y que mi cerebro está para pensar, tiene que pensar sobre todos los aspectos que le afectan y uno de ellos es la campaña que ha habido en Cataluña especialmente y en el resto de España contra lo que se llama la fiesta de los toros, que no está mal llamarle fiesta de los toros. Sí, yo pienso que es una suerte para España, para Sudamérica, los países que también están y para Francia, que se conozca y que haya una tradición de los toros, de la fiesta de los toros, del arte del toreo como espectáculo público, que es infinitamente más leve o suave que otros, que sin embargo se permite, no estoy hablando del boceo, quiero decir que hay muchos espectáculos que son peligrosos y que sin embargo no levantan las pasiones que ha levantado últimamente el toreo para prohibirlo. Yo creo que todo eso es un disparate, un lenguaje absurdo donde había una confusión total de valores estéticos. Una cosa es el valor moral, otra cosa es el valor estético, otra cosa es el valor político y otra cosa es el valor popular. Y hay que saber distinguirlo. En los toros hay, primero, un valor popular. puesto que es una tradición antiquísima, no solo de los siglos actuales, sino de mucho tiempo. La civilización española está muy unida con el toro. En segundo lugar, además de ser un valor cultural, es un valor artístico, en el sentido estético. Nadie puede negar que la figura del hombre, porque son las tradiciones, es la figura viril, masculina, esbelta, delgada, vestida de una manera artística, para llamar la atención sobre su bienhechura, que está en el centro de un ruedo, solamente con una capa, con una tela, está dominando a una fiera. Eso, sin riesgo de la vida, porque existe el peligro, pero son pocos los toreros que han muerto, en comparación con la cantidad de corridas que se han celebrado. pero es muy estético. La prueba es que no ha habido pintor, escultor, que no haya sido sentido atraído por reflejar en un lente o en una escultura la plasmación de los momentos más estéticos de la corrida de toros. Que bien el arte de una verónica o de una media verónica, o un pasal natural, o la estocada final, es cierto que dentro de esa fiesta, de todo ese arte, del arte taurino y de ese espectáculo popular tan atractivo para las masas y para los pensadores. Por ejemplo, en España, no solo Ortega, Marañón, sino que todos los toreros eran amigos de los intelectuales en España. Eso no es por casualidad. Esos intelectuales escribían de moral y de gusto y de racionamiento. Y sin embargo eran los amigos íntimos de Domingo Ortega o de Belmonte o de Gallito... Y es una inmensa suerte que Francia, que no tiene los complejos españoles, acabe de declarar, hace poco he leído en Francia, de un apoyo a las corridas de toros en Francia. No solo en Nimes, a defender las corridas de toros como un bien cultural francés. Bueno, pues nos están dando una lección. Es un país infinitamente más culto que el español de alta cultura. porque por cada filósofo español, Francia presentará un elenco de una decena superiores y de centenas iguales o la misma calidad. Que lo mismo pasa con el arte, que con la música, que con la literatura. Un país infinitamente superior a nosotros en cultura y en refinamiento defiende a los toros. Y nosotros nos creemos muy progresistas, y los catalanes sobre todo, porque prohibimos los toros. En Cataluña está claro. En Cataluña no se trata de prohibir los toros por razones humanitarias para que no sufra el toro. Se trata para que no sufran los nacionalistas catalanes, no el toro. Porque la identifican los toros con España, símbolo de España. Y los catalanes, para decir que no somos españoles, no quieren toros. Es decir, lo que no quieren sufrir son los nacionalistas y los historiadores del falso nacionalismo catalán. No quieren sufrir y por eso quieren suprimir la corrida de toros. El resto de España no. fenómeno como se ha producido en Cataluña. Y la corrida de toros es muy atractiva. Porque hay muchas fiestas locales que dejan de ser fiestas sin corrida de toros. No tiene sentido la fiesta. Hablo de las fiestas que tienen asociado su patrón y tal con corridas de toros. Es una tradición tan larga, tan larga, tan larga, que suprimirla implica un acto que creen revolucionario. No, señor. Eso implica un acto reaccionario. Porque no hay revolución que triunfe si no está montada sobre la tradición. Los revolucionarios que desprecian las tradiciones son reaccionarios. Pongo siempre como ejemplo a Lenín, un revolucionario como Lenín, cuando es sorprendido, lo repito y lo repetiré un millón de veces, porque no siempre me escuchan las mismas personas. Entonces, no me importa repetir que Lenín, el primer día que toma, ocupa su despacho, después de la toma del palacio de invierno, y está subido en un sillón, una silla de su mesa, clavando de espaldas a la entrada de su casa, clavando en la pared, un retrato de Pedro el Grande, entra... Trotsky, que era como sabéis un hombre muy culto, mucho más culto y más inteligente desde el punto de vista cultural. era más leído, más culto que Lenín, pero mucho menos carácter político, menos personalidad, menos temperamento y menos visión política que Lenín. Entonces, naturalmente era su segundo, aunque no había una jerarquía clara, pero entra y le dice a Vladimir, le dice, pero cómo, se te va a caer en la cabeza, que no a Pedro el Grande, se le dice, cómo, está poniéndolo encima, se le va a caer en la cabeza, y dice, pero no sabes que mi ídolo es Pedro el Grande. porque es la tradición rusa de Pedro el Grande fue el zar ruso que se va a Holanda, aprende lo que en Holanda es los astilleros marítimos, lo que están haciendo para alterar el mar, lo que es Holanda, y se va a Rusia con esa obsesión de hacer barcos, astilleros, trabajo, y por eso Lenin luego dijo, mi lema revolucionario, electricidad, soviet y electricidad.

Locutor 00

apoyado en la tradición. Muchas gracias Antonio García Trijano por este nuevo programa de Libertad Constituyente Televisión, Diálogo de Somos Aguas. Todos los días una cita con los espectadores de nuestra web.