Antonio García-Trevijano responde a las preguntas formuladas por nuestros oyentes en buzon@diariorc.com.
Con la colaboración técnica de Juanjo Charro.
Pueden adquirir la obra de D. Antonio, editada por Ediciones MCRC, a través de nuestro diario: http://www.diariorc.com/tienda/
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RLC (2016-12-25) Respuestas a las preguntas de los oyentes
Locutor 01
Bienvenidos a Radio Libertad Constituyente.
Desconocido
Están escuchando Radio Libertad Constituyente con don Antonio García Trevijano.
Locutor 02
Buenos días amigos, aquí Radio Libertad Constituyente, les habla Juan José Charro y vamos a emitir un nuevo programa de respuestas a las preguntas de los oyentes. Hoy es sábado 24 de diciembre y estamos grabando el programa que emitiremos mañana día 25 de diciembre. Me encuentro en el estudio de Somos Aguas con nuestro amigo y maestro Antonio García Trevijano. Buenos días don Antonio.
Antonio garcía-trevijano
¿Qué hay? ¿Cómo estáis amigos? Yo estoy tomando el contacto con vosotros. que me obliga a estar haciendo frente a la realidad y no ensimismarme en mis problemas personales. Así que adelante, Juanjo.
Locutor 02
Pues la primera pregunta que vamos a responder hoy es del día 7 de diciembre de 2016 y nos la hace Fernando Montón. Dice, buenos días, don Antonio. Me gustaría realizarle la siguiente pregunta. ¿Cuál es su criterio como jurista sobre la doctrina jurisprudencial según la cual se puede quebrar la presunción de inocencia de un acusado y condenarlo sin más pruebas ni testimonios que el relato de la presunta víctima? A mi parecer es algo horrible, pues considero que es preferible dejar libre por falta de pruebas a un presunto delincuente que condenar a un inocente sin pruebas. Muchas gracias y un saludo.
Antonio garcía-trevijano
Yo pienso como usted, como tú, perdona. El antecedente de esto que acabas de decir, yo no sé a qué país te refieres, pero el antecedente fue la Revolución Francesa en el periodo que se llamó del Gran Terror. Porque la época del terror dentro de la Revolución tiene dos etapas. Una se llama el terror y otra se llama el gran terror. Y el gran terror comienza después del terror cuando se publica una ley que se llama de suspición, de sospecha, en virtud de la cual no la víctima, sino que bastaba cualquier acusación de una persona directamente relacionada con el acusado para mandarla a la guillotina. Por ejemplo, los porteros de las casas señoriales acusaban a cualquier vecino de que era un arexistó, que era enemigo de la revolución, y eso era suficiente para condenar la muerte. Y no digamos los hermanos de familias ricas. que uno acusaba a otro para quedarse heredero él solo, y acusaba a sus parientes más próximos de ser enemigos de la revolución. Eso es horrible. Yo digo nada más que eso implica la negación absoluta de lo que es el derecho. Y no digamos un Estado de Derecho, porque el Estado de Derecho es todo Estado. Es decir que las dictaduras no tienen que tener garantías individuales de los condenados o acusados de crímenes que tengan pena de muerte o de cárceles. Yo no hablo del estado de derecho, sino que el derecho no existe si se diera la hipótesis que usted ha planteado. No habría derecho. No es que no hubiera ley o que sea injusta, es que eso implica la no existencia del derecho.
Locutor 02
La siguiente pregunta es del día 8 de diciembre de 2016 y nos la hace Vanessa Castellano. Estimado don Antonio, no hay palabras, dinero, oro ni diamantes para pagarle todo lo que ha aportado. No sé cómo agradecerle todo el conocimiento que día a día transmite. Soy licenciada en filosofía y tengo un máster en traducción y aún así he aprendido infinitamente más escuchándole a usted que con la educación que he recibido en la Universidad Española. Siento que escuchándole he realizado mil y una carreras y doctorados, pues es mucho el conocimiento que me ha aportado y además ha conseguido algo que ningún maestro ni profesor ha hecho hasta ahora. Me ha abierto los ojos. Parece que exagero, pero créame, aprendo mucho con usted y por ello no paro de recomendar su programa y difundir entre mis allegados la importancia del MCRC. Ahora mi pregunta. Le pido disculpas de antemano si la calidad de la misma no está a la altura del nivel del programa. Y si no está bien formulada, pues son varias cuestiones sobre un mismo tema, el cual me interesa mucho. ¿Qué es la autoestima? ¿De qué depende la calidad de la misma? ¿Y en qué grado influye en la felicidad de la vida de una persona? Gracias y saludos a todos los repúblicos.
Antonio garcía-trevijano
En primer lugar, soy muy sensible a la sinceridad de sus palabras. Con razón o sin ella, porque eso sería alabarme yo mismo, pero yo veo su sinceridad. Y no me extraña que usted aprenda tanto oyéndome, porque yo tengo detrás de mí muchas decenas de años de estudio, de conocimiento, y nunca me he conformado con llegar a conocimientos que otros consideran últimos o verdaderos y que yo para mí no lo eran. Persigo siempre el conocimiento en función de la meta que me he trazado. Y yo, como he cogido la meta política, la meta de idear, de construir un sistema de garantías ...de los derechos personales e individuales... ...y he llegado a un descubrimiento... ...que yo mismo digo... ...que yo estoy sorprendido... ...de la libertad política colectiva... ...que es un descubrimiento sensacional... ...porque existió... ...en los Estados Unidos de América... ...fue la libertad colectiva... ...del pueblo americano... ...que se levantó en armas contra... ...el ejército inglés... ...el que construyó luego hizo la constitución... ...la libertad colectiva... ...así que no me extraña nada... que usted aprenda directamente de mis labios lo que mi corazón siente. Porque el sentimiento de mi corazón ha sido forjado durante decenas y decenas y decenas de años de estudio, buscando siempre el conocimiento de la verdad útil, de la verdad practicable, de la verdad aquí en la tierra, porque yo no creo en la vida después de la muerte, no creo en ninguna existencia sobrenatural. Entonces quiero verdades que sean irrefutables. Y eso es lo que usted percibe en mí. No solamente la cabeza que construye racional y lógicamente las verdades, conceptos o nociones que transmito a los demás, sino que transmito el sentimiento de integridad moral que se nace de esos mismos, de la práctica de esos conceptos. Así que ahora usted me pregunta ¿Sobre qué es la autoestima? Sobre un concepto que sí, algunos filósofos lo han estudiado, pero sobre todo estuvo un poco de moda con la filosofía existencial, porque la angustia que ellos de estar arrojados al mundo, la existencia, pues no tenía más que un punto de salvación, que era la propia autoestima. De ahí que en la literatura, mucho más que en la filosofía, tenemos ejemplos de grandes autores que han relatado personajes o sus propias confesiones de autoestima. La autoestima, si está fundada en el ascetismo, en el estudio, en la seriedad, es maravillosa. Pero si solamente está fundada en los resultados, el éxito social que has tenido y con los resultados de autoestima, eso sería narcisismo social o narcisismo. Eso no tiene mérito. Es más, en Estados Unidos, como hay tantos triunfadores de que se mide el triunfo por el dinero, pues la enfermedad que durante hace décadas estaba de moda en la psiquiatría era el narcisismo. Si la autoestima Yo creo que es fundamental y es bueno practicarla con una condición, que no se exagere para no caer en el masoquismo. Es muy difícil, muy difícil, que sin ser protestante y dentro del protestantismo, Siendo calvinista u gonote, es muy difícil mantener un espíritu tan exigente que se condene a sí mismo por pequeños pecados veniales o porque ha faltado al deber en cosas insignificantes o pequeñas. Yo de eso huyo, eso no hay que ser mezquino con uno mismo. Si la autoestima empieza por tu propia estimación, no como realización, sino como persona. Aunque no realices nada, no puedes despreciarte a ti mismo porque hayas cometido errores. No, no. El término, el equilibrio entre... El decir ser optimista, ser como se dice hoy tanto, ser positivo, hay que ser positivo. ¿Cómo que hay que ser positivo? Ni hay que ser positivo ni negativo porque son dos dogmas incompatibles con la personalidad. Una personalidad de verdad no tiene que estar preocupada ni de ser positivo ni de ser negativo. Ante cada situación, ante cada día, ante cada tarea, tiene que tener el espíritu crítico suficiente para juzgarte tú mismo mejor que lo haría otro. Porque el juicio propio, el juicio interior de tu propia conducta es mucho mejor si no eres una persona vanidosa, si no eres una persona torturada, que son los dos términos de... pues nadie puede juzgarte como tú mismo. No te engañas. Si no es verdad, las personas que se engañan es porque quieren voluntariamente engañarse. Pero ¿cómo no vas a ver una persona si es digna de estima lo que hace o no? La autoestima, como principio, no vale para nada. Como método, es maravillosa. ¿O te estimas? Si merece la pena que lo estimes lo que has hecho. Pero si no, condenalo, condenalo para no repetirlo. Pero tienes que ver el mal. Si no ves el mal, no puedes mejorarlo. Y no tengas disculpas ninguna en los motivos de conciencia intelectual. Si es conciencia con ese, no tengas piedad de ti mismo. en cambio cuando es conciencia moral del bien y del mal ahí naturalmente tienes que ser indulgente no puedes estar condenándote por el hecho de estar en un mundo podrido donde es natural que comechan muchas faltas y donde haya muchos vicios de cansancio la vida de la verdad es muy difícil no tienes que exigirte ser un héroe no no tu pregunta es extraordinaria la autoestima pero me da tengo cierta piedad Porque no exageres. No hay que exagerar la autoestima. Hay que tener claro una propia estimación de ti mismo. ¿Pero para qué? Para tener orgullo. El orgullo de no caer en la soberbia. El orgullo es enemigo de la soberbia. Y el orgullo es enemigo de la vanidad. Y de la superficialidad. Y del amor propio. El orgullo es maravilloso. Si el orgullo es saber que eres un elegido tiene el orgullo de ser estandarte portador de valores eternos. Lo siente. ¡Qué orgullo, qué maravilla! Eso no es una desgracia, eso es una salvación. Si no crees en la vida eterna, no piensas en Dios. Es que tus genes, tu infancia, tus padres, tu herencia, tu lectura, te han metido en un camino que donde una vez empezado ya no puedes dar marcha atrás. Y ese camino es la autoestima. Que no admitas falsos valores. Que no te perdones cuando has cometido un error imperdonable. Que te arrepientas de verdad. No hace falta que lo confieses. Todo está dentro de ti mismo. Es una maravilla tener autoestima y no estar castigado ni preocupado por esa autoestima. Virtud, lo diría yo, si fuera flexible, si se aplicara cuando debe de aplicarse. Cuando estás en un mundo como el actual, depravado, pues entonces una autoestima te salva, te salva de no estar votando, por ejemplo. Si tienes autoestima, ¿cómo votas sabiendo que todo es corrupción? ¿Es que acaso eres tonto? Si no estás corrupto, pues tienes que tener por autoestima, no votes. ¿Para qué? Para que tengas la dignidad propia de ti mismo. La dignidad que nadie te va a dar más que tú. Tu ejemplo ante ti, no a los demás. Es el ejemplo de tu vida. Estar conforme con tu pasado y para que estés con el futuro. Cada vez que cometas un error, tú reconocerlo y no torturarte. Dice, pues es verdad, me he equivocado en esto. He sido ligero, he sido precipitado, he juzgado mal a otra persona porque me he dejado llevar por la apariencia. Pero ni tienes que pedir perdón porque basta que tú lo conozcas y ya está todo arreglado. Porque no hay que torturarse, hay que al contrario, perseguir en la virtud, perseguir en aquello bueno que tienes seguro. Y en lo malo ya solo lo irás corrigiendo. La virtud no hay tampoco ni que perseguirla, es tan atractiva que es la virtud quien estamos persiguiendo la libertad. ¿Qué esfuerzo nos van a pedir si la vida es poca comparado con lo que tienes que dar con el esfuerzo de alcanzar la libertad? Pero es que la libertad es colectiva, no es libertad. Si la libertad individual no existe. Eso es una carrera de galgos detrás de una liebre mecánica. Eso no lo consigue nadie. En cambio, la libertad colectiva, amigos, eso cambia por completo. Ahí está el secreto de la dignidad personal.
Locutor 02
La siguiente pregunta es del día 8 de diciembre y nos la hace Javier Guajardo. Es muy sencillo la pregunta. ¿Por qué no hay consenso?
Antonio garcía-trevijano
En el idioma, bueno, en el idioma sí, pero en un diccionario de vocabulario político anglosajón no existe la voz consenso ni se mira. Si eso es un invento... Existe la palabra consenso social. Y hay grandes libros de sociología, estoy recordando ahora un autor muy famoso, del principio del siglo, Moreno, escribe en inglés en Estados Unidos, que habla del consenso social. Y eso es innegable. La sociedad tiene normas escritas y normas no escritas. Las normas no escritas, por ejemplo, que se viste de etiqueta para ir a reuniones distinguidas, que no se va desnudo por las calles, que se tapan lo que se llaman las vergüenzas, todo eso es producto de un consenso, que hay una regla de juego social, juego no en el sentido deportivo, de trato social, hay una regla de ese trato, eso es consenso, eso es que todo el mundo lo hace, no hay que aprenderlo, es más, cuando se aprende es porque ya se ha convertido el consenso en reglas de urbanidad, Lo que antiguamente se llamaba reglas de urbanidad, ese es el consenso social. Pero estamos hablando de otra cosa. Aquí hay una perturbación de la palabra. Ya no se habla de consenso social, sino de consenso político. ¿Y qué significa consenso político? Pues que hay un sentido político común. ¿Dónde está eso? ¿En qué país del mundo? ¿En qué época histórica ha habido consenso político? En ninguna jamás. Ni siquiera en España. Eso es mentira. Es una palabra de propaganda que no existe en la verdad. Que hay consenso, consensus. Sí, yo voy a decir cuándo. Hay épocas históricas donde se produce un consensus, la palabra latina, para... unificar, uniformar o evitar grandes conflictos, por ejemplo, la religión. Constantino, el emperador Constantino se convierte en la religión católica y desde arriba se crea un consenso que siguen los filósofos e intelectuales que siempre están encantados de favorecer al poder, crean un consenso político. Que dura el tiempo que duró la unanimidad alrededor, o la unidad política alrededor de los Constantino y su inmediato heredero. Pero ya con Juliano el apóstato ya se acabó el consenso. porque aparece la religión del sol el cultivo al sol y allí están grandes filósofos como es Jamblico justamente en los sitios donde están afectados por la guerra de Siria donde Juliano el apóstata que es César de la imperio de Constantinopla y descendiente de Constantino descendiente en el mando en el emperador pues rompe ese consenso con el culto al sol Sí, pero ese consenso también se produce a la muerte de Mahoma. Se van a exterminar las facciones, pero hay un consenso para evitar la guerra civil entre los descendientes de Mahoma, que todavía hoy, lo estamos recogiendo hoy, la ruptura de ese consenso con la división entre los chiís y los sunitas, que se dividen por la sucesión de Mahoma. Y ahí hay otra vez un consenso religioso y político dentro de la religión musulmana. Y hay varios momentos donde se producen consensos políticos transitorios, pero van muy unidos, bien sea a la idea romana del imperio o bien a la religión de Mahoma. Es más, durante lo que se llama la Gnosis, que es un movimiento filosófico del siglo II, se produce también la necesidad de adaptar el cristianismo, adaptarlo a las costumbres y a las creencias paganas griegas. Y de ahí nace una corriente del agnoxis para acomodar, digo, la creencia cristiana con las ideas de la filosofía pagana griega. Como eso era tan difícil, uno de los medios que se utilizó fue la falsificación de documentos. Y se creó en el siglo II un corpus hermeticum redactado por la Gnosis del siglo II pretendiendo que eso había sido igual que los evangelios. se pretende que han sido dictados directamente o inspirados directamente por Dios a los evangelistas, pues el Corpus Hermeticum, que fue escrito en el siglo II después de Cristo, ahí se habla y se dice que el autor de ese escrito es Hermes Trismegisto, un profeta que se dice que fue contemporáneo de Zoroastro y muy anterior a Moisés. Bien, pues ahí está. Se fabrica entonces una especie de antigüedad para que el consenso religioso adquiera carta de naturaleza en la antigüedad. En los primeros escritos. Y la antigüedad era anterior a los evangelios. Para crear un consenso que siempre es de carácter religioso. Ahí lo veis clarísimo. El hermetismo fue un movimiento religioso que triunfó cuando Cosme de Médici descubrió durante su... El dominio de Toscana tenía tanto dinero que había distribuido y pagado por todo el mundo personas que encontraran, buscaran el corpus hermeticum para traducirlo al latín. Y un monje de Macedonia lo encontró en el año 1459, creo que fue así, y lo tradujo Marsilio Ficino, que era el traductor de Platón, y estaba traduciendo la obra de Platón cuando Cosme de Medici le dijo que suspendiera porque quería la traducción del... del Asclepius, de la palabra del Hijo de Dios, que está en el Corpus Hermeticum, porque él quería morir en la paz del Corpus Hermeticum, y Marsilio Ficino se retiró a Carnegie, a la residencia de verano de Cosme de Medici. tradujo este libro que produjo un consenso que llegó incluso a invadir el Vaticano y la jerarquía eclesiástica francesa, hasta que los seguidores de Descartes descubrió la superchería de este escrito, puesto que hablaba de los juegos pitios. Y se vio que era todo falso. Pese a lo cual, el Corpus Hermeticum ha tenido tal influencia que llegó incluso a ser en las últimas manifestaciones la flauta encantada de Mozart está inspirada en ese hermetismo. Bueno, vuelvo al consenso. Ese es el consenso religioso. Ya he hablado del consenso social, otro es el urbanismo, otro es el consenso religioso, pero consenso político jamás ha existido, ni puede existir, porque la política es una lucha, una lucha de intereses, que se someten a un reglamento, que es la constitución, lo que se inventa, para que esa lucha discurra por cauces civilizados, no por consenso, sino porque hay un enfrentamiento mediante la división de poderes entre los partidarios de una idea y los de otra, y se enfrentan entre sí para producir de ese conflicto de intereses la solución a través de las leyes, y las leyes a partir de Yering, ya todo el mundo sabe que una ley es la solución a un conflicto de intereses, y si hay conflicto de intereses es porque no hay consenso. Si hubiera consenso no habría leyes. O mejor dicho, las leyes serían como las de Franco o las de la dictadura. Todas las dictaduras están basadas en un consenso. Ese consenso, a su vez, está producido por un miedo colectivo a diferir del dictador. Que el consenso es dictadura. Es imposible que haya una ley que no sea producto de un conflicto de intereses. ¿Cómo va a haber consenso si hay conflicto de intereses? Yo no puedo decir más cosas de que hay que ser muy bruto, muy bruto mentalmente para creer que el consenso es compatible con la elaboración de leyes. Porque el consenso implica unanimidad. Es decir, venga, ¿qué leyes? ¿Quién discute? Entonces, ¿para qué discutir? Si el consenso, se cree en el consenso, ya no hay. Las leyes emanan directamente del consenso. ¿Y para qué hace falta intérpretes? Todo el mundo piensa igual. Eso es una locura. Porque así como hay conciencia del bien y del mal, que permitió en épocas lejanas el nacimiento de las teorías del derecho natural, porque hay conciencia del bien y del mal, no hay conciencia de consenso. Es imposible, porque el consenso tiene que tener dos bases, una moral y otra intelectual. ¿Moralmente? Ah, entonces hay un consenso natural, como si fuera derecho natural, pues no habría política. Entonces todo el mundo a seguir lo que la naturaleza te dicta, el derecho natural, el bien y el mal. Es ridículo que haya una persona medianamente inteligente, que tenga mayoría de edad mental y que crea que el consenso es algo útil o necesario. El consenso político, entiendo.
Locutor 02
La siguiente pregunta es del día 9 de diciembre de 2016 y nos la hace Damián Rodríguez. Buenos días, don Antonio. En muchas ocasiones ha definido el régimen actual que padecemos en España como un estado de partidos o partidocracia. ¿Con qué autoridad moral cree usted que pueden tener autores como Gonzalo Fernández de la Mora que en su libro sobre la partidocracia donde este autor, que fue ministro de una dictadura militar como la de Franco, analiza el régimen actual que existe en España, teniendo en cuenta que, como usted ha analizado, el régimen actual es derivación directa de la dictadura franquista, ¿no opina que esto es una incoherencia? Gracias de antemano y recibo un saludo desde Barcelona.
Antonio garcía-trevijano
Bien, yo conocí bastante a Gonzalo Fernández de la Mora. Y el submérito principal es que fue de los pocos, no el primero, pero sí de los primeros en el mundo, que habló de la crisis de las ideologías, del ocaso de las ideologías o el crepúsculo de las ideologías. Pero en cuanto a la teoría política, su tesis del estado de obras es infantil. No tiene ninguna consistencia. Él era un hombre inteligente y culto. pero de una formación tradicional, en el sentido de tradicionalista. Él estaba aferrado al concepto del poder absoluto, poder autoritario, por eso es normal que sirviera de ministro a la dictadura franco. Yo lo conocí bastante, porque era un hombre culto, y él tuvo siempre mucho respeto por mí. Me respetó de verdad, sabiendo que yo pensaba como ahora, exactamente igual, y discutía con él lo mismo. Yo me reía de sus teorías, yo no las tomaba en serio. Eso para mí era un intelectual que adulaba al poder y por eso fue ministro. Sin embargo, era una persona válida intelectualmente. Su cabeza estaba formada, era estudioso. Lo que no tenía era ideales sanos. Porque pensar que en la tradición o en la dictadura se va a encontrar solución ni siquiera en la justificación por las obras. Llamar Estado de obras, eso no es una ideología, que se justifica por sus obras como si fuera una persona, como si fuera un calvinista. que se justifica por sus obras, está condenado a su obra mal. No, no, la política es otra cosa. Y descansa sobre un concepto que desconocía Fernando de la Mora. Ese concepto se llama libertad política colectiva. Eso no sabe lo que es. Como tantísimos otros filósofos políticos que no han sabido nunca lo que era la libertad política colectiva. Y creen que las libertades son las individuales, únicamente aquellas que dan potencia al individuo, pero no la libertad colectiva que es la única que puede dar fundamento a unos derechos constitucionales. En fin, este hombre, Gonzalo Fernández de la Mora, mereció respeto intelectual, pero no respeto político.
Locutor 02
La siguiente pregunta es del día 10 de diciembre. y nos la hace Gregorio Aranda, y es una pregunta personal. Buenas, amigos repúblicos. Quería transmitir primero mis condolencias a don Antonio por el fallecimiento de su esposa y mis mejores deseos para él y para este movimiento, y segundo, quisiera transmitirle una pregunta a don Antonio y que me aconsejara con respecto a un asunto. Conozco este movimiento y su obra desde hace menos de un año. Y me siento comprometido con él en la medida de lo posible y mis escasos medios. También llevo dos años preparando oposiciones al Estado, concretamente al Cuerpo Nacional de Policía, debido a que siempre he sentido una gran atracción por el oficio policial. Pero me encuentro en la duda de si opositar y prestar servicio al Estado ejerciendo la función pública puede ser contrario al MCRC. debido a que uno de los requisitos para ejercer la función policial es jurar la constitución del 78. Y llevo algún tiempo en una encrucijada moral. Mi pregunta es, ¿es contrario ejercer la función policial en el actual estado de partidos o es compatible con el MCRC? Gracias a todos por ayudarme a resolver mi duda y un saludo, especialmente a don Antonio.
Antonio garcía-trevijano
Es usted una persona admirable. Se plantea dudas donde otros figuran, donde ni siquiera saben que puede ser motivo de preocupación. El juramento obligatorio indica que está bajo un régimen que no está regulado por la libertad, ni la colectiva, ni la individual. Es decir, usted está sometido a algo que no depende de su voluntad. Está atraído por la vocación de policía. Que, por cierto, tengo que decirle que grandes autores, como Max Weber, por ejemplo, y otros muchos más, han comparado siempre el investigador de la verdad, en filosofía hablo, en filosofía, con el labor de la policía. Es decir, el atractivo por las novelas de Sherlock Holmes, eso está muy admirado por los filósofos porque considera que es muy parecido la búsqueda de la verdad que la búsqueda del delincuente o la de descubrimiento a través de signos. Porque el detective, que es un policía que busca la verdad de un crimen, se rige por lo mismo, necesita tener un rigor mental poderosísimo, tanto como el investigador de las ciencias o de las humanidades. Es decir, que vaya por delante mi respeto por la función que le atrae desempeñar en la sociedad como investigador de los crímenes o de la inmoralidad pública. Sí, frente a otro. Dicho esto, usted se enfrenta con un problema... que han tenido millones de personas durante el franquismo y que hoy todavía lo tienen con esta monarquía que es el juramento según si todos quisieran seguir la norma escrupulosa de no jurar fidelidad ni lealtad a un sistema que aborrecen no habría un solo funcionario decente serían todos verdaderamente ignominias públicas Pero en cambio, como saben que es un requisito burocrático, que tiene el mismo valor que ponerle un sello a la póliza en la que te inscribes para hacer las oposiciones, pues no tiene ningún valor moral, ninguno. Si es obligatorio, ¿cómo va a tener moral? ¿Qué alternativa tiene? Renunciar a ser policía. Pero ¿cómo vas a renunciar a tu vocación? Porque te imponga, sea este o el anterior de Franco, o cualquier dictadura, te imponga la necesidad de que jure en lealtad. Pero ese juramento no es válido, porque es obligatorio. Si el juramento tiene que ser interior, es la conciencia la que se mueve en el juramento, no un deber exterior para obtener un puesto. Eso es falso. Y como es falso, puedes hacerlo tranquilamente. No porque lo hagas con reserva mental. Es que es una inmoralidad. Y tienes que hacerlo como una fórmula, una etiqueta, como ponerte la corbata. Con una absoluta frialdad. No, no, no, nada. No te molestes lo más mínimo. Si te gusta la función de policía, jura mil veces lealtad a esta Constitución. ¿O acaso crees que no juraron lealtad a esta Constitución los Suárez? los Rajoy los Zarnar y todos los que procedían del franquismo o crees que no juran lealtad a la constitución todos los del PSOE que prometen crímenes tras crímenes hasta los GAL y el robo pero que es esto de ninguna manera esto es una fórmula y la falta la brutalidad la falta de respeto no la tienes tú no respetando un juramento que has hecho a la Constitución. La falta de respeto a tu personalidad, a tu moralidad, la tiene una Constitución, un cuerpo que te exige que jures lealtad a una falsa Constitución de la oligarquía de partido. Algo que no es democrático, que no tiene libertades, que es todo falso y ridículo. Jura mil veces en público que no pasa nada. No te sonrojes. Tú estás limpio. Y tu alma es pura, puedes jurar lo que quieras, lo que te obliguen. Porque mucho más fuerte que tu juramento es tu lealtad a ti mismo y a la función que quieres desempeñar con honor. Fíjate que la policía, la mayoría de la policía tuviera tus escrúpulos morales. ¡Qué maravilla de policía! Claro que hace falta personas como tú dentro del cuerpo. Jura y entra en el cuerpo. Y destaca ahí por tu rigurosidad, por tu espíritu científico. Porque nunca condenes a nadie a nada sin antes estar completamente convencido de su culpabilidad. Para que tu conducta sea intachable como policía. Hazlo de verdad y el MCRC estará orgulloso de ti.
Locutor 02
Vamos a hacer una pausa y volvemos en unos instantes.
Desconocido
Estrenamos nueva web.
Locutor 01
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Locutor 02
Ya estamos aquí de nuevo y la siguiente pregunta es del 10 de diciembre de 2016 y nos la hace Íñigo. Estimado don Antonio, en primer lugar me gustaría darle ánimos en estos momentos tan duros para usted. Perder a un ser tan querido es duro, pero por experiencia sé que tener que luchar contra unos familiares desagradecidos y avariciosos es devastador. Me gustaría conocer su opinión sobre la pésima educación que se está dando a los jóvenes de hoy en día. ¿Cree que es debida solo a la ineptitud de los políticos o es algo orquestado para que los futuros votantes sean dóciles, más aún si cabe que los de ahora, y no representen un peligro para el establecimiento? He conocido niños de mentes despiertas que tras un proceso de 10 años en nuestro sistema educativo salen convertidos en necios, incapaces de comprender textos de más de una página y que repiten las mismas consignas con las que los medios nos bombardean una y otra vez. Este tema me resulta preocupante, dado que no sé qué será de nuestro futuro con gente así. Saludos.
Antonio garcía-trevijano
Sí, el tema que has tocado, Iñigo, es gravísimo. Es el fruto, no de la educación pública, sino de la educación, mejor dicho, para que nos entendamos bien y no cometa yo errores en el vocabulario. Eso no depende de la instrucción. que haya recibido el niño, sino de la mala educación de los padres. ¿Qué significa mala educación? Pues que esos niños que hoy se ven cómo van, poco a poco, degenerando su moralidad, es debido a que sus padres tienen una moralidad socialdemócrata. Son la familia que no enseña las virtudes, la rectitud moral a los hijos. Esto no depende de la enseñanza de asignaturas ni de materia específica. Esto es algo mucho más grave. Esto es nada menos que afecta a la autenticidad del ser humano, de la vida. Los niños no tienen en su casa ni en sus costumbres una vida auténtica. ¿Qué significa vida auténtica? no es una vida que esté definida en la religión ni en los manuales de educación, o mejor dicho, en los manuales de urbanidad. Una vida auténtica es aquella donde hay conformidad entre el contenido moral del pensamiento o de la conciencia y el comportamiento exterior. Esa coherencia entre el interior y el exterior, entre la consciencia y la conducta, es lo que produce la autenticidad o la falsedad de las costumbres. Y los niños están sujetos a una falsedad permanente en el ejemplo de sus padres. Sí, sí, me dirán, claro que hay padres directos, por supuesto. La minoría, pero hay. Pero el padre lo que no quiere es problemas. Lo que hoy predomina en la sociedad adulta es que no se les preocupe, no tener problemas. ni en los colegios ni en los institutos públicos de enseñanza, que no creen problemas. Y de los valores que se inspiran es ese, la tranquilidad. Y la tranquilidad vale mucho más que ningún otro valor. No digo que la tranquilidad no sea un valor y que hay que procurársela, pero perseguirla al precio de arruinar la vida moral de los chicos, de los jóvenes, porque no tienen ejemplo de conducta en sus padres, eso no se puede culpar a los sistemas educativos, ni a la ONCE, ni a las leyes educativas. Eso se culpa a que la moral de lo que se llama socialdemocracia, que es la adaptación de todos a todo, eso es la socialdemocracia. No creer en nada. No creer en nada que sea válido. Al que haya que sacrificar otras cosas. No, no, no. La socialdemocracia es la que no admite nada que requiera hacerle sacrificio de comodidad o de facilidad. Por eso no culpemos a los niños. Los niños siguen la conducta de los padres. Y es los padres los que han de transformar por completo su conducta dejando de creer, votar y seguir y apoyar a un sistema como el español político de corrupción. ¿Y cómo en un sistema de corrupción puede ser votado por los padres de unos alumnos que ven que sus padres van a votar y que pertenecen al PP o al PSOE o a Podemos donde no hay ninguna moralidad? ¿Ese ejemplo? ¿Pero qué se lo va a pedir a ellos? No, la culpa no lo tienen los jóvenes, los tienen toda la población adulta que por miedo al futuro, por falta de confianza en el porvenir suyo y por no creer en la libertad política, se entregaron a la mentira del Estado de partido, a la mentira de la partidocracia, al robo, a la corrupción, a la falsedad, que leen Y ven todos los días solamente falsedad. Las televisiones, cuando hablan de cultura, incluso, está subordinado a lo que está bien para los valores políticos. Y como valor político no hay ninguno, lo que hay son disvalores políticos, porque todo es una mentira, no hay democracia ni hay libertad política, pues toda la cultura alrededor de esto, toda la hegemonía cultural de periódicos, televisiones y radios, está en una mentira. ¿Y esa mentira por quién está apoyada? Por los padres de estos chicos a los que se les pide que sean héroes. ¿Cómo van ellos a darse cuenta de algo que sus padres no quieren ver? ¿Están ciegos? Pues abrirles los ojos. Los chicos bastante tienen con estudiar las materias que se les imponen. No, la culpa de todo esto está en los disvalores de la llamada socialdemocracia, que es la renuncia a la creencia en todo tipo de ideal humano. No, no hay que tener ideales, hay que ser un pancista. Sí, sí, un pancista, un panchopanza, un sanchopanza, para adaptarse a lo que hay, sea lo que sea, al partido que está en el poder o al partido que lo pueda acantar. No, dejemos a salvo la moralidad de los hijos, puesto que no es más que el reflejo de la de sus padres.
Locutor 02
Pues la siguiente pregunta es del 10 de diciembre y nos la hace Víctor Sánchez. Dice, estimado don Antonio y amigos del MCRC, le mando un saludo afectuoso y mis mejores deseos para el año 2017. En uno de sus programas afirmó que para que una democracia sea viable es necesario que la sociedad que la alberga tenga perfectamente asumida la distinción entre nación y Estado, es decir, entre lo privado y lo público. ¿Piensa usted que tras la muerte de Franco y después de una guerra civil y 40 años de dictadura, la sociedad española estaba madura para desenvolverse con éxito en una democracia formal como la que defendemos? Posdata. Lo encontré fenomenal en la asamblea del 10 de diciembre. Le deseo que siga así muchos años. Un abrazo.
Antonio garcía-trevijano
Bien. Después de Franco... el pueblo en general, la colectividad, estaba mal educado, tenía miedo a la libertad y estaba acostumbrado a un sistema autoritario. Eso era de esperar y eso no fue una sorpresa para nadie, y desde luego no para mí. Lo que sí fue una sorpresa para mí es que todo un partido comunista, con tantos años de tortura, experiencias, cárceles, y sufrimiento, fuera capaz de traicionarse a sí mismo, decir lo contrario de lo que venía defendiendo desde el año 56, y pactar con Suárez. Porque eso implicaba la renuncia por completo a toda la esperanza en una futura libertad, que es lo que ha sucedido. ...lo de menos el PSOE... ...si el PSOE no era nada... ...si bajo Franco eran cuatro pelagatos... ...y ninguno iba ni a la cárcel ni nada... ...allí no... ...esos no tenían valor ninguno... ...ni tenían valores intelectuales... ...no eran nadie... ...pero a él... ...fue apoyado... ...¿por quién? ...por la marca... ...dieron un golpe... ...contra Llopis... ...contra la dirección... ...en el exilio... ...en exterior... ...del Partido Socialista... ...ganaron... ...los jóvenes del clan de Sevilla... y estos sin moralidad ninguna por pura ambición de poder y de vanidad y de conocimiento y de dinero constituyeron una nueva mafia política que ante todo el poder y el dinero y eso fue el gobierno de Felipe González con la corrupción absoluta y con los crímenes del GAL que eso no se puede olvidar Bien, entonces, la pregunta que me hace es que no era utópico, porque es así la historia universal, que después de Franco una minoría, acreditada por su lucha clandestina, tomara la rienda y la dirección por su valor y su coherencia. y que esa minoría que existía alrededor de la Junta Democrática y la Plata Junta tomara la rienda sin pactar jamás con el régimen, ni con Suárez ni con nadie, porque todo se basó en una mentira. La mentira fue el ruido de sables que difundió Santiago Carrillo después de hablar con Suárez, claro. El ruido de esa ablera asustara a los españoles con una nueva guerra civil si se producía la ruptura de las leyes franquistas pacíficas y fueran sustituidas mediante la apertura de un periodo de libertad constituyente durante el cual surgieran a la luz todas las ideas, todos los grupos, todos los partidos que quisieran o que aspiraran a dirigir la construcción de una España dentro de la democracia. Esto se frustró. Yo me quedé solo defendiendo la ruptura democrática del franquismo. Pero solo quiere decir solo. Como dicen ahora, no es no. Bueno, pues la ruptura democrática se quedó defendida exclusivamente por el señor Trevijano. Nada más. Ni uno más. No había dos. Solo. Y permanecí. Hasta que, claro, ya viendo que era imposible conmigo, que ni los atentados, que fueron varios, ni nada podía detenerme, y tenía yo mucho prestigio entonces ante la opinión pública porque llegaba mi nombre al conocimiento de las masas, el PSOE, Felipe González y Mújica decidieron difamarme. ¿Cómo? Pues nada, presentando en la prensa ellos una hojita sin firmar por nadie, nadie. Escuchadlo bien, los medios de comunicación, todos, Hicieron mi difamación contra una hojita anónima donde decían que yo era el hombre más rico de Guinea, que me había apoderado de Guinea y que firmaba las sentencias de muerte de los desaparecidos en Guinea. Contra eso fue excluido totalmente de la vida pública. Menos mal que no pudieron de la vida privada porque ellos eran muy fuertes como abogados. Ahí no pudieron conmigo. Entonces, en cuanto pude, en cuanto pude levantar un poco la cabeza y todavía siguen acusándome todavía hoy, como hace poco en el diario El Mundo, dos sinvergüenzas periodistas que sabiendo, como saben perfectamente, que fui objeto de una pura difamación, pues vienen a hablarme del cemento que envió, pues nada, unos saquitos de cemento que no valían ni 300.000 pesetas de aquella época desde el puerto de Malacabata, que envió mi cuñada y un socio sin yo saberlo, Pero años después lo atribuyen a que con ese cemento se construyó el Palacio de Macías. Un horror. Eso lo publica tanto de la Serna como el Santiago González, dos periodistas infames, irresponsables en el mundo. Yo sé por qué he estado en el mundo, que el director Pedro Cuartango no tiene poder suficiente para prohibir a los columnistas que digan lo que les da la gana. Pero sí lo tiene para impedir la difamación, y no lo impidió. Sabiendo él, como sabe perfectamente Pedro Cuartango, que todo eso fue una invención del PSOE. Por eso yo me di de baja el mundo, porque no me lo esperaba, que siendo un periódico en el que yo he contribuido a su éxito durante mucho tiempo, con una columna que fue muy leída, no me esperaba una apuñalada por la espalda desde dentro del mundo. En fin, con esto contesto a la pregunta. Y la pregunta es, sí, de Víctor, que me la recuerda ahora... Sí, sí, la sociedad española estaba madura. Sí, pues para decirle que la sociedad nunca está madura. Es que ninguna sociedad está nunca madura para la libertad. ¿Es que Estados Unidos estaba maduro para una guerra contra el Reino Unido? No, si estaba ocupado. ¿Cómo estaba maduro? No, no estaba maduro cuando empieza la guerra, la empiezan cuando regresa Franklin. a Boston, en el paquebote famoso, junto con el inglés Tom Paine, y empieza la guerra contra Inglaterra, y con los primeros cañonazos en Levistón, pues no, el pueblo americano no estaba maduro para la libertad, pero amigo, tuvo el coraje de la igualdad. Y es la igualdad rechazada por los ingleses que no quisieron que los colonos de América del Norte inglesa no quisieron que tuvieran los mismos derechos al ser rechazada la igualdad y por tanto ser arruinado las posibilidades de su comercio y de su producción y de su economía en Estados Unidos. Se levantaron en armas un ejército, no, unos milicianos que tenían sus fusiles en sus cabañas y ese ejército improvisado por Washington vendió a las casacas rojas de Jorge I de Inglaterra. Eso es, preparado no se está nunca. Si se espera estar preparado para algo, jamás se emprenderá nada. No hay que estar preparado, lo que hay que estar es decidido. Y no ser idiota. Estar decidido no a que te maten. Estar decidido a buscar y hacer todo por la libertad. Con inteligencia, con astucia. Para no ser víctima de los enemigos de la libertad. Esa es mi contestación.
Locutor 02
Pues la siguiente pregunta es del día 11 de diciembre de 2016. Y nos la hace Manuel Zapata. Y es sobre arte. Don Antonio, hace algún tiempo le oí decir en un medio de comunicación, que no recuerdo, un comentario sobre que actualmente se necesitaba un arte bello. Si recuerda ese comentario, ¿podría explicar más acerca de ese tema?
Antonio garcía-trevijano
Sí, puedo. Porque yo, cuando he publicado un libro de estética, más que crítica de arte, de estética, que se llama el ateísmo estético, quiere decir, La no creencia en la estética, la no creencia en la belleza. Quien no cree en la belleza es todo el arte moderno no cree en la belleza. Cree solamente en la originalidad. Y contar de que sea original, es decir, contar de hacer algo que antes no se ha hecho, aunque sea poner de pie un pirulí y que dure, pues eso es arte. El arte es lo que no se ha hecho nunca, se llama arte. Y yo eso lo aborrezco. Porque el arte sin estética no lo comprendo. El arte tiene que desprender valores que son valores estéticos. Y eso es lo que produce la belleza. No quiere decir que la representación artística tenga que ser bonita. La diferencia entre lo bonito y lo bello está en Schopenhauer, está bien escrito. Porque hay lo bonito positivo y lo bonito negativo. Lo bonito es agradable, pero no es bello. La belleza también tiene distintas dimensiones. Hay lo que es simplemente bello y hay lo que es sublime. Lo sublime es el valor supremo de la belleza. Y en el arte es fácil distinguirlo. Yo pongo como un ejemplo fácil, los que conocen por ejemplo bien la pintura, pues las pinturas de Turner, que es un pintor moderno británico, pues son muy impresionantes. Pero se pueden calificar de sublimes no en el sentido del término que lo creó Edmund Burke y que luego también siguió ya a través de la filosofía continental, a través de Kant y de Hegel, se llegó también al concepto de lo sublime. No, no, es que la belleza Es sublime cuando sigues percibiendo lo bello dentro de un torbellino que te invade, te anega y que casi casi te da un poco de angustia. Por ejemplo, si he hablado de las tormentas de Turner, es porque son tan impresionantes, tan agobiantes, el espectador está tan metido dentro de ellas, porque es una habilidad del pintor esa, meter al espectador en la tormenta que te da miedo. no miedo porque sabes que estás fuera del peligro, pero hay algo que te impresiona tanto que la belleza del paisaje lo hace sublime porque te conmueve. En cambio, en la pintura italiana del Renacimiento, pues hay escenas de la pintura italiana, varias escenas de tormentas, de rayos cayendo, pero como están lejanos del espectador no producen miedo y eso produce solamente belleza, una belleza tranquila. Si una tormenta la puede ver bellamente, si no hay peligro en la escena representada y no transmite al espectador la emoción del peligro, pues es bello. Y si transmite la emoción del peligro, puede ser sublime cuando es bello. Son ejemplos que, para ilustrar la pregunta que me hace, ¿qué considero yo bello? El concepto de belleza es también muy relativo, pero si conoces bien la historia del arte, pues llegas a distinguir dentro de los estilos cuáles son aquellos que expresan emociones estéticas. Y la estética no tiene por qué perseguir siempre la belleza ni lo sublime. Por ejemplo, ¿acaso los enanos de Velázquez son bellos? Y sin embargo, ¡qué maravilla de arte! ¿Es que te emociona porque sea bello? No. Emociona porque tiene valor estético inmenso. Y el valor estético es muy difícil de definir de palabra y muy fácil de sentir con la emoción de la estética. Claro que puedo explicar y tardaría muchísimo tiempo para decir cómo lo bonito es la belleza al alcance del pueblo poco cultivado las masas admiran lo bonito y las miran porque una persona cultivada y habituada a ver el gran arte también ve lo bonito y no lo desagrada pero sabe distinguirlo cuando lo bonito entra en terreno ya de lo que se llama en España cursi o el halago inmediato de sentidos bajos sentido inmediato de flores o de paisajes cursi porque están ordenados cuidadosamente porque no los consideran naturales lo natural no es cursi ningún paisaje natural hecho por un aficionado es cursi si refleja la naturaleza Pero claro, si quieres adornarlo, porque la cursilería la llevas dentro, y le quieres poner unos adornos para hacerlo más suave, las aristas, quitarle fortaleza, pues entonces se produce la cursilería de una postal, la que mandaban los soldados a sus novias cuando era obligatorio el servicio militar. Y es bonito, ¿cómo es bonito? Eso es feo, eso no es bonito. Porque también hay bonito negativo y bonito positivo. Y en el umbral de la belleza arranca de lo bonito. Otro ejemplo. Es que podría hablar de este tema, no me pararía. Porque la belleza no solamente es la... No es la perfección. En la naturaleza tampoco hay perfecciones. Se dice que la naturaleza es bella. Sí, sí, claro, es bella. ¿Por qué? Porque el libro de la naturaleza borra todos sus monstruos. Lo que no corresponde a las leyes de la naturaleza, hay millones, millones, millones, billones, trillones de polen que no fructifican flor porque no caen donde deben. Y en el reino animal hay millones y millones y millones de fetos que no producen vida, que mueren, porque no cumplen las reglas de la naturaleza. Por eso parece que como borra todos sus defectos, la naturaleza parece perfecta. Sí, sí, perfecta. Y no, examinar la astronomía. Examinarla. Ahí que veréis que es el reino de la catástrofe. Él es el reino del desorden permanente. O sea, claro que hay un orden, pero hay un impulso al desorden que está regulado por las órbitas, y eso es emocionante. O sea, hay que encontrar belleza allí donde la produce, donde está. Y el arte humano, porque no hay otro arte más que el humano, El arte de la naturaleza, eso no lo ha creado el hombre. Pues el arte, como producto humano, es tan profundo y tan eleccionador como el pensamiento de la bondad, como el pensamiento de la libertad, como los grandes, grandes hallazgos del pensamiento. El arte es un modo de cultivarnos a nosotros mismos. Es un modo de ser más cercanos a la naturaleza, a los buenos instintos. El arte nos educa en en la bondad, y los instintos de maldad es muy difícil que estén reflejados en el gran arte, es muy difícil, porque incluso esas reproducciones o esas producciones artísticas que durante los siglos, principios del XIX, fueron encartelados, como Ergon Schell, el austriaco, porque sus dibujos eran pornográficos, pues hoy lo ves e incluso eso no está exento de una belleza, un misterio que parece absurdo que la humanidad haya encarcelado a quien ha producido con tanto talento figuras eróticas. En fin. Yo me paro porque es que no tengo que, no podría pararme. Se me hacen preguntas que estaría hablando un día entero y un año sin repetirme jamás una sola idea. Porque es tan fecundo hablar del arte como hablar de la verdad, como hablar del conocimiento, como hablar de la autoestima. Es que son preguntas vitales y una pregunta vital requiere vida entera para responderla.
Locutor 02
Pues ya hemos llegado a la última pregunta y nos despedimos hasta mañana. Un abrazo, amigos.
Locutor 01
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