PRESENTACION WEB AGT.2 Y PRESENTACIÓN LYNN MARGULIS

Encendida la luz de la nueva web https://www.antoniogarciatrevijano.info/ empieza a tener sentido el tiempo y la dedicación.

El pensamiento y la acción política de Trevijano ya no es una breve nota al pie de página de la Transición española, sino un prolífico flujo narrativo analizador, innovador y precursor de una nueva visión de la política que retrata a los actores de la reciente historia de España.

Para cambiar la visión de la política y de la historia, tendremos que leer sus libros, conferencias, entrevistas, y artículos de prensa.

Hay que leer como los pajaritos beben agua .

Antonio García-Trevijano

Conocer la historia y la repercusión de su perseverante acción política, anotada en su Cronología, para comprender la práctica y la teoría de las ideas que articuló y defendió.

En el camino, encontraremos una contundente, clara y continúa explicación, hasta descubrir el brillo de la dignidad y la sorpresa de la verdad política.

Un viaje para adentrarnos solos, con la mente abierta y con la predisposición a ver la política y la historia cruda y desnuda.

Fácil y cómodo es seguir la corriente. Para ir a contracorriente, tendremos que esforzarnos en no hacer lo mismo, a no seguir el camino que todos siguen.

Hay que abrir caminos nuevos, encaminarse en ellos, estar en el frente, sabiendo que la estructura principal de la oligarquía de partidos se desmorona resolviendo la ecuación: verdad política = libertad colectiva, del mismo modo que se llega a las verdades científicas .

Aquí es donde la unidad de conocimiento se hace condición.

La oposición al conocimiento unitario de la verdad política la constituyen las ideologías,

en tanto que son veladuras de la objetividad y visiones parciales de la totalidad social.

Antonio García-Trevijano

Este archivo puede y debe servir para generar nuevos trabajos de investigación que deriven en nuevas publicaciones: temáticas, históricas, literarias y fílmicas.

Es un archivo vivo y abierto a rescatar e incorporar huellas, testimonios y colaboraciones que puedan hallarse y aportarse. Hay mucho por hacer y comunicar, para ello está el Buzón.

La luz de la verdad no proviene directamente de nadie, ni de parte alguna. Tenemos que descubrirla nosotros mismos.

En una sociedad siempre ocupada y teledirigida por la inmediatez de pantallas, imágenes e influyentes voceros mediáticos es subversivo proponer leer.

Leyendo nos damos cuenta de que no estamos solos. Nos liberamos del yo y pasamos a ser otros. Entrando en la vida de otros, el teatro de la vida se hace más visible y nos transforma.

Un libro es como atravesar un espejo, que nos lleva a otro lugar, donde es posible examinar nuestros prejuicios y conectar con lo distinto.

Leer es vital para desarrollar nuestra atención. La atención nos dispone a recibir palabras, frases y párrafos que se mueven con significados, formas y sentimientos que sirven para mejorar nuestra vida, en un mundo plagado de distracciones.

Un mundo que nos hace creer que somos meros espectadores pasivos de lo que sucede. Esperando que algo suceda, no podemos ser sin estar.

Es necesario dar escenarios a las palabras reunidas en este archivo.

Palabras e ideas silenciadas esperando ser escuchadas. Palabras que hay que tomar y dar.

Si dar es un don, donemos las palabras.

Volvamos a representarlas, para sentirnos actores de nuestra propia historia.

Nuestra memoria colectiva es el antídoto frente a la cultura del olvido y la indiferencia.

Leer y conocer a Trevijano despierta la sed de saber y eso abre tanto temas como carpetas.

A lo largo de más de treinta años, a la par que recopilaba todo lo que pudiera haber sobre Trevijano, abrí carpetas de todo lo que encontraba, que de alguna manera pudiera relacionarse y vincularse.

Todo ello forma ahora una inmensa red de materias y autores, que contrastan saberes, desde muchos ángulos. Fuente de saber que riega un jardín de conocimiento.

Abarca desde el Origen del universo hasta las primeras huellas de Vida en la Tierra.

De las Comunidades de Bacterias a la historia de las Comunidades Humanas.

Evolución y revoluciones. Concomitancias y nexos. Os propongo un ejemplo.

Para rematar esta presentación he seleccionado un bello artículo de Trevijano y una cita. Preludio para presentar unos apuntes en torno a una rigurosa, radical y revolucionaria científica, Lynn Margulis.

La narración parte del documental Symbiotic Eartch y se nutre de la bibliografía apuntada. Acompañan y encaja citas de otros autores relacionados, cada uno con su propia historia, entre ellos, Antonio García-Trevijano.

Visión biológica y visión política entretejida con hilos conductores: Evolución-Revolución. Reglas de juego. Reflejo del microcosmos en el macrocosmos.

La sabiduría de la vida se mide en cada época por la de los narradores que ha producido en la literatura y en la historia. Cada generación cultural necesita tener, para ser consecuente con ella misma, una nueva visión de su pasado, es decir, una nueva novela crítica de la realidad social y una nueva historia crítica de las generaciones que la precedieron. Cuando falta esa novela y esa historia, como sucede en la transición española y en la guerra fría, que cercenó en Europa la libertad de creación y de pensamiento, las generaciones se superponen y se suceden unas a otras sin encontrar, desorientadas, el sentido de su propia personalidad en la sociedad y la época que las producen.

Antonio García-Trevijano Forte

Di toda la verdad, pero dila sesgada

El éxito radica en el rodeo

Demasiado brillante para nuestro doliente deleite

La sublime sorpresa de la verdad

Como un relámpago a los niños se suaviza

Con amable explicación

La verdad debe deslumbrar gradualmente

O todo hombre quedaría ciego

Emily Dickinson, poema 1129

SENTIDO DE LA VIDA

LA RAZÓN. LUNES 4 DE OCTUBRE DE 1999

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO

Todo lo que conocemos y sentimos proviene de un libro que tardó miles de millones de años en diseñarse y que aún tiene páginas inéditas. El Libro de la Naturaleza no fue escrito sólo para los humanos, sino para todos los seres de existencia real o virtual en el Universo. Durante un corto tiempo de ilusiones infantiles, pareció que tal obra había sido concebida para nosotros, porque sólo con el hombre, al que adiestró en inteligente curiosidad, se permite jugar al escondite. Reto tan apremiante que, con los primeros signos de lo desconocido, y para asegurarse el dominio en ese juego, lo humano creó las reglas de la magia, la religión, la técnica, el arte, la sociedad, la economía, el Estado y la ciencia. Con cada invento creyó haber descubierto el modo de controlar las fuerzas ocultas. El libro de la Naturaleza, nada paciente con los errores humanos, nos parece perfecto porque ha borrado de sus páginas las huellas de sus monstruosos fracasos. Y la belleza de sus éxitos nos distrae del derroche de energía que emplea en producir una criatura. Dios no puede ser autor de este modo tan caro de avanzar por ensayo y error.

Pero sí parecen divinas las lecciones de la Naturaleza sobre el sentido y el ritmo de la vida en las especies y los individuos. Estos nacen de ellas para hacerlas crecer, y mueren también por ellas. Por esta fidelidad absoluta a la primacía de las especies, el sentido de la vida personal no puede hallarse en los momentos cruciales donde se une, con el nacimiento y la muerte, al sentido de la especie animal. Lo humano sólo puede estar en el curso de las existencias personales que cumplen, o traicionan, su misión de acrecer y mejorar la humanidad a la que pertenecen. Nacer y morir son hechos de la especie. Como tales, carecen de sentido personal. No preguntemos por qué nacemos y por qué morimos, pues son meros hechos de existencia que, como en el mito de Parsifal, responden a preguntas no formuladas antes, y parecen obedecer al egoísmo narcisista de las especies. Preguntemos por lo que puede obtener respuestas con sentido personal. Para qué vivimos, cuál es el destino de la persona en la humanidad, cómo procurar a ésta su más feliz sobrevivencia.

La procreación no es la finalidad absoluta de los individuos. Un aumento de población superior a lo que el medio ambiente permite conduciría a la extinción o debilitamiento de la especie. El amor a los hijos de un amor selectivo, y a la Naturaleza vecina, dan un maravilloso sentido trascendente a las vidas personales. Pero el llamado género humano es una especie naturalmente social. Su crecimiento se une al de las sociedades donde se desarrolla. En ellas se define lo que podemos y debemos hacer, según vocaciones y capacidades, para aumentar la potencia de la sociedad humana, mejorándola de calidad. Una vida es tanto más personal y mejor realiza su destino, cuanto más y mejor contribuya al desarrollo social, es decir, a conquistar la igualdad de oportunidades y libertad de vocaciones que lo hacen idealmente posible. Y esto implica la necesidad personal de asegurar la libertad política colectiva y el valor social de la sinceridad, sea cual sea la edad, profesión o situación en que se encuentre el individuo.

Si tuviera que ver de una sola mirada lo único que imprime sello personal a una larga vida de pasiones, agitada por múltiples y variadas experiencias; si estuviera obligado a decir, en pocas palabras sentidas, a dónde conduce la sinceridad, con el paso de la juventud de las pasiones a la madurez de los sentimientos, no dudaría en afirmar que, pese a los aparentes cambios de destino y a la variación de situaciones, la vida de un espíritu inquieto transita, sin darse cuenta cabal, desde la búsqueda de la verdad, a las vivencias de lo verdadero. Y desde las pasiones de conocer, querer, poder y hacer cosas o relaciones realizables en el mundo de la vida, a la pasión de comprender y sentir la vida del mundo.

Desde la formación de mares y cordilleras hasta las primeras células, la lealtad desplegó su innata función para asegurar el éxito de las innovaciones útiles para la evolución creadora del universo.

Antonio García-Trevijano

Lo que ahora sabemos difiere mucho de lo que se ha enseñado en las escuelas.

Tenemos que reevaluar nuestras ideas consolidadas y nuestras nociones preconcebidas.

Lynn Margulis

Estos apuntes sobre el mundo natural, presentan a una científica, Lynn Margulis, 1938-2011. Enérgica, rebelde y brillante bióloga que desafió y se enfrentó a los dogmas establecidos por la biología académica y a la manera de entender la vida en la Tierra.

Lynn dirigió el foco de sus estudios en zoología y genética hacia la microbiología, dando con las claves para iniciar una revolución científica en el siglo XXI.

Una revolución en la evolución.

Sus teorías, la Teoría de la Endosimbiosis seriada en la evolución celular y la Teoría de la simbiogénesis en relación con la evolución general de los organismos vivos, abrieron una nueva ventana para contemplar la Tierra, la vida, la evolución y el medio ambiente.

Su quehacer científico fue una constante batalla política antidogmática contra el establecido poder neodarwinista.

La simbiosis entre organismos diferentes que viven juntos es el impulso fundamental del cambio evolutivo.

La evolución surge de la interacción y la colaboración.

Somos variaciones multicelulares de una materia que las bacterias establecieron en el Eón arcaico, hace 4000 millones de años, en unos ecosistemas bacterianos anaeróbicos, en comunidades de baja altitud, por toda la Tierra, crean alfombras microbianas activas que crecen continuamente en bajamar.

Lynn Margulis

Ridiculizadas al principio, sus teorías consiguieron ser aceptadas por la comunidad científica, ya aparecen en los libros de textos de enseñanza secundaria, dando un giro radical a lo establecido sobre la evolución.

Los paradigmas científicos son construcciones humanas y, como tales, están sujetos a cambios y revisión.

Thomas Kuhn

Es más fácil desintegrar un átomo que un preconcepto.

Einstein

Hoy, sus ideas nos brindan la posibilidad de cambiar la forma global de pensar.

Remover nuestra propia cosmovisión es tanto reflexión personal como debate colectivo.

Este cambio de paradigma puede ser útil, para enfrentamos a los retos políticos, sociales y medioambientales, causados por una forma de pensar.

Tenemos que renunciar a creer en verdades absolutas y dogmáticas.

La ciencia no trata con la verdad, el conocimiento es siempre parcial e incompleto.

La naturaleza de la ciencia no es descubrir la verdad absoluta, sino construir modelos que nos permitan comprender y predecir el mundo.

Thomas Kuhn

Lynn comparte sus conocimientos en genética y microbiología, para que veamos la gran revolución en nuestra forma de pensar que ha aparecido durante las tres últimas décadas.

Su trabajo científico agita y sacude a los que se resisten a pensar por sí mismos.

Estamos acostumbrados a seguir la corriente, a competir, no a compartir conocimientos.

Para explicar la evolución, suele decirse que la evolución resulta de la competición .

Lynn, sin andarse por las ramas, revela: No, la evolución es el resultado de la cooperación .

En sus investigaciones científicas observó continuas relaciones, conexiones y dependencias.

Animales y plantas están integrados en su entorno y éste les afecta.

Igual que el entorno modela a los seres vivos, los seres vivos modelan el entorno.

La Tierra es simbiótica. La vida regula su propio medio ambiente.

Lynn Margulis

La biosfera está totalmente dominada por el mundo microbiano.

Lo que Lynn cuenta sobre la célula y las relaciones entre ellas, nos anima a pensar en lo que podemos hacer en la sociedad humana y con nuestras vidas en el planeta.

Entendemos y describimos la naturaleza a través del prisma de nuestra cultura y la propiedad emergente de nuestra cultura es estar en guerra con la naturaleza.

Los subterfugios del pensamiento medroso se aferran, para no reconocer su impotencia, al rechazo instintivo de que un producto de la naturaleza, el hombre, pueda ser destructivo de la Naturaleza, o causa universal de la miseria en tres cuartas partes de la humanidad.

Antonio García-Trevijano

Los hechos científicos son producto de pensamientos colectivos, cambiarán en la medida que cambie la cultura. Estancados en un pensamiento colectivo no podemos escapar de él.

Entre las creencias dominantes hay conocidas perlas: El mundo está hecho para nosotros. La naturaleza está para explotarla. No hay evolución tras la culminación del hombre .

Estas ideas tienen muchos creyentes, pero deben ser refutadas científicamente.

Son antropocéntricas, con tendencia a considerar al hombre un ser superior.

Desapegados de emociones y sentimientos, que no forman parte de la ciencia, nos distanciamos del mundo. Separados y apartados de la naturaleza nuestra visión del mundo se nubla y solo se sostiene con una comprensión mecánica de nuestra relación con la Tierra.

Este es el pensamiento colectivo que domina hoy en la ciencia.

El desarrollado durante la Revolución Científica en el siglo XVI y XVII, cuando los grandes genios del momento, descubrieron que se podía estudiar el mundo matemáticamente, y controlar la Naturaleza como si fuera una máquina.

La idea de la máquina era muy poderosa. Los increíbles mecanismos de los relojes y autómatas se sofisticaron, todo el mundo los adoraba.

La metáfora de la máquina se tomó como una realidad.

Si querías entender cómo funciona un sistema complejo, un organismo, lo que se debía hacer era desglosarlo, fragmentarlo en las partes que lo componen.

Al entender las partes por separado, entenderíamos cómo funciona el todo. Eso es el Reduccionismo . La nueva ciencia matemática, mecanicista y limitada arraigó. Era una forma potente de saber, que ignora y oculta otras formas del saber.

Si todo el mundo piensa igual es que alguien no está pensando. Busquemos en otra parte.

La primera regla del arte de pensar consiste en rehusar la atención al panorama y las atracciones que ofrecen los sentidos, los hábitos mentales, la cultura envolvente y las pasiones egoístas.

Empieza con la paradoja de tener que esforzarse en no pensar. Sólo construye quien destruye.

Antonio García-Trevijano. Reglas del arte de pensar .

Hoy sabemos que cuando diferentes actores de un sistema empiezan a interactuar juntos, obtenemos propiedades emergentes que surgen de esas interacciones que no se podían predecir a partir del conocimiento de las partes aisladas.

Las propiedades emergentes son ahora reconocidas por la ciencia. Esto lleva a un cambio de estilo de ciencia más holístico, centrado en las propiedades de los sistemas enteros en lugar de exclusivamente en las partes.

Los grandes problemas de nuestro mundo están todos interconectados. Energía, cambio climático, pobreza, tecnología, economía y gestión, todas esas áreas y todos los problemas en ellas son interdependientes. Ninguno puede entenderse de forma aislada.

Nos educan y nos deforman para pensar recto, de forma lineal, con lógica de causa y efecto. Podemos aprehender del pensar curvo, en términos de patrones, relaciones y revoluciones.

La ciencia no progresa de manera lineal, sino en revoluciones.

Thomas Khun

El pensamiento sistémico trata sobre bucles de retroalimentación, donde la cadena de causalidad se come su propia cola, como el Uróbaro. La naturaleza es dinámica y cíclica.

En un sistema, siempre hay interdependencia, cada parte depende de otras partes. No existe ningún organismo totalmente independiente, cada organismo requiere comida y que se eliminen sus desechos. Hay un sistema en la superficie de la Tierra.

Está teniendo lugar una revolución en las ciencias de la vida, un cambio profundo, desde una visión mecanicista a una visión sistémica de la vida.

Darwin estaba en lo cierto. Toda la vida en la Tierra tiene un ancestro común.

Los organismos y las poblaciones de organismos crecen en tasas que no puede sostener su entorno. Hay más nacimientos, eclosiones, semillas que brotan, esporas en el aire de las que podrían sobrevivir. Solo sobreviven unas pocas, eso es la selección natural, un proceso de eliminación. Los que sobreviven lo suficiente para reproducirse pasan sus características a la siguiente generación.

Darwin llevó esta metáfora de la selección natural más allá, afirmando que cada ligera variación, si es útil, se preserva y resulta en un cambio evolutivo.

En las décadas de 1930 y 1940 un grupo de científicos combinaron la teoría de la evolución por selección natural de Darwin, con las leyes de herencia de Mendel.

La teoría resultante es el neodarwinismo, éste separó la vida de la biología. Creó un dogma. Su esencia es que las variaciones entre un individuo y otro que llevan al cambio evolutivo, están provocadas por diferencias en sus genes y que esas diferencias son el resultado de errores que ocurren cuando los genes se copian durante la reproducción. Se refieren a las llamadas Mutaciones genéticas aleatorias .

Los poderosos neodarwinistas dominan el mundo académico, las investigaciones científicas, la financiación y las publicaciones. Tienen el control sobre el diálogo, los textos y el dinero. Simplificaron a Darwin, separaron, aplastaron y ridiculizaron las ideas que no encajaban con su teoría, como las de su predecesor, el padre de la Biología, el que acuñó su nombre y la definió por primera vez, Jean-Baptiste Lamarck.

Fue necesario mucho poder, mucha capacidad para controlar las instituciones científicas, para instaurar el darwinismo y es necesario mucho poder para mantenerlo. Las pocas personas que constituyen el verdadero poder, que son las mismas que controlan las fuentes de energía, las multinacionales farmacéuticas y biotecnológicas, tienen un gran interés en que se mantenga la concepción darwinista de la realidad (el mundo es así de terrible porque, según la Ciencia, son “leyes naturales”, y ellos están, lógicamente, en la cumbre), y la concepción reduccionista de “los genes” y el azar es fundamental para sus negocios.

Máximo Sandin

La ciencia y la política están profundamente entrelazadas. Durante la Guerra Fría, si te basabas en la herencia de las características adquiridas, se asociaba con el fraude y con el comunismo, apoyabas a la Unión Soviética. En EEUU y su eje de influencia en Occidente se basaban en la teoría de los genes y en la de la selección natural.

Lynn Margulis difería de los neodarwinistas, en casi cada punto de su teoría. La idea de que la acumulación de mutaciones aleatorias es la forma en que cambian las especies, de una a otra, no se sostiene por pruebas. Para ella, las nuevas especies llegaron en primer lugar de microorganismos que se unían a otros y la evolución puede dar grandes saltos. Defendió la visión simbiótica de la evolución.

Sus ideas fueron despreciadas por los neodarwinistas y como no estaba de acuerdo con ellos, la acusaron de posicionarse con los creacionistas y de avivarlos. En medio de esta extraña dialéctica Lynn luchó y llamó al neodarwinismo, una secta religiosa menor del siglo XX , por su esfuerzo en luchar contra el creacionismo, promoviendo su propio sistema de creencias.

Hoy en día se acepta la simbiosis y todos dicen que también forma parte del darwinismo.

No, no puede ser ambas cosas. Llamémoslo solo evolución y sigamos adelante.

Palabras, palabras, palabras. Las palabras encantadas y seductoras se inmiscuyen.

Es común equiparar la visión neodarwinista de la evolución con la palabra competición y la visión simbiótica con la palabra colaboración.

Lynn advierte que no se deben utilizar esas palabras antropocéntricas para describir a la naturaleza, ni se debe hablar de coste-beneficio o cooperación-competición en ese contexto. Esas palabras son propias de los bancos y del baloncesto, pero no son propias de una explicación científica. También nos advierte sobre el uso de metáforas en la ciencia.

¿De dónde viene la idea de que los organismos compiten para sobrevivir y la de la metafórica supervivencia del más apto ?

Darwin, era un naturalista rico y bien relacionado con la alta sociedad y el poder real que lo financiaba y promocionaba. Hizo énfasis en la competición por lo que oía, leía y absorbía sobre la vida social en la era del primer capitalismo victoriano y de la industrialización temprana, que fue ferozmente expansiva, explotadora y de gran impacto social.

La teoría darwiniana de la selección natural basada en la lucha por existir no es más que la teoría socioeconómica del laissez-faire (dejar hacer) aplicada a la naturaleza.

La razón por la que vemos tanta lucha es porque es el reflejo de nuestro mundo social.

Aislados de los procesos naturales hemos creado nuestros propios problemas.

Hobbes habla sobre el estado natural de guerra de la naturaleza.

Tennyson canta que la naturaleza tiene rojas las garras y los dientes.

Herbert Spencer, no Darwin, acuña la expresión: la supervivencia del más apto .

Supervivencia del más fuerte , en el sentido de enfrentar a la gente y que gane el mejor.

Todas esas metáforas van más allá de la intención y de lo quería decir Darwin.

La vida no tomó el mundo por el combate, sino por la creación de redes .

Lynn Margulis

El problema con una metáfora, es que están basadas en comparar esto con aquello que puede tener similitud, pero no es idéntico. La metáfora puede hacernos asumir una relación que no existe. La cultura popular más vulgar ha asumido la supervivencia del más fuerte . Expresión con implicaciones políticas que va más allá de su significado biológico original.

Darwin usó una metáfora que se aplicaba en otro contexto, el de su poderosa clase social. Debemos comprobar adónde ha llevado la metáfora después.

El título completo del famoso libro de Darwin es: Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida. Desde su publicación en 1859, la teoría propuesta se ha convertido en una ley ineludible de la naturaleza y suele justificarlo todo. Desde la brutal competición escolar y la de los negocios, a la explotación económica global de la gente y del entorno.

El darwinismo social, amalgama diversas teorías e ideas pseudocientíficas y políticas basadas en extrapolaciones entre las feroces leyes de la naturaleza y las de la sociedad. Corrientes ideológicas, que legitimaron el capitalismo en su forma más salvaje, extrema y agresiva. Aliento de racismo, nacionalismo, fascismo, genocidio, eugenesia, esterilización y guerra.

Otra metáfora oscura es la del gen egoísta , creada por Richard Dawkins, declarado y activo neodarwinista. En su libro dice: somos máquinas de supervivencia, vehículos robóticos programados a ciegas, para preservar esas moléculas egoístas conocidas como genes.

Muchas teorías usan metáforas, al hacerlo, se distancian de los hechos hasta distorsionarlos.

No hay forma de que una cadena de ADN pueda ser egoísta. Un gen no tiene un yo, ni lo es. La metáfora de Dawkins, el gen egoísta , surge de su cultura occidental, promotora del poder del individuo sobre la comunidad. Como lo presenta como ciencia, se toma como una verdad, y contribuye a una cultura de avaricia y egoísmo.

Estas dos metáforas, la supervivencia del más apto y el gen egoísta, son la base del espíritu neodarwiniano, la creencia dominante de que los humanos son genéticamente individualistas egoístas y agresivos. Para ellos, el éxito solo se alcanza al vencer en batallas competitivas. Lo demás es sentimentalismo infantil.

El modo de mirar a la naturaleza marca la diferencia.

Los neodarwinistas ven en la naturaleza individuos egoístas independientes luchando por la existencia. Mientras que Lynn y otros científicos ven en la naturaleza comunidades interdependientes de organismos.

Siempre pensé que en la humanidad hay mayor porción de nobleza que de vileza. El drama lo produce el hecho de que ésta se organiza sin necesidad de organizadores. Confluyen los egoísmos de la ambición de poder sobre los demás seres que no los padecen. Se organiza el dominio. Y este narcisismo sádico se cubre con ideologías totalitarias que, lejos de responder a una totalidad social, la aplastan en nombre de la nación o de la clase obrera, en nombre de la libertad de mercado o del progreso industrial.

Antonio García-Trevijano

Cuando nos damos cuenta de que tenemos una elección, tenemos que decidir cómo adoptar el nuevo paradigma. Nos acercamos a un nuevo comienzo y debemos cambiar radicalmente.

Ahora estamos en el mundo de la fuerza de las oligarquías financiero-económico-políticas. Consideremos estar en el mundo de la lealtad-verdad-libertad, para darle la vuelta al cuento y poder afrontar cualquier situación. Ser capaces de hallar soluciones pacíficas a los conflictos, que siempre existirán. Somos afortunados de que existan, porque nos recuerdan y demuestran que todos somos diferentes.

Esperemos que esta revolución científica en marcha prospere porque sospechamos que el modelo competitivo es letal. La ciencia siempre está cambiando y abriendo caminos nuevos.

Cuidar y compartir el saber son las acciones más naturales del comportamiento humano.

El mejor conocimiento de las ciencias naturales ha permitido encontrar en la Naturaleza un principio universal que supera en extensión y eficacia a todas las virtudes morales.

Lo que se creía que sólo era un principio de lealtad de la especie a la especie, sin trascender a los individuos, ha resultado ser una ley general de lealtad de cada rincón de la naturaleza a la Naturaleza, como lo cantó Emerson.

Antonio García-Trevijano

Todos los reinos y todos los suburbios de la naturaleza prestan su lealtad a la causa donde ésta tiene su origen.

Ralph Waldo Emerson

Toda la vida está dividida en cinco reinos: bacterias, protistas, hongos, plantas y animales. Para que puedan verse los microorganismos de los dos primeros reinos es preciso un microscopio y la tecnología cuenta cada vez más.

Hay muchas bacterias en una gota de agua, pero son difíciles de ver porque son muy diminutas, de alrededor de una milésima de milímetro.

El reino protista incluye una variedad increíble de microorganismos como las diminutas amebas y los paramecios, y organismos más grandes como el alga Laminaria.

Mucho más pequeños que las bacterias están los virus, partículas que no tienen la más mínima propiedad de la vida, no pueden reproducirse por sí solos, pero contienen ADN o ARN. Viven condicionalmente en su portador, no solo como parásitos, sino como fuerzas que forman el contenido, el mecanismo y la complejidad general de los genomas.

El genoma es la colección completa de moléculas de ADN de una célula. Una larga molécula en forma de doble hélice hecha con secuencias de cuatro moléculas diferentes más pequeñas llamadas nucleótidos. La forma en que los nucleótidos se dispongan a lo largo de las dos cadenas entrelazadas del ADN conforma el sistema de información vital de la célula.

La unidad de vida de la Tierra es la célula.

Hay dos tipos de células, las procariotas, tipo bacteriano, sin núcleo, con un solo cromosoma, y la eucariota, como las células nucleadas de animales, plantas y hongos.

Dos formas de vida muy diferentes.

Todos los organismos tienen ADN, las bacterias lo tienen, pero no tienen un núcleo. Los demás organismos tienen núcleo que contiene ADN organizado en cromosomas en el proceso de mitosis, mientras que una célula se divide. Lynn estudió a fondo la mitosis, porque estaba interesada en saber cómo evolucionaba.

Así como una gota de aceite forma una película cuando cae al agua, algunos compuestos químicos formaron las primeras membranas. Barreras semipermeables que distinguen el adentro del afuera y separan lo propio de lo distinto.

Estas estructuras se autoorganizan, concentran compuestos que interactúan, permiten la entrada de nutrientes, evitando la salida de agua. Las relaciones entre los elementos químicos y la propia vida son esenciales.

Todos los seres vivos tienen algún tipo de membrana. Sistemas químicos esenciales para poder respirar, alimentarse, reproducirse, moverse, relacionarse y desarrollar todas las vías sensoriales conocidas.

De paso transforman la composición química del mar, de la tierra y de la atmósfera.

Las relaciones entre los elementos químicos y la propia vida son esenciales .

Thomas Kuhn

El origen de la vida ocurrió hace unos cuatro mil millones de años. El agua se animó.

Durante los primeros 2.000 millones de años solo existieron organismos unicelulares.

A lo largo de ese descomunal tiempo, estas primordiales, simples y omnipresentes bacterias, experimentaron, interactuaron, inventaron, formaron conexiones, desarrollaron estrategias y compusieron las estructuras básicas para la vida.

En esos dos mil millones de años pasó casi todo.

Fotosíntesis, movimiento, fijación del nitrógeno y del dióxido de carbono, metanogénesis. Todo evolucionó, pero en una escala muy pequeña y en el agua.

No hubo células nucleadas hasta hace unos dos mil millones de años.

Nuestros parientes tardaron mucho más en aparecer en escena.

¿Cómo las bacterias sin núcleo, evolucionaron en células nucleadas como las nuestras?

Esta pregunta inició una revolución y es la cuestión que impulsó toda la carrera de Lynn.

Las células nucleadas se originaron en fusiones simbióticas entre bacterias ya existentes.

Las cianobacterias siguen aquí tal cual, liberando burbujas de oxigeno, único responsable de la transición de toda la atmósfera, que pasó de ser algo muy anaeróbico, sin nada de oxígeno, al nivel actual de un 20% de oxígeno. La vida aprendió a sacarle partido.

Hace unos 2000 millones de años, los ancestros de estas mismas cianobacterias, provocaron esa transición, liberando ese gas rebelde y reactivo que es el oxígeno en la atmósfera. La Gran Oxidación , provocó una extinción masiva . Un reiniciar.

Una de las formas de lidiar entonces con el incremento del oxígeno, fue el origen de las células complejas. Los diminutos seres que habitaban la Tierra tuvieron que formar extrañas alianzas para sobrevivir.

Lo que se forjó entonces marcó el destino de nuestro planeta y de todos los que sucedieron a aquellos organismos pioneros. Todo cambió.

Dos tipos muy diferentes de bacteria se unieron y acabaron usando el oxígeno.

Una era amante del azufre y el calor, simplemente descomponía azucares, la otra, entusiasta de la natación, tomó los productos descompuestos de la primera y con oxígeno los quemó. Eso liberaba mucha energía. Ambas unidas crearon un complejo.

Tras un largo periodo de tiempo y muchos cambios, este complejo orgánico se convirtió en un nuevo tipo de organismo muy exitoso. Antepasado de las células eucariotas.

Buscar la luz desde la profunda oscuridad del océano requiere desarrollar estructuras que contribuyan a la orientación, la localización y la locomoción.

Las células nadadoras incorporan cilios, filamentos móviles para nadar y desplazarse. Los mismos que constituyen las neuronas o la cola de un espermatozoide. Apéndices cortos detectores de frecuencias y vibraciones en los movimientos de los fluidos en el agua.

Ojos, receptores de la luz, evolucionan, para captarla, enfocar lo cercano y lo lejano, ampliando y dando profundidad al campo de visión.

La alianza entre seres con formas de vida distinta, genera alianzas, relaciones, convivencia, variación genética y capacidad para producir todas las novedades evolutivas.

Microrganismos que fueron en su momento bacterias, con el tiempo se convirtieron en las mitocondrias que nadan en todas nuestras células animales, vegetales y fúngicas.

Las mitocondrias son orgánulos de células eucariotas, que generan energía sin parar.

Estamos hechos de células muy colaborativas.

Ya tenemos una historia, un intento de hacer una narrativa sobre lo que pasó, y eso era completamente nuevo. Lynn fue totalmente sintética al respecto.

Cambió las reglas del juego y eso nunca es bien recibido.

Lynn promovió y defendió la simbiosis como una fuente de innovación evolutiva y sembró la idea de que podemos estudiar células en un contexto evolutivo, paleo-ecológico.

Entendía y demostró que la simbiosis es el impulsor principal de una evolución temprana.

Los análisis genéticos, le dieron la razón. Se demostró que las mitocondrias procedían de bacterias que respiraban oxígeno.

Era importante devolver a los microbios a la biología como fuerzas dotantes de vida, ver su diversidad, sobre todo la de los protistas.

El descubrimiento no es cosa asociada con individuos, ni un evento. Los descubrimientos son procesos. Lo que sí pueden hacer los individuos es promover nuevas formas de ver y hacer.

El descubrimiento de que el problema político, la liberación de la servidumbre voluntaria, lo resuelve con sencilla elegancia la democracia, en tanto que regla constitutiva del juego de los poderes estatales, produce efectos inmediatos en las conductas de quienes, ante el desvelamiento del enigma de la libertad política, se ven interiormente empujados a procurarla en la sociedad para ser libres con la libertad de todos.

Antonio García-Trevijano

Las bacterias son las que hacen funcionar el planeta y dirigen el mundo. Llevan haciéndolo desde que la vida empezó. Son las que regulan la atmósfera y el clima, hacen circular los nutrientes, y crean ecosistemas complejos que se comunican con otros.

Ciertos grupos de bacterias se convirtieron en protistas, nuestros ancestros.

El metabolismo es el flujo de energía y materia, que a través de una red de reacciones químicas, permite a los organismos mantenerse y perpetuarse. La mayoría de metabolismos bacterianos, evolucionó en los primeros mil millones de años. Los humanos, los animales en general, no somos tan complejos metabólicamente.

Tomamos comida y algo de oxigeno, lo descomponemos y liberamos residuos. Eso es todo.

Las bacterias son las que averiguaron cómo hacerlo.

Las cianobacterias, dominadoras del mundo, son las formadoras de tapetes filamentosos. Hacen un gran proceso de fotosíntesis. Usan su pigmento verde para captar la energía del Sol y la usan para hacer azúcares. Viven del abundante dióxido de carbono. Agua. Usan H2O para la fotosíntesis, toman hidrógeno y lo unen al carbono para fabricar alimento. Si quitas el hidrógeno del agua obtienes oxígeno, para poder irse a cualquier lugar, hay agua en todas partes. En cada lugar al que van, hacen burbujas de oxígeno que cambian el mundo y hacen funcionar el planeta.

La razón de que sean verdes las plantas y toda la vegetación, es porque sus parientes, las cianobacterias están dentro de los cuerpos de todas las plantas.

Otra comunidad de bacterias, totalmente diferente, es la de la bacteria blanca. Estas pueden tomar el carbono en la oscuridad, su fuente de energía es el ácido sulfhídrico que oxida en sulfato. Los desechos de uno son la comida del otro, así es como funciona el ecosistema. Si no fuera así, nos ahogaríamos en nuestros propios excrementos.

Esas comunidades de bacterias han resuelto el problema, han aprendido a reciclar todo y son persistentes en el tiempo, produciendo un entorno apto para vivir.

Los humanos no lo han resuelto para nada y están destrozando el medio ambiente.

La basura no desaparece, da vueltas y vueltas.

La mayor parte de todo lo que funciona sin problemas en el mundo, son ciclos microbianos.

Las bacterias pueden con todos los ciclos: el del nitrógeno, el del carbono y el del oxígeno.

Las plantas hicieron algo muy importante, hace 400 millones de años, crearon la madera. Hicieron que la biosfera, hasta entonces horizontal y plana, creciera en dirección vertical.

Todo lo demás, lo esencial, lo hacen las bacterias. Crean todos los azucares, proteínas, ácidos, el del ADN y el del ARN, todo el material graso, el membranoso, la mucosidad... Precipitan el hierro, lo acumulan, hacen imanes, magnetita y crean rocas, los estromatolitos y el carbonato cálcico...

Los animales vienen y van, se extinguen, pero las bacterias no se extinguen. No tienen especies, porque son muy promiscuas, transfieren sus genes de acá para allá de forma reversible. Toman el ADN de otros organismos y otros organismos se alimentan de bacterias. Un flujo constante de intercambio de genes, de bacteria a bacteria, más allá de los límites que podríamos imaginar.

¿Qué es la vida en la Tierra?

Son bacterias en su propia comunidad o en nuevos tipos de comunidades, reconocidas como plantas o animales, protistas u hongos.

Las comunidades de bacterias son la unidad de la vida. La simbiosis es el modo de vida. Somos simbiontes en un planeta simbiótico. La simbiosis está en todas partes.

El liquen es un producto de la simbiosis. En él hay un alga, que es la parte verde, que hace la comida y está asociado con el hongo, que es la parte blanca. Juntos, cuando crecen, forman por simbiosis un liquen. Parece y es similar a una planta, pero sabemos que no es una planta. El liquen es producto de la simbiosis entre un alga y un hongo.

La simbiosis es una palabra y una idea muy simple. Convivencia de organismos disímiles.

La relación simbiótica puede cambiar. Puedes alterar el entorno para que la relación que era mutuamente beneficiosa y muy útil, se convierta en explotadora, perjudicial o necrótrofa, aquella en que uno mata al otro.

Debería saberse que la simbiosis es la forma en que se hizo el mundo y que hay muchos tipos de simbiosis diferentes, por todas partes.

El fascinante y misterioso reino Fungi es el más antiguo y el más grande, con más de un millón y medio de especies, en algunos casos, su extensión recorre miles de hectáreas.

La micorriza es una simbiosis entre plantas y hongos. La interfaz entre planta y suelo, no es por la raíz, es mucho más por el hongo micorrízico, que puede llegar más allá de la raíz. Disuelve la roca con ácido orgánico y consigue todos los nutrientes esenciales para el crecimiento del árbol en la roca.

Otra de sus funciones es la tolerancia a la sequía. Una red de finos filamentos tubulares microscópicos entra en la tierra y la roca en busca de agua y nutrientes, extendiendo el sistema de raíces de la planta.

En esta simbiosis la planta alimenta al hongo, y el hongo ayuda a las plantas a encontrar agua y nutrientes, les ayuda a crecer en las rocas y lo más increíble, permite a las plantas comunicarse entre sí. Si una planta es atacada por insectos u hongos, creará una defensa química y enviará un mensaje preventivo a las plantas vecinas a través de la micorriza.

Hay un tipo de organización social entre las plantas a través de los hongos.

Todas las plantas tienen el mismo tipo de hongo asociado, el que les permitió salir del mar y extenderse en el sistema terrestre, donde consorcios de plantas y hongos forman una gran red de conexiones.

Lo mismo pasa con los animales. Lo que conocemos como coral, es un consorcio de genoma animal y de alga. El coral en sí no es un organismo, es un consorcio de organismos.

Tenemos una relación simbiótica con los ácaros de nuestras pestañas, y una microbiota permanentemente desde que salimos del útero.

Somos contenedores de bacterias y andamiajes para bacterias.

Las bacterias nos inventaron para tener un lugar en el que vivir, somos sus casas.

Hay diferentes tipos de bacterias en cada una de nuestras partes del cuerpo, todas tienen comunidades estables de bacterias, no podemos vivir sin ellas.

Cuando la diversidad de microbiomas decae, enfermamos y nuestros microbiomas se vuelven muy similares en todo el cuerpo. La enfermedad manifiesta que perdemos diversidad. Perdemos la homeostasis que la microbiota nos da.

Los humanos tenemos alrededor de 10 billones de células animales y 100 billones de células bacterianas. Así que somos un 90% células bacterianas, no-humanas. Tenemos un gen humano, por cada 200 genes microbianos. Un 10% de nuestro peso seco son bacterias.

Según la antigua nomenclatura, seriamos más ellos que nosotros, según la nueva, somos un ecosistema. Esa es la nueva historia.

La revolución en la ciencia que Lynn trabajó tan duro para mostrar, surge ahora en la comunidad científica, descubriendo, que necesitamos simbiontes para desarrollarnos adecuadamente.

Cada animal, planta u hongo que miramos y etiquetamos lo consideramos un individuo, cuando de hecho son muchos individuos de diferentes especies cada uno.

Los microbios están integrados en nuestra fisiología. Son gran parte de nuestro cuerpo. Hemos co-evolucionado, co-desarrollado y co-metabolizado juntos. Somos un consorcio. Holobionte es un buen nombre para un equipo.

El gen es un concepto filosófico. El genoma humano, mal llamado Libro de la Vida , no cuenta mucho sobre la vida. Secuenciar el genoma no responde a la pregunta ¿qué es la vida?

La vida no es una cosa, la vida es un proceso que se hace a sí mismo, y que según sabemos, siempre se basa en células.

Las células pueden ser tan pequeñas como una millonésima de metro, que es un micrón, y estos organismos se envuelven en estructuras creadas por ellos mismos.

La propensión a crecer es intrínseca de la vida; crecer, excretar, intercambiar material y crecer, eso es la vida.

La vida es una forma de comportarse. Un proceso de auto-creación en que los componentes del entorno se toman, se mueven y se cambian químicamente para hacer más.

La vida siempre se expande, hace más de sí misma.

Automantenerse es la base de todo ser vivo.

La vida responde a las perturbaciones del entorno, desarrollando estrategias para sobrevivir, utilizando materia y energía para mantener su integridad estructural y bioquímica.

Un proceso que se autoorganiza y que cambia espontáneamente.

Lo llaman autopoyesis , la palabra nos dice que el propio sistema se hace a sí mismo.

¿Cuál es la unidad, el material más pequeño y simple que puede hacerlo?

La célula es la unidad mínima de la vida.

Nada más sencillo que una célula tiene la propiedad de hacer más, de crecer y eventualmente reproducirse.

Todas las partes de una célula cumplen una función, juntas trabajan como una comunidad.

El ADN es una molécula que almacena datos, pero no le dice a la célula qué hacer, es un órgano de la célula que se usa a medida que la célula se reproduce. Es la célula la que se reproduce, no el ADN. Las células controlan la lectura del ADN.

La epigenética trata sobre cómo se usan los genes. Cómo te ves, cómo actúas, no es simplemente una lectura de un genoma. La historia completa no está solo en los genes, está en toda la estructura.

Toda la red metabólica de la célula tiene un efecto en estos procesos genéticos y está influenciada por el entorno. Según lo que comamos y según los químicos que respiremos, nuestros procesos se verán afectados.

El entorno en sus diferentes niveles es tan importante como la constitución genética.

Mientras asumamos que las características de los seres humanos están determinadas genéticamente, no nos esforzaremos en crear entornos sostenibles en los que convivir.

La capacidad de ir contra el determinismo es relevante para los humanos, abre la posibilidad de pensar en la libertad y buscarla. Somos libres de inventar nuestro futuro.

La libertad colectiva aparece en la evolución de la especie como necesidad vital de las personas y grupos que conservan el instinto de lealtad genética a la humanidad que los produce.

Antonio García-Trevijano

¿En qué estructura de la célula se encuentran localizados los genes?

Aprendimos de Bárbara McClintock que los genes no siempre ocupan el mismo lugar en los cromosomas, sino que pueden cambiar de posición, son genes saltarines .

La transposición de genes forma parte del desarrollo de los organismos multicelulares. Reorganizaciones genéticas generadas por elementos móviles, para detectar, corregir y reparar errores de copia. Realizan un tipo de control de calidad.

La célula no es una víctima pasiva e indefensa de los errores cometidos en su reproducción.

Es muy inteligente ser capaz de notarlo, ser capaz de regularlo.

Cuando empecé a hablar sobre células inteligentes, hubo muchas risas,

pero debemos reconocer que las células son muy listas.

Bárbara McClintock

Hemos pasado de mutaciones aleatorias y accidentales, que era la hipótesis por defecto, en ausencia de cualquier conocimiento real sobre cómo funcionaban estas cosas, a entender que el cambio genético es un proceso activo que las células llevan a cabo en sus genomas.

El tema es que la información fluye del entorno y llega al genoma.

En lugar de ser un sistema de memoria de solo lectura, el genoma es un sistema de memoria de lectura-escritura. Los sistemas cambian y se organizan.

Bárbara estudió la habilidad del genoma de cambiar en respuesta al entorno.

Estaba interesada en la naturaleza de los cambios que ocurren en el genoma, cuando éste se encuentra algo inesperado.

Habla de las células que tratan con los genomas de forma sensible, cognitiva, notan el daño y dan los pasos adecuados para repararlo.

Todos los seres vivos del planeta son seres sensibles, toman decisiones y eligen.

La vida es materia que elige. La cognición es la acción basada en la información sensorial.

La evolución por saltación resulta de los organismos que intercambian y adquieren genomas en procesos de unión-integración-fusión.

La simbiogénesis es la simbiosis que lleva a nuevos tipos de evolución en todas las células animales, vegetales, fúngicas y protistas.

Toda la vida no bacteriana en la Tierra es producto de la simbiogénesis. Significa que dos tipos muy diferentes de organismos se unen para crear a un nuevo tipo de ser.

El ancestro del gusano verde, trabajaba, comía, pero no digería la entidad verde que hace fotosíntesis y evolucionaron en gusanos verdes totalmente fotosintéticos, sin boca y muy diferentes de sus ancestros inmediatos, que no son fotosintéticos.

Estos tipos de eventos simbiogenéticos, surgen por la convivencia de organismos con habilidades diferentes. Esto lleva a nuevos tejidos, nuevas formas y nuevos organismos.

Este es el principal mecanismo de cambio en el registro fósil y en la evolución.

Las importantes variaciones que llevan al cambio evolutivo provienen de la adquisición de genomas. Vías por las que las células y los organismos individuales adquieren y recombinan el ADN de más de una fuente. Algunos científicos lo llaman sexo bacteriano.

Hay organismos que se reproducen sin sexo. Adquieren el ADN de una célula u organismo, sin reproducción. Fecundación prohibida, sexo entre dos tipos muy diferentes de organismos que da origen a un tercer tipo de organismo. El Geosiphon se crea cuando un miembro de un reino, es fertilizado por un miembro de otro reino. Una potente fuente de novedad genética.

La idealidad republicana, podría ser un paraíso terrestre de moralidad pública. Haría patente la integración del humanismo en el genoma político, convirtiendo la lealtad familiar en vecinal y, de modo progresivo, en nacional y continental, hasta llegar a ser lealtad a la especie y a la Naturaleza, para retornar siendo lealtad a sí misma.

Antonio García-Trevijano

La transformación de una oruga en mariposa se produce por metamorfosis.

¿Cómo se creó este extraño ciclo de la vida?

Primero nace un animal de un huevo y vive su vida como larva, luego ese animal se transforma en lo que se llama pupa. Dentro de la pupa, las enzimas digieren los tejidos de la larva y dejan un fluido pegajoso, parecido al huevo, del que nace un segundo animal.

De la hibridación de un conjunto de cromosomas, nacen dos animales, uno da lugar al otro.

El estudio de las larvas que viven en el plancton es un mundo de vida poco conocido, pero hay grandes masas de organismos flotando en el océano.

La historia de Donald Irving Williamson empieza con una larva planctónica en particular, la de una estrella de mar. Luidia sarsi , una joven de cinco brazos, sale de la larva nadadora y puede estar nadando entre el plancton durante casi tres meses.

¿Cómo puede un animal, salir del huevo, y divergir en dos animales?

Uno que vagabundea por el plancton, mientras que el otro está en el fondo del mar reptando y alimentándose. Es una anomalía desconcertante e intrigante.

Las anomalías son señales de que el paradigma actual está fallando.

La gestión de la anomalía es crucial para el desarrollo de la ciencia, ya que impulsa la búsqueda de nuevas soluciones y teorías.

Thomas Kuhn

Tras una vida de estudio Donald llegó a una respuesta: la hibridación.

En el mar es muy raro que un macho y una hembra se apareen individualmente. En la mayoría de los casos, el macho libera el esperma y la hembra libera los huevos, y toda la fertilización tiene lugar en el agua.

Si grupos no relacionados se reproducen a la misma vez, cabe la remota posibilidad de que algunos de los huevos se fertilicen con el esperma de especies no relacionadas. No suele pasar, pero alguna vez, en muchos miles de años, aparece un híbrido secuencial .

Donald hizo experimentos sobre la hibridación y obtuvo algunos resultados sorprendentes. Cientos de pequeñas larvas dando vueltas. Pequeñas criaturas fascinantes.

Su trabajo molesta a muchos científicos, que no han leído sus libros o artículos y hablan de lo que han oído y de un artículo que quiso refutar su teoría, pero no lo hizo.

La historia de la ciencia muestra que los cambios paradigmáticos pueden ser muy difíciles y controvertidos, ya que desafían las creencias arraigadas y los intereses de la comunidad científica.

Thomas Kuhn

¿Por qué algunos científicos quieren que Donald esté equivocado?

Si Donald está en lo cierto, nuestra comprensión actual de la evolución animal sería fundamentalmente incorrecta y muchas carreras científicas se habrían desperdiciado.

Su Teoría golpea el núcleo central del pensamiento contemporáneo sobre la evolución, el modelo topológico del árbol de Darwin.

Un árbol asume que los linajes se ramifican desde un ancestro común.

Stephen Bell demostró que había un movimiento de material genético de una rama a otra. Eso hace que la topología no sea árbol, sino una red. La simbiogénesis está ahí.

Cuanto más sabemos de la naturaleza, nuestras teorías cambian.

La evolución es el crecimiento y desarrollo de la vida de una célula a un sistema vivo con muchas partes interconectadas, que coevolucionan y cubren la Tierra.

Los coches, la ropa, los edificios, pueden no estar vivos, pero forman parte de un sistema viviente que evoluciona de generación en generación.

¿Quién es Gaia? ¿Qué es?

El Qué, es la delgada capa esférica de tierra y agua que existe entre el interior incandescente de la Tierra y la atmósfera superior que la rodea.

El Quién, es el tejido interactivo de organismos vivos que la habita desde hace más de cuatro mil millones de años.

La combinación de ese Qué y ese Quién y el modo en que uno afecta continuamente al otro, es lo que se ha bautizado con el apropiado nombre de Gaia, una metáfora de la Tierra viva.

La diosa griega de la cual procede puede sentirse orgullosa del nuevo sentido que ha adquirido su nombre.

James Lovelock

A principios del año 1960, la NASA pidió a unos científicos, entre ellos a James Lovelock, que desarrollaran un aparato para detectar vida.

¿Cómo puede saberse si un planeta tiene vida?

La pregunta cambió dramáticamente nuestra visión de la Tierra como planeta.

La hipótesis de Gaia dice cómo detectar vida, estudiando la atmósfera del planeta.

Si la atmósfera está en equilibrio o cerca, es improbable que haya vida en el planeta.

La atmósfera de la Tierra, a diferencia de la de sus planetas hermanos está increíblemente desequilibrada. Metano y oxigeno mezclados. Si fuera una composición diferente explotaría. Las diferencias deben entenderse como un producto de la vida.

La atmósfera, todos estamos bañados en ella, nos conecta a cada uno con los demás. Transporta mucha de la materia que la vida usa para crearse.

Algo debe estar regulando o no sería constante.

La composición del gas de la baja atmósfera, la temperatura, el estado de oxidación, se modifica por la presencia de organismos vivos que regulan la atmósfera para mantenerla en un rango adecuado para la vida en la superficie.

Los organismos vivos crean un entorno modulado activamente para la vida en la superficie.

¡EUREKA!

Aquí está ese gran sistema que cuida de sí mismo y mantiene el planeta habitable.

Un organismo bacteriano planetario ayuda al planeta a funcionar desde que empezó la vida.

El todo es mucho más que la suma de las partes.

Si todo está en todo, la unidad del uni-verso está en la pluralidad de lo di-verso.

La mónada es la unidad irreductible donde se manifiesta la diversidad del pluralismo de fuerzas sociales y culturales que caracterizan a todo sistema de poder estatal. Esa unidad individuante de la acción política está en la conjunción de las afinidades electivas de la comarca vecinal, en la mónada de la Res pública, que es la mónada natural de cada distrito electoral. Nada más pequeño puede ser operativo en la acción política de la libertad.

Antonio García-Trevijano

El saber convencional de los geólogos decía que la vida era un pasajero de la Tierra.

La Tierra era vista como una bola de roca muerta con una fina mancha de vida en la superficie que no tenía influencia, o poca, en cómo era la composición de la superficie.

Los geólogos responsables de los diferentes departamentos: geología, meteorología y química, no hablaban demasiado entre ellos.

Tenían una visión reduccionista, fragmentada para entender la Tierra.

La noción de Gaia es bastante diferente. Ve la evolución de la vida y la evolución del planeta no como dos procesos sino como un único proceso íntimamente acoplado.

Las rocas, la atmósfera, la biota, están muy relacionadas, interactúan como sistema.

Desde el punto de vista astronómico es difícil creer que la temperatura de la Tierra se mantenga constante por accidente. Prefieren creer que hay un sistema activo regulador de la temperatura.

Cuando miramos alrededor, vemos que es la suma de los organismos y de sus actividades lo que tiene el potencial de regular la temperatura.

En 1965 Jim Lovelock publicó su libro Gaia . Intuía que Gaia existía y debía funcionar, pero no podía decir cómo. En 1971, Lynn buscaba un especialista sobre el oxígeno en la atmósfera, se preguntaba cómo llegó y qué papel jugaba. Juntos podrían decir cómo pudo pasar.

La mayoría de científicos tendían a ver las bacterias como algo propio de un laboratorio de patología. No creían que tuvieran nada que ver con ellos.

Hay algo más que química en la superficie del planeta. Ese algo resulta ser vida, esa es la idea básica. Las bacterias hacen funcionar el sistema de Gaia.

El encuentro de Jim Lovelook, la mente más original e independiente en el mundo científico y Lynn Margulis, la radical científica que más sabía sobre microorganismos, fructificó en un extraordinario arrebato de creatividad.

La creatividad y la imaginación son fundamentales para la innovación científica, ya que permiten a los científicos pensar más allá de los límites establecidos por el paradigma.

Thomas Khun

De esta fusión interdisciplinaria, surgieron muchos tipos de formas extraordinarias en la que la vida podría estar implicada en regular el metano y el oxígeno en la atmósfera. Cómo la vida bacteriana está entrelazada en los llamados ciclos biogeoquímicos que apoyan la vida. La profundidad del conocimiento de biología de Lynn y el razonamiento físico, químico y casi filosófico de Jim, encontraron los mecanismos, los enseñaron, pero para la vida, el dióxido de carbono de la atmósfera sería tan alto que estaríamos fritos.

La vida lo baja continuamente. Bombea el dióxido de carbono para enfriar el planeta.

Las nubes están producidas por las algas del océano. La Tierra se autorregula.

El aire de nuestro planeta no es solo un entorno para la vida, es parte de la vida misma.

La biosfera es una entidad con una unidad propia, un inmenso sistema vivo e integrado, un organismo.

Lewis Thomas

El nombre de Gaia fue sugerido por el escritor William Golding a Jim Lovelock.

Presentaba a la Tierra como una unidad orgánica viva.

Sus connotaciones mitológicas pusieron en su contra a muchos científicos puristas, que intentaban purgar cualquier noción nueva que se alejara de sus teorías.

Nunca leyeron los artículos sobre Gaia, simplemente se los ocultaron a sus estudiantes.

Las críticas neodarwinistas decían que Gaia era una religión malvada y que Lynn Margulis era Atila, la huna.

El significado de Gaia es que la Tierra es un sistema fisiológico, una construcción biológica, hecha de ecosistemas y comunidades celulares vivas. Surgimos como resultado de procesos y transformaciones de estas comunidades de células cognitivas y simbiontes que forman nuestro cuerpo, ser parte de ese sistema es nuestra condición. No podemos evitarlo, formamos parte de él. Tenemos sensibilidad. Gaia es la entidad sensible.

La teoría de Gaia ofrece un hábitat intelectual en la que la comprensión de la Tierra puede evolucionar y crecer. Se ha convertido en un planeta vivo y pensante por primera vez.

A través de nuestra inteligencia y nuestra comunicación, en cierto modo, somos el sistema nervioso del planeta. Con lo que sabemos, deberíamos procurar ser el corazón y la mente de la Tierra, no su enfermedad. Somos solo un paso en la evolución.

La supervivencia de las especies depende de la lealtad humana

a las condiciones vitales de la Naturaleza que las hicieron nacer y crecer.

Antonio García-Trevijano

Hoy, la visión de Lynn está más viva que nunca.

La civilización humana ha recargado la atmósfera de gases de efecto invernadero (GEI), alterando sin control los ciclos del agua y el de los nutrientes.

Pase lo que pase, Gaia sobrevivirá, algunos microorganismos resistirán todo lo que caiga, reorganizaran todo, durante el tiempo que haga falta, para volver a repoblar la Tierra.

Lo que probablemente cambiará serán las condiciones idóneas para que el humano habite.

Gaia es simplemente la simbiosis vista desde el espacio.

Greg Hinkle

El conocimiento es como una esfera, cuanto más grande se hace, más llega a la superficie, límite de lo desconocido .

Pascal

Gran parte de la evolución permanece en un inspirador misterio.

Lo desconocido siempre está ahí.

Al crecer el conocimiento, también lo hace lo desconocido.

La naturaleza sigue siendo una extraña

Los que más la nombran

No han pasado por su casa encantada

Ni entendido su misterio

El pesar de quienes no la conocen

Se compensa con el lamento de quienes la conocen

Saben menos de ella cuanto más cerca están

Emily Dickinson, último estrofa de su poema 1140. Qué misterio emana un pozo

A partir de las rebeliones del 68, el relativo bienestar social, el absoluto malestar político -en crecimiento constante desde el fin de la guerra fría-, el progreso tecnológico, la sociedad espectacular del como si, la globalización, el terrorismo y el pensamiento único, han sustituido las ideologías de partidos por la sistemática demagogia de lenguaje y de gobierno para cautivar a votantes serviles que los perpetúen en el poder. La única ideología que renace de sus cenizas fascistas es la del nacionalismo regional.

Ante esta situación de desesperanza cultural y política, se presentan como únicos ideales realizables, no susceptibles de ser enmascarados con ideologías de clase o nacionalistas:

1. La valoración de la ecología como ciencia de la que se deriva la preservación de los recursos humanos y naturales, en tanto que éstos son los componentes básicos de la riqueza de las Naciones.

2. La liberación de la servidumbre voluntaria, mediante la conquista pacífica de la libertad política, que sustituya la partitocracia por la democracia.

3. La superación del escepticismo cultural, mediante revaloraciones de inteligencias, meritos profesionales, investigaciones científicas, pulcritudes idiomáticas en la comunicación y recuperación de la estética de la belleza en los espacios públicos.

4. La confianza en la sociedad civil y la desconfianza en los poderes del Estado, mediante lealtades personales y societarias, ostracismo social de oportunismos y de economías especulativas, iniciativas empresariales basadas en el valor añadido y sustitución de la tolerancia por el respeto.

Antonio García-Trevijano. Ideales sin ideología . Blog de la República Constitucional .

BIBLIOGRAFÍA