Lagrimas en la lluvia 24 Febrero 2013 Demogresca V
Transcripción
Desconocido
Música Música
Locutor 03
Muy buenas tardes, queridos espectadores de Lágrimas en la Lluvia. En esta tarde de domingo en la que estamos hablando de demogresca, de división social. En esta fase democrática de nuestra historia en la que se nos prometió que existiría una convivencia pacífica entre los españoles, en cambio, apreciamos... que los signos de división, de conflictividad, son cada vez mayores y afectan desde lo más banal o accesorio hasta lo más esencial o fundamental para el funcionamiento de la vida política, social, etc. Miguel, me habías pedido la palabra.
Locutor 04
Yo he seguido con gran interés, como siempre, las evoluciones que han seguido Antonio García Trevijano y José Luis González Quirós. Y yo no estoy de acuerdo con José Luis, no voy a estar a la francesa, y estoy más de acuerdo con Antonio. Yo creo que para comprender... el modo de operar de los poderes en nuestros días, no podemos prescindir del examen de sus causas recientes y remotas. Antonio es un especialista en aclarar de una manera contundente, además, las recientes, las próximas, y lo ha hecho. Yo alcanzo un alto grado de acuerdo con él. perteneciendo a escuelas distintas, pero alcanzo un gran acuerdo con el esquema general que sigue en la denuncia de unas causas próximas sin las cuales no se puede entender la situación presente. Ahora bien, yo me gustaría abordar unas causas más remotas con las que posiblemente Antonio no esté de acuerdo en cambio, pero no me importa. Y son las siguientes. El problema de lo que se llama demogresca, es decir, este problema de la división presente de los españoles, que es política, pero que es más profunda que política. Desde mi punto de vista tiene que ver con lo que yo en una intervención anterior he querido exponer y que ahora me voy a permitir hacerlo a través de una teoría sociológica bien conocida, que es la de un autor alemán de principios del siglo XX, Tönnies, cuando distinguía las dos formas esenciales, comunidad y asociación o comunidad y sociedad, que es la traducción... Gesellschaft. Gesellschaft, Gemeinschaft, Gesellschaft. Eso es. Bueno, pues... La comunidad implica una articulación en torno a cosas que superan la voluntad humana. Y la política digna de este nombre, la política clásica, era una comunidad. Se puede discutir incluso si excesivamente esa compacidad que decía Feugelin de la experiencia política clásica. pero igual que la familia no se basa en la... digamos, tiene vínculos, se basa en la voluntad humana, pero tiene vínculos que superan la voluntad humana, igual que la iglesia es mucho más que una adhesión voluntaria, hay algo que entra... la familia toca la carne y la sangre, y la iglesia es el cuerpo místico de Cristo. La sociedad humana radical... es comunitaria y no es societaria. ¿Qué ocurre? Que el mundo moderno, la democracia, se asienta sobre el sistema puramente societario o voluntarista, que es la idea de que los hombres se adhieren, como las asociaciones de constitución voluntaria. Claro, sobre esa base... inevitablemente, sin la existencia de una base común que es la que articula el convivir de los hombres, la comunidad se convierte en coexistencia. La sociedad tiende a la coexistencia. Y esa coexistencia, si además va acompañada por una degradación moral inducida, que se produce de suyo por el sistema, pero que en nuestro caso está acrecida por las características y las coordenadas específicas que ha explicado Antonio García Trevijano, naturalmente eso puede ser un desastre. Porque la división se convierte en esencial. Y ahí no hay posibilidad de bien común. El bien común es el reconocimiento en común del bien. Y lo que sucedió al bien común durante una época del Estado moderno fue el bien público, que es el bien de la persona civitatis, de la estructura política, que ya es una degradación del bien común, pero que algo conserva. En nuestros días asistimos a la eclosión del bien público sustituido por puros bienes privados. Esos bienes privados derivan, entre otras cosas, de esa situación del estado de partidos que naturalmente lleva a que no existan nada más que oligarquías que son estatizadas, estructurales. Es decir, yo no puedo sino estar de acuerdo con el análisis de García Trevijano, pero me permito... ir más allá en cuanto a unas causas remotas que me parece que tienen su trascendencia a la hora de examinar esta cuestión.
Locutor 00
Pero que yo lo he admitido. Sí, sí, sí.
Locutor 03
Me parece muy interesante esta idea que lanzas como origen de las desavenencias y de la imposibilidad, además, de una avenencia en una sociedad, en un cuerpo social que no está vertebrado por...
Locutor 04
Fíjate, Juan Manuel, que uno de los valores esenciales, de los valores fundamentales de la Constitución es el pluralismo. La pluralidad, claro que es buena, porque no se puede vivir sobre la dogmatización total y sobre una unidad férrea, es imposible vivir. Pero el pluralismo no puede ser algo que deba ser buscado. La pluralidad social, en cuanto existe, es buenísima. El pluralismo, en cuanto a algo que se pretende inducir, y sobre todo cuando afecta a la raíz de la convivencia, es demoledor.
Locutor 00
Es que por esa razón, como no hay pluralismo social, los políticos, los periódicos, el país, toda la prensa, la cátedra, habla de políticas en plural, habla de mercados en plural. Como no hay, porque la política no es más que una, puede haber distintas medidas. Las medidas de una política son plurales, pero un gobierno... Un partido no puede tener más que una política, si no no se entiende nada. Y sin embargo hoy, todos los días, los mercados, ¿qué mercados? Hay uno solo. Se está hablando del mercado de la deuda, el de China y el de Washington, Madrid, es el mismo. Y sin embargo se sigue hablando en plural, en plural, en plural. Y la política, políticas, políticas, políticas, falsos, mentiras. No hay política en plural, porque no hay pluralismo en España. Está acabado por el consenso y por el miedo y por el dominio absoluto de la oligarquía de Estado.
Locutor 04
El consenso es una cosa ficticia, un consenso ficticio que sustituye la inexistencia de verdadera comunidad.
Locutor 01
Vamos a ver, de este asunto no se puede hablar en serio si no hablamos desde el punto de vista de lo que es la crisis de la modernidad. La modernidad supone la ruptura de lo que se llama la sociedad de nexos comunales, de nexos calientes, fuertes. Lo que no deja de ser también una cierta idealización, pero una idealización admisible, que yo creo que efectivamente tuvo una realidad hasta ese momento. Pero es que el mundo moderno es así. El mundo moderno es una ruptura con eso. Es el mundo de los viajeros, el mundo de los mercaderes, es el mundo de los heterodoxos. Ese es el mundo moderno. Entonces, el mundo moderno, hay gente... Bueno, a mí me va muy bien. A ti te va muy mal, pues a mí me va muy bien. A mí este mundo me gusta. Y es que te diga.
Locutor 00
A mí la corrupción no me gusta.
Locutor 01
A mí tampoco. Existen comunidades ideales, existen comunidades de ascripción. Pero no existe una comunidad en el sentido radical, lo que existe es una sociedad plural, una sociedad diversa. Eso es la modernidad, ¿qué queréis que os diga? Es una cosa que tiene aspectos dramáticos, tiene aspectos… Casi todos. No todos. He dicho casi todos. No, no, no, pero no casi todos, por Dios. Este mundo ha conseguido que vivan más seres humanos que nunca, que vivan en unas condiciones de salud, de prosperidad, de conocimiento... Pero la pregunta es, ¿es posible en el mundo contemporáneo una sociedad en la que se compartan...
Locutor 03
ciertas cosas que faciliten la convivencia, o ese va a ser un sueño quimérico?
Locutor 01
No, no, es posible, es posible en la medida en que se crea una comunidad política, que no me vuelvas a reñir, en la que funcionan sistemas de poliarquía, sistemas de compartimentación, y claro que es posible, sociedades que funcionan razonablemente bien, tienen muchos problemas, pero funcionan razonablemente bien. Lo que ocurre es que cuando se compara, digamos, un mundo real lleno de defectos, lleno de imperfecciones, corrupto, con los mundos ideales, pues claro, dan ganas de apuntarse al mundo ideal, pero la cuestión es si ese mundo ideal es posible y a qué precio. Claro, yo también preferiría que hubiese continuado, yo también preferiría una comunidad con todos los bienes típicos del mundo moderno, pero da la ligera sensación de que son un poquito incompatibles. Es decir, que en la práctica, o si no, dígaseme un caso en que se ha producido esa posibilidad. Un solo caso, y con un solo caso me apuntaría, no lo hay. Es decir, la modernidad significa una serie de ventajas y una serie de inconvenientes. Un momento, hay casos. Déjame que termine, perdón, Antonio.
Locutor 00
Estás preguntando por un solo caso, lo hay. No uno, hay muchos casos.
Locutor 01
Pero no de lo que yo estoy hablando en este momento, Antonio.
Locutor 00
De comunidad.
Locutor 01
¿Cuál?
Locutor 00
Moderna.
Locutor 01
¿Cuál?
Locutor 00
Inglaterra.
Locutor 01
¿A ti te parece que Inglaterra es una comunidad? A ver si nos entendemos. Pues ya está, estamos hablando de otra cosa, claro.
Locutor 04
No es un Estado como los demás. No, pero apunta más hacia la comunidad, sin duda. Yo me apunto en ese caso. Lo que pasa es que Inglaterra hoy es el país más destruido del mundo en los últimos decenios. Solamente España le sigue a la zaga muy cerca. Ahí habría que hacer un estudio sociológico muy interesante de la destrucción de Inglaterra en los últimos 20 años, 30 años.
Locutor 01
Yo a lo que voy es a que en la situación en que estamos, en que la modernidad ha conducido a este tipo de sociedades que son necesariamente plurales, evidentemente nadie en sus cabales promovería el pluralismo por el pluralismo mismo. Lo que pasa es que el pluralismo es un resultante que parece inevitable y en ese sentido se puede adoptar como un valor, pero bueno, idealmente sería mejor la unanimidad. Lo que ocurre es que la unanimidad, sí, en teoría sí. Bueno, perdóname, vamos a ver, por Dios, es evidente. Pero luego lo rebates, pero no lo interrumpas. En teoría, y es que además estoy hablando ahora con bien, no contigo, Antonio, en teoría sería mejor una comunidad de sabios, por ejemplo, en la que todos se pusieran unánimemente de acuerdos en qué es el bien, eso sería ideal, y yo me apuntaría. Es un poco la situación, por cierto, que yo creo que se utiliza... admirablemente en este novelista Germán Gess, en el juego de los avalorios. Esa situación en la que una comunidad de sabios que están ahí tal, de la que al final, a mi modo de ver, con buen criterio, el protagonista sale corriendo porque aquí hay humanamente...
Locutor 03
Pero yo creo que lo que Miguel dice es... Y que a mí no me parece utópico, es una sociedad política o una comunidad... reconociendo esta distinción que él ha establecido, una comunidad que se reconoce en una ley suprema de justicia que no está siendo cuestionada constantemente por mayorías. Eso es en los Estados Unidos.
Locutor 01
Reconocer unas cuestiones... Sí, sí, sí, pero no es lo que está diciendo él. Esa sería una zona intermedia. En Estados Unidos pasa eso, nadie discute hoy en día la Constitución. No, sí, sí se discute. No, no, no, no se discute en la práctica, no se discute. En Estados Unidos, pues... Políticamente no se discute y en Inglaterra tampoco. No, sí, pero en Estados Unidos sí. Pero no son comunidades en el sentido en que está hablando Miguel. Son sociedades, y además sociedades muy divididas, y sociedades con unos procesos de decadencia moral gravísimos desde otro punto de vista. Es decir, que Miguel está defendiendo una idealización que es la que yo digo que en teoría sería maravillosa, pero algo tiene la especie humana, algo tiene la humanidad histórica que hace que eso no haya sido nunca real. Entonces, lo puedes considerar como un gran proceso de decadencia, te pones en plan Donoso Cortés, perfecto, es una cosa que está muy bien para escribir libros y para entender, pero claro, es que da la casualidad de que el mundo parece ir por otra parte. Para escribir libros y para contribuir también a entender las pendientes. Estoy simplificando, Miguel, que es muy bueno en teoría, y hay teóricos políticos de la estela, que has citado, y de otra mucha gente, pero resulta que es que las sociedades, quizá llevadas de un instinto tanático, de una especie de... A lo mejor incluso, si uno se pone teológico, pues caminando hacia el fin de los tiempos. Pero ese sería en todo caso otro lenguaje. Desde el punto de vista político, las sociedades plurales democráticas son posibles. Y no hay que confundir ese hecho, que a mí me parece un hecho cierto, con el hecho de que aquí tengamos una sociedad democrática que es más bien una caricatura de una sociedad democrática.
Locutor 02
Es que yo creo que tiene razón Juan Manuel cuando plantea este debate sobre la demogresca, sobre la democracia, sobre la demogresca. Vamos a ver, yo que soy marxista, marxista de Grucho Mar, Grucho Mar decía que hay sociedades y hay individuos que caminan de la pobreza absoluta a la nave ideológica. Y esto es lo que está sucediendo aquí. Pero está sucediendo por arriba y está sucediendo por abajo. Uno de los espectáculos más infames que han sucedido en la historia de Europa occidental estos últimos años se produjo hace unos días con la final de la Copa del Rey de Baloncesto. Se ha insistido mucho en que se silbó al rey, en que se silbó al himno nacional. Bueno, eso son cosas menores. Cuando los chavalines del Real Madrid, que tienen 13 años, bajaron al campo, chavales de 13 años, bajaron a la cancha a recoger el título que habían ganado, habían ganado la copa infantil de baloncesto, hubo una pitada ensordecedora, es decir, allí hubo 15.000 personas que silbaron a unos muchachos de 12 años y que les insultaron, y que les insultaron gravísimamente, y que no les agredieron, pues absolutamente de milagro. Unos chavales que su delito es defender, empezar a jugar al deporte desde el Real Madrid. Y fueron absolutamente violentados. Y escuchar, escuchar las cintas, se les chamó de todo, absolutamente de todo. Y la prueba de la corrupción moral que preside esta sociedad es que nadie les ha defendido. Al día siguiente, Cospedal y no sé cuántos políticos, y no sé cuántos pensadores, salieron armando un escándalo con que se había silbado al rey y con que se había silbado al himno nacional. Y que había que sancionar y meter en la cárcel y perseguir a las personas que han silbado al rey y que han silbado el himno nacional. Y a nadie le ha importado absolutamente nada este episodio verdaderamente nazi, porque eso es un episodio absolutamente nazi. De acuerdo. Absolutamente nazi.
Locutor 01
Sí, de acuerdo, yo he leído...
Locutor 02
Entonces, la degradación de esta sociedad es espectacular, porque aquí ya nadie defiende al débil, defiende al poderoso. Es decir, todas estas personas que salen defendiendo al rey, lo que están haciendo es lo típico de la historia española, defender al poderoso. El chiste ese que nos hemos contado muchas veces, de que pasa un señor y están pegando entre dos a un mendigo, y dice, ¿tú qué hiciste? Y dice, hombre, yo qué iba a hacer, me uní, ¿no? Bueno, pues eso es España en este momento. Eso es España en este momento.
Locutor 04
Sí, estoy de acuerdo. Decía Saint-Exupéry, en Citadel creo recordar que era, que si quieres que los hombres se amen, hazles construir una torre, si quieres que se odien, arrojales unas monedas. Lo que falta sin esa amistad de empresa, sin esa comunicación profunda que hace que los hombres... se amen al implicarse en la construcción de algo y sustituido eso exclusivamente por el dinero, que es lo que prima en la sociedad española actual, pues... O ha primado, ahora encima nos vamos a quedar sin dinero, con lo cual va a ser... Es una situación todavía más dramática.
Locutor 02
Miguel, el odio, no el dinero, porque esos chavalines del Real Madrid no era por dinero, era por odio.
Locutor 01
De todas maneras, volviendo un poco, si me permites, a la película. Ahí se ve en la película. Pero quiero decir, vamos a ir por partes, eso es una fotografía un poco superficial. Yo también creo que, y lo he dicho en este mismo programa en alguna otra ocasión, se puede describir a la sociedad española contemporánea como una sociedad que ha dejado de creer en Dios y no cree más que en el dinero. Creo que eso es correcto, es una descripción correcta. Pero es una descripción superficialmente correcta. Yo creo que por debajo hay otros valores y que se ponen de manifiesto relativamente pronto. Lo terrible es que no haya una conciencia política de que esos otros valores que están por debajo deben ser promovidos y que en cambio se promuevan valores de división, valores de enfrentamiento. Pero yo no creo que la sociedad española en ese sentido esté especialmente corrompida. Creo que tiene todavía por debajo unos valores muy grandes, como los tenía la sociedad del tren de la película de Nieves Conde. Al final, al principio son todos unos egoístas, no quieren dejar entrar a los presidiarios, no son más que capaces de ver prejuicios, desigualen mal, y al final se ponen todos de acuerdo, les propones una meta noble, que es salvar la vida de un niño, y se ponen todos a trabajar.
Locutor 04
Pero en cuanto le han salvado la vida y les aparece una cartera... Bueno, inmediatamente de nuevo la horca es poco para... Es decir, en ese sentido está bien construida la película, en ese sentido está bien construida poniendo de relieve... Esa metáfora moral es correcta, es que la vida humana es así.
Locutor 03
Hay un componente en las modernas democracias al que no se había referido, pero que yo creo que es fundamental para entender este fenómeno de la demogresca o división social, y es que las democracias socapa de exaltación de la igualdad, lo que exaltan es el resentimiento. El resentimiento según el cual... Eso es puro Nietzsche, por cierto. No, pero esto es una realidad. Esto se ve, por ejemplo, muy claramente en los sistemas educativos. Oye, que está bien, no está bien, es tan mal que os atropelléis entre vosotros, pero que no dejéis hablar al moderador del programa, ya me parece excesivo. Quiero decir, esto se percibe, por ejemplo, muy claramente en los sistemas educativos. Se exalta el resentimiento del torpe, del inútil, del lerdo, y se le iguala con el inteligente, con el brillante. Se le iguala. Y yo creo que estos mecanismos de exaltación del resentimiento, que están, yo creo que visibles en nuestra democracia, yo creo que son un factor muy determinante porque no soportas que el otro sea más que tú.
Locutor 01
Eso es lo que llama Ortega, que aquí no tiene un gran consenso, la democracia morbosa.
Locutor 02
Pero eso es la transición española que se hizo desastrosamente y se hizo sobre la exaltación de una cosa que es una falacia, la diferencia. Las culturas en España no son diferentes, somos absolutamente complementarios. Todo esto está mal construido desde el principio y la reestructuración va a ser muy difícil porque hay que levantar todo el edificio. Esto no sirve.
Locutor 03
Antonio, habla un poco, porque has estado interrumpiendo y ahora te doy la palabra.
Locutor 00
En primer lugar, quiero decirte que como método, a mí me parece estupendo que va a hablar cada uno, pero que se puede interrumpir con cosas muy cortas. Sí, hombre, es que tú nunca eres corto. No, yo digo no, no estoy de acuerdo. Bueno, quiero decir, primero, no quiero terminar sin explicar lo fundamental que he dicho y que es lo fundamental de todas mis intervenciones ha sido... que la división social a la que tú aludes, no de división en clases sociales, ni división en el sentido durkieniano de la palabra, Es que la división social, digo, es consecuencia directa de la no división de poderes, de la no separación de poderes. Tienes toda la razón. Y eso es lo que no hay nadie que me lo pueda rebatir. No, no, es que tienes toda la razón. Pues bien, desde ese momento... Sin división de poderes no hay democracia. Bueno, voy a, más que explicarlo, como me ha faltado antes la réplica, porque no quería decirlo primero, que tengo respeto y admiración por José Luis. No tiene nada que ver...
Locutor 03
No, no, no, eso está claro.
Locutor 00
No, lo que quiero es avanzar en la discusión. Me gusta la discusión, porque alumbra. Cuando encuentras a un interlocutor, hay que aprovecharse. Yo no tengo interlocutores. Entonces, si encuentro uno, me quiero aprovechar. Bueno, pues voy. En Estados Unidos. La democracia formal solo tiene una definición, no varias, ni miles, porque es como el juego del ajedrez. Son reglas de juego. El ajedrez se define de una sola manera. En cambio, hay mil definiciones de la democracia material o, como tú has dicho, los fundamentos de gobierno. Eso tiene mil definiciones. Mientras que la regla del ajedrez, las reglas son constitutivas, por eso son reglas, no les falta un árbitro. En realidad, dos jugadores saben quién gana y quién pierde sin árbitro. En cambio, ...la democracia formal... ...tampoco necesita árbitros... ...no tiene que tener árbitros moderadores... ...reyes por encima nada... ...separación de poderes... ...hace que como explicó Hamilton... ...Madison... ...menos Jefferson... ...porque era más igualitarista... ...Gay... ...el célebre Gay... ...que no era Gay... ...el... ...el Governor Negro... ...es que cito varias personas... ...que han descrito cómo... las divisiones sociales se evitan, los enfrentamientos sociales se evitan, pudiendo los gobernados dormir tranquilos cuando pelean entre sí los poderosos. Ese es el secreto de la democracia. La división de poderes, ejecutivo de un lado, legislativo de otro, y judicatura aparte, que luchen entre ellos, que se maten, que se murmuren, y el pueblo duerme tranquilo, vota. Eso es lo que quería explicar. que en España no hay democracia formal porque no hay reglas de juego. Las reglas de juego de la Constitución, eso es una tomadura de pelo. En primer lugar, ¿cómo se va a tomar en serio una Constitución que empieza por prohibir el mandato imperativo que es el que hacen los partidos? Eso es absurdo. Es que pensar que los españoles, millones de españoles, lo creen y lo enseñan en los periódicos, es una mentira tan grande. La Constitución es una mentira total, eso no vale para nada. Bueno, pues a lo que voy. Si en Estados Unidos es una democracia, ¿por qué no España? Yo no creo en que los pueblos sean como tú has dicho antes, que pienso como tú. No hay diferencia grande entre los caracteres de los pueblos. Lo hubo en tiempos primitivos, donde la conquista de la desaparición de la miseria era distinta según la riqueza que tuvieran los climas y los suelos. Entonces hubo diferencias, pero hoy no las hay. Un carácter de un pueblo español es igual que el... Bueno, el pueblo español hoy, después de Franco y con lo que hay, es el pueblo más gobernable del mundo, incluso más que Alemania con Hitler y más que Japón con el emperador. Son los tres pueblos, dos que se citan tradicionalmente como los más sumisos, y el español hoy admite todo. Pero todo se desahoga como los chistes de los periódicos. Porque no hay alternativa en los bares. No hay hoy una persona que defienda el sistema. Y luego van todos y votan. ¿Por qué? Por cobardía. Porque tienen miedo al vacío. Porque les creen que no votando se hunde el mundo. Dejadlo solo a los partidos. No votéis nadie. Quitadle legitimidad moral. Ya que no podéis quitarle otra cosa. Dejadlo solo en el vacío. Entonces, mi respuesta a tu pregunta de este programa es... con división de poderes, es decir, no con división, que fue lo que dijo Tocqueville, sino con Locke y sobre todo con Montesquieu, con separación de poderes divididos. No hay división social, no hay peligro de guerra, hay patriotismo. El patriotismo norteamericano, eso está en los estudios de sociología, todo el que lo conoce el tema lo sabe, deriva del presidencialismo. No había patriotismo en Norteamérica antes de los presidentes. Son los presidentes los que fundan el patriotismo en España. No hay patriotismo, ¿cómo hay patriotismo en España? Con catalanes, vascos y cada uno a lo suyo. Eso es imposible, sería un milagro.
Locutor 02
Perdona, y con 6 billones de parados y con la gente joven que su único horizonte es marcharse y con una mentira continua porque se llama reestructuración a que banquea, despida al 50% y al otro le baje el sueldo el 30% y eso no es una reestructuración, eso es una escabechina. Y este es un tema que estamos eludiendo. No puede haber democracia. con 6 millones de pagados y con las personas asustadas, porque quien pierde el trabajo sabe que no lo va a encontrar.
Locutor 03
Tenemos que dejarlo muy brevemente, José Luis, medio minuto.
Locutor 01
Estoy totalmente de acuerdo con Antonio García Tribigeno, y no para estar de acuerdo una vez, en el hecho de que el pueblo español es un pueblo muy gobernable, efectivamente, yo creo que es quizá demasiado gobernable, el problema debería ser un poco más ingobernable, de manera que esa leyenda de la división, insisto, es más bien una leyenda adusum delfini, diríamos. Y dos, Es verdad que ahora todos los pueblos podrían ser democracia, pero es que hay pueblos que han tenido más suerte que otros. Los norteamericanos en concreto han tenido una suerte histórica espectacular, que es a la vez, me vas a dar la razón me parece, a la vez que se constituyen como nación, se constituyen como democracia. Es decir, su oposición al reino de Inglaterra.
Locutor 04
La tierra prometida del contrato social. ¡Qué horror!
Locutor 01
No, no, no. Eso es una autorización. Lo que estoy diciendo yo es una cosa más sencilla. Ellos cobran conciencia de sí y de ser una unión que tienen que compartir a la vez que se dan cuenta que... tienen que separarse de Inglaterra para poder realizar una serie de ideales independientemente de cualquier teoría.
Locutor 03
Tenemos que dejarlo aquí, desgraciadamente no tenemos más tiempo. Muchísimas gracias a los cuatro. Estoy seguro que en sucesivos programas podremos seguir ahondando en estos asuntos. Antonio, seguiré contando contigo. Por supuesto, y con todos los demás, muchísimas gracias de corazón, muchísimas gracias a nuestros espectadores que semana tras semana nos siguen con lealtad inquebrantable. En apenas un minuto, María Cárcaba y yo mismo les anticiparemos el asunto de nuestro próximo programa.