Conferencia de Don Antonio García Trevijano realizada el viernes 11 de marzo del 2016 en el salón de actos de la Fundación Cajastur-Liberbank en Oviedo. Edición: Carlos Ferrándiz
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RLC (2016-03-12) Conferencia en Oviedo. Ratificación asamblearia de la expedición a Cataluña
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Locutor 09
Buenas noches. Vamos a tratar de ser breves. Por mi parte, celérico. No me toca a mí presentar a Antonio García Trevijano. Le toca a Ramón Fernández Rañada, al cual desde que tuve noticias de su existencia cuando yo estudiaba en Madrid la carrera y llegaba allí en la historia semanal con sus artículos... siempre me llamaron la atención por su gran calidad. Sigo pensando que es una de nuestras mejores cabezas en arquitectura y urbanismo. Le tengo admiración, le tengo cariño y, además, le doy las gracias porque hoy nos honra presentando en tribuna a Antonio García Trevijano. Con ustedes, Ramón Fernández Rañada. Sí. ¿Se oye detrás? ¿Al fondo? Sí. Bueno... Yo vengo de presentador y la persona importante, por supuesto, es la que va a hablar después de mí. Entré en conocimiento con él en una reunión clandestina, por supuesto, en París, en la que yo iba como representante de la recién formada Junta Democrática de Asturias y él era el factotum, de la Junta Democrática de España y en ese momento probablemente el hombre más importante de la oposición democrática al franquismo. A partir de ahí, pues comencé a tener contactos necesariamente y me quedé muy impresionado por la personalidad, en algunos aspectos contradictoria, muy culta, con poca piedad para sus adversarios, extraordinariamente buen polemista y con unas características que juntas le llevaron a hacer grandes servicios a la democracia y posteriormente a ser, si se puede decir así, purgado. en el momento en el que llegó a transformarse lo que primeramente fue la ruptura democrática en la parte final de la democracia democrática en la época ya del presidente Suárez. Entonces a mí me gustaría hacer unas consideraciones simplemente para ponerle en su contexto y para que él luego posteriormente las contradiga, deshaga o modifique. Y es las siguientes. Generalmente hay... una manera de enfocar lo que fue la reforma política en España que es más bien minimalista y se refiere a la última reforma, es decir, a la que tuvo lugar siendo presidente Suárez y en la que más o menos se pactó a lo que hemos tenido hasta ahora y así son las cosas. Pero, sin embargo, la cuestión fue mucho más amplia, mucho más violenta en cuanto a que hubo una gran cantidad de discusión Y finalmente una parte final en la que acabaron los posibilistas triunfando y es en lo que se acabó. Inicialmente lo que fue la reforma política podemos considerarla iniciada con el momento en el que aparece la tromboflevitis de Franco. Esto fue en 1974 durante el verano. Y al aparecer la tornroflevitis y parecer posible que Franco fuera a morir de un momento a otro, la oposición democrática se encuentra ante la dura realidad de que no existe. En aquella época prácticamente solo había un partido político con personalidad democrática. y con capacidad para actuar, que era el Partido Comunista de España, al que como consecuencia lógica se le llamaba en las conversaciones en la oposición, se le llamaba el partido, el resto pues no era nada. La derecha democrática, que luego apareció, no existía. Fueron más bien gente que cabía en un taxi que se fueron metiendo en la época del presidente Suárez. Dentro de la izquierda, pues, había el PSOE, que no existía nada más que como una serie de letras y estaba tratando de reorganizarse tras el Congreso de Chigasna. En cuanto al Partido Popular, pues era el Partido Socialista Popular, perdón, pues tenía, por ejemplo, en Asturias no llegó a tener un miembro hasta bien entrado en 1976 y solo en el verano del 76 pues llegó a constituirse como un partido cuando DSA entró en él. Es decir, la cosa era así. Y es cuando aparece una creación fundamentalmente de Antonio García Trevijano que es... la Junta Democrática, en la cual se crean una serie de puntos para crear una especie de conspiración de la sociedad contra el franquismo. En ese sentido, hablando un poco a la ligera, se podría parecer a lo que fue la primera primavera árabe en la época de Túnez, pero no sé si... Solo que con un programa político que eran los diez puntos de la Junta, de los que hablará él, me imagino, posteriormente, y unos grupos de apoyo... Y a partir de ahí lo que se intentó es organizar en la manera posible una conspiración de la sociedad contra el franquismo. Entonces, yo opino inicialmente, antes de que él me corrija y lo diga de otra manera, que hubo cuatro etapas en la reforma. La primera es la etapa inicial en la que tiene lugar durante la vida de Franco... y en ella la sociedad intenta conspirar contra el franquismo, pero se encuentra para tratar de dar una imagen unida de toda la sociedad, de la sociedad democrática. Y ahí es cuando aparece el primer problema, que es el hecho de la no entrada del PSOE en la Junta Democrática y en la plataforma contra el franquismo. La razón es bastante simple, el PSOE estaba en ese momento reorganizándose desde nada, bajo la dirección de Felipe González, Guerra y otros, y no podía entrar en un pacto que directamente le pondría en una situación de inferioridad, a lo mejor, ante una serie de grupos socialistas que intentaba formarse desde ahí. Esto ocasionó una lucha en la que se intentó por todos los medios en la Junta Democrática el llegar hasta... hasta llegar a una explicación general de la sociedad, pero nunca se llegó a tener una imagen total, porque había la imagen de una sociedad partida. Entonces, con esto se llega a una segunda parte. La segunda parte es cuando los partidos que no han entrado en la Junta Democrática, si bien evitan que ésta llegue a un triunfo sobre el franquismo, se ven obligados a formar un pacto. Y este pacto es la plataforma de convergencia democrática. ...durante esta segunda parte... ...pues se inician... ...pasa de la movilización que intentaba la Junta... ...a predominar... ...la... ...negociación... ...en mesas de convergencia... ...pero se acaba llegando a un pacto... ...y este pacto... ...lleva directamente... ...a la caída del gobierno... ...de Arias Navarro y de Farge Iribarne... ...habíamos pasado del franquismo... ...al post franquismo... ...en ese momento sin embargo... Ellos, como primera reacción, llevan consigo a la aparición de lo que se llamó la Plata Junta, llevan consigo a la detención de cuatro personas, que son Antonio García Trevijano, los representantes del Movimiento Comunista y del Partido Comunista y el representante de Comisiones Obreras. Aquí se llega a una tercera fase. Esa tercera fase es la discusión entre los rupturistas y los reformistas. Es decir, entre aquellos que defendían la puesta en cuestión de la propia estructura del Estado a aquellos otros que lo que defendían era una especie de pacto que mantuviera la estructura del Estado, en particular la monarquía y demás... pero que lo hiciera, si se puede decir así, más asimilable en forma que pudiera entrar en la comunidad europea y todas estas cosas. Esta tercera fase... da lugar a situaciones de verdadera violencia y en ellas Antonio García Trevijano sigue teniendo un extraordinario protagonismo. En primer lugar, buscando además utilizar el punto débil de los reformistas que ya entonces estaban tomando una cierta iniciativa, pero que tenían la siguiente cuestión en contra. que es que, por ejemplo, se veían obligados a utilizar un lenguaje distinto cuando hablaban con Suárez, cuando hablaban así que cuando hablaban con su base. De tal forma, perdón, que yo recuerdo que hablando con los comunistas de base en Asturias, pues cuando decían lo que era la posición del partido no tenía nada que ver con la posición que mantenía el partido cuando iba a las reuniones de negociación, cosa que sabía porque me tocaba ir a ellas alguna vez. En estas condiciones hay un momento en el que trata de mantener la iniciativa y lo consigue en una reunión de la cual no se habla ahora casi, pero que tuvo una gran importancia, que es intentando la constitución de la Plataforma de Organismos Unitarios, en la cual se consigue que firmen compromisos de oposición que eran inasimilables inicialmente. por los grupos democráticos en función de lo que ya habían previamente aprobado y que en ese momento, sin embargo, se veían obligados ante su militancia, no podían admitirlos. Quedaron prácticamente arrinconados en un momento determinado, en el momento de la aprobación de la POU, y eso llevó consigo que hubiera una reacción violenta que llevó consigo el descapezamiento de Antonio García Trevijano. A partir de aquí es cuando empieza lo que se llama la reforma y que en realidad es la última parte de la reforma. Es decir, la derrota de los que desde el principio habían defendido la discusión de las propias formas del Estado en todos sus aspectos y de la organización del Estado como tal y la constitución de lo que ahora tenemos. Entonces esto es una simple y mal hilvanada exposición que será continuada y corregida por nuestro protagonista.
Locutor 03
Gracias. ¿Qué se oye?
Antonio garcía-trevijano
Si quieren, que les doy el micrófono y que hablen. No, donde estoy yo hay disciplina de la libertad. Y la disciplina de la libertad no admite ni distracciones ni frivolidades. Y como soy un hombre tan joven, yo no hablo del pasado. No me interesa ni perder un segundo en el pasado, ni en mi protagonismo de la Junta Democrática. Agradezco a Ramón, primero, que quiero expresar que siento por él una profunda amistad, respeto y admiración por la lealtad que ha tenido a los principios fundadores de la Junta Democrática. Dicho esto, para mí ya terminó de hablar del pasado. A mí no me interesa más que el futuro. Y el futuro, claro, que para hablar del futuro... Tienes que estar apoyado en algo presente y el presente tiene que estar respaldado un poco en el pasado, no mucho. Toda revolución es inconcebible si no es un apoyo en la tradición para saltar adelante. Yo por eso le doy una importancia enorme a la tradición. Pero más importancia le doy a algo que en España no ha tenido lugar nunca. La revolución de la libertad política. que eso no pertenece a nadie, ni izquierda, ni derecha, ni partidos comunistas, a nadie. Eso es un don que lo adquieren ciertos pueblos privilegiados como Estados Unidos, como Reino Unido, y para de contar. La Revolución Francesa fue un fracaso rotundo, tan rotundo que todo lo que viene derivado de la Revolución Francesa es falso, mentira, corrupción. Europa, la Unión Europea, Claro, yo lo que me inspira a mí siempre es la libertad política como meta. Y la verdad, la autenticidad, el conocimiento de la historia para no repetirla. Porque lo que conocemos de la historia es desgraciado, erróneo. Pero hay que conocerlo para no hacer lo mismo. Y desde luego puedo aseguraros que nadie en la historia ha intentado lo que yo he intentado para llevar a los españoles... La libertad política. Nadie, nunca, en ninguna época, en ningún lugar, ni república. Es más, si me apuráis, salvando el periodo de la Revolución Francesa, la revolución política de la libertad política colectiva es una creación nuestra. Del MCRC, nadie en Europa ni siquiera ha vislumbrado que todas las libertades existentes carecen de fundamento. Las libertades individuales de pensamiento, de expresión, de reunión, de huelga, no tienen fundamento porque son derechos antes que libertades. Son facultades de un derecho. Claro que hay derechos de reunión. ¿Por qué? Son derechos individuales y así están reconocidos siempre. Son derechos. Donde hay derecho no hay libertad. Hay facultades autorizadas por la ley. La libertad es creadora. Como si eres libre no puede haber un derecho que te lo autorice. Eres tú que tienes que crear el derecho si eres libre. Esa es la libertad colectiva. Jamás ha tenido lugar en la historia europea. Nunca. Y cuando ha tenido lugar en un sitio en la historia fue en Estados Unidos a consecuencia de una guerra. Claro, en la guerra colectiva tuvieron que fundar la libertad política colectiva llamada democracia. Que se lo expliquen esto a un partido comunista, a un marxista o a una izquierda revolucionaria. No tienen una sola idea de lo que estoy hablando. Es natural que traicionaran. Es natural que el partido comunista me dejara tirado en manos del PSOE. Porque lo que querían, como acaba de resumir Ramón, lo que querían es entrar en el sistema. Empezando por Santiago Garrillo. Sí, se celebró una votación importante en el Hotel Lotti de París. Es el pasado en el que me apoyo para dar un salto hacia adelante. En la Junta Democrática, Santiago Carrillo estaba tan seguro de que lo que yo hacía es lo que él comprendía. ¿Y qué es lo que comprendía Santiago Carrillo? Que todo el que se dedica a la política es porque quiere poder, dinero o corrupción. Eso, claro, la clase política no estaba acostumbrada a saber lo que es un hombre revolucionario, que no busca nada personal, que al contrario, le aburre todo lo que sea poder, presencia o influencia personal. Me aburre. Yo no busco más que lo colectivo y me va a ser muy sencilla, lo repito continuamente. ...porque yo no soy libre... ...lo hablo... ...como experiencia personal... ...yo no soy libre... ...más que si... ...mis semejantes... ...los que tienen relación conmigo... ...los españoles... ...son libres... ...pongo el ejemplo de Revisión Cruzoy... ...llega viernes... ...acaso hay libertad de Revisión Cruzoy... ...porque tiene un esclavo... ...pues sigue siendo... ...él... ...el amo de un esclavo... ...es decir un esclavo... ...dependiendo del esclavo... ...no... ...yo sé muy bien lo que es la libertad política... Os cuento una pequeña anécdota graciosa, pero que todos lo habéis oído. ¿Estáis cansados de oír a periodistas, especialmente si son mujeres recién llegadas, como Pilar Cernuda, la pongo como ejemplo, no porque sea la peor, que está entre las peores periodistas? pero no porque hay otras peores incluso. Pues dicen siempre, orgullosa ante la televisión, con sus boquitas así seguras, dice, yo no pienso como usted, pero daría mi vida para que usted siguiera pinceando como piensa. ¡Mentira! Eso no lo piensa nadie jamás en la vida. ¿Cómo va a dar tu vida eso ni metáfora siquiera para que otra persona diga lo contrario de lo que estás pensando? Eso es imposible. Son tan incultos, los que dicen esas tonterías, Que no saben que esa frase la pronunció Voltaire. ¿Y saben lo que dijo Voltaire? Porque ellos no la terminan. Dijo exactamente eso. Dijo, usted, yo daría mi vida para que usted pudiera seguir defendiendo opiniones contrarias a las mías. Pero muere la libertad de pensamiento, porque fue una ironía de Voltaire. Aquí se calla en la segunda parte y dicen la tontería de que una persona va a ofrecer su vida para que otro le lleve la contraria. Vamos, porque la contraria en política nunca es la palabra, error, nunca, son intereses. No hay nunca diferencia. Es más, toda diferencia personal en la política es mentira. Está escondiendo una diferencia de concepción ideológica. No hay peleas entre personas, que sea bien o mal. Siempre hay algo que los separa de orden político, de orden ideológico. Eliminadas esas cuestiones, ¿por qué estoy hoy aquí? Digo, voy al futuro, quiero hacia adelante. ¿Por qué no me paro ni me Sueño en el pasado, ni que fue importante lo que hice yo, eso me aburre, es que ni me acuerdo, si me acuerdo de todo, a pesar mío, porque tengo memoria, pero no quisiera ni acordarme. Porque queda tanto por hacer mañana y pasado mañana, que a eso es a lo que me dedico, a lo que hay que hacer cada día al día siguiente. Una vez visto lo que es pasado, presente y futuro, que es por lo que yo estoy aquí, es para futuro. Os diré que el problema fundamental que traigo para desarrollar en Asturias lo inicié ayer en Gijón. Y hoy lo voy a continuar, y si soy sincero, como siempre lo soy, no sé muy bien lo que voy a decir. Porque yo nunca me aprendo nada. Ni repito lo que otro filósofo, por grande que haya sido, ha dicho. Yo creo que la libertad de pensamiento es un don que tiene todo aquel que es serio, que expresa su opinión con valentía, que no tiene miedo. Entonces sale la verdad. Por eso yo no tengo que estudiar. He estudiado muchísimo. Y tengo muy buena memoria. Pero cuando pienso, cuando estoy en la acción, yo me olvido de todo. No tengo delante más que la acción. El triunfo es la acción. ¿Qué acción? Llamar a aquellos de quienes depende mi libertad, vosotros. Estoy en Asturias. ¿Por qué? Empiezo en Asturias una nueva etapa. En acción, no en pensamiento. Entonces, como la etapa de acción me acucia, mi pensamiento llega con retraso. Y hay cosas que no he revisado en el pensamiento. Y seguro que repito tonterías y errores como los grandes filósofos del pasado. Lo estudié, no me ocupé del tema y hasta que no llega la acción a ponerme ante la realidad, yo no pienso, ni reviso, ni en el pensamiento, no me detengo en el pensamiento. Porque para mí pensamiento es una acción reflexiva, pero acción reflexiva. Lo primero es la acción. Sin acción no hay nada que hacer en la política. Todo es falso, es mentira. Libertad, acción. Y la acción en política es acción colectiva. ¿Quién va a tomar en serio ninguna actividad de ningún partido? En primer lugar, todos los partidos han fracasado porque todos los partidos son estatales. Y esta es la base de partida de mi nueva reflexión. No la tengo escrita, son cosas nuevas. Las inicié ayer en Gijón y hoy las quiero desarrollar delante de vosotros a ver si logro la coherencia de mi pensamiento con la acción. El tema es el siguiente. ¿Por qué hay tanta seguridad de que las autonomías catalanas, vascas, gallegas son triunfos del nacionalismo? Porque estaba, y yo también antes, ahora ya no, estaba seguro que sí, son manifestaciones aberrantes del nacionalismo. Anda. Oye, eso no está mal, no va contra mí, ¿no? Bien. Bueno, es que es bonito ese acompañamiento. Parecía un pájaro. Cerrando la frase, ¿verdad? Sí, sí, ha sido oportuno. Bien. Ahora me planteo el tema. ¿El nacionalismo, el separatismo catalán, vasco y gallego, fue franco nacionalista? ¿Fue Hitler nacionalista? ¿Fue Mussolini nacionalista? Diréis, hombre, por Dios, ¿pero cómo se plantea usted eso? Pues porque no paro de pensar. No hay nada que me conforme. porque el pensamiento es lo contrario a la rutina de admitir, como cierto, aquellas verdades que se han impuesto incluso por las armas, como la guerra mundial fue de la libertad no democrática, de la libertad liberal, del parlamentarismo contra los regímenes totalitarios, se combinó en llamar a los regímenes totalitarios fascismo, nazismo, franquismo, y todos tenían de común la exaltación de las naciones. Lo que dicen, y que yo pensaba hasta ayer, hasta antes de ayer, que pensé empezar en Gégon, ya veréis por qué. Lo que digo, el pensamiento para mí no está separado de la acción. Como hay una separación de pensamiento y acción, voy a la acción. Es la acción la que me crea el pensamiento, no la inversa. que la acción en la política es lo decisivo. Bien, pues pienso, digo, de manera que es cierto, no lo veo ya tan cierto. Se me ocurre porque yo quiero, y ayer puse crear, exponer en Asturias una reconquista. Y como no se puede reconquistar más que aquello que alguna vez ha sido conquistado, Pues digo, ¿qué es lo que hemos conquistado para que yo vaya ahora a Asturias, les recuerde la reconquista contra el Islam de la España musulmana y que tenga sentido la reconquista? ¿Qué es lo que reconquistamos? ¿Una nación? ¿Un Estado? Ah, entonces empiezo. Pero es que yo entonces al pensar sobre España viene, ¿quién es el primero que introduce en Europa el tema? nacionalista o estatalista... Mussolini... mucho antes que Hitler... mucho antes que Franco... he conocido a los personajes... en España... he vivido tanto... con tantas experiencias... me he entrevistado con los hombres tan importantes del mundo... no de España solo... que es que puedo contar anécdotas permanentes de todos... por ejemplo... las armas... para... la victoria... militar de Franco, la victoria de los nacionales, vamos a ver si está justificado, nacionales, los otros no eran nacionales, eran rojos. Entonces se enfrentan dos ideologías. Y me cuenta don Pedro San Rodríguez, primer ministro de Franco, de Educación, asesor de don Juan de Borbón, mentor de él en el exilio, y me cuenta cómo él mismo fue, antes de la guerra, a comprar armas con dinero procedente, sabía de todo, para comprar armas a Mussolini. ¿Qué tenían de común para que un levantamiento militar español imitara a Mussolini, que no había acudido al ejército español? y que era un socialista del Partido Socialista Italiano, y que en los años 11, 12, 13, antes de la guerra europea de la Primera, de la Guerra Mundial Primera, antes dirigía, tomaba parte de unas revistas de pensamiento bastante interesantes, una se llamaba La Lupa, otra La Metralleta, La Metralladora, y en esas revistas escribía, Por primera vez es Mussolini el que califica al fascio, a los que aquí en España fueron los fascistas, los definió como el nuevo hombre. Y el nuevo hombre, esa idea que en todas las reacciones contrarrevolucionarias se crea la figura del nuevo hombre, Dijo literalmente mitad soldado, mitad monje. Bueno, los mayores recordarán esta frase. Eso fue de Mussolini. En España lo hizo suya José Antonio. Sin citarlo, dijo la frase de los nuevos hombres mitad monje, mitad soldados. Estoy contando que el origen de lo que luego se llamó nacionalismo fue Mussolini. Hitler... Mussolini después, al final de su vida, fue un payaso. Pero cuando empezó era un hombre estudioso, había estudiado y no decía tonterías. Hitler lo toma a la copia y transforma la República de Weimar en un paseo. Tampoco fue militar, sino de la violencia de las camisas pardas que lo liquida y toma el poder absoluto haciéndose ya al final canciller. Y eso es el antecedente que tiene España. Porque lo que hay en Portugal no es antecedente para España. Porque aquello era un Estado corporativo como Austria con Dolfus. Eran dos movimientos católicos. Y el del fascio italiano y el de Hitler no tenían nada que ver con la doctrina de la Iglesia. En España tiene la originalidad de que Franco se apoya para una guerra civil porque no admitían el desorden de la República y aprovechaban ese desorden para darle un giro ideológico pues se aprovecharon y sacaron la idea de Mussolini y luego las de Hitler. Pero las de Hitler no llegaron a triunfar en España porque Edilla, que era el hombre de confianza de Hitler aquí, fracasó y triunfó Serrano Zúñer, que era un oportunista alcuñadísimo y que Hitler le puso la prueba hasta que consiguió que lo echaran antes del fracaso de Hitler. ¿Por qué cuento esto? porque ese es el origen del nacionalismo español. Ah, pero ¿no estamos viendo que hay una puna ahora clarísima entre Estado y nación? ¿Qué significa esto? Cuidado, un momento. Pero si es que la separación de poderes, de la que todos me voy a hablar, y que tomo de ejemplo Estados Unidos, práctico y teórico Montesquieu, La separación de poderes consiste, escucharme bien, en la separación de nación y Estado. Si no hay separación de nación y Estado, no puede haber separación de poderes. Cuidado en lo que estoy diciendo. No se puede prescindir de la nación. El portín oficial del Estado es una aberración. Tiene que llamarse portín oficial de la nación. Voy a explicar por qué. Veréis qué sencillo lo vais a comprender enseguida. La primera unidad política de poder constituye la base para una posible construcción de la ciencia política. De la misma manera que el descubrimiento del átomo ha hecho posible el desarrollo de la física como ciencia. Y el desarrollo del descubrimiento de las células ha permitido el desarrollo como ciencia de la biología. Eso fue la base de partida para que yo buscara con ahínco durante mucho tiempo y casi más tiempo después de morir Franco que antes. Antes no tenía tiempo más que derribar al régimen. Pues descubro. Busco afanosamente en toda la historia, desde anterior de los griegos, de los tiranos, Aristóteles, de todo Platón, la Edad Media, busco todo. A ver, ¿dónde empieza una unidad comparable al átomo o comparable a la célula que sirva de unidad mínima y reductible para que esa unidad se pueda sobre ella construir un edificio científico? Y me tardó, me tardé años, pero la descubrí. Por mi paciencia, mi conocimiento de la historia, mis estudios, la descubrí. Porque la unidad mínima de poder no es la familia, como creía Aristóteles. La familia no tiene poder político. Será unidad social, pero unidad de poder político de ninguna manera. A eso le responde luego, claro, Maquiavelo, y hacen polvo a Aristóteles. Eran mucho más realistas Maquiavelo. Dice, eso no es. Entonces toma comunidad los príncipes, el poder absoluto Maquiavelo, pues Fernando el Católico, los Borgias, eran sus modelos. Pero yo no iba buscando eso. Eso es empezar la casa por el tejado. ¿Cómo se construye desde los cimientos? Seguí buscando, buscando, buscando, hasta que encontré. Ya en la Edad Media, figuraros lo que voy a contar en la Edad Media. Pues ese pasado es el que guía para hacer un futuro. El conocimiento exacto. Hay que ser un científico. No, no mentir nunca. Sino tener el mismo rigor mental deductivo que tiene un físico o un químico en el laboratorio. Así he procedido yo a elaborar la teoría pura de la República. De verdad. No son propagandas ni exageraciones. Ahí está ese libro. A ver si alguien, algún filósofo, algún sociólogo, algún historiador es capaz de decirme dónde está el error. Porque yo no he buscado nunca nada ideológico. Busco la libertad política colectiva. No os preocupéis que no me pierdo el camino. Volveré a Asturias, volveré a Gijón, volveré a Oviedo, pero necesito a Lo sabéis los que me oyen en la televisión o en la radio, lo sabéis. Yo parece que voy buscando qué en el cielo, pero es para tocar la tierra inmediata la que me interesa. No para conquistar el cielo con una metralleta, como dice el de la falange, el de la revolución pendiente de la falange, que es Pablo Iglesias. Eso para ellos, no para nosotros. Pues bien. Sigo buscando en la historia y me encuentro. Fijaros qué cosas más curiosas. Eso no me ha servido antes de gente, pero sí para que lo cuente. Además, tanto estudio, tanto que ya a veces hasta no me acuerdo yo mismo, como no apunto, porque lo fío todo a mi memoria. Entonces, creo que fue Max Weber, en las estructuras de economía y sociedad de Max Weber, creo que cuenta, como conocía muy bien la historia, el caso de una ciudad italiana al final de la Edad Media, donde, figuraros qué sistema había, separación de poderes, concebía de esta manera. Se presentaban en las elecciones dos partidos. Bueno, pues el que ganaba las elecciones, ese no gobernaba. El que gobernaba era el que las perdía. Bueno, me quedé. Eso ha existido una vez en la Edad Media. Figuraron en España que el perdedor ocupe el gobierno. ¡Qué bofetadas para que no me votéis, no me votéis! Os cuento esto, qué camino he tenido que buscar y recorrer hasta encontrar qué unidad política de poder es la válida. Y me la encontré mucho antes del Renacimiento, pero mucho antes de Maquiavelo, en la Edad Media. Porque no hay en el Sacro Imperio Romano ...que lo estudié de verdad... ...más que los reyes católicos españoles... ...había... ...tal... ...concepción unitaria del mundo... ...es la única vez que Europa... ...bajo Carlos Magno... ...ha tenido un idioma común, el latín... ...un derecho común, el romano... ...y una religión común... ...que era la católica... ...entonces ha habido una unidad espiritual... ...y temporal tan grande... que solo la división después de Carlos Magno, claro, ha coaccionado ya a la división de Europa. Pero vuelvo a que yo seguía buscando. Pues bien, desde Carlos Magno e incluso antes, ningún rey, especialmente en el Reino Unido, no digamos en Inglaterra, ningún rey se atrevía a poner un impuesto que no estuviera aprobado por unos electores, los que votaban el impuesto. Era una elección no de la persona del rey, pero sí de la ley del rey, la ley de impuestos. Y ahí encontré la primera unidad de poder político, no la del rey. porque es indivisible su poder, no tienen unidad, es un continuum. En cambio el pueblo de vez en cuando lo llaman los reyes, cuando lo necesitan, hasta el punto que ese es el origen de la revolución francesa, ese mismo, lo llaman los reyes para recaudar cuando se quedan sin dinero. Y tienen que acudir, según los estamentos, según el estado de la producción económica, a unas clases elevadas o a unas clases pobres. Y ahí en todas partes aparece el mismo fenómeno. El poder absoluto no puede seguir gobernando si no obtiene la aprobación para los impuestos de una unidad mínima de poder que es la electoral. Ya me dio la base, digo, pues ya está. A partir de ahora voy a tratar de construir un nuevo concepto de la democracia que, aunque no estuviera presente en los fundadores de la democracia política, que fueron los padres de la Constitución de Estados Unidos, sin embargo, que tenga más fundamentos científicos que ellos. Ellos eran unos hombres extraordinarios, muy cultos. Hablaban latín y griego, corrientemente. Nunca había una generación tan maravillosa como la que hizo la independencia de Estados Unidos. Yo creo, de verdad, que hasta ahora la humanidad no ha conocido nada semejante. Mucho más que viajar a la luna. Mucho más que todos los descubrimientos científicos. Lo más grande hasta ahora que la humanidad ha producido es la libertad política de Estados Unidos. Con todos sus defectos. La democracia de los padres fundadores. De los Washington, Jefferson, Adam Smith, perdón, John Adam y su hermano Monroe. Todos. Hamilton. Madison, si es que son glorias del mundo, si es que ellos crearon algo imposible de concebir, la libertad política colectiva, hasta el punto grandioso que ellos no sabían lo que estaban haciendo. Ellos no tienen la conciencia que yo tengo de saber lo que busco. Ellos no lo sabían y creían... Una señora le pregunta, por ejemplo, a John Adams en la calle, cuando estaban haciendo la Constitución Federal, que fue la segunda... La primera fracasó, la confederal y la segunda. Una señora para Joan Adán y dice, señor Adán, ¿qué están ustedes haciendo? Y yo le dije, señora, la República de las Leyes. No sabían lo que estaban haciendo. Estaban inventando la democracia sin saberlo. ¿Por qué la inventan? Pues porque fracasó por completo la República, sí, confederal. Fracasó hasta el punto que los empresarios... Las empresas, los acreedores, no tenían gobierno para hacer cumplir a los deudores sus deudas. El 80% de las cartas que reciben los congregados en Filadelfia, el 80% de los mensajes son que no pueden seguir viviendo si no hay un presidente que obligue a los gobiernos a cumplir los contratos. El 80%. Es decir, lo que habían hecho antes era una utopía. Se reforma la Constitución, se inventa el presidencialismo y se inventa la separación de poderes. Bien, pues esa separación de poderes y el poder judicial nunca ha sido tomado en serio ni en Estados Unidos ni por Montesquieu. El poder judicial no tiene que tener poder. Sería el colmo que hubieran unos jueces que tuvieran poder. Eso es imposible. Sería el abuso peor de todos. El poder judicial no es poder. Solamente tienen que tener la seguridad de que el juez que está en su despacho haciendo una sentencia no sea influido por nadie, nada más. No poder, sino el poder de rechazar la influencia de otros, nada más. Bien, pues figurad, ¿creéis que en Europa esto lo sabe mucha gente? No, ¿por qué? Por la Revolución Francesa. En la Revolución Francesa hubo un hombre casado con una multimillonaria muy rica, que ayudó a los americanos al triunfo de la revolución con voluntaria y ayudó a Washington y volvió con una fama de héroe a Francia. Y llegó a tiempo de participar en la revolución francesa con el dinero de su mujer en los dos meses. Se llama Lafayette. Este hombre fundó un partido americano. Hizo el ridículo en él. Porque creo yo, como no era inteligente ni cultivado, creo yo que veréis la importancia que tiene para el Partido Comunista, para el Partido Socialista, para los periódicos que hoy no hay uno solo que sepa ni una palabra de lo que voy a decir ahora. Ya veréis la ignorancia y el catetismo de los españoles hasta donde llega. Hablo de la clase política. Pues este es Lafayette. hace creer a casi mil diputados de la Asamblea Constituyente Francesa, donde él estaba, que la Constitución Americana, que era admirada, había sido deducida, esa Constitución, deducida de unos principios generales, de los que los artículos de la Constitución se deducían como correlaciones Como si fueran unos metafísicos ontológicos que habían extraído las normas de la Constitución de principios inconmovibles, como por ejemplo, los hombres nacen todos iguales, como la Declaración Americana de Virginia. No sabía el pobre ignorante que la constitución americana, la federal, claro, no tiene nada que ver con la declaración de Virginia de los hombres son todos iguales, que tienen derecho a la búsqueda de la felicidad. Esas tonterías, sin embargo, fueron eficazísimas como banderín de enganche, como cornetín de enganche para la guerra civil. Porque la guerra contra Inglaterra no tienen ejército y tienen que recurrir a los granjeros, esos que habéis visto en la película, que viven en cabañas de madera y que encima de la puerta hay un fusil. Esos son los que cogían el fusil en la puerta porque si no, no podrían vivir allí. Esos son el ejército de Washington. Entonces, la realidad de eso ni se entera, ni lo comprende. Y cuando regresa, cree que hay que deducir la Constitución francesa de la Revolución, de unos principios metafísicos de orden general. Y desde el mes de 27, 28 de julio del 89, ni 15 días habían transcurrido de la toma de la pastilla y la Asamblea Constituyente, que no estaba en París, estaba en Versalles, pierde el tiempo discutiendo de metafísica. Y hasta el mes de septiembre pierde, figurar, julio, agosto, ya la mitad de septiembre, hemos pasado a la mitad, no se levantó uno, diputado, que dice, señores, ¿qué estamos haciendo? Pero llevamos perdiendo el tiempo discutiendo, y le califico, aquí hay mil metafísicos, ni una sola persona de sentido común. Un ejemplo, cuando anterior, antes de la toma de la pastilla, están en Versailles reunidos todos los diputados, y entre ellos los famosos, que tercer estado, eran los revolucionarios, contra la aristocracia y contra el clero, Y el rey, en un momento preciso, exactamente el día 24 de junio, ordena la movilización de los regimentos suizos y alemanes contra París. Porque ahí en París hay una revuelta y han detenido a un soldado. Porque el soldado dijo que obedecería nada más que las órdenes de la asamblea, no al rey. Y manda dos regimientos. Fue el pánico en París y en París ya estaban, en el ayuntamiento de París ya estaban el comité de los electores de primer grado que ellos habían elegido los que estaban en Versailles, los diputados. Entonces el ayuntamiento decide armarse, ir a por... pero no tiene armas. pero que vienen a destruir París, no, a cortarle los alimentos, porque el Sena, con las barcazas que todavía funcionan, era la única fuente de alimentación para todos los trigos, las verduras, el pan, por el Sena. Y visitan a los diputados en Versalles y los recibe Mounier, el abogado de Grenoble más famoso de la época, un hombre íntegro, valiente, puro, revolucionario de la libertad. ¿Sabéis lo que le dijo? Lo recibe y él le rechaza, dice que no, que no tenemos, a una delegación del Ayuntamiento de París que iba a pedirle pólvora, fusiles y cañones para defenderse de un ejército extranjero que venía a destruir París y a los parisinos. Y este señor le responde tranquilamente, nosotros no estamos aquí para intrometernos en las facultades y deberes y derechos del poder ejecutivo. Nosotros somos para hacer leyes. Y lo despidió. La separación de poderes figuraron. el peligro París, y los diputados, los revolucionarios de Versalles, dejan que los aplasten en París. Así es, eso fue antes de la toma de la Bastilla. Eso fue toda la Revolución Francesa, un cumbro de errores, fantasías, desconocimiento, un verdadero horror. Por eso salió lo que ha salido de ahí, una porquería, la que hay hoy en Europa. En España lo digamos. Bien. Pues ya descubierto, por mí, he construido la teoría pura de la república sobre ese modelo, porque he descubierto una unidad mínima de poder. Y he construido el edificio entero con la separación de poderes, claro. No como Mounier, ni con los repudiarios franceses, ni hablar. Cada uno a lo suyo. Y ahí vuelvo. Entonces aparece la separación de poderes, no con una idea de Montesquieu. que la tuvo. Pero Montesquieu en su época, de esto que estoy hablando, no lo habían estudiado ni lo sabían. Y era un magistrado de burdeo, muy inteligente, pero tenía una idea equivocada de lo que pasaba en Inglaterra. Él tenía una idea sublimada de Inglaterra. Y creía que, por un jesuita francés que escribió un libro de divulgación, puso por las nubes al sistema político, y influyó en Montesquieu y puso lo de la separación de poderes así. Y eso no es la separación de poderes, amigos. Que la separación de poderes es que la nación es una cosa y el Estado otra. Y que quien legisla es la nación. Y el Estado ejecuta lo legislado. Algo tan sencillo es la base de la democracia descubierta por Estados Unidos. Todos habían hablado de Juan Marshall. O por lo menos en las películas, el Juan más famoso de la historia de Estados Unidos. Y dice las palabras literales mismas que digo yo. La nación es quien legisla, no el Estado. Ah, ¿qué pasa con esto? ¿Quién legisla? Bajo Mussolini, bajo Hitler, bajo Franco. El Estado. La nación no existe. Es mentira. Nos han engañado todos. A mí también. Hasta ayer tenía que hablar. ¿Por qué se me ocurre ayer? Porque yo quería pedirle a Gijón, como hoy os pido a vosotros, que vamos a iniciar, si estáis de acuerdo en Gijón, que están ya, la primera piedra está plantada, una marcha de las brigadas, les llamo brigadas, y pensé llamarle brigadas nacionales. para la libertad política, para defender, conquistar, reconquistar la unidad de la conciencia de España. Porque eso sí ha existido. España, la conciencia de España, sí ha existido hace siglos. Pues vamos a reconquistarla. La conciencia. Entonces, en nombre de brigadas nacionales digo, ¡uy, Dios mío! Si no puedo poner brigadas nacionales, me van a decir que soy fascista. Pero es que es la verdad. ¿Por qué tengo yo que tener miedo? Pero si son brigadas nacionales, no son del Estado. En recuerdo de las brigadas internacionales. Como tiene tanto prestigio, digo, ah, pues voy a aprovecharme del nombre, coger el prestigio de las brigadas internacionales y lo pongo al servicio de la libertad política española. Y yo le digo, Dios mío, ¿qué estoy haciendo? Van a decir que eso es fascismo. La suprimí. Hasta tal punto tienen influencia la propaganda y la publicidad que la ciencia incluso tiene que andar dando vueltas para esconder su cara y aparecer en público cuando ya todo esté terminado. Entonces he suprimido la palabra nacional por eso. Pero me puso sobre la vía de lo que estoy diciendo ahora. Y es que lo que vamos a reconquistar es la unidad de España. No vamos a hacer... como están haciendo los catalanes y los vascos. Son ellos, no nosotros, los que hablan de qué. Cuando dicen que no pronuncian la palabra España, ¿qué pronuncian? Estado Español. De acuerdo, estoy de acuerdo. Ellos representan el Estado español. Son parte del Estado español exactamente igual que Madrid y el País Vasco y Galicia y todo lo dicen. De acuerdo, son estatales. Vamos a por ellos. El Estado de ninguna manera puede legislar. Legisla la nación, legisla el distrito, legisla un pueblo de 60.000, un distrito asturiano. Le corresponde en Asturias X distrito. Diputados, Gijón, Oviedo, Langreo, bueno... Mieres lo que creáis. Bien, pues esa legislación la hace la nación, no la hace el Estado. ¿Qué tiene que ver el Estado con la nación, con el distrito y con las elecciones? Cero. ¿Por qué se le va a dar el boletín oficial para que promulgue y haga cumplir las leyes? Sí, cumplirla sí, porque tiene policía y la nación no tiene Fuerza Armada. Eso es fácil de concebir y en mi libro está perfectamente desarrollado. Hablo de esto porque me encontré con el problema dificilísimo de cómo llamar lo que os pido ahora. Vamos a ayudarnos todos, unos a otros. O somos todos libres o no es ninguno. La libertad colectiva es la base de la democracia. Es la base de la verdad en política. O es la libertad colectiva o no hay ninguna. Es falso. Pues ¿qué hay en España hoy? ¿Libertad colectiva? ¿Cómo? ¿A la muerte de Franco hubo libertad colectiva? Carlos Arias, que fue el primero y fraga. Suárez después. ¿Libertad colectiva? ¿Pero de qué están hablando? Constitución de libertad colectiva, periodo de libertad constituyente, basta de mentiras, lo sabéis todos que es falso. Ni televisión ni periódicos, nadie puede decir que la constitución del 78 fuera resultado de un periodo de libertad constituyente. Se fraguó en secreto en unas cortes cuyos diputados fueron elegidos por la ley franquista y en secreto redactaron esa constitución que todo el mundo dice ahora, no vosotros. Con el trabajo que nos costó darnos esa constitución. Vaya trabajo, ni siquiera la leyeron. Pero ¿cómo es esa tontería? Y la gente tragárselo. Pero si es que no hubo ni un solo periodo de libertad, ni un día, ni una hora. Hicieron las cortes franquistas con una constitución y eso se llamaba la trágala. Lo que se decía en aquel tiempo, no, antes, la trágala. Todas las constituciones españolas, menos la Constitución de Cádiz, han sido trágalas. Es decir, cartas otorgadas. Ni una sola. Esta Constitución española no es constitución. porque no ha sido ni elaborada por unos diputados a cortes constituyentes, ni mucho menos aprobada en un referéndum electivo, porque hay que distinguir también el referéndum entre una cosa es referéndum y otra cosa es plebiscito. En el plebiscito era el sistema de las legiones romanas para elegir a su emperador, al César, levantando el escudo, era sí o no, el nombre, eso sí o no. Eso jamás puede ser un referéndum. ¿Sí o no? Se produce entonces la paradoja de Arro. El que se va a matemáticas sabe de lo que estoy hablando. No es posible, no la democracia, ni siquiera libertad, para elegir por lo menos hace falta tres términos. Si no hay tres términos es imposible. Por eso yo le propuse al conde de Barcelona, cuando seguía mis instrucciones, cuando se opuso a su hijo, ...Juan Carlos... ...cuando levantó la guerra contra él por consejo mío... ...cuando lo acompañé en París... ...el referéndum eran tres... ...los que yo les propuse y él aceptó... ...tuve que escribirlo... ...y someterlo al dictamen de Mauricio de Berger... ...y lo aceptó... ...bien, los tres poderes... ...que he sometido al referéndum es... ...o la República del... ...del año... ...destruida por la... ...guerra civil... ...o la República... ...o la monarquía... parlamentaria del conde de Barcelona, o la república constitucional, la que yo defendía. Y él, que era con separación de poderes, con el presidencialismo. Y él tuvo tanto miedo, que ganaba seguro entonces la República, que por eso me pidió que hiciera un modelo de monarquía presidencialista. Bueno, era tan raro, pero lo hice. Y el Maurice Duverger, el catedrático de más prestigio de derecho constitucional, en una comida con los tres solos en París, le dijo, eso que ha preparado el señor Trevijano hubiera sido el sueño de Benjamin Costant, que es el ídolo en Francia, en la cultura, el máximo filósofo político, amante de Madame Staël. Un hombre débil, pero muy inteligente, débil de carácter. Os cuento todo esto para que hayamos llegado al momento. Si la nación es quien tiene que legislar, ¿Dónde están los nacionales en Cataluña, País Vasco, Galicia o Madrid? En ninguna parte. Si aquí no hay nada más que partidos estatales. Hay estatalistas, pero no hay nacionales en ninguna parte. Es mentira. Si es que nos han engañado las palabras a mí el primero. Porque no pensé. Pero es que ahora tengo que ponerle un nombre a la brigada y a la marcha. Y no me atrevo a ponerle brigadas nacionales. Pero sí que quiero explicar por qué. La propaganda es tan grande que no merece la pena. Yo por el nombre no voy a pelear. Quiero pelear por el contenido, por la marcha. Y la marcha es reconquistar que vamos a reconquistar España como nación. No España como Estado. Eso es lo que quieren los catalanes, los vascos y los gallegos. Los separatistas. Dice España, Estado español. Y cuando hablan entre los periódicos, ya este país, o este país, o Estado español. Porque España es innombrable. Y nosotros vamos a picar. Es decir, vamos a ir a Barcelona con una marcha para apoyar a los catalanes que están defendiendo con honor, pero con mucho sufrimiento, mucha humillación, diariamente sufriendo por el nombre de España. Vamos a ir con complejos... Bueno, en nombre de propaganda lo quito. Pero el concepto no lo quito de ninguna manera. Vamos a apoyar la nación, la... Unidad de la conciencia nacional. Hay 17 autonomías del Estado, de la nación, de ninguna manera. Vamos a escablar más profundamente, y es mentira. Escablando profundamente en todas partes encuentro conciencia española. Aquí y en Cataluña, a donde voy, escarbo y encuentro conciencia nacional española. Pero los periódicos... Hablan de Estado, Estado español, este país. Pues no, yo ya no. Yo estoy seguro que cuando lo rumiáis, porque hay que rumiar, lo vais a comprender y estaréis seguros. Yo bastante hago con no poner ese nombre, porque no lo van a comprender. Pero sí que vamos a emprender una verdadera revolución política para conquistar la democracia. Y es que vamos a reivindicar el poder legislativo para la nación española, para los diputados de la nación. El poder legislativo y el poder ejecutivo para el Estado separan. Ahora sí que entendemos la separación de poderes. Antes no se entendía. Parecía que era una idea inteligente, hábil, de Montesquieu. No, señor. Es la realidad política, económica e histórica de cómo se forman los países la que ha introducido esa distinción abismal entre nación y Estado. Pues esa es nuestra distinción, esa es lo que nos va a separar de todo el resto de Europa. Somos únicos y los primeros en el mundo si lo defendemos. La nación legisladora, el Estado ejecuta las leyes hechas por la nación. Fuera el boletín oficial del Estado, viva el boletín nacional, el boletín oficial de la nación. Y los jueces un poder intermedio, nada más que el de defender su independencia, pero nada más, poder cero. Un juez no tiene que tener poder sobre nadie. ¿Cómo va a tener poder un juez? Ya bastante poder tiene con dictar sentencias. Y sí, claro que sí, son funcionarios del Estado. Pues estaría el colmo ya para que pediéramos también en los poderes a los jueces. Se unen al Ejecutivo y figurar el pobre Legislativo donde quiera. No, no, no. El equilibrio lo sabemos, lo conocemos. ¿Qué os pido a vosotros? Ayudadme. Ayudadme en una tarea gigantesca que no se ha hecho nunca en ninguna parte del mundo y es muy sencilla, como todos los grandes, todos los grandes muy sencillos. Parece grande después de realizado antes, parece inconcebible, una locura. Pues Don Quijote, nada de Don Quijote, soy realista, soy realista. Lo que pasa es que la gente no sabe que el realismo es compatible con la decencia. Soy un hombre decente, pero realista, mucho más que los corruptos, porque ellos creen que el realismo es enriquecerse a costa de la política, como todos. Y no, ese no es el tema, la dirección, ayudarme. ¿Cómo puede Oviedo ayudarme? Pues la idea es la siguiente. Organizar en el mes de mayo... una marcha de la libertad política colectiva para la reconquista de la conciencia de España. Eso es verdad. ¿Ha existido alguna vez conciencia de España? Por supuesto. La prueba es que se llama España en el mundo entero. Se llama España. Nadie dice Castilla ni al español le llama castellano. En el mundo entero es el español. Pues empecemos ya poniendo las cosas en su sitio. Aquí nos omitimos nada más que lo español. El castellano sería respetable cuando lo fue. Desde que es español dejó de ser castellano. Bien. Un día de mayo citaremos en Covadonga que vengan del oeste los gallegos. Que vengan aquí, a Asturias, para partir desde Covadonga una expedición conjunta de asturianos y gallegos que parten y recorren la costa del Cantábrico, Santander, País Vasco, hasta que llegan a la frontera. Y allí se desvían y se van hacia Navarra, hacia La Rioja, hacia Aragón, hacia Cataluña, hacia Barcelona, hasta llegar a la plaza de Cataluña. Autobuses, coches particulares, sin prisa, siete días de festín, de hermandad, de jolgorio, de alegría, solamente prohibido, toda bandera de un partido estatal. Banderas españolas, ningún problema, que vaya la que quiera, la republicana y la monárquica y la de Franco, me da igual. Si al final la bandera será la que decida, la que más corra, como decía aquel chiste mexicano. Bueno, pues a la vez, al mismo día que sale de Covadonga la expedición hacia la plaza, sale de Huelva y de Cádiz y todo el Mediterráneo. Málaga, Granada, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, todo igual hasta la plaza de Cataluña. Se van a encontrar justo todo eso radiado con televisiones. Eso no hay quien lo resista. Os digo, si esto lo organizamos, os doy mi palabra de honor. Conozco muy bien la historia, conozco muy bien la relación de fuerzas. No hay sistema que resista lo que estoy proponiendo. Pacífico, jolgorio. encontrarse familias, que vayan padres, madres, hijos, si no habrá ninguna violencia imposible, porque será algo festivo. Y cada autobús llevará su cartel de procedencia, pues será Oviedo, Gijón, Niere, tal verdad, los que quieran. Pero para eso quiero que sepáis que lo profundo, lo que hay detrás de eso es nada menos que la separación de la nación y el Estado. La separación de poderes, es decir, la democracia. Pero es que la democracia quiere decir en España república constitucional. Es imposible que esta monarquía ni cualquier otra pueda realizar ese sueño. Imposible. Y os pido ayuda. Yo solo no puedo hacerlo. Nunca he hecho solo nada. Siempre he sido comprendido. Yo no tengo ambición ninguna. Eso que digo hoy, con 88 años, no tiene importancia. Es que lo decía exactamente igual con 40 años. Yo no tengo ambición política ninguna. Me da vergüenza de tener ambición política. Eso es no tener pudor. Yo tengo demasiado pudor para manifestar un deseo de que quiero poder. Yo no quiero poder ninguna y nunca lo he querido. Ni siquiera cuando estuve a punto de conseguir la República me horrorizaba a mí ser presidente de la República. Y aunque lo proponían Santiago Carillo comunista, jamás di mi conformidad. Y me daba horror porque me da horror... Todo lo que es mentira. Entonces yo, presidente de la República, para coger a bebés que a lo mejor están manchados y cogerle y darle... No, yo no quiero darle besos a bebés. Ni se los daba a los míos. No, no, cuidado. Es que yo para eso no estoy ni para ponerme sombrero de copa a cortar una cinta. No estoy para esas locuras de vanidad. No, yo soy algo más serio que esa vanidad. No quiero poder ninguno. Quiero libertad. Yo no lo digo, igual que dije Gijón. Pero si es que yo no he conocido a nadie tan egoísta como yo. Pero ¿cómo es posible que sea tan egoísta? Que porque yo quiero ser libre, os obligo a que seáis bien libres vosotros. Porque si no, yo no lo soy. Ese es el colmo del egoísmo y de la imbecilidad. Pues soy imbécil y egoísta. Ese es el tema. ¿Qué hacemos ahora? Vamos a Barcelona, vamos a hacer las brigadas por la conciencia de España en un día de fiesta radiada, un espectáculo. Yo me comprometo a las televisiones del mundo. Las voy a traer. Tengo experiencia en eso. ¿Recordáis lo que hice con Franco? No digo las cosas que ha contado Ramón, que las cuenta mejor que yo. No, hablo de, ¿os acordáis de cómo dinamité? el edificio del Periódico Madrid. ¿Sabéis que lo hice yo? Nadie, Franco de ninguno. El pobre Franco se encontró un día que la prensa del mundo entero, empezando por el New York Times, foto en primera página de todos los periódicos del mundo. El edificio del Periódico Madrid derrumbándose con dinamita y toda la prensa, así trata Franco a la prensa española. Y era yo el que lo había derribado. Franco no tuvo aquí nada que ver. Eso es lo que es la habilidad y la propaganda. Eso sé, os lo cuento como ejemplo, que yo sé lo que es este asunto. Y por ello, os digo, no hagáis mucha ilusión, porque no estoy seguro del resultado, pero ya estoy invitado en Bruselas, en el sitio donde han ido todos los jefes de Estado, en ese mismo sitio donde acaba de estar Cameron, Pequeño el sitio, allí no caben más de 150 personas. Más pequeño que este. He sido invitado. Y el presidente director de la invitación, cuando lo han propuesto de nombre, ha mirado y ha dicho, ese señor es el más legitimado de España para estar en esta tribuna. Voy a ir. ¿Qué creéis, que voy a ir a lucirme? ¿A tener la vanidad que la prensa española hable de mí? Yo a eso no voy. Me llevo conmigo a Roberto Centeno para que diga lo que dice en la radio española, que lo diga en Bruselas. Y ha aceptado. ¿Os imagináis lo que va a suceder? Que esa marcha la he preparado después de haber preparado lo de Bruselas. Primero Bruselas, luego la marcha de la libertad y la conciencia española a la plaza de Cataluña. Ahora estoy pidiendo permiso por adelantado. Luego me vais a rogar que queráis hacerlo. Y yo diría a la cola...
Locutor 09
Claro, como no hay coordinador, no hay moderador. ¿Quién es el moderador? ¿Yo?
Antonio garcía-trevijano
Tú mismo, cualquiera, o tú, da igual. Quiero decir que a partir de ahora ya, pregunta a bombardearme que contestaré a todas.
Locutor 09
levantar el brazo. Me han pedido de parte de la organización de don Antonio que no se pida más de una palabra por persona o una pregunta por persona y que no haya cuatro preguntas en una y cosas así. Para que todo el mundo tenga oportunidad, ¿no?
Antonio garcía-trevijano
Cuanto más corta, más gente tendrá la oportunidad. Venga.
Locutor 02
Sí, hola.
Locutor 07
Bueno, don Antonio, soy Abelino Ramos, vengo de Extremadura. Y claro, tengo que preguntarle que como allí no tenemos costa, aunque sí tenemos más kilómetros lineales de costa que cualquier provincia de España.
Locutor 06
Entonces, ¿qué hacemos los del interior? ¿Nos animamos a Galicia o a Huelva? ¿O cómo hacemos este paseo marítimo?
Antonio garcía-trevijano
Lo he pensado, pero no lo tengo resuelto. Porque yo no quiero que vaya a Madrid. Quiero castigar a Madrid. Nada más. No quiero que conquiste. Somos nosotros los conquistadores. Madrid tendrá que aceptar lo que nosotros hagamos. No quiero que vaya a Madrid. La Comunidad de Madrid no irá. No quiero que vaya nadie. Porque es el foco de la corrupción que contagia a toda España. Pero madrileños sí.
Locutor 06
Algunos madrileños tendrán que ir.
Antonio garcía-trevijano
no estoy seguro de verdad es que no sabéis lo que es Madrid es la corrupción es que qué periódico de Madrid se salva me crea un problema no de conciencia lo pensaré otra pregunta
Locutor 06
Allí hay una pregunta pedida.
Antonio garcía-trevijano
Si se levante el que hable para que yo lo identifique. Está al final. Ahí está. De pie. En la sombra.
Locutor 06
Buenas tardes, don Antonio. Soy Juan Crisóstomo de Cambados.
Antonio garcía-trevijano
Ah, de Cambados.
Locutor 06
Ya nos conocemos. Me inquieta un tema que es la... Consecución de la hegemonía cultural.
Locutor 08
Sí.
Locutor 06
Y me gustaría que usted nos dijese qué hacemos.
Antonio garcía-trevijano
De acuerdo.
Locutor 06
Gracias.
Antonio garcía-trevijano
Muy bien. El concepto de hegemonía cultural es una creación de Granchi. Granchi era secretario general del Partido Comunista y un marxista heterodoxo. No seguía al pie de la letra. Su vida es muy, muy desgraciada. Pasó casi todo su tiempo en la cárcel y además tuvo la mala suerte con las mujeres y tuvo la mala suerte que se enamoró de su cuñada estando en la cárcel. Sufrió muchísimo en todos los sentidos. Fue desgraciado personal y políticamente. En política destacó porque en el año 1919 dirigió la ocupación de las fábricas de Milán. Y explica él por qué, porque adelantó con eso, ahí fue marxista puro, porque estaba, no puro no, porque Marx no había previsto eso, más bien era leninista, porque creó ya ahí en Milán un doble poder. Al ocupar la fábrica estaba prefigurando el futuro Estado como sería con los obreros ocupando y dirigiendo la fábrica. Pero luego, como su obra era inconexa, porque el pobre estuvo siempre, y tiene cosas llenas, llenas de sentido común. Pero él mismo no admitía el sentido común. Digo que el sentido común no puede servir para la política porque cada uno de vosotros cree tener la exclusiva del sentido común. Eso no vale. Y eso es palabra desde Granchi. Pero él descubre el concepto de hegemonía cultural. De momento, la izquierda se apodera de él, de ese concepto. Y todo el granchismo, los granchianos anteriores a... a los años 60, defendían la hegemonía cultural confundiéndola con la hegemonía electoral y con la iniciativa política para darle poder a los partidos comunistas. Pero ese no es el contexto. Hubo unas investigaciones muy bonitas, muy profundas, en la obra de Granchi, en la que descubren, por ejemplo, Norberto Bobbio, Son autores a los que yo no admiro. Para mí son autores de segunda fila, no son creadores, pero son buenos intérpretes. En España no hay uno solo que llegue a la categoría de los secundones buenos que hay en otros sitios. En España ninguno. Y Norberto Bobbio descubre que es verdad, que la teoría de Granchi, sobre la hegemonía cultural, lo que él descubre es que esa batalla por alquenir la hegemonía cultural no se da en el Estado, sino en el seno de la sociedad civil. Uy, la derecha se apoderó de Granchi. Hoy Granchi está promovido por la derecha, pero con una idea falsa, porque lo que Granchi dice es que si la batalla por la hegemonía se da en el seno de la sociedad civil... En España no puede haber hegemonía cultural sino solamente el dominio duro y bruto del Estado. Porque sociedad civil en España no existe, no tiene ningún poder. No hay hegemonía de la sociedad civil cuando los catalanes quieren presumir, los separatistas, siempre que hablo de catalanes me refiero a los separatistas, pero por rapidez y comodidad digo los catalanes, quieren presumir de que cuentan con la Asamblea Nacional de Cataluña, mentira literalmente, porque para que sea que la Asamblea Nacional de Cataluña pertenezca a la sociedad civil tendría que estar fuera del Estado y no financiando al Estado. Y no hay en España una sola organización cultural o política o cultural que no esté financiada por el Estado. En España no hay posibilidad ninguna de aplicar la doctrina de Granchi, porque no hay hegemonía cultural, solamente hay hegemonía electoral, que no tiene nada que ver. La hegemonía electoral es quien gana por mayoría absoluta o, como ahora Rajoy, pues tiene la hegemonía, es el que más potos ha sacado, pero no llega a ser hegemónico porque no puede obligar a los demás y mirar el boicot que le hacen y nada. Con eso creo que he contestado. Para mí es un autor muy bueno. Dentro del marxismo está casi a la altura de George Lucas. Creo que Lucas en un grado un poquito mejor, más profundo. Está retratado en la novela maravillosa de la montaña mágica de Thomas Mann, John Lucas, en la persona del jesuita Nafta, que la recordaréis en sus discusiones, no, con el jesuita Consente Berini, uno de los personajes es Lucas. Y para mí ese personaje conoció más críticamente el marxismo, mejor que Granchi. Pero Granchi es francamente bueno, le tengo muchísimas simplicidades. Y aprovecho para decir que todas esas tonterías que oí en la prensa con tantas veces voluntad atribuida a Granchi no es verdad, eso no es de Granchi es que Granchi fue favorecido por la simpatía de uno de los mejores novelistas franceses que era Romain Roland y escribió una obra maravillosa que se llama Juan Cristóbal inspirada en la vida de un músico que se supone que era Beethoven de Bonn y fue premio Nobel en el año 1915 Romain Roland. Hizo una campaña por toda Europa con el lema optimismo de la voluntad, pesimismo de la inteligencia, para salvar a Granchi de la cárcel de Mussolini, haciendo un recorrido para pedir apoyo a sacar a Granchi. Esa es la realidad. Lo digo por cultura, para que no llegue a vosotros la idea falsa y equivocada de que Granchi creó ese. Ese slogan lo crea Romain Roland. Bien, otra pregunta.
Locutor 09
¿El pensamiento de Ramiro de Maestu puede tener relación con el proyecto de acción española, digamos, de acción nacional? ¿El pensamiento de Ramiro de Maestu tiene alguna relación con lo que usted habla ahora?
Antonio garcía-trevijano
Conmigo, cero. No solo cero, en contra. Ramiro de Maestu tiene la teoría suya Yo conocí bastante a Vicente Barrero, un canario que especializado en la obra de Ramiro de Maestro. Igual que también conocí y tuve buenas relaciones con Gonzalo Fernández de la Mora. Eran intelectuales, Gonzalo Fernández de la Mora era el mejor intelectual del franquismo. No, el mejor intelectual del franquismo fue Jesús Fueyo, un falanguista que conocía muy bien el derecho constitucional verdadero. Pero Gonzalo Fernández de la Mora tenía una talla intelectual, un hombre intelectualmente válido. Y Vicente Marrero se especializó. Y he discutido muchas veces con él. Venía a mi despacho él. Cuando yo todavía no estaba ni casado, ni era notario. Y venía a un pisito que yo tenía alquilado dando clases, pagando 700 pesetas al mes. Y venían allí a discutir conmigo Vicente Marrero. Y Jesús fue yo. Conozco a todos de entonces. Y le descubrí y lo admitió al final. Que la idea de permanecer, que es la idea esencial, que es permanecer y que permanecer es defenderse, es una idea negativa. Es una idea falsa. En cuanto a permanecer, es una idea que está en Parménides, figurado. Va a descubrirnos nada Ramiro de Maestro. De ninguna manera. Era un hombre inteligente, pero de muy segunda fila en el orden del pensamiento. Y luego, en el resto... que permanecer o ser es defenderse, bueno, pues yo ni siquiera me molestó en criticarlo. Ninguna relación conmigo. Y conozco muy bien la obra de Ramiro de Mayo. Y he discutido con su mejor intérprete cuando él vivía, con Vicente Barrero. Otra pregunta. ¿Hay un señor ahí? Perdón.
Locutor 08
Porque ya ayer no he podido hacer la pregunta. A ver si hoy la consigo. Hay una cosa que no me... No tengo yo muy clara en lo que usted ha dicho. El Poder Judicial no debe tener ninguna fuerza, ningún poder. ¿Quién? El Poder Judicial.
Antonio garcía-trevijano
Ah, no.
Locutor 08
Correcto. ¿En qué medida entonces es capaz o puede ser capaz de hacer que se cumplan sus decisiones? Es decir, cuando el Poder Judicial emite una sentencia, si no tiene... dominio o mando sobre la policía, las fuerzas represivas, cómo puede hacer que se cumplan sus decisiones.
Antonio garcía-trevijano
Gracias. de aplicar las leyes en las sentencias, sino también a hacer cumplir las sentencias. Eso no es labor del Gobierno, es de los jueces. ¿Cómo se consigue? Diré enseguida. Con un presupuesto independiente del Ejecutivo y con una policía judicial independiente del Ministerio Interior. Punto. Otra pregunta. Bueno, si queréis termino. Quiero decir que cuando hablo de poder, que no tiene poder, se refiere a poder sobre otros. Pero tiene que tener el poder de impedir que otros se ingieran en su función. Para eso tiene asunto un presupuesto independiente de los presupuestos generales del Estado, uno especial, y una policía que ejecute las leyes que dictan los jueces. Por eso he dicho basta, porque creo que lo comprende todo el mundo con eso. Bien, te hablo.
Locutor 07
En primer lugar, felicitar al señor García Trevijano por su conferencia. Tiene la misma vitalidad que en los años 70, le felicito. Más. Más. Hombre, tengo una energía acumulada. Bueno, usted habló de la Revolución Francesa. A mí me enseñaron que éramos hijos de la Revolución Francesa. ¿Quién? ¿Nosotros? Nosotros, sí, nuestra generación. Yo políticamente no le voy a discutir nada y tal, pero habló del átomo, de la célula. Entonces, en cuanto a lo científico, la Revolución Francesa fue un gran avance. Por ejemplo, es que creó el sistema métrico decimal. Lao Asier creó los principios de la química moderna. Bueno, yo le quiero hacer una pregunta concreta con su vasta experiencia política. ¿Qué versión tiene del 23F? Lo que nos han contado todo esto desde su punto de vista.
Antonio garcía-trevijano
Inmediatamente le contesto. Revolución francesa. Antes. Uno. La revolución francesa, el sistema métrico decimal, Lavoisier, Condorcet. ¿Qué tiene que ver eso con la revolución francesa? Cero. Que hubo sabios y que investigaron. ¿Y qué tiene que ver eso, relación con la revolución francesa? Ni una. ¿Quiere decir algo? No, es que creí que... Eso nada, le contesto entonces la segunda. 23F. Uy, ahí sí que soy experto. ¿Pero creéis por qué soy experto? Porque sé mirar y escuchar. Nada más. Yo no he aprendido nada, ni del 23 de febrero, ni nadie ha tenido que decirme nada. Yo veo y escucho. ¿Y qué veo y escucho? La televisión, la misma que vieron todas las personas de la edad correspondiente para que pudieran asistir a aquel horrible espectáculo. ¿Qué veo yo? Yo estoy en mi casa, yo no leo ni me molesto nada ni tengo informes de nadie. Oigo que Suárez dice primero que limite para que su gobierno no sea un paréntesis entre dos dictaduras. Me quedé. Digo, ¿cómo? Y nos dice, tiene la dictadura que lo amenaza a dimitir. Lo limite para que no esté... Luego, si él limite, ya no hay otra dictadura. ¿Quién le ha puesto esa... Era evidente que eso era el rey. Y va a contar un secreto maravilloso. Porque la persona... Al que se refiere, casi le agradecerá que lo cuente después de tanto tiempo. Viene a verme Alejandro Rojas Marcos, que sabe la amistad profunda que sentía hacia mí. Y a pesar de que él era diputado y participaba, me tenían tanto respeto que cuando tenía un hecho importante venía a mi despacho para que yo le hiciera y preparara los discursos. Y yo a un amigo pues lo hago encantado. a pesar de que no creo en nada del rey ni el sistema. Y él tenía que hablar un discurso en la toma de posesión de Calvo Sotelo. Y viene a que yo le haga el discurso y le pongo por escrito. Y eso lo ha reconocido él, por eso lo cuento, porque lo sabe. Le hago un discurso. ¿Sabéis lo que digo yo en el discurso? Para que él lo lea. Primero, increpa a Suárez. ¿Usted por qué no ha dicho quién es la dictadura que viene si usted no dimite? ¿Quién le ha amenazado a dimitir? ¿Ha sido verdad que ha sido una reunión ...de los militares... ...y que es el rey Juan Carlos... ...el que la ha echado a usted... ...y reunió a los militares... ...eso se rumoreaba... ...yo no lo tenía confirmado... ...pero dije eso... ...para ver qué resultado... ...a mí lo que me importaba era... ...que no aceptaba... ...la investidura de Calvo Sotelo... ...mientras Suárez no explicara a los españoles... ...qué dictadura es la que venía... ...si él no dimitía... ...bien, se lo hago... ...y se va loco de contento... ...figuraron... ...Rojas Marcos a pronunciar ese discurso... ...yo me voy a mi casa... Bueno, repastingado, diciendo vaya gol que vaya ahora a oír. Bueno, el gol me lo metió a mí, pero el pobre sin darse cuenta. No se atrevió, le temblaron las piernas. Y me lo dijo después Antonio, no he tenido valor. No se atrevió, no lo dio. Figuraron lo que hubiera pasado si dice eso, que diez minutos después entró Tejero. Hubiera recorrido el mundo del hombre más previsor que ha habido en la historia. Pues eso lo sabe él. Bien. Otra pregunta.
Locutor 09
Auténtico maestro es usted.
Antonio garcía-trevijano
¿Cómo?
Locutor 09
Que es usted un auténtico maestro.
Antonio garcía-trevijano
Pero vamos a ver. Pero no de escuela. Ojalá no fuera. Maestro. Qué teoría más sencilla ser maestro de escuela. Qué maravilla.
Locutor 09
Sí. El Estado español contra la nación española. ¿Cómo puede ser esto?
Antonio garcía-trevijano
Bueno, ya lo sabemos, ¿no?
Locutor 09
Pero el Estado español contra la nación española.
Antonio garcía-trevijano
Sí. Eso ha sido Franco. Pero se ha vendido lo contrario. Eso ha sido Mussolini, ha sido Hitler. Y se ha vendido lo contrario. Que ha sido el nacionalismo contra el Estado. No, no. Si es que el Estado se apoderó de la nación. No ha habido más que Estado, Estado, Estado, Estado. Yo no puedo decir más que quien no vea esto es inútil. Yo no puedo perder ni un minuto ni explicarlo. Porque parece tan evidente. que todo ha sido un triunfo del Estado, Estado, Estado y Estado, hasta el punto que personas muy cercanas a mí, como Dalmacio Negro, cuando ahora yo me he venido, le pedí que me hiciera el favor de dirigir la radio y lo ha dicho muy bien, tiene mucho éxito. Pero Dalmacio Negro tiene la teoría, que yo no comparto, pero él tiene fundamento para ello, es seria. De que Franco ha creado el Estado español, que antes de Franco no existía. Que la República no tenía Estado, tenía gobierno. La diferencia entre gobierno y Estado es Dalmacio, el que la defiende. Y él está convencido que Franco es el creador del Estado. Y yo estoy de acuerdo en que reforzó el Estado, que lo creó. Yo creo que el Estado existía ya desde Cánava y Castillo. Y que el imperio, y eso sí me lo admite... Dalmacio, que dice que el imperio español no es Estado, que el imperio es una categoría conceptual distinta de Estado. Bueno, eso yo creo que son disquisiciones porque había un poder y un poder absoluto o relativo da igual en los reyes que en el Estado. Y si es verdad que cuando la Revolución Francesa, que para algo sirvió, le corta la cabeza a Luis XVI... los revolucionarios se pasan. Eso he sido yo el único que lo ha dicho. Yo sé que estoy especializado en el conocimiento de la Revolución Francesa. Y mi libro sobre la Revolución Francesa, estoy seguro que dentro de 100 años es cuando cobrará de verdadero valor. Porque he puesto en unas pocas páginas, en 200 y pico páginas, la síntesis de la Revolución Francesa. ¿En qué pasó? Que le cortan la cabeza. No, primero, antes de eso, suspenden Suspenden la monarquía. Y cuando están suspendiendo la monarquía, ¿qué creéis? No saben con qué sustituirlo. República, nada. Nada, no aparece nada. Ejecutivo, nada. Y hay que esperar ya, meses después, que se le corta la cabeza, llamándole capeto con una defensa pésima que hicieron los maleserbes y el ayudante, ...yo estoy seguro que lo hubiera hecho mejor... ...y lo tengo escrito... ...no es que lo diga ahora... ...es que yo lo hubiera hecho una defensa extraordinaria... ...culpando... ...a los que le iban a guillotinar... ...de haberle salvado la vida... ...cuando traicionó a Francia... ...huyendo a Barennes... ...y fueron Robespierre y compañía... ...los que mintieron, engañaron al pueblo francés... ...diciendo que Luis XVI... ...no había querido huir... ...a Austria... para invadir Francia con el ejército austriaco del emperador hermano de María Antonieta, sino que había sido secuestrado. Ese hubiera sido mi defensa como abogado. Me hubiera atacado. ¿Queréis cortarle la cabeza? Muy bien, de acuerdo. Empezar a cortarlo a vosotros, que fuisteis los que lo salvasteis con una mentira. Así que queréis condenarlo, condenadlo a vosotros antes. Pero claro, allí no había quien tuviera ese valor. Yo no hubiera tenido, seguro. Pero bueno... Eso no lo puedo probar. Bien, pues otra pregunta.
Locutor 03
Don Antonio, ¿nos podría ampliar su propuesta de boicot cultural a Cataluña?
Antonio garcía-trevijano
Es que llega la voz retumbada. ¿Qué es lo que ha dicho?
Locutor 09
¿Nos podría ampliar su propuesta de boicot cultural a Cataluña? ¿De qué? De boicot cultural a Cataluña.
Antonio garcía-trevijano
Eso será posterior. Primero, vamos por orden. ...la marcha es más fácil de organizar... ...que un boicot... ...jamás pediré yo algo que fracase... ...y un boicot... ...la idea la lancé yo hace no mucho... ...pero diciendo en su día... ...en su momento... ...habrá que pensar un boicot de verdad a Cataluña... ...cultural... ...para retirarle la hegemonía cultural... ...que tiene hoy el separatismo... ...no por grancho... ...tiene la hegemonía porque... ...quien tiene todos los periódicos... ...todos los medios de comunicación... ...todo está en manos... ...eso es la hegemonía cultural... Claro, entonces digo, pero no ha llegado el momento. Primero la marcha. Y si la marcha triunfa, yo te aseguro que la hegemonía cultural catalana cae. En un día. ¿Vosotros os imagináis lo que implica que en presencia de todas las televisiones del mundo, siguiendo una marcha de los españoles pacífica y festiva, de matrimonio, noviazgo, conocerse, ir a celebrar en la Plaza de Cataluña... Eso no hay quien lo resista. Cuanto menos pacífico, cuanto más pacífico, más efectos producirá. Otra pregunta, venga.
Locutor 05
Sí, en cuanto a la idea de conciencia, existe una conciencia subjetiva y una conciencia objetiva. ¿Cómo abordaría usted la conciencia objetiva en el sentido de evitar el sentimentalismo, El emocionalismo, apelar a una conciencia nacional demasiado subjetiva personal, ¿no? ¿Cómo hacer la colectiva objetiva material?
Antonio garcía-trevijano
Le temo, le temo. No he llegado todavía a ese tema. Yo estoy ahora organizando unas brigadas. Pero no me pidas que además ya sepa cómo va a actuar esa conciencia. Porque desde luego lo que aseguro es que el tema de la conciencia es fundamental. Ha sido el objeto de mi discurso en Gijón. Y lo voy a resumir en un minuto. Tenemos una ventaja inmensa sobre todos los separatistas. Que ellos alegan en su defensa un sentimiento. ¿Vosotros sabéis lo que es eso? Significa que ellos sienten, a eso le responden los demás, y que nosotros sentimos español. Eso no significa nada, no tiene valor el sentimiento. Frente a ello decimos sentimiento, muy bien, de acuerdo. En cambio, nosotros tenemos conciencia de la unidad de España. ¿Qué tiene que ver el sentimiento con eso? Claro que hay teorías que llegan a confundir un sentimiento primitivo, con una primera apreciación de la conciencia sentimental o emotiva, y la llaman conciencia presencial, con muchos tipos, pero no tiene comparación ni remota con la conciencia y con la conciencia. Y las dos, la conciencia y la conciencia, bueno, en español la palabra rigurosa es conciencia sin S, pero la influencia de Freud y del inglés es tan grande, que ya se introdujo el término consciencia. Y la primera distinción es consciencia del bien y del mal, sin ese, y consciencia en el sentido de ser consciente, de conocer. Eres consciente cuando no estás dormido, o si no te dan un golpe en la cabeza como a mí me suelen dar, entonces, bueno, si estoy dormido no soy consciente. Y yo creo que estoy tan habituado a buscar la consciencia que he encontrado muchas veces verdadera consciencia en mis sueños. Eso no lo voy a contar hoy. Pero es una maravilla tener conciencia en los sueños. ¡Qué experiencia más fantástica! He resuelto problemas jurídicos muchas veces de mis pleitos en los sueños. Pero bueno, eso es un paréntesis, pero digo que incluso la conciencia puede tenerse soñando. Pero con eso pasa otra pregunta. Y es que la conciencia moral y la conciencia epistemológica o cognoscitiva es de un grado infinitamente superior a la conciencia del sentimiento. Con eso he respondido. Es que en un diálogo no tiene color. ¿Qué me dices? ¿Porque tú eres catalán? ¿Por qué? Porque lo sientes. Pues sigue sintiéndolo. Pues vaya, ¿a quién vas a convencer? Si no convences ni a tu vecino catalán, que la mayoría siguen siendo con un sentimiento español. Eso no es el tema. El tema de la conciencia... Del sentimiento se combate mediante conciencia. Por eso mi nombre está elegido de verdad. Reconquista de la conciencia de la unidad española. Conciencia. Porque eso, amigos, eso ya es otra cosa muy seria. Y ahí el que quiera discutir se iba a encontrar haciendo el ridículo frente a mí. Porque conozco prácticamente toda la filosofía de la conciencia, desde la Primitiva, la Primera de Aristóteles y antes Platón, luego la Escolástica, conozco todo, Kant, Brentano, Sartre, Existencialismo, conozco Nicolás y Jarman, sé de lo que hablo. Bueno, el arma que tenemos con la conciencia es invencible. Yo sé, y desafiaré a todos los filósofos, novelistas, periodistas, todas las televisiones, y esto lo pongo en ridículo en dos minutos. Nada, el sentimiento está vendido antes de empezar la batalla. Eso no va a ningún lado.
Locutor 09
Otro. Buenas tardes, don Antonio. Quería, por favor, que nos contase, ya sé que está harto de explicarlo, pero ¿cuáles son las dos premisas básicas para que exista una democracia en España? Muchas gracias.
Antonio garcía-trevijano
La primera... Es la ruptura moral con la monarquía y con el Estado de partido y con los partidos estatales. Sin esa ruptura moral, imposible. Lo primero que hay que aniquilar es el concepto de partido estatal. Eso es una estafa. Eso es lo primero. Y después las dos condiciones son muy sencillas. ¿Separación de poderes? No, esa es la segunda. La primera es la representación. el distrito pequeño presenta a todos los partidos y los que no pertenecen a los partidos, los candidatos que quieran. Y solamente se puede elegir a uno, a doble vuelta, para que obtenga la mayoría absoluta en la primera o en la segunda, para que haya verdadera representación. Ese es uno. El segundo, la Constitución tiene que establecer, además de ese sistema, que es el único que hay, otro no hay, el del lista ya no hay representación, hay que añadirle la separación del poder ejecutivo y legislativo. Con un equilibrio tan grande entre ellos, que ahí está mi libro puesto, tan grande el equilibrio, que el presidente elegido por el pueblo directamente, como en Estados Unidos o como en Francia, tiene la facultad de ejecutar, gobernar el poder ejecutivo del Estado. Y él puede nombrar al gobierno que le dé la gana. Ahí tenemos el ejecutivo. con unas elecciones directas por el pueblo nombrando a uno. El Poder Legislativo, otras elecciones de distritos pequeños, no más de 100.000 habitantes, de habitantes, eligiendo cada uno a un diputado que lo represente en una o doble vuelta. Y ese que lo representa se presenta con un ticket, como en Estados Unidos, un doble, que tenga un suplente. Porque ese que va a elegir diputado también se elige con mandato imperativo. No hay otro. Es lo mismo que si designáis un poder que os represente un procurador. Pues el poder tiene que ser esencialmente revocable. Si no, no es un poder. Bien, entonces el poder elegido por un distrito es revocable. Si no cumple aquellas instrucciones que ha recibido de los electores apoyando a un programa que era hecho, tendrá que dimitir, irse. Entonces, para eso habrá una oficina electoral en cada distrito, no pagada por el contribuyente, pagado por el distrito. Pequeños gastos, pero para que cada oficina sea de enlace permanente con el diputado que esté en Madrid. Y si no cumple, el suplente lo sustituye y estará vigilado así. Pero es que, además de eso, hay otra garantía supletoria. Supongamos que se formó una coalición que puede ser, por razones ideológicas, por la prensa, por los medios, de la Asamblea de Diputados, le hace la vida imposible a un Presidente. Que no aprueba ni una sola iniciativa que le quita. Muy bien. Un presidente que se sienta acosado de esa manera tiene la facultad de cuando le dé la gana, en un día, sin dar explicaciones a nadie ni exposición de motivo, firma un decreto diciendo... Disuelta la Asamblea. Convocamos otras elecciones. Y yo, presidente, limito ahora mismo y también otras elecciones y que el pueblo elija al presidente y a la Asamblea. Punto. Se ha quedado. Se acabó. Siempre que la Asamblea tenga el mismo poder, una Asamblea avasallada por un poder ejecutivo, pues se reúne la Asamblea y se nos podemos resistir más. Vamos a destituir al presidente cuando les dé la gana. No tienen ni que explicarlo. Se reúne destituido el gobierno. ¿A cambio de qué? De que limita la asamblea. Nuevas elecciones. Separadas. A un sitio y a otro. Punto. Bien. Otra pregunta.
Locutor 01
Buenas tardes. La pregunta que yo le quería hacer es al hilo de lo que usted ha manifestado al respecto de la libertad política y del acierto, según su criterio, con que hicieron las cosas los anglosajones en general, los americanos en particular, y el fracaso que en ese mismo sentido tuvieron los europeos continentales en general y los franceses en particular, ¿cuáles son, según su criterio, las causas que justifican esto? Porque unos lo hicieron tan bien y otros tan mal.
Antonio garcía-trevijano
Está analizado ese tema en libros extraordinarios. Hasta el punto que la tesis de que no puede haber una democracia si no hay antes una guerra está sostenida por la experiencia de Estados Unidos que tuvo una guerra de independencia para fundar la democracia y en el Reino Unido basan que sus libertades, que no es democracia parlamentaria, también derivan de la gloriosa, de la revolución, la guerra civil, revolución glonosa. Y en Prusia, y se alegan como que si no hay una guerra, después no puede haber democracia. Yo no creo en esa teoría. Y la prueba es que estoy aquí proponiendo, y yo tengo conocimiento suficiente de la historia, para saber por qué razón la Revolución Francesa fracasó. Yo lo sé, lo explico en mi libro, eso no lo voy a explicar en un minuto, pero es el fracaso de la Revolución Francesa, vendido por Napoleón, como victoria, como triunfo de la Revolución Francesa, la que ha motivado toda la paranoia intelectual que hay en toda Europa, continental, en los filósofos, historiadores, todos, que no tienen ni idea de lo que ha pasado en Europa. porque fue Napoleón el que vendió y conquistó toda Europa en nombre de la Revolución Francesa. Y además, la tesis, una de las tesis, bueno, yo no voy a explicar ahora porque sería muy largo, pero me acuerdo de una tesis, Toqueville. Toqueville, que sabéis que además de su obra de la democracia en América, que es extraordinaria y que a mí me alumbró y la he leído mil veces y me encanta su literatura, sus padres, sus hermanos le corrigen la obra, es algo maravilloso. Sin embargo, en lo que él tiene más fama, porque es mucho más profunda, es su segunda obra, que es el Ancien Régime y la Revolución. Y esa es una obra que tiene mucha fama y es una obra mala, porque el estilo de Toqueville es inigualable, es una maravilla, pero su concepción es la siguiente. Él dice que la Revolución Francesa no hizo más que continuar lo que había comenzado a hacer Luis XIV, contra la fronda. La fronda era la gran aristocracia. Y Luis XIV le retira poderes. Es verdad que la tarea fundamental de Richelieu fue quitar a la fronda a los grandes, a los príncipes de Condé, a los grandes, grandes aristócratas de Francia. Las murallas defensivas las derribó y construyó Versalles para que se divirtieran en París y gastaran allí su dinero. El origen de eso está aprobado. Eso es así. Pero... Esa es la tesis de Tocqueville, falsa por completo. Porque él era aristócrata, de una familia aristocrática. Y la tradición de su familia, y se ven las notas de su padre y su hermano en el primer libro, no en el segundo. Él creyó que la libertad, como cada vez desde Luis XIV, cada vez era menor en los aristócratas, él creyó que era Francia. Si es normal, la prueba es que fracasa por completo porque toma parte en la revolución burguesa de Luis Felipe. Toma Toquevil, se presenta, y es elegido no solo diputado, sino un cargo ministerial muy alto. Y fracasa por completo, no se entera de lo que está pasando a su alrededor. Viene la República, la revolución del 48. Se elige, como sabéis, presidente de Napoleón III. Hay un golpe de Estado de su cuñado, que con una pistolita convierte a Napoleón III en emperador. Y Tocqueville llega a ser nada menos que ministro y tiene que irse amargado a su casa. No se ha enterado lo que le ha pasado, porque ha creído que la libertad de los franceses era la libertad de los aristóteles. Y en efecto, la libertad de los aristóteles fue disminuyendo. Y la culmina Napoleón. Y esa es la tesis de Tolkien, que empieza con Luis XIV y que Napoleón la culmina. Y que hay una continuidad de Luis XIV hasta Napoleón. Y eso es erróneo. Bien, otra pregunta.
Locutor 09
Vamos a dar solo dos preguntas más ya, porque ya estamos por encima de las diez.
Antonio garcía-trevijano
Hombre, no importa, dar 20 o 200 más. Si no nos echa el personal de aquí...
Locutor 05
Bien, yo me gustaría saber su opinión sobre un problema más del día.
Locutor 09
Si Estados Unidos tiene alguna responsabilidad, bien jurídica, bien moral, con el problema de los refugiados que estamos teniendo en Europa.
Antonio garcía-trevijano
¿En Europa?
Locutor 09
Sí, con los refugiados que tienen. Porque, de todas maneras, él fue el que metió la vara en el avispero.
Antonio garcía-trevijano
No, no, no, he entendido la pregunta. Claro que tiene una responsabilidad en Siria. No en los refugiados, no. Donde tiene responsabilidad directa Obama, como todos los presidentes de Estados Unidos, que se equivocan cuando tratan de los asuntos europeos. Es que no hay uno que acierte. Vienen con sus prejuicios y unos con una admiración a los buenos modales, ya ni eso, de los europeos en comparación con ellos. Y otros, por otras razones, vienen inclinados al prestigio de la reina de Inglaterra. a la aristocracia y vienen ya humillados los americanos aquí. Se equivocan por completo. Es verdad la responsabilidad de... Bueno, ¿quién ha visto de verdad el problema? Sabéis que yo soy antisoviético, radical, pero Putin ha visto muchísimo mejor, con más claridad que Occidente, el tema sirio. No es un capricho de Putin que quiera apoyar al gobierno del Assad. y combatir a la oposición, porque Estados Unidos no quiere la SAT y apoya a la oposición a la SAT. Pero todos recordáis la habilidad que tuvo el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, de Putin, para darle la vuelta en un solo segundo al ministro de Asuntos Exteriores del secretario de Estado americano, cuando dijo una palabra imprudente, Aquella que le dijo, claro, entonces no hay la menor posibilidad de que lleguemos a un acuerdo para que no desde la escuadra en el Mediterráneo de la flota de Estados Unidos no bombardearan a Damasco y a Siria. Y habían amenazado con cohetes. Y dijo, sí, hay una posibilidad. ¿Y es cuál? Dice, hombre, si entrega las armas químicas, ¿os acordáis de aquello? Bueno, pues aquello fue un triunfo apoteósico de Putin sobre Obama. Porque hoy están juntos y Obama, hay una diferencia todavía, pero es latente. El 99% ha ganado Putin. Pero sí, de verdad, claro. Y yo lo digo. Pero ¿cómo voy a ocultar la verdad de hechos evidentes que están a la vista de todo el mundo? Eso no quiere decir que yo tenga más simpatía por Putin que por Obama. Me es infinitamente más simpático Obama. Pero en Siria ha actuado con mayor inteligencia Putin que Obama. Y es responsable Estados Unidos porque no comprendió... que armar a la oposición, al Assad, era el avispero del que hoy está en los refugiados. Punto. Otra pregunta. Oye, lo ha asustado mi compañero. Aquí ya no hace nadie preguntar, lo ha asustado, hombre.
Locutor 09
Allí hay una pregunta.
Antonio garcía-trevijano
Ah, sí, a ver.
Locutor 09
Le vamos a adjudicar el cuadro.
Locutor 02
Muchas gracias. Bueno, en primer lugar solo puedo agradecerle… Sí, me levanto. Y bueno, yo quiero plantear una cosa que no me ha quedado muy clara, que se habló al principio de la conferencia cuando se hizo referencia a las libertades colectivas. La libertad singular. implican un derecho... Ah, entiendo, ya está.
Antonio garcía-trevijano
He entendido la pregunta. Ah, vale, vale. Mire, soy jurista. ¿Qué? ¿Jurista? Sí. Era estudiante de abogado, ¿no? Sí. La diferencia entre un jurista y un abogado es de tal naturaleza que el abogado no sabe ni siquiera lo que es ser jurista. Un jurista es el que conoce el fundamento de las leyes. Fundamento. Un abogado bueno, buenísimo, es el que conoce las leyes, pero no su fundamento. Bien. La pregunta suya es ¿por qué digo yo que la libertad colectiva es el fundamento de las libertades individuales. Y que si no hay libertad colectiva que la fundamente como en Estados Unidos, lo que hay son facultades. Sí, facultades concedidas por un derecho que se llaman libertades, mal llamadas. El concepto de la libertad implica que no hay nada que obligue a hacer algo que la libertad no existiría. Si eres libre... No puede haber un derecho, porque el derecho, si el derecho concede libertades, dime un caso, es imposible que ni un abogado ni un catedrático me enseñe una sola libertad que no sea una facultad concedida o estar dentro reconocida por la costumbre, por la tradición del derecho romano hoy, que es nuestro, No existe ninguna libertad que no sea una facultad del derecho. Voy a poner un ejemplo muy sencillo. Derecho de propiedad, por ejemplo. Tiene todas las libertades. Derecho de propiedad, fíjate. El propietario, no digo del más modesto al más millonario de propietarios, tiene la libertad de usar su propiedad. Tiene la libertad de encender todo el tiempo que quiera las luces. Luego tendrá que pagar Más libertad de abrir los grifos y cerrarlos. Ah, tiene la libertad de alquilar su propiedad, hipotecarla, venderla. Entonces, son facultades de la propiedad. Y a eso se le llama libertades, porque es libre de hacer todo eso. Pero vamos a pensar en el derecho de sociedad o de asociación. Derecho civil. que son todas las sociedades que existen en el mundo, proceden de un derecho que se considera al principio natural de asociación. ¿Qué tiene que ver eso con la libertad de asociarse políticamente? Nada. En cambio, piensa un poco nada más y verás cómo. Un derecho es todo aquello que tiene sin que haya una libertad. Si eres libre, no puede haber un derecho que lo justifique, será el derecho. porque en cambio es sencillo de entender si piensas que la libertad colectiva en singular es el fundamento de la existencia de libertades individuales, igual a derechos individuales, igual a facultades individuales. Si no hay una libertad colectiva, ¿Qué garantía tienes tú de que este Estado, esta Constitución, no pueda haber un golpe de Estado, un golpe de mano, que triunfe Podemos? ¿Y quién te asegura? No pasará, porque este es un oportunista que no cree en nada. Pero bueno, ¿quién te asegura a ti que no te van a expropiar o te van a sacar si tienes dinero para dárselo la renta universal? ¿Qué garantía tienes? Cero. ¿Por qué? Porque no hay una libertad colectiva que haya fundado la constitución, que es así, que sería inamovible, como en Estados Unidos. En Inglaterra, como no hay constitución escrita, hay una cosa que se llama constitución material. Y en España, como esa constitución que hay es falsa, es mentira, por encima y por debajo de esa constitución también tenemos una constitución material, que es toda la historia de nuestro derecho, que ha fundado unas tradiciones. Eso está vivo, eso está ahí. Y lo que nosotros necesitamos es dar un golpe de inteligencia para fundar nuestros derechos individuales en una libertad colectiva que ya es así que es inamovible. Porque eso es colectivo. De verdad que el tema es un poquito difícil, no mucho, pero es un poco por la confusión que tienen los que estudian derechos de creer que los derechos proceden de Dios o bien del derecho natural o bien de la razón o bien del bien común. Les cito una sola cosa. Desde que se estudió a Yering, Rodolfo Yering, todo el mundo ilustrado, jurista, sabe que las leyes, todas las leyes, sin excepción, las de Franco, las de ahora, las de América, las de Rusia, Soviética, todas las leyes no están, no es una ordenación de la razón al bien común, como hablan estos ignorantes, que los socialistas dicen la doctrina de la Iglesia del bien común. Lo sacan de una doctrina que es eclesiástica. No, no, es que eso es falso. Y Erin Dan el clavo y dice, toda ley resuelve, bien o mal, otra cosa es, toda ley resuelve un conflicto de intereses. Ahí está. Si tú el derecho, se te mete esto en la cabeza. Y sabes que toda ley resuelve un conflicto de intereses, ya tienes la puerta abierta al conocimiento del derecho. Porque toda la ley que tú vas a ver, la coges y dices, ¿a quién favorece esta ley? ¿Al propietario, al que ha alquilado, al obrero? Ahí la tienes. Toda ley es un conflicto de intereses. Y depende del interés protegido para que sepas qué régimen lo ha hecho. Mira, eso se ve en el derecho romano. Por ejemplo... hay una época romana donde desciende mucho la población y surge una ley yulia y popea simplemente para proteger las familias numerosas. Fíjate que sencillo, que bien común ni nada. Es que Roma está interesado en que haya más mano de obra y la familia yulia del emperador saca una ley, mujeres, para favorecer la maternidad. Eso sí, eso es ser jurista. Otra cosa es ser abogado. Otra cosa es ser leguleyo. Y ojalá tú llegues a la categoría de abogado. Y después de oírme a mí, si te aficiones, a lo mejor un día llegas a ser jurista. Un segundo, que luego vendrá el aplauso general.
Locutor 09
Vamos a dar la última palabra a aquel señor. Un segundín.
Locutor 05
¿La huelga es una manifestación de la libertad colectiva o hay un derecho de huelga?
Antonio garcía-trevijano
Es una manifestación de la libertad colectiva que funda el derecho de huelga. Es la libertad colectiva la que lo funda. Si no, está sujeto a cualquier modificación. ¿Debe haber ley de huelga? No lo creo. Yo creo que en un país civilizado, es decir, donde la civil prevalezca sobre lo político, yo creo que ni siquiera eso. Yo soy, desde luego, conozco muy bien la historia del movimiento obrero. Los sindicatos, las cooperativas, todo el tipo de movimiento obrero lo conozco muy bien. Y la huelga puede ser fundamental. Pero, desde luego, después de la experiencia de comisiones obreras, UGT y compañía, la huelga es un plumazo y fuera. Eso es mentira. Plumazo y fuera. Eso es mentira. Nada más que dinero y corrupción de los sindicatos. Como la patronal, igual. Todo eso es corrupción. Mira, empieza la corrupción con Benito Mussolini. Empecé la conversación con Mussolini y la voy a terminar con él. La corrupción empieza porque un ministro de Mussolini, llamado Nitti, inventa la teoría y la pone en práctica y España y Franco la copian y manda a Joaquín Garrigues, el mercantilista, el catedrático, mejor de mercantil de España, va a Italia para traerse a España dos cosas, el fuero del trabajo y el fuero de los españoles, lo trajo Garrigues, trae de Italia esto que voy a contar ahora. NITI se inventa los convenios colectivos. ¿Qué significa convenio colectivo? Algo tan horrible, tan horroroso, que un sindicato que no representa, por ejemplo, ni al 10% de la clase obrera de su sector, tiene el poder de hacer leyes que obligan al 90% restante. ¡Un 10%! Es que esa es la locura. Eso, explícalo eso a un sindicalista. Explícaselo eso a este que acaba de emitir, con esa cara. No, digo la cara porque le crecen los pelos hacia adentro. Fíjate que cerebro habrá ahí. Con esas cejas y ese cerebro. Explícale eso a ese. O al tocho, o mocho, no sé cómo se llama. Explícale que el 10% hacen las leyes para todos los obreros españoles. El 10%. Y explícale que además esos, como son lo que son, roban miles y miles de millones de euros para los ERE destinados a sus compañeros obreros que son despedidos. Y se los quedan robados ellos. ¿Qué sindicato es capaz de levantarse un solo palmo entre mí? Ni uno. Yo fui amigo de Marcelino Camacho. Defendía comisiones obreras cuando era unitaria y la defendí en Estrasburgo y tuve amistad profunda. Con Marcelino Camacho. Ayudé a la constitución, a la creación de las comisiones obreras. Porque eran tan pobres e inocentes cuando las crearon, que además fue un falangista, un maestro. El que las creó, ¿no creéis que fue Marcelino? Marcelino es el que le dio la fuerza. Y la táctica era penetrar en el sindicato vertical y nuclear el sindicato desde dentro. Pero eso es un fracaso. Pero yo lo defendí. Lo que voy ahora es que como los cogía la policía siempre, no respiraban. Y en el año, bueno, los cogía siempre porque eran... Es que no tienen dos dedos de frente. Cuando se enfrenta uno a una dictadura hay que saber cómo se hace. Pues ellos no lo sabían. Y cada vez que se reunían, ¡pum!, la policía cogía. Hasta tal punto que, como yo los conocía, uno de los que más contacto tenía conmigo pidió, por favor, que organizara yo una reunión de convención obrera, la primera, un congreso en toda España. Y lo hice en el mes de octubre del año 67. Y os lo voy a contar y con eso sí que vamos a terminar. No porque yo esté cansado. Yo, hablando de política y de una revolución, yo creo que ni duermo y soy capaz de estar un año entero sin... Bien, pero voy ahora al tema de las comisiones obreras. Me piden que lo organice. Entonces yo tenía en aquel tiempo el abogado de una empresa que había quebrado en Madrid, que era la fabricante de medias Vilma, de mujeres, las primeras medias de nylon, que estaba en la plaza de Castilla donde hoy están los juzgados. Había fracasado la empresa, había una quiebra, yo era el abogado. Y como era una muy buena instalación, tenían dos pisos y una casa muy buena para los dueños, puse allí para vigilar aquello a mi secretario personal, José Escobedo Mayal, le hice que fuera con su mujer a vivir allí para cuidar aquello. Nadie trabajando en mí iba bien. Y ahí convoco yo una reunión de convención. ¿Sabéis cómo lo hice? que era la primera que hacía reunión de delegados de toda España que venían a Madrid a preparar la huelga famosa del 67. La única que tuvo éxito. El que está hablando, que lo haga más fuerte para que yo oiga. No es porque yo imponga silencio, es que me gustaría, soy muy curioso, me gustaría saber de qué habla. Bien. hago la reunión de tal manera para que la policía no los coja, que los delegados lleguen a Madrid sin saber dónde van a reunirse. Porque yo no se lo dije a nadie. Y cuando ya tuve la lista de a dónde llegaban, qué autobuses, qué trenes de toda España, no era un número muy elevado, pero eran unos más de 30. Entonces, como yo tenía muchos amigos... Mandé a cada uno de los sitios choches de amigos míos para que los llevaran, ellos no sabían a dónde, en Madrid, y por tanto la policía no los cogió. Pero tuvieron la imprudencia de irse, igual que yo he propuesto la marcha festiva, pues ellos se fueron tan festivos que dejaron la fábrica llena de latas de sardinas, de verdad, una suciedad tremenda. Y la policía, como sabía que se había celebrado por los resultados, registró votos y los encontró. Y detuvo a mi secretario, que era además hijo de uno perteneciente al Socorro Rojo, entero él, fíjate. Y yo era un hombre leal, pero miedoso, porque había sido educado bajo el franquismo con el miedo a la represión. Pero claro yo, sabiendo que era de carácter miedoso, y que yo había preparado todo allí, que este hombre estuviera detenido en la Dirección General de Seguridad, era seguro, seguro que yo estaba seguro, usted va a cantar, va a decir que soy yo. Bueno, entonces, figuraros qué miedo tenía yo, porque se acababa mi habilidad para ser pimpinela escarlata. Por la noche conspiraba contra Franco y de día era amigo de los ministros de Franco y abogado de la banca y de los grandes fortunas y de noche iba por ellos. Bien, como Pimpinela Escarlata o el signo del zorro. Pues lo hice y yo estaba desesperado. Digo, esta vez ya no me escapo, a mí me cogen. Yo no sabía cómo podía salir ese embrollo y tuve la providencia que la suerte me vino a ayudar. Recibo el mismo día que la mujer de Escobedo me dice que está detenido su marido, lo supo a las 5 de la tarde, a las 7 de la tarde llega a mi despacho un marino de un paisano inglés, un almirante famoso, y me trae una tarjeta del conde de Barcelona, diciendo... Y el conde de Barcelona me decía, Antonio, este hombre no miente, tómalo en serio y tú actúa como tú creas en tu conciencia. ¿No sabe qué? Bueno, a ver, leo y este hombre se sienta allá, digo, venga, ¿qué es? Y es que había estado en la cacería de Franco de Cazorla del año 67. Y había visto cómo Franco había perdido el conocimiento. Y, claro, no sabían si estaba muerto o si era grave, no sabían. Sabía que había venido una ambulancia y se lo había llevado sin conocimiento. Y como yo estaba autorizado a utilizar el nombre de don Juan para que yo actuara como quisiera, actué y bien. En un segundo ya tuve que idear todo cómo salvar a Escobedo, que era lo que yo temía. Y a la vez, entonces, yo no conocía al director general de seguridad, que era un coronel del ejército llamado Blanco, bajito, una nuca y un cuello de un ruso tremendo, unos ojos de una profundidad, una viveza extraordinaria. Y veí, yo no lo conocía. Entonces, llamo por teléfono a Luis Balta Bernet, a quien sí conocía, que era entonces vicepresidente del Banco Popular. Y le pregunto, oye, Luis, ¿conoce a don Eduardo Blanco? Dice, por supuesto. Digo, llámalo, invítalo a comer hoy mismo. Yo lo llamé, eran las once y media o las once. Invítalo a comer, que yo voy a comer porque quiero conocerlo. Pero hombre, dime qué. Digo, no, no, no. Cuanto menos gente, mejor. Nada más, invítalo y yo me presento. Ya verás. Nada. Lo hizo y fui a la comida. A la una, en el Banco Popular, en la calle Seda Cero, pues la comida arriba en el piso con los hermanos Luis Baltaverner, el el director general de la seguridad, el jefe de la policía de toda España, el hombre de confianza de Camilo Alonso Vega, ministro del interior, y yo solo, teniendo en los sótanos de la policía a Escobedo, temiendo yo que dijera que yo era el que había hecho la huelga de comisiones obreras. Figuraros qué situación. Bueno, pues voy a la comida, y nada, que no sabía cómo empezar, hasta que le dije, bueno, yo tengo interés en conocerlo, Adán Eduardo, en realidad, Luis la ha invitado a comer porque yo se lo he pedido, porque hay un asunto en el que quiero hablar con usted. Oh, por Dios, Trevijano, cuando usted quiera. Como yo tenía una fama de educado y listo, enorme, de abogado inteligente en todas las esferas superiores, pues es una maravilla, hombre, que nada le... Con lo que usted diga, vamos que... Yo no es que no puedo decirlo delante de los señores que nos han invitado a comer. ¿Cómo? ¿Qué dice? Digo, no, lo que yo quiero contarle a usted y hablar con usted no lo pueden oír ni de Y Luis protesta. Hombre, Antonio, no exageres. Cuéntalo, no decimos nada. Digo, no, no puedo. Yo lo quería intrigar a Blanco para despertarle interés. Y él decía, ¿pero de qué se trata? Y como me estaba acosando y yo quería irme de allí para irme con él y sacar a Escobedo como pudiera de la calabozo, le dijo, mire usted, es un asunto que usted sabe mucho. el asunto más grave que tiene usted hoy mismo. Aseguro que usted ha dejado que viene aquí y tiene la orden de llamarlo a la menor llamada, entonces llama aquí. Pero, hombre, ¿qué dice usted? Claro, yo soy el director general de seguridad y tengo que, tienen que, donde yo estoy, claro, estoy al servicio todo el tiempo. Digo, no, no, esto es algo especial. Yo para picarle, que a ver si nos íbamos. Y ya, ¿cómo no? Le digo, mire usted, se trata de cazorla. Cazorla. Estábamos comiendo, él estaba enfrente de yo. Dios lo sabe. Y digo, ya está, ya he ganado. Ya gané. Ya sabía yo que ahí ganaba la batalla. ...y le digo, no lo puedo decir... ...vámonos ahora mismo a mi despacho... ...digo, ahora mismo, perdonad Luis... ...y sin terminar de comer nos fuimos... ...y yo entraba en el coche suyo... ...por la calle de Correo... ...por la parte de atrás, no por la Puerta del Sol... ...e iba pensando, voy en el coche del director... ...y de aquí no salgo... ...de aquí voy a la cárcel seguro, a Calabozo... ...pero tú, porque cuando llegue el director... ...se entera que Escobedo ha cantado... ...voy arriba, le cuento todo esto ya... ...le digo todo y tal, se da cuenta... lo del Comple de Barcelona y le propongo, como el asunto es tan grave que usted mismo hoy ahora mismo no sabe cómo está Franco y estará tan intrigado también Camilo y lo tiene la familia, le propongo que tengamos una clave para de mano en cualquier día de la noche con esa clave porque yo voy a tener mejor información que usted. No era verdad, pero se creyó que era verdad porque cuando dije eso tan seguro lo digo que la gente se lo cree. Y él, bien, entonces termina y se me da la clave y todo, todo, todo, perfecto. Y le digo, usted, le pido que hable con Camilo, con el ministro, porque si Franco ha muerto, y verá lo que le dije, de verdad, si ha muerto o muere, estoy autorizado por el conde de Barcelona. para llegar a un acuerdo con la autoridad militar, que es muy sencillo. El acuerdo es simplemente que un avión militar, si ha muerto Franco, va a Estoril, recoge al conde de Barcelona y el entierro de Franco se hace precedido por el conde de Barcelona y a unos metros de distancia a su derecha el príncipe Juan Carlos. Y lo acepta. Él acepta transmitírselo a Camilo. Y digo, si don Camilo, el ministro, lo acepta, usted me llama por teléfono diciendo, aceptado, mañana seguimos hablando. Y me llamó por la noche, estaba esperando a este globio, me dijo, don Antonio está sentado y por tanto mañana seguimos hablando. Pero ya aproveché. Cuando ya estaba relajado, digo, tengo que pedirle un favor. No es muy grande, pero en fin, es un favor. Usted me manda, no me pida favores. ¿Sabe usted lo que está haciendo por mí? Por Dios, usted me manda, lo que usted me manda hago. Y fue muy sencillo. Ponga en libertad ahora mismo a mi secretario. para terminar con algo más gracioso aún, que va a provocar más aplausos todavía, y decir cómo terminó. Porque yo ya, llama por teléfono, interior, y yo sentado enfrente de él, el director, y estaba preguntando, pregunto, ¿esta tal? Y dice, ¿esta tal? Y yo sabía que estaba preguntando, y dijo el nombre, Cobedo de señores, Cobedo de tal. Y no, yo no podía oír lo que estaba hablando. Y estaba temblando. Digo, es que ya ha hablado. Y ahora le dice, no, no, es el señor Trevicano el que ha organizado comisiones obreras. Pero ya me había dicho que desde luego, lo que yo mandaba. Y me dice, súbanlo. Lo único que yo oí. Yo no oía lo que estaba por dentro. Y ahora mi preocupación es, cuando entre Escobedo, que no es muy famoso por su valor, me va a ver a mí, sentado, con el director general de seguridad y se va a poner a llorar, a tirarse a mis brazos. Y el director va a ver que allí hay un cuento, que algo raro hay. Entonces yo me giro un poco para que mi cara impresione de severidad y castigo a mi empleado, al secretario, para que cuando entre. Y veo, pero mirando de reojo todavía al director general, y veo que hace un gesto cuando tocan y dice, adelante, adelante, a la puerta, arriba. Y yo estaba él sentado ahí, la puerta allí, y yo giro un poco para que me vea la cara y lo paralice de terror a Escobedo. Poner la distancia infinita entre un jefe y un empleado. Que ha hecho algo a escondidas del jefe. Bueno, entonces me puso así y tal. Y yo, el gesto sabía que le había dicho que le quitaran las esposas. Y en efecto, se abre la puerta, miro a Escobedo y antes de que dé un paso, le digo, pero Escobedo, ¿qué ha hecho usted? ¿Qué ha hecho usted? Esto no hay que... Y me dice Eduardo, no, tranquilo, hombre, no le regañe. no he terminado la gracia del día. Entonces, le dice al señor Escobedo, está usted a las órdenes de don Antonio García Trevijano, está usted libre, lo pongo a disposición del señor Trevijano, muchas gracias, nos vamos. Y bajamos por el ascensor, que era el tercer piso, y salimos por la Puerta del Sol. andando. Entonces, cuando en la Puerta del Sol tomamos la dirección de la calle Correo, es decir, al salir de la plaza donde está el reloj, a la izquierda, vamos a la izquierda y doblamos la esquina, bueno, entonces, de repente, cruza la calle corriendo Escobedo, de pánico, de miedo. Sale corriendo. No, pero ¿qué va? Lo asombroso, que no voy a poder creerlo, es que yo me puse a correr detrás de él. Ahí terminamos.
Locutor 09
Bueno, pues muchas gracias por haber estado aquí. Siempre digo que sin el público no tiene sentido. Muchísimas gracias a Ramón Fernández Reñada y a Antonio Trevijano.
Antonio garcía-trevijano
Pero pregúntale si aceptan que hagamos las brigadas para ir a Barcelona. Pregúntale.
Locutor 00
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