La Junta Democrática III. Objetivo RUPTURA
Transcripción
Locutor 05
La Junta, que nace en una cúspide, sabe que no puede ser un grupo de personas más o menos relevante que dirija, no, tiene que extenderse como una pirámide por toda la sociedad. Y después de un debate, aquí... En contra del partido político hegemónico dentro de la Junta, que era el Partido Comunista. En París. Y la idea de cualquier partido es movilizar la sociedad, pero nunca darle poder a la sociedad. El poder tiene que estar en la mano del o de los partidos. Y por eso Santiago Carrillo se oponía a algo que Antonio y yo fuimos los que lo defendimos. ¿Qué era? Constituyamos juntas democráticas por toda España, pueblo a pueblo, colegios profesionales, iglesia a iglesia.
Locutor 03
Yo ya había intentado fundar juntas democráticas en España, por todos los territorios, en las parroquias de la iglesia, en las universidades, en las escuelas, en las fábricas, y me encontré con muchas dificultades. porque el Partido Comunista no me ayudaba. Yo me quejé a Santiago Carrillo. Entonces Santiago Carrillo tomó la palabra y dijo que él concebía la Junta Democrática como una plataforma de notables para negociar con Suárez, con el gobierno español, antes de que fuera Suárez. Contestado todavía Carlos Arias. Y yo le dije que estaba radicalmente en contra, que él no había fundado la Junta Democrática, que él no podía decirme a mí los fines con los que yo lo había hecho, que él había entrado en algo ya en marcha y era la Junta Democrática como un organismo a disposición del pueblo que quisiera, de ese tercio laocrático que yo entonces todavía no lo llamaba así, que quisiera la libertad, que luchara por la libertad. Santiago Carrillo se opuso, tan seguro estaba que me desafió una votación. Él esperando que yo quisiera negociar y lo que había con derecho a voto en el Hotel Loti éramos alrededor de 30 grupos, partidos, organizaciones de toda España. Se celebra la votación secreta. Santiago Carrillo tiene la sorpresa que yo saco 27 votos y él 3. Pero ahí dio un ejemplo de honestidad y siempre lo he reconocido. Terminada la votación dijo, ahora voy a demostrar cómo, estando en minoría, vamos a cumplir el acuerdo de la Junta Democrática. Y lo cumplió. Ese es el antecedente por el cual yo vine a Gijón. Y ahora voy a contar la segunda parte de lo que ha iniciado Manuel. Cómo llego yo a Gijón.
Locutor 09
La actividad de la Junta Democrática creada en el verano de 1974 está obteniendo unos óptimos resultados. En los primeros meses del año 75 funcionan ya en toda España más de 500 grupos activos de la Junta. El fermento democrático se está extendiendo con enorme rapidez por las distintas capas de la sociedad española.
Locutor 07
Solamente quiero decir de don Antonio que le admiro porque es un hombre valiente que odia la cobardía. Yo estoy en deuda con ustedes desde hace 40 años. Páguela. En un suro que tenía en el número 4 de la calle de Zulela, en Oviedo, nos reunimos con usted. Cuatro periodistas que ya entonces nos habíamos comprometido públicamente con la defensa de las libertades. Durante dos horas tomé frenéticamente notas y llené de ceras de forios para transmitir a los sejoneses su espléndida lección política. Cuando retorné de Oviedo a Gijón y llegué al periódico en el que trabajaba, El director de comercio, Francisco Carantoña, al informarle de que había asistido a una reunión secreta con usted, empezó a gritarme, ¿Y qué dijo al comisario de policía cuando se entere que estuviste allí? ¿Por qué, si es verdad, si hubiera sido verdad, que en 1976, al final,
Locutor 03
la ruptura democrática fuera una tarea imposible? ¿Por qué desde el año 1956 el Partido Comunista estaba defendiendo lo que yo luego llamé ruptura democrática? ¿Por qué defendía un gobierno provisional? Y la ruptura con el franquismo. ¿Por qué el Partido Socialista en el exilio, mientras estuvo Yopis al frente en Toulouse, decía lo mismo? ¿Por qué no hubo un solo partido de oposición que no dijera que después de Franco, ruptura democrática? ¿Por qué? ¿Si era imposible? ¿Éramos todos idiotas? ¿Todos persiguimos una meta imposible? No, no, no, no. Eso no es verdad. Esa persona que dice eso no estaba, como yo, en contacto permanente con todas las, lo que se llevaba, fuerzas vivas. ¿Que son quién? La banca, la industria. Grande, grande. Los militares, sí, los generales. No me hagáis... Comulgar con cosas que no sabéis y que habéis inventado a posteriori para tranquilizar vuestras conciencias. Fuisteis unos cobardes y continúáis siéndolo. Es un cobarde quien hoy diga que la ruptura democrática era imposible. ¿Cómo lo sabe? ¿Lo intentó? ¿Lo vivió? ¿Pero qué dice? Nada, es que de verdad, estos son los peores, los que hacen que el pueblo esté en la servidumbre voluntaria, porque sois vosotros, esos que dicen que la ruptura democrática era imposible, esos son los siervos voluntarios, esos son los enemigos de la libertad, esos que dan esos consejos, o que saben tanto, que saben que eso era imposible.
Locutor 02
Y a esa monarquía nosotros diremos democracia, libertad, república.
Locutor 04
Se dice que además del régimen, ciertos sectores de la oposición de derecha no reconocen a la Junta Democrática y se habla de crear una conferencia democrática. Que les aproveche, los partidos y sectores que constituyen la Junta no entran en esa clase de juegos. Claro, los partidarios de una liberalización de la dictadura piensan que integrando en ella algunas personalidades de la oposición, la clase política franquista y sus privilegios podrán sobrevivir. A mí también vinieron a proponerme ese juego, dejando vislumbrar la promesa de una legalización del partido comunista. Pero el Partido Comunista no busca una legitimidad otorgada como un favor. Y la Junta Democrática tampoco cree en una democracia otorgada. Esos solo son maniobras de palacio para embaucar a los imbéciles y utilizar a los oportunistas. Quien se comprometa en esa clase de maniobras se desacreditará políticamente. El cambio democrático puede hacerse sin violencia, como lo desea la Junta, pero tiene que ser un cambio político auténtico, traído por la acción democrática nacional que propone la Junta. La democracia y el reconocimiento de nuestra existencia legal no serán, no pueden serlo, una gracia otorgada, sino un derecho conquistado por la voluntad cívica de los españoles y del que deben disfrutar todos sin discriminación alguna. Precisamente la actitud radical de la Junta acerca de la democracia garantiza en el futuro la defensa de este derecho. La Junta Democrática está dispuesta a negociar con todos los españoles, pero rechaza toda intriga y cualquier chalaneo de este tipo.
Locutor 01
Muerto Franco ha estado incoronado rey Juan Carlos I. ¡Sí!
Desconocido
¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!
Locutor 01
¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!
Locutor 08
Tampoco el nuevo líder socialista, Felipe González, cree en los propósitos democratizadores sobre la base de la reforma de la legislación franquista que alberga el rey.
Locutor 00
Me parece difícil porque las instituciones actuales tienen una difícil transformación, como no sea sobre la base de un cambio radical, lo cual no quiere decir de ninguna manera de un cambio violento.