COLOQUIO CON TREVIJANO EN ZARAGOZA (I) ¿CUALES SON SUS FUENTES FILOSÓFICAS?

2012-11-16 Libertad Constituyente TV 9:13 YouTube ↗
COLOQUIO CON TREVIJANO EN ZARAGOZA (I) ¿CUALES SON SUS FUENTES FILOSÓFICAS?

Transcripción

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Hay un crecimiento en mi persona que explica que a medida que avanzo en edad, retrocedo en ideales. Cada vez tengo más confianza en los ideales de la juventud, en los míos desde luego. Y mi pensamiento hasta la muerte de Franco se animó por ideas generales, las existentes en Europa. Yo no sabía más de política que lo que sabían los mejores hombres europeos. Mi estudio, desde luego, eso no tengo que decirlo, es la más alta filosofía política que nunca ha existido. La griega, la renacentista y luego la anglosajona. También conocí muy bien el marxismo y la... Pero ese no fue mi... todo ese bagaje me sirvió. para crear la Junta. Yo no fui, como se dice, un miembro de la Junta. Yo fui el creador de la Junta Democrática. Eso es que se olvidan, no les interesa. Yo no es que fui un miembro más, fue una idea exclusivamente mía. La creé yo exclusivamente en la clandestinidad. Hice el 100% de todos los escritos de la Junta Democrática. La Plata Junta fue una idea mía, fundada por mí. Todos los escritos de la Plata Junta los hice yo. Por tanto, es inseparable mi persona de la Junta y de la Plata Junta. Todos los que dicen un miembro quieren disminuir mi papel. Lo digo ahora, que ya no tengo ninguna pretensión de nada, ni de vanidad. Pues mi pensamiento en aquel tiempo no podía distinguirse mucho del de los mejores filósofos de filosofía política europeos. Pero después sí avancé muchísimo, porque me ha servido una barbaridad la traición española para que yo pueda avanzar en el pensamiento político de la libertad. Y he tenido que crear. me encontré que tenía unos topes que ya no podía pasar de ellos. Claro que he estudiado a fondo a toda la filosofía política, la anglosajona y la alemana, desde la última, la de Max Weber, lo italiano, Mosca, todos los que han sido algo. Yo conozco a todos ellos de memoria, pero no me daban satisfacción. Seguí hasta que llegué a descubrir, realizar, perdonármela, que no sea modesto, no lo soy nunca. porque me parece hipocresía, pero perdonad que yo me creo que cuando yo muera, que tengo la certeza absoluta que ha desaparecido el miedo a mi posibilidad de respuesta, entonces se dirá algo que hoy se mantiene oculto. y es que he sido el inventor de la ciencia política. Sí, sí, catedrático de derecho cultural. Oídlo bien y lo voy a explicar por qué. Aristóteles no se inventa ninguna ciencia, porque la ciencia política para todos es el arte de gobernar, o el arte de... es una acción, pero no hay una teoría. científica de la política. No la podía ver porque la política para que hubiera convertirla en ciencia tenía que descubrirse cuál es la unidad mínima y reductible que permite la construcción de un edificio científico. Por ejemplo, la física no llega a ser ciencia hasta que no se descubre el átomo. La biología no llega a ser ciencia hasta que no se descubre la célula. ¿Qué es lo que yo he descubierto para que tenga la pretensión y la osadía de decir en público a vosotros y ante millones de españoles, extranjeros, alemanes o americanos, me da igual en Estados Unidos, mis libros en Estados Unidos están traducidos. Y ahí lo digo ya. Y a mí nadie me replica. ¿Qué es lo que yo he descubierto? Pues la unidad mínima de la política. ¿Cuál es? Como decía Aristóteles en la familia, no. Porque... Lo que yo busco es una unidad de poder, no una unidad sociológica, que puede ser la familia. La revolución francesa dice no, la política, la unidad es el individuo, y por eso suprime sindicatos, partidos, para que entre el Estado y el individuo no haya intermediarios. Se equivoca, porque el individuo será indispensable para conocer lo que es la psicología humana. para conocer el alma. Pero el individuo no tiene poder ninguno. Y yo busco una unidad de poder por sí misma, sola, y que más bajo de eso ya no haya poder. Eso es lo que busco. Y lo encontré. Me dirán, ¿y cómo has encontrado algo? Pues lo encontré en algo tan sencillo y tan natural que acordándome de Emerson, porque eso estuvo muy presente en mi hallazgo, que decía que cada rincón de la naturaleza es leal a la naturaleza. Yo buscaba ese rincón de la naturaleza humana para que fuera leal a toda la naturaleza humana. Y lo encontré en el distrito electoral. Oh, dirás, ¿qué? Pues sí, en el distrito, en lo que se llama ayuntamiento, no. Distrito electoral, allí donde la unidad mínima que elige, bien sea con los reyes absolutos, las cortes de Aragón o de Monzón para pagar los impuestos, me da igual. Donde un sistema, aquella unidad mínima que puede elegir, O aprobar algo que antes no... Eso es poder. Ahí es poder. Entonces, a partir de ese momento, figuraros el edificio político que he levantado. Claro. Sobre esa unidad, resulta que el primer poder natural no es el Estado, es la sociedad civil. La sociedad civil, no la sociedad política. ...porque el distrito... ...municipal, pequeño... ...los habitantes mínimos que se requieren... ...y máximos... ...para que eso sea posible... ...eso forma una unidad de poder... ...pues esa unidad de poder... ...sumada a otras unidades de poder... ...son distritos que sumados... ...permiten la elección... ...de un diputado al Parlamento... ...no como ahora... ...¿qué es eso de listas de partido?... ...¿qué engaño tan grande?... ...ni abiertas ni cerradas... ...y eso es igual... ...eso no cambia nada... ...pero ¿cómo un partido puede hacer listas?... Eso es verdaderamente un asesinato de la representación. Porque las listas, sean las que sean, representan al jefe del aparato que hace las listas. ¿Cómo va a representar ni al votante, ni a la sociedad civil, ni al elector? Todo es falso. Donde no hay representación, todo es mentira. Bien, pues ya, partiendo de esa base, viste que es sencillo. Que resulta todo edificio. Ah, los distritos eligen un diputado. Y lo eligen. No lo paga el Estado. Todavía no hablamos del Estado. No tiene que pagarle nadie. Que le pague el distrito que lo elige. Eso no es nada. Es unos céntimos. En el distrito sale el sueldo del diputado y un suplente. ¿Por qué un suplente? Pues porque ese diputado puede traicionar el programa electoral para el que ha sido elegido. Si lo traiciona, no tiene que ir a juzgado ni cosas raras. El mismo distrito electoral que lo ha elegido mantiene una comisión permanente en una oficina para vigilar la actuación de un mandatario suyo. Lo manda a las cortes, a la legislación, a la asamblea. Un pueblecito, un distrito. no muy pequeños, de 100.000 habitantes, porque si me lo preguntáis luego diré por qué 100.000. Es el modo para que estén reunidos luego en el centro todos los elegidos por distrito. Porque el que está elegido, por ejemplo, cualquiera Lorca con el terremoto, el que ha sido elegido por Lorca, diputado, no tiene por qué saber nada ni de China, ni de Japón, ni de la UE, ni de Varsovia, ni de Estados Unidos. Solamente un hombre honesto, honrado, inteligente, que se presenta a sus ciudadanos, a sus compañeros de vecindad, para defender sus intereses. Otra zona donde tiene industria, pues se representa para defender esa industria. Y del conjunto es posible que haya alguno que sepa de China algo, porque lo diga. Pero en cambio ahora no. Ahora es que el diputado del último pueblo, que no tiene ni idea, que apenas se ha... Bueno, no sé si está en el bachillerato, ya no tiene mérito, antes lo tenía. Ahora un bachiller, bueno, a lo mejor sabe hablar. Bueno, pues ese se cree de repente que está capacitado para hablar de Merkel y de Polonia y de Grecia. Los hablan todos y no tienen ni idea de nada. Pero en eso no creas que son distintos. Se parecen a los periodistas, sobre todo de la televisión, que hablan todos de economía sin tener ni idea de lo que es. y ahí están todos como catedráticos, y las mujeres más que los hombres. Pues digo, no es que yo me meta con las mujeres, porque antes no le he hablado al femenino porque no es necesario, pero ahora sí digo que las más pedantes son las mujeres jóvenes, que llegan a la televisión y como si fueran profesoras de economía de la Escola de Londres, y se queda una sombra lo que dicen, y da igual.