5ª entrevista biografica a Antonio Garcia-Trevijano en Radio-Inter. 3-2-2011. Programa "A Fondo".
5ª Entrevista biografica a Antonio Garcia-Trevijano 3-2-2011
Locutor 02
Aquí, La Inter. A fondo con Enrique de Diego.
Locutor 04
...buenas noches, bienvenidos a fondo, un saludo... ...muy cordial a todos los... ...oyentes de Radio Inter, el gobierno... ...y la casta parasitaria con los sindicatos... ...y con la patronal... ...ayer la foto de la vergüenza... ...están perpetrando un ciudadanicidio... ...atacando de continuo a los más indefensos... ...ha llegado el momento de que los ciudadanos se agrupen y respondan... ...ese es el sentido de la convención... De regeneración este sábado. En el Palacio de Congresos de Paseo de la Castellana. Frente al Santiago Bernabéu. De 14.30 a 21 horas. No te lo puedes perder.
Locutor 02
A fondo con Enrique de Diego.
Locutor 03
El escaparate informativo. Un partido político que se niega a recibir subvenciones. Con este titular presenta a periodista digital en su web a Regeneración, el partido político de las clases medias dispuesto a emprender una rebelión cívica para regenerar el país. En el artículo el digital cuenta que el partido se presentará a la alcaldía de Madrid. y que propondrá eliminar la tasa de basura, retornar al criterio de las multas, pero las justas, reducir al 10% los altos cargos y, entre otras cosas, sacar a subasta el edificio de Cibeles. Regeneración se presentará oficialmente el 5 de febrero en el Palacio de Congresos de Paseo de la Castellana a las 14.30, según informa Periodista Digital. El confidencial lleva en su primera plana, Merkel aprueba a un dócil Zapatero. España ha hecho grandes cosas, dice la canciller. El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha mostrado muy satisfecho con las palabras de aliento de la témida institutriz alemana Angela Merkel. El presidente le ha agradecido su respaldo, no sin dificultades, en un año muy difícil. Eso sí, los informadores alemanes estaban encantados con la palla servida por el catering de la Moncloa. El mismo portal titula Cataluña ya tiene un precio. Mas pedirá a Zapatero 16.646 millones para su plan de ajustes. Esta es la cifra que el presidente de la Generalitat, Arthur Mas... ...pondrá sobre la mesa de José Luis Rodríguez Zapatero el próximo lunes en Moncloa. Una cantidad exigida al Estado para que la administración catalana funcione. Y para que sea suficiente, el gobierno catalán... ...ya ha entregado al gobierno central un plan de ajuste... ...que contempla la reducción histórica de un 10% en relación con el año pasado... para los presupuestos generales previstos en este ejercicio. Volvemos a Periodistas Digital porque informa que el PSOE de Logroño invierte 7.000 euros en unas estatuas falsas. Debían de estar colocadas en cuatro rotondas de Logroño desde hace cuatro años, pero nada se sabe de ellas. La misteriosa no aparición de unas estatuas por las que el Ayuntamiento de Logroño ha pagado a la empresa Jazz Group 70.000 euros ha despertado el fantasma de corrupción que desde año persigue al alcalde de la capital riojana, el socialista Tomás Santos. El Semanal Digital cuenta que Pagín acusa a los medios de la derecha de crispar. En su blog, la ministra de Sanidad y Política Social, Leire Pagín, retoma el caso del consejero murciano agredido para argumentar que el clima de crispación al que se refirieron entonces Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal es obra de cierta prensa. No llega a dar nombres, pero según el diario digital se está refiriendo a intereconomía. Minuto Digital muestra en portada la polémica ocurrida el 2 de enero en la celebración de la toma de Granada en la Plaza del Carmen. La izquierda afirma que la manifestación ensaltaba la xenofobia y el racismo. Con estos motivos, aparte de la utilización de símbolos preconstitucionales pasando por la manifestación ilícita, 17 personas fueron sancionadas tomando ese mismo martes declaración. Los juzgados han manifestado la falta de libertad de expresión y las sospechas de que existe una lista negra de granadinos por su tendencia política o ideológica que estarían en manos de las instancias cuyo cometido es establecer estas sanciones. Los principales países europeos abogan por una transición ya. 20.000 yemeníes se manifiestan también contra su régimen y los hermanos musulmanes tienen previsto cerrar el canal de Suez si llegan al poder.
Locutor 02
A fondo con Enrique de Diego.
Locutor 04
Pues hubo un hombre, un opositor al franquismo que estuvo a punto de dejar su brillante carrera, su situación económica desahogada para pasar a ser obrero de la SEAT. Es don Antonio García Trevijano. Buenas noches.
Antonio garcía-trevijano
Buenas noches, don Enrique.
Locutor 04
Luego hablaremos de eso, pero le voy a pedir para entrar en materia a don Antonio que nos describa un poco, según su opinión o según su conocimiento de la historia en primera persona, un poco la situación, el panorama, el paisaje de la oposición al franquismo. Ahora, para los jóvenes, me va a permitir este comentario. Parece que todo estaba lleno de antifranquistas, pero que es que no se conocían unos a otros.
Antonio garcía-trevijano
Sí, en efecto. La oposición al franquismo adquirió cierta relevancia social, es decir, numerosa, en los años 74 y 75, y ya ha vuelto franco. Pero antes eran residuos, eran prácticamente inexistentes. La única oposición que era conocida era la del maquis, que era... que duró hasta mediados, casi final de los años 50, hay una anécdota graciosa, graciosa porque inocua, pero que revela la mentalidad de los años 40. Yo era estudiante en la Universidad de Granada y vivía en un chalé con mis padres fuera de la ciudad y se iba en tranvía. Yo estaba esperando el tranvía, era ya de noche, y noté que había dos personas que me seguían, porque yo no estaba advertido ni tenía ninguna precaución, pero me pensé entonces, me paré delante de un escaparate para en el espejo ver si efectivamente me han seguido. Y estando de espaldas, me cogieron fuertemente por los brazos, los dos eran dos policías. Entonces me dijeron, nada, queda usted detenido. Yo no sabía por qué, yo tendría 18 años. Y entonces me dicen que usted pertenece al maquis y tal, lo conocemos. Era tan raro que dije, bueno, pues venga usted a la parada del tranvía y allí verá como la gente que se monta en el tranvía me conoce todo el mundo. Me llamó fulano de tal. Mi padre es tal y vivo en la chalé tal. Bueno, allí fueron los policías y cuando comprobaron que se habían equivocado, pues se fueron. Pero ese revela el clima que había de persecución, de pánico. Eso fue en Granada en el año 1946. Bien, pero usted me pregunta, más avanzado, cuál era la posición...
Locutor 04
¿Con quién contaba usted?
Antonio garcía-trevijano
Entonces, yo en la universidad ya, desde luego, antes de la universidad, incluso hay otra anécdota que contaré. Yo estudié el último curso de bachillerato en el Instituto Francisco Suárez, el filósofo del barroco. Y allí había todavía, en el año 44 y 45... Todavía se entraba, aunque las clases empezaban a las 9, había que entrar a las 8 para asistir a una misa obligatoria y cantar el carafal y guisar la bandera. Yo no podía soportar aquello y un día hice una travesura de la que no di cuenta nadie porque ya yo entonces sabía que incluso el peligro estaba en que lo que hiciera contarle a alguien era lo peligroso. Yo no lo conté a nadie. Un día me subí en el patio donde se... Reunían las clases y cantaban y se daba la bandera. Era un patio de dos pisos y en el piso segundo, que era grande, con grandes ventanales, se recogían en unos cubos la basura y se dejaba depositada para cuando yo había terminado y pasaba para retirarlo. Entonces yo un día me fui arriba, me escondí, no asistí como es natural a la misa ...ni a la... ...paso de... ...de... ...nombre de filas... ...a la lista... ...y cuando estaban cantando el carasol... ...irrando la bandera... ...justo... ...la ventana que estaba encima... ...la ventana era en alta... ...y por lo tanto... ...yo podía manejar los cubos... ...sin que se viera quién lo estaba haciendo... ...y tiré el cubo de basura... ...lo tiré encima de... ...de la formación... ...y del acto de izar la bandera... ...como ya antes había previsto la retirada... ...dejé abierto por ahí de prisa... ...una... una ventana que daba a la calle posterior del instituto, y por un canal, ayudado por un canal, me bajé a la calle, di la vuelta al jardín y me presenté enseguida en la puerta para entrar, como si llegara entonces, estaba cerrado, ya había policía, fue un escándalo tremendo, llegaron a pedir una inversión, jamás se supo quién había sido. Luego, bueno, eso es lo primero que recuerdo de cierta importancia, que yo tenía 16 años, y luego ya en la universidad, ...era poquísima, la actividad era casi imposible... ...solamente algunos... ...muy en secreto hablaba, sí, pero no... ...aunque mi formación... ...en la biblioteca yo no seguía los textos... ...de los profesores... ...especialmente los de Derecho Político, claro... ...era Sánchez Angesta... ...eran carcas... ...lo que explicaban era el Santo Tomás y mal explicado... ...y yo me formaba en la biblioteca buscando libros... ...prohibidos, que no existían... ...y ya ahí adquirí unos conocimientos... ...bastante... ...profundos... ...sobre el derecho político... ...pero en otros textos... ...cuando yo tenía el inconveniente... ...que no me había estudiado los textos... ...y en los exámenes... ...solían ser... ...por escrito... ...como yo tenía matrícula de honor en todos los... ...en el bachillerato... ...pues también estaba escrito... ...de manera gratuita... ...en todas las clases... ...y los profesores tenían la lista... ...entonces se ocupaban bien... ...de lo que hacían las personas... ...los alumnos que tenían matrícula de honor... ...yo hacía el examen por escrito... ...y recuerdo por ejemplo uno... ...que hice de Derecho Político... ...con Sánchez Gesta... ...puso un texto en la pizarra... ...y había que decir... ...el comentario del texto... ...y hacer posible decir de quién era... ...y yo nada más que ver el texto... ...lo conocí casi de memoria... ...por mi lectura en la biblioteca... ...era un texto de Montaigne... ...y no solamente... ...claro lo califique... ...dije dónde eran las obras... y todo lo que significaba, lo que era el escepticismo intelectual, que no tiene nada que ver con el escepticismo moral. Entonces, claro, me daban premios extraordinarios y los catedráticos comentaban entre ellos, a mi oído llegaba, decía, Trevijaro, no viene nunca a clase, es para suspenderlo, pero luego hay exámenes, que no hay más remedio que darle matrícula de honor. Así que ya en los estudios yo procuré salirme del ambiente del franquismo. Quiere usted que continúe luego... Sí... Hay oposición democrática al franquismo... Sí, bueno, después de la universidad... Hago oposiciones... Y saco... Prácticamente... Primero hice unas oposiciones muy difíciles... A la... Dirección General... De los registros del notariado... Y... La verdad es que... Fue muy brillante, pero me retiré... Fue muy brillante mi actuación... pero al final no conocía bien un tema y me retiré, no quise hacer el peripede que era un simulacro aquello. Luego hice notarías y las saqué también a la primera bien, y ya de notario, ahí sí ya empecé a tener una actividad buena, porque por ejemplo yo estuve destinado a la primera, el destino fue Montalbán, y allí había una gran actividad industrial, porque estaba al lado de las Utrillas, donde residían las minas de carbón, ...donde estaban las minas de carbón... ...y allí había un gran movimiento... ...de camioneros... ...y de obreros, de mineros... ...y yo tuve mucho contacto con ellos... ...y hice amistades con... ...porque era donde únicamente... ...pero tenían mucho miedo... ...tenían casi más miedo que los señoritos... ...aunque los señoritos... ...no eran antifranquistas... ...pero era muy difícil encontrar un ambiente... ...había ingenieros... ...también de repoblación forestal... que era gente culta, pero tenía muchísimo miedo. Y cuando yo consideré que ya había, que ya tenía una formación buena de conocimiento de las clases obreras, industriales, de transportes, comunicación, yo en aquel tiempo lo dediqué fundamentalmente al estudio de la economía. Yo ya antes, durante la universidad, Y antes de ser notario yo ya había llegado a tener un conocimiento muy sistemático y completo de los grandes teóricos de la economía, de los clásicos, desde Condillac hasta los modernos. Y entonces pensé que tal vez me hiciera un bien matricularme en económicas. Entonces venía a Madrid y yo ya tenía un coche fabuloso que lo había comprado con mi primera minuta de notario.
Locutor 04
El mítico Pegaso.
Antonio garcía-trevijano
El mítico Pegaso. Pues en Madrid me matriculé en Economía, pero luego no asistí porque me di cuenta que era una pérdida de tiempo comparado con la velocidad en la que yo me iba formando en la práctica, con el conocimiento directo de la realidad económica. Yo conocía el régimen tan bien que sabía que sus estructuras no podrían ser derribadas nada más que por un potente movimiento obrero. Que la burguesía jamás haría nada contra el régimen, porque el régimen de Franco... en realidad era una caricatura de Europa. Claro que no había las libertades que tenían los europeos, libertades personales, individuales, pero en el fondo era lo mismo, era el mismo derecho civil, las mismas costumbres, la misma manera de vivir, lo mismo, solo era una dictadura porque nadie podía dedicarse a la política nada más que dentro de los cauces que abría el régimen. Pero lo demás era que la sociedad civil era la misma que en Europa, un poquito más atrasada o mucho más atrasada, pero era igual. Y yo entonces me di cuenta que la única manera de derribar eso estaba en la formación de un potente movimiento obrero que se opusiera a la dictadura.
Locutor 04
Ahí surge, que es uno de los focos fuertes de contestación al régimen, comisiones obreras, entiendo.
Antonio garcía-trevijano
Pero antes, sí, comisiones obreras al principio, antes de que ya fuera famoso Marcelino Camacho y otros posteriores como Julián Ariza y otros, García, que tuvo 20 años encarcelado, antes de que estas personas fueran famosas y se merecían la fama por su enorme capacidad de sacrificio y de lucha, ya había tenido, la Comisión Obrera había elegido la táctica de infiltrarse en los sindicatos verticales. Si lo que pretendía era derribar, más que derribar, transformar el régimen desde dentro. Y esa táctica a mí me perdió curiosa, interesante, aunque yo veía que era peligrosa, que eso podía más bien terminar haciendo un movimiento obrero que en el fondo luego no supiera lo que es la libertad política, no la apreciara. Entonces de ahí surgió Comisiones Obreras, pero yo tenía mucho interés y en aquel tiempo me dediqué años al estudio de todo el movimiento obrero en el mundo, todos los libros de ...los movimientos obreros, las luchas de clase, eso lo leí todos... ...y sacaba notas... ...tácticas para ver cómo... ...y llegué a la conclusión... ...de que no había nadie... ...ningún movimiento obrero que pudiera ser independiente... ...y para derribar al... ...al régimen político... ...de Franco... ...y entonces pensé seriamente... ...que la única manera de lograrlo sería si yo... ...que tenía tantos conocimientos... ...de la historia del movimiento obrero en el mundo... ...y de la economía que la estaba... ...que me dedicara de verdad... en la clandestinidad a fundar un movimiento obrero, pero daba cuenta que siendo notario y con el nivel de vida que tenía eso era imposible, porque la gente confunde el nivel de vida con las ideas, y cuando ven a una persona rica, o que tiene síntomas externos de riqueza, consideran que esa persona es de derechas o reaccionario. Esto pasa incluso en los momentos revolucionarios, es decir, en tanto en Francia como sobre todo en Rusia, pues hubo muchos revolucionarios que eran, que fueron verdaderos, que eran gente de élite y que tenían dinero, y sin embargo eran banqueros y que ayudaron a la revolución. Por eso el que está cerca de ellos ni lo comprende ni puede entender esa situación. Entonces yo decidí que la única forma sería abandonar la notaría, cambiar de nombre, ponerme otro nombre y otro apellido, yo estaba soltero, y ingresar en una empresa fuerte donde tuviera por venir organizar dentro de ella un moderno movimiento obrero que no obedeciera a los cánones de organización del anarquismo ni del comunismo sino que fueran ya sindicatos de empresas y pensé que lo mejor que la más preparada para eso era la empresa SEAT tomé contacto con un abogado del Estado que se llama Luque, no sé si vive, porque no tomé, no sé qué después con él, Luque, que estaba destinado en la SEAT de Barcelona. Y, no sé, era un hombre muy conocedor del latín, porque me dio, me lo presentó Rafael Calvo Serer, y yo no sé si sería de la PUDEI o no, pero era un hombre muy docto en latín, porque me dio para que yo leyera un trabajo que tenía él sin publicar, Y lo vi y leí, era una maravilla de erudición de Roma y del conocimiento del latín. Bien, el hecho es que este hombre se decidió a ayudarme y lo hizo. Y le dije que yo no quería saber, nada más que cuando me diera el pasaporte y el carnet de identidad con un nombre, entonces vería yo cómo llamaba. Pero yo no quería darle ninguna sugerencia, para que no partiera de mí y no pudiera haber ninguna pista. Bien, estando ya en la preparación de este paso trascendental en mi vida, porque el único... el único reproche, no reproche, el único inconveniente que me puso este abogado del Estado, es decir, que estaba muy bien todo pensado y que le parecía bien, pero que el peligro es que me enamorara de una obrera. Y yo me acuerdo que le reí, si me enamoro, no hay diferencia entre una obrera y una millonaria, y si no estoy enamorado es seguro que no me caso con ella. Bueno, me reí, eso fue, pero en cambio fue una premonición, porque menos de tres meses después de esa conversación Y cuando yo estaba esperando que me entregara la nueva identidad, conocí a mi mujer, una francesa, que la conocí porque su hermana estaba casada con un amigo mío, y la conocí en una cena, y me enamoré en el acto de ella, pero en el acto, y tres meses después estaba casado. Entonces, desde ese momento yo ya no podía sacrificar a una parisina a que viviera la vida obrera, puesto que ella no... No tenía la pasión que yo tenía por la política, aunque ella había votado al Partido Comunista en Francia y era una mujer de izquierda, muy culta y una mujer de izquierda. Esa es la historia de mi frustrada ambición de haber creado algún sindicato importante en España. A la vista de que ya no podía, me entregué por completo a ayudar a Comisiones Obreras. Y ahí es la pregunta, que es la que usted me hace.
Locutor 04
Hay que decir que usted convierte un poco su despacho como refugio y también ayuda u organiza un congreso o reunión de comisiones obreras, que al comienzo no solo son comunistas los que la fundan, sino que parece que hay cierta pluralidad. Me suena, por ejemplo... que es Zeferino Maestu, que es falangista de izquierdas, también estuvo en la fundación y también gente de inspiración cristiana.
Antonio garcía-trevijano
Sí, pero no es la cronología, claro, hay que tenerla en cuenta porque de ella depende todo. Zeferino Maestu, yo no lo conocí, pero sabía que había sido uno de los principales inspiradores de la creación de Comisiones Obreras dentro del sindicato vertical. Antes le hablé de que todavía no era famoso Marcelino Camacho. Pero cuando ya me ocupo de esto, ya me entero y examino y hablo con ellos y me entero por qué los detienen. Porque cuando intentan hacer reuniones clandestinas, los detienen. Y me di cuenta que siempre se detienen porque hablan. No tienen experiencia nueva de lo que es la clandestinidad. Hablan y al final la policía los coge. Entonces yo de acuerdo con algunos de ellos... con Arcadio Sánchez, con Julián Ariza, con Trinidad García, no con Marcelino Camacho, con quien yo todavía no conocía. Además creo que estaba en la cárcel en aquellos momentos. Yo le propuse que yo iba a organizar, que le iba a dar, no con esas palabras, porque ellos no hubieran admitido que yo dijera que le iba a organizar. Para mí yo era un notario, aunque ya había pedido la excedencia, era un abogado muy conocido, ya tenía fama, ...y no hubieran tenido confianza... ...si lo presento así... ...digo simplemente que yo iba a prestarles... ...el local... ...y la forma de reunirse... ...para que no fueran detenidos... ...claro, eso les interesó muchísimo... ...entonces uno de los asuntos de abogado que yo llevaba... ...era la quiebra... ...de la sociedad magro... ...que fabricaba las medias Vilma... ...y del que eran... ...el presidente era el conde de los Gaitanes... ...y el consejero era Muñoz Seca... ...y de ahí vino mi amistad con ellos... ...porque yo evité la quiebra, lo defendí... ...y salvé a la empresa, lo salvé a ellos también... ...de la quiebra... ...y él... ...tenía a mi secretario... ...lo había traído yo de Montalbán... ...que era un muchacho que tenía horror de la política... ...porque su padre... ...pertenecía en Montalbán al Socorro Rojo... ...y era molestado y había sido perseguido... ...y él no quería saber nada de la política... ...yo lo tenía puesto allí porque... ...era muy difícil tener una vivienda buena... ...y en esa fábrica que estaba... ...en la Plaza de Castilla... ...tenía una buena vivienda... ...y como yo era el que tenía las llaves... ...y el que administraba aquello como abogado... ...pues le dije que viviera allí... ...bien... ...entonces organicé... ...allí... ...la concentración congreso nada... ...era una reunión clandestina... ...una concentración... ...una reunión clandestina... ...de comisiones obreras... ...que fue la primera... ...reunión que se hizo... ...a nivel nacional... ...es decir... ...reunión... ...de... ...delegados de comisiones obreras... ...procedentes de toda España... Entonces, para que no los cogieran y la policía no se enterara, tuve la prudencia de que nadie de los que llegaban de fuera sabía dónde iba a ir a reunirse, dónde era la reunión. Pero yo tenía los sitios donde iba y distribuí no solo a mi secretario, sino a otros amigos jóvenes y entusiastas y de izquierda para que fueran a distintos sitios de autobuses y estaciones para recoger a los que venían y llevarlo a la fábrica, pero que ellos no sabían dónde era. Y fue tal el éxito que allí se celebró la primera reunión nacional de Comisiones Obreras, la que convocó las famosas huelgas generales, las más grandes, las de octubre del 67, pero tuvieron la imprudencia, claro, la falta de costumbre y de hábito clandestino, tuvieron la imprudencia de que dejaron la sala de... donde habían estado reunidos, pues llena de restos de comida, de lata, tal, tal. Entonces la policía, que no se enteró, pero se enteró a posteriori, claro, de que se había celebrado una reunión y que había que ir a la huelga. Entonces, indagó a posteriori para ver quién era el responsable, descubrió el sitio que había sido allí, por los restos que quedaban de la enorme reunión, y detuvieron a mi secretario, que era José Escobedo.
Locutor 04
Ahí entramos en un nuevo tema. ¿Cómo? Entramos en un nuevo tema. José Escobedo detenido y usted va a ir hasta la Dirección General de Seguridad para sacarlo. ¿Cómo es esa historia?
Antonio garcía-trevijano
Bueno, en realidad yo no podía ni siquiera imaginar la posibilidad de que yo no conocía de nada ni al Director General de Seguridad ni a ningún policía. Yo no podía imaginar que yo pudiera ir a sacarlo de allí, de los calabazos. Pero coincidió esa detención con una noticia extraordinaria que me llegó a mi despacho en la Castellana. Un señor mandado por don Juan de Borbón, el padre de Juan Carlos, llegó con una tarjeta de don Juan donde me decía que creyera lo que me diría y que lo tomara en serio y que yo actuara según mi criterio. Bien, y este señor me contó que estando en una quesería, en Cazorla, con Franco, un almirante inglés, que era amigo de Don Juan, había presenciado como Franco había perdido el conocimiento, que se lo habían llevado, y no sabía más.
Locutor 04
Ese es el accidente de caza de Franco.
Antonio garcía-trevijano
Yo no sé, puede ser, pero el hecho es que luego yo me puse en marcha enseguida, y sí que la sé en el acto, en cuanto se fue la visita, en ese momento dijo, tengo que ir a la Dirección General de Seguridad con este motivo, a ver cómo lo hago, Porque allí tengo el peligro de que pueden presionar, torturar a Coedo y que Coedo diga que obedecía mis órdenes.
Locutor 04
Pues dejamos aquí un momento porque tenemos un espacio publicitario. Seguimos después con esta apasionante historia.
Locutor 01
¿Qué le dice un jaguar a otro? ¿Jaguar you? No nos pidas un chiste. Pídenos, por ejemplo, sacar más partido a tu nómina. Cuenta nómina en el estirón de Banco Popular. Te devolvemos el 6% de tus principales recibos el primer año para nuevos clientes. Infórmate en BancoPopular.es o en el 902-104875.
Locutor 03
El Banco Central Europeo deja los tipos al 1% y Trichet relaja sus alertas sobre futuras subidas. El BCE sigue aplazando los cambios que podrían provocar las crecientes tensiones inflacionistas y por lo visto hoy la prórroga podría prolongarse algo más de lo esperado. Los tipos de interés se mantienen en el 1% y el presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, ha enfatizado que, a diferencia de las elevadas presiones existentes a corto plazo, a medio plazo se mantienen bajo control. Después ha añadido que lo que importa para el Banco Central no es la inflación inmediata, sino el medio plazo. Mientras, el euro se desinfla desde máximos de tres meses y el euro se ha disparado del 1,504 hasta el 1,678% de hoy. Y aunque esto se prevé ya, los analistas han tenido que ajustar sus perspectivas sobre la política monetaria de la zona euro a corto y medio plazo.
Locutor 01
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Desconocido
902 10 48 75.
Locutor 02
A fondo con Enrique de Diego.
Locutor 04
Pues José Escobedo, secretario de don Antonio García Trevijano, detenido en la Dirección General de Seguridad después de una reunión nacional organizada por don Antonio. Se le puede caer el pelo, don Antonio.
Antonio garcía-trevijano
Sí, claro.
Locutor 04
Y también tiene usted un as en la manga, que es esa gestión que le ha encargado don Juan. Eso es.
Antonio garcía-trevijano
Yo uno los dos asuntos. Y digo, uy, esta es la ocasión que tengo para conocer al director general de seguridad y ver si puedo intentar sacar al coedo de allí. Y le llamo a Luis Balta Berner, que era entonces presidente del Banco Popular. Y le dije, ¿conoce a...? Le pregunté si conocía al director general de seguridad. Me dijo que sí. Le digo, pues invítalo para ahora mismo. Para hoy. Era por la mañana. Yo lo estaba llamando. Salía a las doce o doce y media. Le digo, para las doce. Dice, pero hombre, ¿cómo? Bueno, tú inténtalo. Entonces me llamó y dijo que de acuerdo, que vendría a comer y que fuera a comer. Y así fui a comer.
Locutor 04
Al Banco Popular.
Antonio garcía-trevijano
Al Banco Popular, sí, al comedor arriba. Estaban Luis Valle y sus hermanos. Y llegué yo antes. Y luego entró el director general de seguridad y me quedé impresionado con su aspecto físico. Era un hombre bajito, pero calvo y con un cuello poderosísimo, también con la nuca así fuerte. Y la verdad es que es impresionante su figura. Era un coronel del ejército. Y bien, empezamos la comida y nada, hablando de cosas intrascendentes, pero ya. Yo no podía de impaciencia y no podía perder ni un minuto por el asunto de la situación de Franco I. Que saber lo que pasaba. Entonces le dije a él, dirigente, soy yo el responsable de haberle pedido a nuestros amigos que nos presente. A los directores de la seguridad porque... ha sucedido algo extraordinario, y que claro, hace que usted esté inquieto, aunque está aquí, está pensando en esto, y como es natural habrá dejado recado de que lo llamen en el acto si hay alguna novedad. ¿Qué, qué, qué, qué? Pero lo dijo así, un poco mecánicamente, sin darle importancia. Y le digo, no, me refiero a lo que ha pasado en Cazorla. Entonces nadie sabía. Y entonces él se puso las dos manos sobre la mesa, Dijo, ¿lo sabe mucha gente? ¿Lo sabe alguien? Y yo, no, no, tranquilo, no lo sé nada más que yo. Y dice, ¿pero cómo? Digo, bueno, yo no le puedo contar, si quiere usted nos vamos a su despacho. Y dice, pues ahora mismo. Le pedimos disculpas a Luis Val, ya comprendió él, era muy listo y se dio cuenta enseguida de que algo grave tenía que ser. Y me fui con él en su coche, era muy cerca, desde el Banco Popular a la Puerta del Sol. Y entramos por atrás, en el coche, por la calle lateral. Y él... Subimos a su despacho y hablando, entonces digo, vamos a ver ahora. Ahora si Escobedo ha hablado, pues estoy perdido. Si no, pues vamos a ver. Pero con esa osadía que dan los grandes ideales y la juventud, bueno, también la vejez. Cuando la vejez no pierde los ideales, es tan osada como la juventud. Y él... Le dije, está hablando, entonces, como es natural, puse todo el acento en la cuestión de Franco. Él me dijo que Camilo Alonso Vega, que era su jefe, el ministro era su jefe, le había advertido de esto, le había informado y que estuviera atento, que su mujer no sabía si su mujer lo sabía de Franco, si estaba apresada. Yo le dije que la información de don Juan, el origen, cuál era, el almirante inglés, y que desde luego, seguro que no dirían... nada más que a los círculos íntimos, por ahí no llegaría la prensa ni nada, aunque no lo diría la prensa, si lo supiera, después de tranquilizarlo, le dije, bueno, pues esto es interesantísimo, que mantengamos, él me dijo, tenemos que mantener un contacto a partir de ahora para que usted me transmita todas las informaciones que tenga sobre la salud de Franco y que usted adquiera a través de don Juan o de sus amigos, Y yo también le trae informado para orientar y sumar los esfuerzos, porque el momento es gravísimo. Digo, por eso estoy aquí. Bien, entonces, en un ambiente así ya relajado, y él muy contento de mi colaboración, le digo, tengo que pedirle un pequeño favor. Dice, usted dirá, eso lo hago en el acto. Digo, es que está detenido aquí mi secretario. Dice, ¿cómo que secretario? Digo, sí, ¿cómo se llama? Dice, ah, el de las comisiones obreras, se me pone el nombre. Digo, ¿qué comisiones obreras? Yo no sé nada de eso. Dice, no, que había una reunión en la fábrica, de media, y él vivía allí, y que había sido detenido. Digo, no, pero él es mi secretario, y soy yo el que lo he puesto a vivir allí. Dice, ay, perdón, vamos a ver, espera un momento que usted se lo va a llevar de aquí enseguida. Llama por teléfono, y claro, todavía, mi inquietud era si habría hablado Escobedo cuando él llamara. Él iba y comprendí que dijeron que los que suban, que los subían. Al llamar a la puerta, también hizo un gesto, y comprendí que es que venía con las esposas puestas. ...y había hecho un gesto para que se la quitaran... ...bueno ya para resumir ya la situación... ...estaba yo relajado... ...ya me lo llevo... ...tenía miedo de que él perdiera el control de sí mismo... ...al verme a mí y se lanzara... ...en un abrazo que demostrara... ...que había algo de más de confianza... ...que lo de un secretario... ...me levanté y le puse la mano... ...lo saludé más para impedir que avanzara... ...que para saludarlo... ...bien, el hecho salió perfecto... ...salimos a la calle... ...y nada más que salir a la calle lateral... la puerta, escobedo, sin nada, de repente, pum, echó a correr, el susto que tenía era tan grande, entonces yo corrí un poco para llamarlo, el hombre que es peor, salimos de la dirección general de seguridad corriendo, la policía me decía, ¿qué pasa aquí? Bueno, pues nada, eso fue, así fue.
Locutor 04
¿Y la relación con el director general de seguridad?
Antonio garcía-trevijano
Ah, continuó maravillosa, continuó muy bien, muy bien, ya duró mucho tiempo, porque nada menos que con él, también lo utilicé lo mismo, para conectar y contactar con ciertos, con altos cargos militares, pero yo no daba los nombres, claro, tenía muchísima prudencia y muchísima inteligencia para saber cómo actuar en esas situaciones. Y allí mismo planteamos el tema, y si se muere Franco, ¿qué hacer? Allí mismo. Entonces ya nos veíamos todas las semanas. Entonces yo le iba transmitiendo los datos de salud de Franco, que no eran tranquilizadores del todo, pero ya no eran angustiosos, pero me dio pie para preparar, porque decía, lo mismo que ha pasado ahora, puede pasar dentro de 15 días, o dentro de un mes, entonces más vale que lo que hemos empezado vamos a terminarlo, vamos a dejar una organización, le pusimos su nombre, le pusimos todo, e hicimos una organización en la que yo me entrevistaba con los tenientes generales, con los grandes generales, y él, y luego él conmigo, para preparar que en caso de muerte de Franco, un avión militar recogería a don Juan, en Portugal, y lo traería para presidir el entierro. Así de sencillo era el golpe, la maniobra era esa. Y yo me entrevisté entonces con, nada menos, desde Muñoz Grande a Manuel Díaz Alegría, siendo jefe del Estado Mayor, era Muñoz Grande. Y mientras que estaba en la Escuela Superior del Ejército, Díaz Alegría. Pero él ya me ha presentado uno a otro, y yo, Díaz Alegría, conocí a su hermano Luis, que era director general de la Guardia Civil, ...conocía a todos, a Vega... ...que fue también director de la Unión Civil... ...yo conocía a todos los principales... ...mandos militares de España... ...en un espacio brevísimo de tiempo... ...en un mes... ...entonces mi conocimiento de la interioridad de Franco... ...y los datos que también yo podía obtener... ...del director general de seguridad... ...sin que él mismo se percibiera... ...de lo que yo estaba... ...aprendiendo del interior del régimen a través suyo... ...pues no... ...me fue fácil ese contacto... ...hasta el punto... ...que cuando años más tarde... ...se creé la Junta Democrática... ...y la Plata Junta... ...claro, todos los miembros de la Junta sabían... ...que yo tenía esos contactos... ...con los altos mandos militares... ...y los seguí... ...ya en nombre de la Junta... ...y con... ...pero que solamente... ...para que yo diera cuenta de ello... ...cuando yo lo creyera oportuno... ...a dos o tres miembros de la Junta... ...pero que no... ...para que no se divulgaran... ...por esa razón... ...yo he tenido tanta autoridad y confianza... ...para decir que Santiago Carrillo... ...mentía... ...y los miembros de la Junta mentían... ...cuando dijeron... ...para justificar la colaboración con Suárez... ...que se oían ruidos de sables... ...que habría... ...que podría haber un golpe militar... ...entonces es mentira... ...pero asquerosa... ...es lo contrario a la verdad... ...lo contrario a lo que yo iba informando... ...por ejemplo... ...Luis de Alegría... ...siendo jefe de la Guardia Civil... Yo le preguntaba directamente, ¿en qué caso usted movilizaría a la Guardia Civil si hay un levantamiento contra Franco? Si hay una oposición democrática de libertad, si hay una oposición. Dice, no, no, yo no podría movilizar a la Guardia Civil a no ser que hubiera asaltos de trenes y quemas de conventos. Y se me da cuenta que era gente que estaba todavía en la historia del principio de la Guerra Civil. Pero eso quiere decir que con eso yo informaba a todos que no había peligro, que el peligro estaba en la imaginación, estaba en el recuerdo de lo que había sido, pero no en lo que era entonces. Y por eso yo fui... Qué interesante, qué interesante. Lo que para ellos era osado de mi parte, para mí no. Yo no me consideraba un hombre valiente ni osado, porque sabía que no corría peligro. Era mentira. Ese peligro fue creado. por los partidos de izquierda, para justificar el pacto con el franquismo. Porque no es un pacto cualquiera. Es que pactaron lo contrario de su ser. Es decir, la transición no es un pacto para las libertades. No, no, no. Eso no es verdad. Ni es un consenso. Entonces son palabras creadas a posteriores para disimular la vergüenza de que fue una transacción donde todos renunciaron a sus principios esenciales. Todos renunciaron a lo que le había dado su vida política. La falange renunciaba a lo que era la falange. Pero el Partido Comunista también. Todos renunciaron y de repente, en un solo día, en un solo minuto, comunistas, socialistas, falanguistas, todos se hacen morárquicos de Juan Carlos y seguidores de Suárez. Esa traición, esa mentira tan colosal, esa es la transición. No hay otra. Todo lo demás es propaganda. Propaganda y propaganda. Y yo, es natural, que conocía todo por dentro, no podía aceptar ese engaño. Por eso no tiene mérito de que yo nunca me sumara a la transición, ni apoyara la reforma ni los pactos de la Moncloa, ni a Suárez, ni a Santiago, ni a Felipe, a ninguno. No tiene mérito porque yo conocía lo que estaba sucediendo de verdad. Y como lo sabía, sabía que no había peligro, ¿por qué entregarse al franquismo? Pues lo hicieron nada más que por ambición de dinero, poder... ...y reconocimiento social... ...para eso... ...Santiago Carrillo y Felipe González... ...renunciaron a un pasado... ...el de Santiago Carrillo es enorme... ...es importante... ...sobre todo a partir del año 56... ...renunciaron a su pasado... ...a cambio... ...de ser pagados por el Estado... ...de convertir... ...de pasar de la clandestinidad... ...los partidos... ...a ser estatales... ...organizaciones estatales... ...pagadas por el Estado... Con honores de la prensa. Ya todos pasaban a ser hombres importantes, imprescindibles, héroes de la transición. Y son todos una verdadera mediocridad. Mediocridad intelectual. Mediocridad personal. No hubo entre todos ellos una sola persona que destacara. Los que destacaron de la oposición al franquismo al final, como eran Valentín Paz Andrade o... o Alfonso Cosí, o el catedrático de Sevilla, o José Joaquín Díaz de Aguilar en Canarias, o Fernández Rayada en Asturias, todos esos destacaron por lo contrario de ellos, porque fueron independientes y valientes y se opusieron de verdad a franquismo, entrando en el grupo independiente que yo tenía dentro de la Junta y la Plata Junta.
Locutor 04
Trataremos eso muy extensamente porque son tiempos estos en los que de revisión, de memoria histórica real, lo seguiremos a través de la mano de don Antonio García Trevijano, protagonista, no solo testigo, sino protagonista de los hechos, pero desde luego me ha llamado mucho la atención. ese plan para traer a don Juan de Estoril a presidir el funeral de Franco. El simbolismo se entiende.
Antonio garcía-trevijano
Ese era el golpe de Estado.
Locutor 04
Explíquenoslo más.
Antonio garcía-trevijano
Pues nada, eso era. Entonces lo impidió, no sé si también Franco llega a oídas de ella, no lo creo, pero es posible, lo impidió el nombramiento de sucesor en Juan Carlos. Eso salió para impedir este plan. Y la prueba de que algo tenía que ver... es que en otra comida en mi casa, pedida por don Juan, don Juan me llamó diciendo que estaba muy avanzado el nombramiento de Juan Carlos como sucesor, y que hiciera algo para impedirlo. Bien, bueno. Entonces yo invité a comer en mi casa, porque mi mujer entiende muchísimo de cocina, era francesa, y sabía preparar una... Entonces invitó a comer a Camilo Alonso Vega y su mujer Ramona, ...junto con Luis Valtaverner... ...lo invitó... ...y el objeto de la visita era que yo lo convenciera... ...de que era un error de Franco... ...nombrar al sucesor... ...ni a Juan Carlos ni a nadie... ...mi argumento era... ...que si para los militares, para ellos... ...Franco era... ...no un general ni un militar único... ...sino un verdadero de la providencia, un dios... ...la providencia... ...que no estropeara su biografía... ...le decía yo a ellos... ...y a Camilo... ...que no estuviera su biografía... ...designando... ...una acción que podía salir fatal... ...que podía fracasar... ...y entonces atribuiría... ...el fracaso a Franco... ...bueno... ...a Camilo... ...a un punto se convenció... ...que... ...dejó de... ...el plato también... ...de comer y dijo... ...me voy ahora mismo al Pardo... ...se bajó... ...yo vivía en la Plaza de Cristo Rey... ...se bajó su coche... ...se fue al Pardo... ...y al poco tiempo... ...porque nosotros seguimos... ...le dijimos aquí esperamos... ...hasta que... ...seguimos con su mujer... ...y llegó... al cabo de más de una hora, diciendo que la decisión estaba ya tomada y que era tarde, que había llegado tarde, que era muy inteligente lo que yo le había dicho y que no lo olvidaba, pero que ya era tarde. Bien. Esa es otra anécdota interesante.
Locutor 04
El plan, por tanto, queda cortado.
Antonio garcía-trevijano
Claro, queda cortado el plan de don Juan, que venga a presidir los funerales, con el nombre de su asesor ya imposible.
Locutor 04
Es la historia que también contamos de Floril.
Antonio garcía-trevijano
En ese momento, la única posibilidad de que la monarquía del titular de la dinastía, que era Juan Carlos, pudiera servir de puente o instrumento para las libertades, y que con un referéndum que pudiera elegir los españoles entre monarquía y república, era don Juan. Y para eso tenía que oponerse ya a su hijo, ya no a Franco. Franco se daba por amortizado. ...ahora tenía que don Juan oponerse a su hijo... ...cosa que hizo... ...cuando... ...el atentado a Carrero Blanco... ...nada más que el atentado al día siguiente... ...me fui yo a Estoril... ...porque comprendí que a partir de ahí... ...era el comienzo del final... ...me fui a Estoril y lo convencí en Estoril... ...de que a pesar del nombramiento de Juan Carlos... ...él volviera a la actividad política... ...y lo convencí... ...y le preparé un plan... ...que aquí la prensa española... ...lo llamó... ...entrado de Don Juan en la política... ...porque un título... ...del Seminario Express en París... ...tituló... ...es escrito por... ...Edouard Belvy... ...lo tituló... ...Rentrée... ...de Don Juan... ...en la política... ...porque en París lo acompañé yo... ...le presenté a este... ...hizo la entrevista al Seminario... ...él había sido invitado... ...por Josquette Stein a una cacería... ...y él vivía... ...siempre en París... ...en el Hotel Méris... ...que está enfrente, muy cerca... ...a unos pasos... ...del hotel que donde yo tenía siempre... ...mi residencia en París... ...que era el Hotel Loti... ...y el... ...entonces en esa... ...visita... ...ya para preparar... ...la entrada de... ...de Franco ahí... ...aparte de la entrevista... ...que publicó... ...el Express... ...en el propio Hotel Merit... ...yo le presenté, le hice, cité... ...a todos los elementos... ...antifranquistas... ...organizados en París... ...no sólo... ...a los nacionalistas vascos... ...que eran los dos... ...el ministro de la república... ...sino... ...Irujo y el otro... ...no me acuerdo ahora si... ...que era él... ...no me acuerdo ahora... ...no, no, no... ...eran dos que habían sido ministros con la república... ...se lo presenté a ellos... ...no, no, no... ...eran los dos... ...eran dos viejitos muy simpáticos... muy simpáticos, que ellos comieron conmigo muchas veces en el Hotel Loti, se los presenté a ellos, a los anarquistas, también recientes en París, los principales, y a José Martínez, el dueño de Rueda Ibérico, y salió entusiasmado de la entrevista, él que estaba reticente, después de eso, como él tenía mucha amistad conmigo, una cosa que tampoco saben los españoles, es que Rueda Ibérico entró en una situación económica malísima, iba casi a desaparecer, Y yo le di el dinero para poner una gran librería en el barrio latino, en el Cartier-Latin, y se salvó gracias a mi aportación a cambio de nada. Yo no participé en nada más que lo salvé. Por eso él me tenía tanto respeto, cariño y admiración. Y una cosa graciosa que nunca se me olvidará es que una de las personas que me llamó que quería saludar a Don Juan, conocerlo, fue Salvador Dalí. Y se la vi, claro, como un personaje así, como no lo había... Y llamaron que estaba abajo, que subía. Y conociendo, yo no lo conocía, pero sabiendo que era el aspecto que tenía histriónico, le dije a Don Juan, que estaba dentro de la habitación, le dije, vamos a salir a esperarlo al pasillo, porque estará muy satisfecho que él lo esté esperando fuera. y salimos, y nada más que salir, lo vemos doblar por un pasillo largo, y era como un grucho más, empezó andando bien, y conforme iba acercándose, iba inclinando la rodilla, la rodilla, la rodilla, hasta que era Don Juan, casi para tumbarse a sus pies, y eso me causó tanta gracia, que no me olvido nunca de ese encuentro.
Locutor 04
Bueno, hemos hablado de sindicatos, sindicatos, sindicatos verticales.
Antonio garcía-trevijano
Recuerdo que, por ejemplo, dentro de esa línea... Bueno, hay algo que va a tener importancia. Yo, en el periódico Madrid, en el periódico Madrid, escribí un artículo, estando en Estoril, viendo a Don Juan, un verano, que me alquilé allí en Chile y estuve para tener... Escribí, a petición de Antonio Fontán, escribí un artículo sobre los sindicatos, donde alertaba... del peligro de los sindicatos verticales de Solís y Jiménez Torres, que era el secretario, que era un granadino muy simpático, pero claro, en la misma línea franquista de Solís, escribió un artículo alertando del peligro del peronismo sindical español, es decir, que los sindicatos españoles, siendo verticales, tomaran el camino del peronismo y se produciría una grieta y un abismo con los militares, con lo cual el bloque... sindicales y militares produciría una situación tan peligrosa como en Argentina. Yo no lo sabía, pero fue tal el éxito que tuvo, el éxito, bueno, la repercusión que tuvo en las esferas militares, que me tomó Solís un odio mortal, pero mortal, la palabra mortal no es, es exacta, quería matarme. Entonces en un consejo de ministros, Solís habló con imprudencia, pero claro, la seguridad que le daba entonces lo que era el poder, en presencia de Franco, aunque ya estaba Franco bastante viejo, y él parecía que estaba dormilado, y dijo claramente que el enemigo público número uno del régimen era Trevijano, y que había que eliminarlo físicamente, que no había que ir a juicio físicamente. Entonces, ¿cómo sería de seria la cuestión que a las 11 de la noche aproximadamente, yo vivía en la plaza de Cristo Rey, que está en la afuera de Madrid, camino del Pardo y de La Coruña. Entonces, un día, que es de Consejo de Ministros, a las 11 de la noche, llamó a la puerta de mi casa, en Cristo Rey, a Antonio Oriol, que era Ministro de Justicia, y decirme, Antonio, vete inmediatamente, y fue el que me contó que acabo de ver en el Consejo de Ministros lo que ha pasado. Vete, que estás en peligro. Bien, yo lo, como es natural, le agradecí muchísimo, tomé ciertas precauciones, salí a dormir fuera, pero no me fui de Madrid, y se olvidó. Pero más tarde, años más tarde, volvió a reproducirse la escena, igual, pero esta vez ya no estaba Oriol en el ministerio, estaba de ministro de Comercio Faustino García Moncó, que era del Opus, y Faustino García Moncó cuando terminó el Consejo de Ministros, fue a ver a Antonio Fontán, puesto que sabía la gran amistad que le unía conmigo, y le contó lo que había oído, que en una carretera, en un margen de la carretera, aparecía mi cuerpo, literalmente. Y Antonio Fontán se presentó en mi casa, y como era un hombre provisor y ordenado, y me conocía bien, que yo nunca tenía dinero, siempre lo gastaba todo, se presentó en mi casa a las 11 de la noche, con 100.000 pesetas, y vete ahora mismo porque el peligro es inminente todo eso consecuencia de la denuncia mía de los sindicatos verticales ¿Llegó a haber un atentado contra usted? Sí, hubo un atentado un atentado en la calle Claudio Cuello un abogado amigo, conocido, Muñoz Salvador que tenía muchas relaciones con Venezuela había concertado una entrevista con periodistas venezolanos pero eso ya más avanzado Eso se produjo cuando Franco ya había entrado en el hospital. Y la BBC me hizo una entrevista y yo declaré en ella, claro, en contra del franquismo, muy radical, y al día siguiente, a los dos días, a los dos días, era esta cita, fui a la cita en la calle Claudio Cuello, en casa de este abogado, en su despacho, con asistencia de unos dirigentes desde la democracia cristiana, un riaza, uno que fue notario, luego también que era notario, y también con la asistencia de un periodista muy conocido en Venezuela. Y a los cinco minutos de estar yo sentado, ¡pum!, se abrió la puerta y entraron unos encapuchados con metralletas, ¡pum!, pegando un tiro al aire, lo primero para asustar a todo el mundo y ponerlo... Nos pusieron contra la pared, de espaldas a la pared, y empezaron a... Bueno, al primero que le pegaron fue al venezolano, al periodista, y con... iban además de las metralletas llevaban mazas de esas como de la edad media que llevan pinchos, púas, en masa así de pesada y con eso les dieron un golpe en un brazo y se lo partieron y estuvo herido algún tiempo pero luego los demás fueron contra la pared amenazándolos a todos y tirándolos en el suelo y golpeándolos cuando yo estaba el último al que llegaron también me hicieron lo mismo Primero me hicieron dar la vuelta, me apuntaron con una metralleta en la frente, me tumbaron en el suelo, me tumbaron en el suelo y empezaron de espaldas, tumbados boca abajo, y me golpearon de tal manera, bueno, primero yo no quise darle la satisfacción de estar gritando como todos los demás, y yo, aunque por fuerte que me dieran, yo no gritaba. Quizás por eso me dieron más palos, más golpes, o más fuertes que los demás, no lo sé. Pero el hecho es que, bueno, después tiraron una bomba con humo, diciendo que nada, que esto está, que no se va a nadie, que esto va a ser peor también. Se fueron y yo intenté incorporar, los demás se incorporaron y salieron corriendo por las escaleras abajo. Yo intenté incorporar, a mí no podía, me dolía demasiado la espalda. Entonces me arrastré por el suelo hasta la ventana, abrí la ventana para que se le haya el humo y por la ventana vi que estaban ya los compañeros que habían sido atacados. ...en la calle... ...y que eran unos coches de la policía... ...los que estaban cogiéndolos... ...y era imposible... ...que os podían haber avisado... ...a la policía... ...que el tiempo de bajar ellos ya estaba allí... ...lo era clarísimo... ...que el atentado este estaba organizado... ...o era conocido por la policía... ...bien... ...entonces yo cuando se fue todo el mundo bajé... ...muy... ...despacio la escalera... ...hasta el ascensor... ...y luego una vez en la calle... andando muy mal y muy despacio, el primer coche bueno. ¿Qué pasó? Yo cuando pasé el coche bueno pensé que sería una persona, no sé, más educada, una asociación ideal que está unida al dinero y la educación. Pero era la realidad. Entonces paré el coche y le dije que si me quería llevar al primer hospital, que era en la calle General Mola, donde yo tenía muchos médicos amigos, que incluso estaban ya en la oposición, clandestinamente conmigo. Me dijo, claro, natural, subo usted, atentísimo, me subió, y claro, nada más que arrancar, ya me dice, ¿qué le ha pasado a usted? Digo, pues que me han pegado, pero ¿cómo? Digo, un atentado, que me han golpeado, uno encapuchado. Dice, ¿quiénes son? Digo, ¿quién van a ser? Pues la policía o la Guardia Civil. Pegó un frenazo, baja usted ahora mismo de mi coche, ¡pum!, levantó, ¡fuera, fuera!, Era un tío de extrema derecha, fíjate lo que había hecho yo.
Locutor 04
Hemos llegado al final, don Antonio. Seguimos el próximo jueves con los plecos, veremos a ver.
Antonio garcía-trevijano
No, esto ya ha terminado. Ya me fui, tenía rota una pequeña vértebra, la punta y nada más.
Locutor 04
Fenomenal. El próximo jueves, la Junta Democrática.
Antonio garcía-trevijano
Muy bien.
Locutor 04
Pues muchísimas gracias por su ilustración y por su atención al programa Fondo Don Antonio. Me consta que cada día son más seguidos estos programas.
Antonio garcía-trevijano
Me alegro. Gracias.
Locutor 04
Buenas noches. Hasta pronto.
Desconocido
Adiós.